Sexto capítulo de Lazos de Sangre! No... no hace falta aplaudir, ya está aquí después de varios días jaja. Por problemas de haber estado bastante ocupada me retrasé pero ya he subido!

¡Personajes de Akira Toriyama! ¡Viva Akira!


Capítulo 6. Tercer secuestro.

POV Bulma.

Ya han pasado tres días desde que Chi Chi y yo llegamos al planeta. Ambas nos encontrábamos en el laboratorio, yo analizaba los planos que hicieron de las instalaciones rotas en su momento mientras que mi amiga ordenaba un poco el lugar que estaba bastante revuelto.

Ahora estábamos un poco más cómodas, por lo que tengo entendido ella se lleva muy bien con Kakarotto, yo no puedo decir lo mismo de Vegeta pero al menos su padre mostraba educación y respeto conmigo. Se me hacía extraño pero tenía la sensación de que no era así por haber sido criada por Freezer sino por la persona que soy. Posiblemente porque era la futura reina...

-Bulma-miré a Chi Chi que tenía entre sus manos tres libros-¿dónde dejo esto?-

-Ponlos en una estantería-señalé el mueble de enfrente.

Vi como se acercaba para dejarlo cuando de pronto se le cayó uno de los libros al suelo.

-Ya lo recojo yo-le dije mientras me acercaba para recoger el libro.

Cuando lo recogí vi que había caído algo de entre las hojas. Era un papel en blanco que cuando lo miré con detenimiento pude ver que por detrás había algo. Le di la vuelta para ver a una pareja, un hombre algo mayor de bigote y gafas y una mujer de ojos cerrados y pelo rubio. En la esquina ponía 'Briefs'. Me sorprendí mucho porque al ver aquella foto sentí como una punzada en mi interior... una sensación de dolor me inundó sin entender el porque.

-¿Pasa algo, Bulma?-levanté la mirada para ver a Chi Chi.

-No...-guardé la foto de nuevo en las hojas del libro y lo coloqué en la estantería-sigamos con el trabajo.-

Volví de nuevo a estudiar los planos mientras mi cabeza era golpeada por el rostro de aquella pareja. Puede que aquel hombre sea el que hizo esas instalaciones, en la imagen aparecía con una bata blanca y por lo que sabía este era su laboratorio... sería el hombre que mató Freezer.


POV General.

En el Planeta nº 79 se encontraba en su silla que levitaba el ser más temido y despiadado que existía en el Universo. El contemplaba por diversas pantallas las salas de combate donde sus soldados entrenaban y peleaban. Sus escuadrones fieles intentaban fortalecerse aumentando su fuerza mientras el tirano observaba con aburrimiento dichas escenas.

-Gran Freezer-el lagarto miró al soldado de color verde que tenía al lado.

-Dime, Zarbon.-

-Quería preguntarle cuándo hablará con las dos mocosas-preguntó Zarbon extrañado. El periodo que llevaban las dos chicas allí todavía no se habían comunicado por Freezer.

-No quiero interferir en sus diversiones-sonrió el tirano mirando a su soldado.

-¿Cree que de verdad acabarán con esos monos?-dudó el otro soldado de color rosa.

-¡Seguro, Dodoria!-rió el lagarto-seguro que al principio les costará un poco, pero estoy seguro que los monos con los que comparten habitación sentirán ganas de tenerlas después de tanto tiempo durmiendo con ellas. Acabaron tomándolas por las buenas o por las malas.-

Zarbon escuchó las palabras de Freezer mientras miraba tras las pantallas. Sus ojos amarillos acabaron posándose en una en concreto.

-Hoy se encuentra débil, Gran Freezer-señaló el soldado a la pantalla a la que miraba.

-Si quiere morir que se muera ya-gruñó el lagarto mirando a la persona que había en la pantalla-esa maldita ha durado con vida catorce años.-

Tras la pantalla se podía ver una celda, en ella una mujer de figura delgada, muy delgada, piel blanca ante la ausencia de luz, sus ojos azules y su largo cabello rizado rubio tapando su espalda...

(Flash Back)

Era de noche cuando una mujer de pelo rubio corto y ojos cerrados metía a un bebé de cabello azul en una cuna. La pequeña dormía plácidamente mientras era acostada. La mujer le dio un beso en la frente y se encaminó hasta los jardines de la inmensa casa. Allí estaba un hombre algo mayor acariciando un diminuto gato negro y una mujer sentada enfrente de él jugando con un bebé menor que la que dormía. Ella era de largo cabello azabache y ojos de igual color, la niña de entre sus brazos era un réplica a ella.

