A:

Elyslz: My lady, que nombre… muy original. Supongo que ha de ser una contracción. A lo que voy…

Quiero que sepa que… desde este lado de la pantalla le mando un abrazo enorme. No solo por tomar la iniciativa de dejarme un comentario, sino que porque al dejar el silencio del anonimato me ha hecho increíblemente feliz de saber que mis historias le alegran la vida.

No tengo palabras para agradecerle sus palabras, su tiempo y... aunque suene un tanto presuntuoso…. De sus sueños e ilusiones.

Estee: No se francés… y aparte de las gracias no entendí nada más... T_T

Blackstelly: Soy escritor y … de pura casualidad y viendo que también utilizas francés… estoy sacando conclusiones apresuradas, los comentarios de Estee. ¿Son tuyos?…

Kikyoyami8 y Adely-sensei: espero que este cap aclare muchas de sus dudas.

Atte: Ciel Phantomhive.

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Capítulo 4 Sentimientos.

Jamie entro a su pieza despotricando, entendía las razones de su abuelo para negarse a un así deseaba tirarse sobre su cama a llorar o al menos, golpear un rato su almohada para desquitar su malestar.

Dos toques suaves en el cristal le hicieron, por curiosidad, primero mirar hacia la ventana y después, cuando al poco rato se repitieron, asomarse.

Eran cerca de las ocho de la noche y su habitación estaba en el segundo piso, por eso estaba casi seguro que escucho mal, aun así…

―¡Dios!, Jack. ¿Qué estás haciendo? ―exclamo quedito al ver como el albino a duras penas se sostenía del tejado.

―No lo vez chico. Intento trepar hasta tu ventana. Como desearía en este momento poder volar. Sería mucho más fácil entrar a robarte ―se quejó mientras hacia un enorme esfuerzo por no caer al vacío.

Jamie enrojeció hasta las orejas. ¿Qué había querido decir Jack con robárselo?

―Me vas a dejarme entrar o tengo que decirte todo el discurso que prepare desde aquí.

Jamie reacciono, le tendió la mano y lo ayudo a entrar.

―¡Vaya! En mi cabeza parecía mucho más fácil trepar hasta aquí.

―Jack, ¿qué estás haciendo? Si mi abuelo te descubre…

―Sí, a mí también me da gusto verte y espero que si tu abuelo llega a subir tu tendrás la amabilidad de esconderme. En todo caso. Lo que quiero saber es, ¿Por qué no puedes aceptar el papel? Somos un gran equipo. La filmación de hoy lo demuestra. Tienes mucho talento y…

―Jack. ¿Sabes que mis padres fueron actores? ―interrumpió el niño desviando la mirada.

―¡Tus papas también son actores! ellos entonces te apoyaran…

―Dije fueron…

Jack guardo silencio esperando a que Jamie continuara.

―Ellos murieron cuando yo tenía cuatro años en un accidente, muchos dicen que se suicidaron. La verdad no recuerdo mucho de ellos, excepto lo que mi abuelo me cuenta, pero la razón de que no pueda actuar surgió en ese entones. He estado yendo a terapias para control de emociones, veras Jack, no puedo controlarlas, se me van de las manos, así que una alegría tan pequeña que a muchos pudiera hacerle gracia para mi puede ser la dicha más grande del mundo, pero… también funciona a la inversa, un malestar por mínimo que sea puede conducirme a atentar contra la vida de otra persona.

Jamie miro a Jack, no deseaba asustarlo, pero quería ser honesto con él, quería que lo conociera tal y como era y lo aceptara.

―No estoy diciendo que pueda ser un asesino en potencia, pero…

―Puedes llegar a lastimar a las personas.

Jamie afirmo. ―He vivido alejado de las personas por mucho tiempo, con exactitud hasta hace medio año, cuando el medico decidió que podía incorporarme a la sociedad. Tengo tíos y a mi abuelo materno, pero… ninguno quiso arriesgase a tenerme cerca. Solo uno de mis primos además del abuelo Nicolás me trata con naturalidad y me vista regularmente. Por eso yo comprenderé si tu…

―¿Estas bromeando? Acabo de trepar hasta tu ventana, decirte que pienso robarte y tú aun sigues pensando que el que debe tener cuidado soy yo. Jamie creo que no estás viendo la realidad objetivamente. Mírame, podría ser un pedófilo que busca ganarse tu confianza. No me costaría nada de trabajo inmovilizarte sobre la cama evitando que gritaras para…

―Jack ¡¿Eres pedófilo?!

―¡¿Que?! No… ―negó con ganas el albino.

―Entonces el más peligroso de los dos sigo siendo yo.

Jack resoplo derrotado dejándose caer sobre la cama del niño con un gesto exagerado.

―Tu habitación es mucho más bonita que la del set.

―Jack…

―Jamie, no vas a lograr que cambie de parecer, eres un niño bueno, inteligente y muy talentoso, además, si el medico dio su permiso es hora de que te arriesgues a vivir libremente. Está bien, hay peligro, pero ¿qué relación no la tiene?… siempre existe la posibilidad de salir lastimado tanto emocional como físicamente… ―Todo lo anterior Jack lo dijo mirando al techo, pero para lo siguiente enderezo el torso mirando al niño a los ojos ―además, si llegan a clavarme un cuchillo prefiero que quien tenga el mango seas tú.

