Aquí os dejo con el segundo capítulo, que he tenido un pequeño problema con él. Me quedé en blanco en un momento pero espero que no haya acabado mal... Disfruten!

Personajes creados por Akira Toriyama.


Capítulo 2. Compromiso.

POV Bulma.

Me senté en la camilla de la enfermería y veía como Malaka, un ser más parecido a un reptil que a un hombre, de piel verde escamosa y pelo naranja, estaba sacando una inyección. Detrás de él vi salir a Chi Chi cubierta sólo por una toalla como iba yo. Ya habíamos entrado en aquella máquina nuevamente.

-Bien, Bulma-miré a Malaka que me agarraba del brazo izquierdo-esto te dolerá un poco.-

-¿De que es?-pregunté apartando mi brazo antes de que clavase la aguja en él.

-En el planeta Vegeta puedes tener muchas enfermedades-fruncí el ceño-así que vamos a prevenir para que no enferméis.-

-No te he preguntado eso-me molesté pues Malaka era un amigo para mí, por no decir que fue él quien me enseñó de ciencia-te pregunté de que es.-

-Bulma-él me miró con un semblante serio-deberías dejar de comportarte como una malcriada. ¿Acaso no te fías de mí?-

-Vamos, Bulma-dijo Chi Chi mientras se sentaba a mi lado-no creo que nos envenenen.-

Volví la mirada a Malaka que agarró mi brazo nuevamente.

-Es sólo para prevenir fiebres peligrosas, nada más-contestó él antes de sentir la aguja clavándose en mi brazo.

¿Fiebres peligrosas? No sabía si creerme aquello pero decidí no seguir preguntando. Seguramente Malaka ya informará a Padre Freezer de mi pequeño interrogatorio.

-Ya está-vi como la aguja abandonaba mi brazo. Malaka me vendó un poco la zona-vístete.-

Me levanté de la camilla y miré a Chi Chi que le extendía el brazo.

-Mi turno-sonrió ella.

Me di la vuelta y fui a ponerme mi ropa. Estaba cansada de que Chi Chi viviera en la ignorancia porque nunca le dije la verdad. Todas estas pruebas eran absurdas y sólo fueron creación de Padre Freezer. Mi imaginación fue cortada por la imagen que vi desde la enfermería. El tráfico de esclavos había llegado al planeta. Cada vez que los veía encadenados se me hacía un nudo en la garganta. La mayoría eran mujeres y un par de hombres y niños.

Los hombres tenían tres opciones cuando llegaban, la primera era pertenecer al ejército de Freezer, por eso los que traían eran fuertes, la segunda ser torturados por él y el tercero servirle. La mayoría elegían el primera o tercera opción, pero tenían problemas. Cuando decían pertenecer al ejército no era exactamente a ser uno más. Padre Freezer podría ver una rebelión por lo que hacía como unos juegos, mandaba al guerrero a pelear con uno de sus mejores soldados, Ginyu. Ninguno lo ganó. La tercera opción no era de las mejores porque a la mínima que hacían algo mal eran mandados al olvido. Sólo los que el orgullo les acompaña eligen la tortura. Padre Freezer tiene varias para cada tipo de personas.

Los niños tenían dos opciones, trabajar como soldados para Padre Freezer o servirle. A él le gusta mucho que ellos sean parte de su ejército, porque quiere que con sus pequeños ojos vean cosas que su imaginación nunca pensaron que veían. Ellos no pelean con Ginyu, no pelean con nadie, pero si eligen la servidumbre y hacen algo mal, mueren después de una larga y horrible tortura.

Las mujeres no tienen opción. Acaban prostituyéndose en la base, pero algunas veces alguien tiene la suerte de convertirse en la cocinera de los soldados, pero malamente se veía eso.

Ese es el mundo que yo conozco, desde la ventana podía ver como aquellas personas encadenadas poco a poco se iban a convertir en algo que nunca imaginaron...