-Como se divierte tu niña, Pan-sonrió la rubia mirando al bebé reírse.

-Mucho-rió la mujer-como durmió mucho por la tarde costará que caiga dormida como tu hija.-

-Bulma es algo dormilona-la rubia tomó asiento con su amiga-¿por qué no quiso venir tu esposo?-

-Él tienes muchas tareas-respondió la morena-le dio mucha pena no poder asistir a vuestra cena.-

El hombre se acercó a las mujeres al oír su conversación. Él puso su gato negro en su hombro donde el animal se agarró con mucha facilidad.

-Dentro de una semana vendrán nuestros amigos, los Reyes del planeta Vegeta-comentó el hombre-sería muy bueno que tú y tu esposo vinieran, Pan.-

-Os lo agradezco, de verdad-Pan sonrió a la pareja.

De pronto se escuchó unas explosiones a lo lejos. El suelo comenzó a temblar y ante ello los tres se levantaron mientras la morena abrazaba con fuerza a su hija. La rubia agarró del brazo a su esposo que miraba al cielo para ver que algo atravesaba la atmósfera e impactaban en tierra. El hombre supo enseguida que se trataban de naves esféricas.

No tardó en verse a Freezer junto con sus dos inseparables soldados.

-Gran Freezer-le nombró el hombre mirando al tirano-¿qué es todo esto? ¿Qué están haciendo?-

-Verás, Briefs...-sonrió el lagarto-después de mucho meditar me he dado cuenta de que hiciste tanto por mí que ya no me interesan tus servicios. Mucho menos si sé que los compartes con los monos.-

-El Rey Vegeta es un amigo y un aliado para la Tierra-contestó el científico con seriedad-no veo porque iba a negarme a ayudarle.-

-Pero le has ayudado con algo que a mí me podría perjudicar-Freezer se acercó amenazante-así que por eso pienso deshacerme de ti y de tu estúpido planeta.-

El hombre asustado ante sus palabras sólo pudo limitarse a ver a las dos mujeres que estaban llorando. Briefs dirigió su mirada hacia el bebé entre los brazos de la morena, lloraba sin cesar. Él no podía permitir que su familia y la de aquella mujer saliera sin vida por algo que hizo él.

-¡Corred!-ordenó el científico. Su mujer iba a decir algo pero la mirada de su esposo la frenó y decidió que lo mejor era ir a por su hija.

Ambas mujeres salieron corriendo ante la mirada divertida del lagarto. Correr no las salvaría de mucho.

-Zarbon, Dodoria-nombró el tirano a sus dos soldados-id por esas dos.-

Sin pensárselo dos veces acataron las ordenes de su señor y fueron a la busca de ambas mujeres mientras Briefs les seguía con la mirada. Su cuerpo comenzó a temblar al pensar que algo les podría pasar a su esposa y a su pequeña hija.

-¿Asustado, Briefs?-el científico volvió la mirada al tirano-siempre puedes pedir ayuda a tus amigos los saiyajins.-

-Algún día, Freezer...-Briefs apretó sus puños con fuerza ante la impotencia de no poder atacarle con la seguridad de salir vencedor-algún día te tragarás tus palabras.-

-Por lo menos eres listo para morir con orgullo y valentía de decirme eso-Freezer levantó brazo derecho apuntando con un dedo a Briefs-ahora vete al otro mundo, gusano.-

De su dedo salió una ráfaga de ki que atravesó el corazón del científico tumbándolo al suelo. El lagarto sonrió de medio lado y se aventuró a ir a buscar a las dos mujeres y ante todo a por su plan, la hija de Briefs. Él no iba a permitirse perder tal inteligencia, pero odiaba que ese maldito trabajara para él y para los saiyajins.

Después de encontrar a la niña salió de la habitación con ella y con otra, Chi Chi. Había asesinado a su madre porque le pareció lo más apropiado. Tenerla en la base podría ser un problema si la mujer se atrevía a escapar e ir a hablar con la Familia Real saiyajin. Salvó la vida de su hija porque esperaba que la niña fuera tan bella como la madre y así, con el fin de ver si la raza débil humana podría engendrar un bebé con la fuerte raza saiyajin. Pensaba que ellas dos podrían intentar algo con los de aquella raza y así ver si salía el futuro Super Saiyajin del que tanto hablaban.