―Pero que estás diciendo―grito Jamie indignado

―Que estoy dispuesto a cuidarte, a ser el escudo que se interponga entre las cosas malas que puedan pasar para que nada te lastime a ti. Quiero que confíes en mí. ―aseguro dejando una sutil caricia en la mejilla del niño.

―Jack, no sabes lo que…

―Jamie, tengo diecisiete años, casi dieciocho, dentro de unos meses seré mayor de edad, y créeme cuando te digo que, si fueras mi pariente, yo pediría tu custodia. Porque no considero ni remotamente que seas peligroso, y estoy seguro que tu abuelo y tu primo piensan igual, es solo que…

―Al armario.

―¡Que! Tampoco soy gay

―No, Jack, escucho a mi abuelo, rápido al armario.

―Es muy pequeño, no voy a caber…

Para horror de ambos chicos la puerta se abrió de un empellón.

―Jamie… ¿con quién hablas? ―pregunto Norte entrando al cuarto escrutando con la mirada cada rincon, el niño estaba solo.

―Con nadie, abuelo. ―Sonrió el Jamie.

―Yo… hijo, quería decirte que… ―y se rasco la nuca mientras tomaba asiento en la cama aplastando sin saberlo al pobre Jack que en su desesperación se había metido debajo. ―Quizás exagere un poco. Acabo de recibir la llamada del director Ramsey, suplicándome que te deje participar en la película, y yo… no se…

―Abuelo te prometo tomar mi medicamento a diario, e ir a las terapias sin falta, pero por favor, déjame hacer esto.

―Es por Jack, ¿verdad?

Jamie enrojeció cual granada. ―Solo en parte. De verdad quiero hacerlo.

―Está bien, tú ganas.

―¿De verdad? ―y Norte afirmo―Gracias, gracias, gracias… muchas gracias abuelito. ―victorió abrazando a su abuelo.

―Pero con dos condiciones. ―Jamie espero impaciente por escucharlas. ―en cuanto te sientas mal, de cualquier forma, o pienses que algo no está bien, por mínima que sea la incomodidad, debes decírmelo de inmediato. Y segunda… ―y soltó un resoplido indignado. ―Que, para la próxima, tus visitas las recibas como se debe, en la sala.

Jamie abrió grande los ojos de la sorpresa.

―Eso también va para ti Jack ―arguyo levantándose y volviéndose a sentar con alevosía sobre la cama para castigar al impertinente muchacho que hozo colarse en el cuarto de su pequeño tesoro. ―¿Entendiste?

Como Jack no podía responder por la falta de aire en sus pulmones, se limitó a sacar la mano y menearla de arriaba a bajo.

―Bien, ya que todo está dicho, los espero abajo para llevar a Jack a su casa. No tarden.

Apenas salir Norte, Jamie corrió a socorrer a su amigo.

―Lo siento Jack.

―¿Cómo lo supo?

―No lo sé, pero me asusto…

―Te aseguro que no tanto como a mí. Por MiM, pensé que iba a morir asfixiado. ¿Cuánto pesa?

Jamie miraba como el albino se abanicaba con la mano e intentando respirar con normalidad, y se preguntaba si Jack no cambiaría de opinión.

―Jack, todo lo que dijiste antes…

―Es cierto, cada palabra. Así que por favor sonríe Jamie, porque de ahora en adelante puedes contar conmigo.

―Jack… ―gimo Jamie antes de abrazarse de forma desesperada de la cintura del actor.

Jack sintió el contacto, el amable calor del pequeño cuerpo de Jamie y su anhelo de ser querido, aceptado, así que con cuidado alejo un poco al niño quien por un momento sintió pánico para luego al verlo acuclillarse quedando a su altura y apretujarlo entre sus brazos en un gesto más firme y entregado respirar más tranquilo.

―Te quiero Jack ―murmuro Jamie sintiéndose seguro entre sus brazos.

Jamie elevo la mirada y Jack lo imito, ambos se quedaron de frente, diciéndose con la mirada lo que sus bocas no dirían porque su cabeza aun no lograba procesar tantas sensaciones y sentimientos que los asaltaban.

Jamie cerró los ojos despacio y Jack casi gimió al darse cuenta que sin estar del todo consiente de su acción, poco a poco se iba inclinado con la clara intención de besar al niño.

Su aliento fue el primero en chocar, dulce menta se mezcló con caramelo erizándoles la piel a sus dueños cuyos corazones latían desbocados. Sus narices se rozaron tímidamente y…

―¿Que tanto hacen que no bajan?―grito Norte casi estrellando la puerta contra la pared al abrirla en su totalidad.

―Nada, nada…. ―elevo las manos Jack como si fuera un ladrón pillado en pleno atraco.

―Pues desfilando bajo mi mirada.

Ambos chicos salieron en fila india rumbo al auto. Ninguno dijo ni "pio" de lo estuvieron a punto de hacer, pero al subir al vehículo y ya estando ambos en el asiento trasero, Jack aprovecho para tomar la pequeña mano y darle un suave apretón.

Jamie sonrió y devolvió el estrujón. En ese instante era feliz, muy feliz.

Continuara…

N. A.

Gracias a que van subiendo rápido de comentarios me siento cada vez con mayor motivación para escribir.

Atte: Ciel Phantomhive