Ya la tarde había caído en el planeta. Chi Chi y yo estábamos en la habitación haciendo cada una una cosa distinta. Ella miraba su scouter mientras yo leía un libro que le quité a Malaka de la enfermería, pero aquellos esclavos estaban tanto en mi mente que apenas podía concentrarme en la lectura. No me gustaba verles porque luego por las noches sus rostros aparecerían en mis sueños. Yo no les hacía nada a ellos y ya me sentía culpable por el hecho de que estuvieran en la base y no pudiera ayudarlos.

Escuché el sonido de nuestra puerta ser golpeada, miré a Chi Chi y ella me miró a mí. Ella se levantó de la cama, en la cual estaba sentada, mientras que yo fui a poner el código de la puerta para abrirla. Cuando se abrieron vi a Padre Freezer delante de nosotras y sin pensarlo mi amiga y yo nos arrodillamos ante él mientras le nombrábamos por el título de Padre Freezer, el cual sólo nosotras podíamos usar.

-Mis pequeñas-sentí su mano sobre mi rostro obligando a mirarle a los ojos-hoy no os he visto en la comida. ¿Pasó algo?-

-Teníamos las pruebas médicas, Padre Freezer-contestó Chi Chi por mí.

-Cierto...-su sonrisa se hizo más grande-por eso vine aquí.-

-¿Hubo algún problema, Padre Freezer?-pregunté mirándole a los ojos mientras él poco a poco apartaba su mano de mi rostro.

-Sólo uno-dijo firmemente-la desconfianza, Bulma.-

-Nadie desconfía...-

-¿Mientes?-me interrumpió-¿acaso te enseñé a mentir, pequeña?-

-Nunca, Padre Freezer-contesté mirando como su sonrisa seguía igual de amplia que hace un minuto.

-Entonces no digas que nadie desconfía-agarró mi mano obligando a que me levantara-¿no fuiste tú la que preguntaba con insistencia sobre las vacunas que os han puesto a las dos?-

-Sólo pregunté de que eran-contesté segura-al no tener respuesta volví a formular mi pregunta. No fue intencionada mi insistencia, sólo quería informarme que era lo que me iban a inyectar.-

-Tan sólo debes saber una cosa, Bulma-sentí sus manos agarrando mi cuello, acto que nunca antes hizo con ninguna de nosotras-las vacunas que os ponemos es porque queremos lo mejor para vosotras.-

Me soltó empujándome un poco hacia atrás. Lo miré mientras tocaba mi cuello que ardía dolorosamente, pero pude fingir bien mi postura insensible ante su acto.

-¿Y bien, Bulma?-preguntó él eliminando su sonrisa de su rostro.

-No volverá a repetirse, Padre Freezer.-

-Eso espero-su mirada se fijó en Chi Chi-mañana a primera hora partiremos al planeta Vegeta. No podéis ir con ropa de combate así que os traerán por la noche unos trajes más convenientes para vosotras.-

Sin decir más abandonó nuestra habitación. No tarde en ver a Chi Chi levantarse para venir a ayudarme.

-¿Estás bien, Bulma?-me preguntó preocupada.

-Tranquila, Chi Chi-forcé una sonrisa-no me agarró fuerte.-

-Que extraño-dijo ella mientras examinaba mi cuello-él nunca nos puso una mano encima.-

-Realmente si que esta preocupado por nuestra salud...-mis ojos vagaron por la habitación. Sólo por una pregunta he recibido una amenaza. No podía ni siquiera preguntar por lo que me inyectaban en mi propio cuerpo.

POV General.

Desde una pantalla se podía ver el rostro del tirano hablando con alguien de pelo puntiagudo color azabache, mirada oscura y fría y una barba adornando su rostro. Iba con trajes de un guerrero de primera clase y en la armadura tenía un símbolo y agarrado a ella una capa azul.

-Estaremos esperando su llegada, Gran Freezer-dijo el hombre mirando al lagarto.