No le agrada saber que ellas tuvieran que acabar con aquellos monos, pero sabía que si las criaba no fallarían a su 'Padre Freezer'. Por lo que no tendría que castigarles como hizo con el padre de Bulma.

Cuando estaban por los pasillos de la casa oyeron unos llantos, tras las puertas de una habitación se encontraba la asustada madre de Bulma. Freezer la vio tirada en el suelo, tenía una pierna bañada en sangre. Supuso que sus soldados la atacaron y la dejaron tirada creyéndola muerta, pero por el pasillo había un gran rastro de sangre. Ella se había arrastrado hasta encerrarse en un dormitorio esperando a que se fueran para luego buscar a su hija.

-La mujer de Briefs-la rubia se dio la vuelta para ver al tirano con sus soldados y entre sus brazos las dos niñas pequeñas. Por una vez los ojos de ella se abrieron dejando ver su dolorida mirada azul.

-¡Bulma!-ella quería ponerse en pie pero su pierna dolía demasiado y no podía-¡por favor! ¡Devuélveme a mi hija!-

-¿La matamos, Gran Freezer?-preguntó Dodoria.

-Sería lo justo después de haber asesinado a su amiga-los ojos tristes de la mujer se inundaron todavía más de lágrimas.

-Pan...-susurró la rubia.

-Pero...-Freezer rió al ver la mirada de la rubia-ella no puede correr con una pierna rota.-

-Entonces... ¿nos la llevamos, Gran Freezer?-se sorprendió Zarbon.

-La encerraremos en una celda-Freezer se acercó a la mujer-además, estoy seguro de que esta mujer sabe mucho de lo que trabajó su marido para esos monos y... los secretos que le haya podido contar su gran amiga la Reina.-

Ante la risa de Freezer los soldados agarraron a la mujer y la arrastraron con ellos. Después de haber abandonado la Tierra el lagarto la mandó al olvido, portando en su nave a dos niñas que no cesaban de llorar y una mujer malherida que sentía que su alma la abandonaba dejando sólo un cuerpo apagado.

(Fin Flash Back)

Freezer observaba a la mujer que tenía los ojos abiertos desde aquel día. Ella había sido a veces de utilidad y otras veces sus ganas de asesinarla eran cada vez más numerosas. Pero le gustaba reírse de la situación que vivía. Ella había estado catorce años en la misma base en la que creció su hija y no la pudo volver a ver desde el momento en el que estaba en los brazos del tirano. Tan cerca pero tan lejos...


POV Bulma.

Volví a la habitación después de una dura mañana en el laboratorio. Hoy comencé ya con algunos arreglos en las salas y estaba agotada. A pesar de mi cansancio no puedo negar que me siento bastante bien. Ahora solo me tenía que dar una rápida ducha para quitarme este calor e ir a comer con mi amiga, el Rey y mi futuro esposo. Antes de ello oí como tocaban a la puerta y vi al monarca pasar tras ellas. Le saludé con una amplia sonrisa.

-Majestad-me incliné un poco.

-Bulma, no hagas más eso-se quejó él-ahora seremos familia.-

-¿Rey Vegeta?-pregunté y luego vi como alzaba una ceja-es que si le llamo por vuestro nombre pensaré que sois más vuestro hijo.-

-Está bien-rió ante mi comentario-quería hablarte sobre ello.-

-¿Sobre su hijo?-

-Más o menos-el Rey se sentó en la cama mientras me miraba a los ojos-he preparado una ceremonia dentro de una semana para que todo el pueblo sepa que sois la futura Reina de Vegeta.-

Aparté la mirada de él. Estos días mi conversación con su hijo no eran muy animadas. No me creo que acabe casada con alguien con la cual no suelo hablar muy a menudo a pesar de que él es una persona fría y distante. Yo no podía estar así toda mi vida con alguien que se supone que debo compartirla.

-Entiendo cual es tu posición, pequeña-el Rey se levantó de la cama-cuando conozcas un poco más a Vegeta estoy seguro de que sabrás como manejar al Príncipe.-

-¿Perdone?-no comprendí las palabras del Rey.

-Ven conmigo-él me ofreció su mano y yo la acepté. El monarca me guió hasta el balcón de la habitación donde se podía ver el pueblo-¿ves eso?-

-¿Su pueblo?-pregunté no sabiendo si realmente se refería a aquello.

