Lo prometido es deuda ^u^. Recibí reviews (Lo cual me hizo la persona más feliz del mundo. Muchas gracias :'3). Esta pesadilla es un poco extraña. Y me costó bastante escribirla :'v (Pero la necia de yo, quería hacerlo). Así que espero que la disfruten (Se que en secreto aman ver sufrir a Norge XD).


Día 4

Hubo un tiempo donde creyó que soñar era bueno, ahora no estaba tan seguro de eso. Finalmente se había dado cuenta de que sus sueños nos eran normales. Y lentamente notaba la manera de identificarlos, distinguir la realidad del sueño. Además de que era obvio que no era algo natural, comenzó su larga búsqueda entre su biblioteca, pasaba las paginas rápidamente, ignorando sus propios bostezos. Tan concentrado se creía que ni siquiera oyó cuando el libro se deslizo de su manos y cayó al suelo; porque él ya estaba dormido.

Recogió el libro, y miro extrañado a su alrededor, no recordaba que su biblioteca fuera tan grande. Guardo el libro en un estante. Finlandia lo llamó desde la cocina.

—¡Lukas es hora de comer! —Era impresionante como el rubio podía gritar con tanta potencia. Tuvo la sensación de que algo desencajaba, ¿desde cuándo estaba el finlandés en su casa?

—¿Lukas estás bien?— Fue lo primero que le dijo Berwarld al verlo.

—Sí, ¿Dónde está Mathias? —Él debía estar ahí ¿o no?

—¿Quién? —Era su hermano, que le miraba desconcertado.

—¿Cómo que quién? Dinamarca —respondió con seriedad.

—¿Dina… qué? —De pronto todos en la sala se encontraban mirándolo, preocupados.

"¿Están de broma?", pensaba Noruega. Sintió un dolor intenso en la cabeza, trataba de recordar el día en que había conocido al danés, pero todo era muy borroso. Tenía un muy mal presentimiento sobre esto. Subió corriendo a su cuarto, se encontraba en una posición diferente o al menos eso fue lo que sintió. Sacó un álbum de fotos, pero él no estaba ahí. Pasaba rápidamente las páginas, en busca de algo; no entendía bien que era. Se detenía en cada imagen en la que salieran 5 personas, sintiendo cierta decepción. Sacó una foto en específico, estaban los cuatro, él junto a su hermano, al lado de Berwalrd y Tino que estaban semi abrazados. Era tan raro, sus dedos bordeaban una silueta invisible en medio de Emil y él. Trataba de enfocar sus pensamientos, a eso faltante.

Hey, ¡Norge!—

Era un eco, de una voz, de un recuerdo. La imagen de alguien apareció durante unos segundos, con un brazo rodeando a Noruega y con la otra mano sobre el hombro de Emil, mostrando una gran sonrisa. Su cabeza punzaba incesantemente. "¿¡Por qué está sucediendo esto!?", gritaba internamente; aferrándose a sus recuerdos. El dolor era insoportable, temblaba, lanzó un grito equiparable a cien corazones rotos en un instante. La desesperación lo invadía.

Miraba por la ventana de su habitación, tras el casi colapso nervioso había logrado relajarse. En un segundo había olvidado que le causaba tanta angustia. Así que… No existía, nunca lo hizo. Aquella persona que según él debía inundar la mitad de sus recuerdos se desvaneció de ellos en un instante. Mas los sentimientos parecían negarse a irse, amar algo que no existe, y seguía sintiendo ese extraño dolor, el dolor de una perdida. No importaba cuanto tratara, sentía claramente como aquello se iba… se perdía… para siempre. Y dolía.

—Lukas ¿qué te sucede? —Estaba hecho bolita, en su cama.

—Dime… Fin, ¿Conoces a ese país que esta al sur de Noruega y al oeste de Suecia? —Tenía que asegurarse.

—Diría que estás hablando de Alemania —Tino había ido ayudar, cuando escuchó los gritos— pero no queda precisamente al oeste de Suecia.

—¿Y qué hay ahí? —Podía oír sus ruegos internos. "Di qué es él, que todo ha sido una broma pesada".

—Land of kærlighed y Ö oviktigt. —Pudo sentir como el mundo se le iba al suelo, todo por una ilusión, que iba a olvidar pronto. — Nor… una es parte de tu territorio.

—Lo sé… Lo sé.

Despertó paralizado, ¿Acaso eso ultimo había sido resignación? Su propio subconsciente había aceptado la idea de perderlo. Tenía los ojos extremadamente abiertos y se aferraba a los brazos del sillón, mientras trataba de regular su respiración. Su cara reflejaba un terror absoluto.

—Danmark…

Susurró, escuchando como el viento recorría los estantes llenos de libros, como si intentara llenar el vacío ocasionado por la falta de cierta persona. Subió lentamente hacía su habitación, sacando el viejo álbum que sabía que el otro guardaba bajo su cama. Se acostó, aspirando un olor extremadamente familiar. Le daba miedo abrirlo, y encontrar las fotos vacías; finalmente lo hizo y ahí estaba él. Era la misma foto, sólo que en esta se veía claramente, como sujetaba a Noruega y a Islandia. Repasaba los rasgos de su cara, su cabello, recordando la sensación de meter su mano en la maraña de pelo.

—No puedo… lo siento pero no puedo dejarte ir.

Esbozo una sonrisa triste y sincera.


Creo que debo mejorar mis finales :/ En fin. Espero que les haya gustado :') Y ya se acerca la racha final de pesadillas :3. Dejen Review si les gusto y también si quieren sus suposiciones de lo que pasara en los siguientes sueños. (Si dejan review subiré más rápido los capítulos, aprovechando que son vacaciones :3).