-Me alegra saberlo, Vegeta-Freezer soltó un bostezo como gesto de indiferencia-espero que todo salga bien.-

-No habrá nada-frunció el ceño-todo irá bien.-

-Espero que con eso signifique que tu hijo también se comportará bien-el tirano miró como el hombre fruncía el ceño-sé que conmigo el príncipe sabe como estar, pero espero que también sea educado con la visita que llevaré.-

-No tiene nada de que preocuparse.-

-Eso espero-Freezer cortó la llamada y la pantalla se volvió negra.

-Maldito lagarto-gruñó el rey al ver que desapareció.

Se dio la vuelta y salió de la sala donde se encontraba. Andaba por los largos pasillos del inmenso castillo. Varias veces se encontraba con soldados que se arrodillaban ante él y le nombraban por su título real, pero para él era indiferente. Él quería ver como Freezer se arrodillaba ante él llamándole Majestad, no por su nombre. Sabía que sería muy difícil, pero a pesar de ello no lo veía imposible. Sí ese tirano no se arrodillaba ante él al menos lo haría ante su hijo.

El rey paró ante unas puertas amplias donde había dos soldados, que como anteriormente hicieron sus compañeros, se arrodillaron mientras decían Majestad.

-Raditz-nombró a un guerrero de pelo largo y luego volvió la mirada al de pelo alborotado-Kakarotto.-

-A sus ordenes, Majestad-dijo Raditz.

-Retiraos-ordenó el monarca-tengo que hablar con mi hijo y probablemente haya demasiados gritos.-

-Como ordene, Majestad-habló Kakarotto mientras se levantaba y veía como el otro soldado le imitaba.

El rey vio desaparecer a ambos guerreros y sin llamar a la puerta de la habitación de su hijo entró sin más para verle tumbado en la cama. Su padre se acercó para comprobar que realmente dormía pero no era así. Su hijo, una copia exacta a él de 18 años de edad, sólo que sin barba, estaba tumbado sobre su cama, mirando al techo, donde sus manos estaban atrás de su cabeza.

-Vegeta-le nombró el rey.

-¿No sabes llamar a la puerta?-preguntó él sin mirarle.

-Soy el rey-recordó el monarca-y sobre todo tu padre. Puedo entrar y salir de cualquier sitio sin permiso de nadie.-

-Yo soy el príncipe-sonrió de medio lado su hijo-puedo hacer lo mismo.-

-Ya me he enterado que has vuelto a pelear con soldados a los que fiaría mi vida-finalmente el príncipe miró a su padre, aunque aun estaba tumbado-¿a cuantos mataste hoy, chico?-

Vegeta se incorporó un poco y apartó sus manos de su cabeza para enseñárselas a su padre. Estaban bañadas de sangre.

-Espero que algún día acates mis normas-amenazó el rey-estoy harto de decirte que no quiero que pelees con soldados de primera clase.-

-Dime lo que quieres-el príncipe se levantó mirando al rey-no vendrías aquí sólo para decirme eso.-

-Mañana viene Freezer-ante las palabras de su padre, Vegeta frunció el ceño y apretó sus puños-dice que tiene un científico que podrá ayudarnos con las instalaciones que pedí reparar hace años.-

-¿Para las salas de combates?-su padre asintió-¿por qué se toma la molestia de darnos un científico ese lagarto?-

-A mí tampoco me convence-dijo el rey-pero sabes que no podemos negar nada a Freezer.-

Vegeta miró a otro lado. Estaba harto de ver como tenía que arrodillarse ante un ser con cuernos y cola que sólo sabía reírse de su raza.

