Ya volví, con la primera pesadilla de Norge. Gracias a quienes dejaron review ^u^ me hicieron seguir escribiendo (Ya que no planeaba hacerlo si a nadie le gustaba XD). En fin, pasemos al capítulo.
Advertencia: Este capítulo tiene un poco de sangre. Pero nada grave :v
Siete días de pesadilla.
Día 1.
Cinco horas, ese era el tiempo que llevaba en la casa solo. Leía apaciblemente en el sillón, un libro de cuentos y magia antigua. Se sentía tan bien, porque finalmente disfruta del silencio, sin gritos ni risas provenientes de cierta persona. Aún así, miraba al reloj de vez en cuando, ya que el otro había dicho que llamaría nada más tocase tierra. Mientras leía lentamente se fue dejando llevar por el cansancio.
Cuando despertó, sintió algo extraño, la cabeza le dolía y no había señales de su libro.. Fue ahí cuando lo notó. El suelo estaba cubierto de pisadas ensangrentadas, lentamente se incorporó y comenzó a seguir el rastro, armado únicamente con su taza de café y sus habilidades. Lo siguiente fue un grito, un grito que desafortunadamente había escuchado en una sola persona y por un solo motivo. El sonido del pasado, de esas épocas en donde lo único que importaba era sobrevivir y pelear.
Corrió en dirección al ruido. Ahí estaba él, Mathias, con la mirada encendida; perdiéndose en esa sed de sangre. Sus ojos se tornaban más y más rojos con cada respiración, tenía su hacha firmemente agarrada, la sangre, se deslizaba lentamente de los costados. Cuando sus ojos se encontraron, él sonrió de manera ladina.
—Hey Norge... —Su voz era pesada, y se relamía los labios como disfrutando del espectáculo— hace años que no me sentía tan bien.
Noruega ni se movió, estaba petrificado ante la imagen frente a él. Mathias, con las rompas manchadas y la mirada perdida, acariciando suavemente el filo de su arma. Pocas veces en todo su tiempo de vida lo había visto así, tan descontrolado. Y en esas veces había presenciado lo que podía llegar a ser el mayor, todas las cosas atroces y la destrucción que podía representar. Pero existía algo que no encajaba, la mente de Lukas no aceptaba esas imágenes, como si algo estuviera fuera de lugar; pensó que era por el shock de volver a revivir eso. Ni siquiera se cuestionó el porque de la situación, solo pensaba en acabarla.
—Mathias... —susurró, el aludido volteo. Y su sonrisa se ensanchó mientras sus ojos recorrían todo su cuerpo como si de una presa se tratase.
—¿Porqué tu piel es tan blanca? A veces siento que... —Dio unos pasos hacia él, y con esas manos llenas de sangre, encerró su cara.— Le falta un poco de color. Así está mejor.
Quería gritar o llorar, incluso las dos cosas. El olor metálico invadió sus fosas nasales, casándole repulsión. Aún así no se movía, tenía la vista clavada en el otro, anhelaba poder ver al verdadero danés, pero era imposible. Aquella versión tétrica y sádica no se apartaba, como si en un segundo toda la bondad y carisma de Dinamarca se hubiese esfumado. ¿Dónde estaba aquel que él...
El contacto con el suelo fue horrible, le hizo recordar todos sus años de existencia en un instante. Había rodado del sillón e ido a parar al suelo. Se levanto sin ganas al escuchar que el teléfono llevaba sonando un buen rato. Todavía sentía escalofríos en todo su cuerpo, pero sabía de quién era esa llamada y ansiaba más que nunca escuchar su voz.
—¿Bueno?
—Vaya Norge, me habías asustado —"No tanto como tú a mí, idiota"— prometí llamarte justo cuando llegara. ¡Imagina cómo me puse cuando no me contestaste!
Y ahí estaba, ese sonido entre divertido y preocupado saliendo del teléfono. De cierta manera fue consolador. Tras hablar un rato, colgaron y Lukas no paraba de pensar en el horrible sueño que había tenido; porque sin duda, eso fue una PESADILLA.
En otro lado Arthur trataba de recordar a quien había terminado hechizando; ya que, no podía andar por ahí llamando a todo el mundo preguntándoles si habían dormido mal, por algún mal sueño o algo así. A su lado, las páginas que describían el hechizo se movían apaciblemente con el tiempo. El inglés las volvía a leer por enésima vez "Y los sueños irán empeorando noche tras noche. El sujeto no podrá evitar dormir, cayendo rendido ante el encantamiento mínimo una vez al día". Tal vez, había exagerado un poco, no era necesaria tanta cosa para demostrarle algo a ese estúpido francés.
Je-Je ¿Qué les pareció? Si esperaban algo más dramático, ya vendrá. Sólo que ando pensando a que es a lo que Noruega tendría más miedo, para así ir ordenando las pesadillas. Si dejan un review sería hermoso :3. Hasta el próximo capítulo. -u-/
P.D: También se aceptan sugerencias, para escribir aquí o en otros Fanfics. :3