-Desde la muerte del dr. Briefs...-Vegeta miró a su padre que hablaba molesto-ese sí sabía mucho sobre tecnologías.-

-Pero Freezer lo mató-recordó su hijo-ahora tendrás que soportar a un científico de ese lagarto... no me extrañaría nada que fuera un espía.-

-Sea lo que sea, Vegeta-amenazó el rey-no podemos hacer nada. Sólo esperar a que pronto logres el poder del Super Saiyajin.-

El príncipe recordó al Super Saiyajin del que todo el pueblo hablaba. La única manera de vencer a Freezer era esa y él lo intentaba con todas sus fuerzas. Peleaba desde que era un niño para alcanzar ese gran poder. ¿Pero de que le servía el entrenamiento? No había nadie en el planeta que pudiera vencerlo, al menos lo que él creía. Sólo peleaba con los de primera clase y a los de segunda y a los de tercera les tenía olvidados. Sobre todo a los de éste último rango.

-Cuando logre ese poder podré ser rey al fin-Vegeta miró a su padre.

-Mil veces te lo tengo que decir-dijo el rey molesto y eso cabreó a su hijo.

-Ya viene el discurso-suspiró el príncipe.

-Vegeta-el rey agarró a su hijo por el brazo derecho con fuerza, obligando a que le mirase-mi trono será tuyo algún día. Pero recuerda que no sólo hace falta ser un Super Saiyajin para ser rey, te falta...-

-Una compañera-terminó la frase su hijo que se zafó del agarre con facilidad-¿no te cansas de repetirlo?-

-¿Y tú no maduras?-el rey miraba con enfado como su hijo le ignoraba-si no tienes una compañera no tendrás descendencia y eso obligaría a que otro saiyajin, que no tenga tu sangre, suba al trono tras tu muerte.-

-Pero habré reinado yo ¿no?-Vegeta sonrió de medio lado al ver el rostro colérico de su padre-suficiente. Podré morir siendo rey, es lo que importa.-

-Aún eres un mocoso sin cabeza-el rey se dio la vuelta y abandonó la habitación de su hijo.

El rey no quería que otro saiyajin que no fuera de su familia tuviera el trono. Le costó demasiado lograr ser el monarca de ese planeta y sólo faltaba que su hijo muriera sin tener un descendiente. Ya había presentado hembras saiyajins de primera clase al príncipe y a todas las hacía lo mismo. Las miraba de arriba abajo, sonreía de medio lado y pasaba por su lado ignorando su presencia para marcharse de donde estaba. El rey empezaba a querer ir a buscar a su hijo Tarble sólo para coronarlo rey a él a pesar de ser débil, al menos su familia posiblemente seguiría teniendo descendencia si él subiera al trono.

POV Bulma.

La mañana llegó y Chi Chi y yo despertábamos de nuestro sueño. A noche nos dieron unos trajes para ponernos hoy. Eran dos vestidos, el mío era rosa y el de Chi Chi morado. Me di cuenta de que tenían nuestros nombres en el pecho. (Son los mismo que llevó Bulma cuando se conoció con Goku)

Me miré en el espejo y me recogí el pelo en una trenza que eché a un lado. Aún así mi cabello se veía muy largo. Luego miré a Chi Chi que también intentaba recogérselo y al no poder la ayudé un poco. Salimos de la habitación y fuimos a la sala de Freezer. Debo decir que estoy muy nerviosa... por fin conocería a alguien con la misma apariencia que nosotras.

Cuando entramos nos arrodillamos ante él.

-Padre Freezer-dije mirándole entre Zarbon y Dodoria-estamos preparadas para partir.-

-Levantaos-hicimos lo que nos ordenó. Vi que se dirigía a Chi Chi-estás preciosa.-

-Gracias, Padre Freezer-sonrió ella. Parecía tan inocente a pesar de vivir en una base infernal.

-Pero hay algo que te hará ver mejor-Freezer deshizo el recogido de Chi Chi haciendo que su largo cabello azabache cayera como si de una cascada tratase-ahora si te ves preciosa.-

-Así pasaré calor...-Chi Chi enmudeció al ver la fría mirada de Padre Freezer.

-Pero así demostrarás que me eres leal-ella asintió asustada.

Padre Freezer no tardó en poner su mirada sobre mí.

-Ahora mismo me suelto el cabello, Padre Freezer-dije mientras deshacía mi trenza.

-Muy bien-sonrió él-ahora vayamos a la nave.-

Ambas asentimos y vimos salir a Freezer entre nosotras. Luego miré un momento a sus dos soldados favoritos que estaban esperando a que Chi Chi y yo saliéramos primero. Volví la mirada a mi amiga y seguimos a Padre Freezer hasta la nave...

En la nave nos dijeron que era tan sólo media hora hasta llegar, y ya llevábamos veinte minutos. Chi Chi y yo estábamos mirando por la ventana de la nave el oscuro Universo. Veíamos distintos planetas, algunos los conocía de haberlos estudiado con Malaka.

-Por cierto, muchachas-nos dimos la vuelta para ver a Padre Freezer-debo informaros de algo.-

-¿Qué sucede, Padre Freezer?-preguntó Chi Chi.

-Os quedaréis un mes en el planeta Vegeta.-

-¿QUÉ?-grité sorprendida.

-Verás, Bulma-Freezer se acercó a nosotras y acarició nuestros rostros-hace tiempo que el rey Vegeta busca a alguien que pueda reparar unas antiguas instalaciones a las que tenía mucho aprecio. Pensé que tú, Bulma, podrías ayudarle.-

-Pero...-silencié al ver su mirada-por supuesto, Padre Freezer.-

-¿Yo me quedaré en la base?-preguntó Chi Chi.

-Estoy seguro que te gustará estar con Bulma-sonrió él-será mejor que os mantengáis unidas.

Antes de poder decir algo más vino Zarbon informando que ya íbamos a aterrizar en el planeta saiyajin. Nos fuimos a sentar para asegurarnos con los cinturones. Ahora no sabía que hacer o que decir. Las cosas que había pensado para hablar hoy en la reunión se habían borrado de mi mente. ¿Qué se supone que haría yo en ese planeta? Padre Freezer no se quedaría con nosotras porque él no desaparecía de la base durante un mes si no era algo importante... sé que esto no era tan importante para él.

Cuando llegamos esperaba encontrarme ya con un habitante pero en vez de eso no me encontré con nada. Serían Zarbon y Dodoria los que nos giaran al castillo...

POV General.

Había muchos saiyajins en la sala, el rey y su hijo ya se encontraban sentados mientras sus soldados los contemplaban de pie. Estaban los guerreros de tercera de Vegeta que eran Raditz y Kakarotto mientras que el rey tenía a dos de primera clase. Uno era calvo de mirada azabache y fino bigote llamado Nappa, el otro era de media melena alborotada y ojos negros llamado Zorn.

-¿Falta mucho?-preguntó Kakarotto mirando al soldado de media melena-tengo mucha hambre, Raditz.-

-Calla-le mandó el guerrero-como te escuche el rey o el príncipe te matan. ¿No ves lo cabreados que están?-

-¿Os calláis?-dijo el soldado mayor, Nappa-siempre los dos hermanitos son los que meten a los demás en problemas.-

-Nappa-se quejó el rey que le miró enfadado, algo que asustó al calvo-siempre hablando.-

-Lo siento, Majestad-se disculpó el calvo mientras miraba a los hermanos, el mayor reía y él otro suspiraba.

-Zorn-el nombrado miró al rey-¿cuánto le falta a ese lagarto?-

-Hace unos minutos que aterrizó, Majestad-contestó el guerrero-no deben de tardar más.-

El rey gruñó molesto y luego miró a su hijo que estaba sentado de brazos cruzados mirando a la puerta que tenían delante.

-Mocoso-Vegeta no miró ni dijo nada-¿pensaste bien en lo que hablamos ayer?-

-Claro que pensé mucho en mi corona-contestó sin apartar la mirada de la puerta.

-¡Basta!-el rey se levantó dando una fuerte golpe a la mesa con su mano derecha-¡no subirás al trono si no consigues una compañera! ¡No voy a dejar que ningún idiota que no tenga mi sangre se siente en mi trono!-

Vegeta rodó los ojos molesto por el comentario de su padre. De pronto las puertas de la sala se abrieron para dejar ver a Freezer acompañado de sus dos fieles soldados y de dos mujeres. Los ojos del príncipe se fijaron en los ojos azules de la humana...

POV Bulma.

Habíamos entrado en la sala y allí habían seis hombres, del mismo color de piel, con el mismo color de cabello que Chi Chi, al menos cinco, ya que uno era calvo. Eran como ella y yo... Me fije en los dos que estaban sentados, uno era mayor y otro joven. Seguro que se trataba de la familia real.

Empecé a sentirme incómoda porque el más joven no paraba de observarme con una mirada penetrante. Sus ojos eran opacos, no parecía que emitieran algún sentimiento de odio o felicidad, sólo me miraba a mí. Parecía estar examinándome y por un momento empece a sentir que me gustaba su mirada penetrante sobre mis ojos.

-Gran Freezer-nombró el hombre mayor.

-Rey Vegeta-sonrió Padre Freezer saludando al que era el monarca.

-Estaba esperando su llegada con impaciencia-comentó el rey.

-Tuve un pequeño problema al salir-me fije que Padre Freezer nos miraba y no pude evitar tocar mi cabello al recordar que tuve que dejarlo suelto.

-¿Quién son?-preguntó el rey.

-Presentaos-ordenó Padre Freezer.

-Yo soy Chi Chi-se presentó mi amiga-parte de Padre Freezer.-

-Y yo Bulma-me presenté-científica y parte de Padre Freezer.-

-¿Padre Freezer?-preguntó extrañado.

-Son parte de mí... como si fueran mis hijas-explicó Padre Freezer-y Bulma es mi gran talento. Ella reparará las instalaciones...-

-Lo siento Gran Freezer pero...-

-Niñas-Padre Freezer nos miró-salid un momento ¿vale?-

Hicimos lo que nos ordenó y salimos de la sala. Nos quedamos en el pasillo, pegué mi espalda a la pared y me dejé caer hasta quedar sentada. Vi a Chi Chi arrodillarse frente a mí con una hermosa sonrisa en su rostro.

-¿Lo has visto?-sonreí al verla emocionada-¡son como nosotras, Bulma!-

-Sí... pero ellos son hombres-reí mirando a mi amiga.

-Y son muy guapos-comencé a reír ante su comentario-son...-

-Chi Chi-acaricié el rostro de mi amiga-en el mes que pasemos aquí... no hagas nada que pueda molestar a Padre Freezer.-

-¿A qué te refieres?-preguntó extrañada.

Suspiré y sonreí. No sabía como decirle lo que hacía Freezer para comprobar que eramos puras. Quedarnos aquí podría ser peligroso... podría serlo mucho...

POV General.

Freezer había mandado a las dos jóvenes fuera de la sala y ahora estaban sólo él con los saiyajins y sus dos leales soldados.

-Gran Freezer... ¿este es su gran talento?-preguntó el rey con algo de molestia-¡es una hembra!-

-No, Vegeta-negó el tirano-no es una hembra cualquiera.-

-¿Tiene premio?-preguntó Raditz riendo.

-Es Bulma Briefs, idiota-sonrió Freezer que desvió su mirada para ver los ojos abiertos ante la sorpresa del rey-la hija del dr. Briefs.-

-¿Qué hace con ella?-interrogó el monarca.

-Fui yo quien destruí la Tierra, Vegeta-informó el lagarto-yo maté al dr. Briefs y a su mujer, él no me era ya de utilidad pero no quería que su mente se dejara perder.-

-Ya recuerdo-el rey se tocó la frente-dr. Briefs hablaba de que tenía una hija pequeña de hermosos cabellos azules.-

-Bulma-sonrió él-Malaka ha enseñado todo lo que sabía y a pesar de ellos creo que le ha superado.-

-¿Qué hay de la otra?-siguió interrogando el rey Vegeta.

-Su madre la tenía en brazos cuando secuestré a Bulma-rió Freezer-tenías que ver a esa hembra... no podía quedármela así que decidí llevarme a su hija. Pensé que sería un buen presente.-

-¿Cómo?-preguntó el rey sin saber.

-Te entrego a las dos humanas sin pedir nada a cambio-Freezer miró al príncipe-muchas noches he soñado con ver a Bulma sentada en el trono saiyajin.-

-¿Qué dices?-se molestó Vegeta ante lo que podría pensar Freezer.

-Más respeto-a Freezer le encantaba el carácter de Vegeta-estoy ofreciéndote a tu compañera, a la futura madre de tu heredero.-

-¿Una humana?-preguntó molesto-¡esa especie es un insulto para la nuestra!-

-Y tu inteligencia un insulto para la suya-ante el comentario Vegeta se enfadó demasiado.

-¿Va en serio, Gran Freezer?-el tirano miró al monarca-¿comprometes a la hija de Briefs con el príncipe Vegeta?-

-Imagínate, Vegeta-Freezer sonrió al rey-un nieto con fuerza e inteligencia. ¿No crees que sería un buen heredero?-

-Pero mi hijo tiene razón en algo-recordó el monarca-mi sangre, la que corre por las venas de mi hijo sería ensuciada con la de una débil humana.-

-Entonces me la llevaré a la base de nuevo-dijo con seriedad el tirano-no pensé que mis esfuerzos serían en vano.-

-¿Esfuerzos?-preguntó el rey.

-He mantenido a esas dos hembras puras sólo para que los saiyajins pudieran ser los privilegiados-contestó Freezer haciendo que su sonrisa volviera-y que uno de ellos fuera el príncipe Vegeta. ¿Acaso no viste su cabello? Me han sido leales y fieles, lo serán con sus esposos.-

El rey miró a su hijo que estaba aguantando su ira. Nunca tuvo en mente juntar a su hijo con una mujer de otra raza, pero el dr. Briefs fue su amigo y su hija era inteligente como lo fue él. Si ella era la única salida para que el trono de su familia perdurase y las instalaciones de las salas de combate, que un día el padre de Bulma hizo, volvieran a reconstruirse...

-La hija de Briefs será la futura reina en cuanto se una a mi hijo-dijo con firmeza el rey.

-¿QUÉ?-gritó el príncipe Vegeta mirando a su padre-¡no puedes comprometerme con un ser tan inferior!-

-¿Qué hay de Chi Chi?-preguntó Freezer con la sonrisa más amplia y fría.

-Mi señor yo...-Raditz fue interrumpido.

-Kakarotto-el rey nombró al soldado de su hijo-tú cuidarás de esa hembra hasta que sepamos que hacer con ella. ¿Entendido?-

-Sí, Majestad-contestó el soldado.

Eso hizo sonreír a Freezer, que un soldado se hiciera cargo de Chi Chi era algo que agradaban los oídos del tirano. Si ellas acaban con alguno de los saiyajins él al fin podría ver si sus sospechas eran ciertas o de lo contrario tendría que matar a ambas humanas...


Espero que os haya gustado este capítulo! Debo decir que con los nombres soy mala, pero me intento informar. Busco por internet y bueno, tenía dudas con el planeta Vegeta jaja. En algunos fics he visto nombres como Vegetasai o algo así, pero en la wiki de Dragon Ball pone Vegeta, así que no creo que haya problemas ¿no? Espero que hayas dicho que no jajaja

Gracias por haber leído y haber mandado reviews! Sigue haciéndolo y no te desconectes ;)