-Un pueblo basado en la mentira y la fuerza-miré a los ojos negros del Rey-los hombres saiyajins se basan en ello solamente cuando no se dan cuenta de que tan sólo ambas cosas son un caparazón para demostrar la verdad.-

-Disculpe si no le comprendo-aparté mi mano de la suya para echar mi cabello detrás de mi oreja.

-Todos los guerreros dicen ser fuertes y que nada ni nadie les puede vencer... una mentira que ni ellos mismos se lo creen-el Rey volvió la mirada a su pueblo-estoy seguro al ser el primer saiyajin o más bien el primer hombre que diga que todos esos 'guerreros' tienen un enemigo mucho más fuerte que Freezer por mucho que alardeen de su fuerza... a ese enemigo no le puede hacer daño alguno.-

-¿Más fuerte que Freezer?-entonces sus palabras me asustaron-¿quien puede ser más fuerte que él?-

-Aquellas personas con las que comparten vida y cama-abrí mis ojos ante sus palabras-las mujeres, Bulma. He visto millares de guerreros defendiéndolas hasta la muerte a pesar de que niegan que las importan, pero luego ponen sus palabras más dolorosas como armas en vez de sus propios puños ante ellas.-

No pude contestar a nada de lo que decía. Podía ver en los ojos del Rey que él era uno de esos millares de guerreros.

-Te veo en la comida, pequeña-el Rey abandonó el lugar dejándome sola en el balcón.

Mi mirada volvió al pueblo donde al parecer vivían estos guerreros que decía el Rey Vegeta. Nunca antes alguien había hablado así de una mujer, yo siempre oí palabras llenas de veneno hacia ellas... hacía mí. No pensé en la vida que un hombre pudiera decirlo pero él mismo lo dijo... 'Estoy seguro de ser el primer saiyajin o más bien el primer hombre que diga...'.

Volví la mirada hacia los jardines del castillo. Allí estaba mi amiga con Kakarotto, él la estaba enseñando a pelear. La vi con una hermosa sonrisa en su rostro, no sabía bien si era porque al fin podría pelear sin que le digan que no debe o porque estaba en compañía de aquel extraño soldado.

Decidí entrar a la habitación para encontrarme con Vegeta que estaba cambiándose de guantes, pues los suyos estaban ensuciados de sangre. Entonces pensé bien las palabras del Rey Vegeta... ¿acaso su hijo podría acabar como aquellos guerreros? ¿Cómo él?

Él volvió la mirada a mí y frunció el ceño al encontrarse que yo le estaba observando.

-¿Qué miras, mocosa?-cuando preguntó eso mi mente volvió a aquella noche en el que le vi su torso al descubierto-¿sigues fantaseando?-

-No digas tonterías-me molesté ante su comentario y mi enfado aumentó al ver su media sonrisa-¡y no te rías!-

-Tonterías...-se burló por la palabra que dije antes-es normal que me mires. Suelo despertar muchos deseos y...-

-¡NO ME DESPIERTAS NADA!-me quejé interrumpiéndole, él sólo atinó a reírse de manera burlona-¡te dije que no te rías!-

Terminó de ponerse los guantes mientras no apartaba su media sonrisa de su rostro mientras me miraba de arriba abajo. Si no fuera porque me duele la mano por su culpa se hubiera enterado... aunque posiblemente acabé sin mano...

(Flash Back)

Era la segunda noche que pasaba en aquel planeta. Tuve que ponerme uno de esos camisones cortos que me había echado ese sapo de Zarbon. Noté que era demasiado llamativo y no pude evitar emitir un gruñido. ¿Acaso esto era una venganza de él por todas las veces que le llame niña verde? ¡Tenía que pasar el mayor ridículo de mi vida con Vegeta por culpa de ese monstruo! Más le vale que no le vuelva a ver en la vida porque si no cuando sea reina será el primero en mi lista negra, lo juro.

Vegeta estaba en la ducha de nuevo mientras yo me tumbaba en la cama. Esperaba que si él volvía a salir sin camisa mis ojos no volvieran a él. Estaba demasiado avergonzada después de aquellas palabras que me dijo la noche anterior. 'No sabes disimular bien tus miradas'. Cada vez que las recuerdo me pongo muy nerviosa.

A los pocos minutos salió Vegeta... en toalla. Entonces es cuando me pregunto ¿Chi Chi pasará por esto también o es qué tengo un mal de ojo? Intenté a toda costa evitar mirarle, pero de pronto sentí una sensación. Como si me estuvieran observando. Volví la mirada a Vegeta y vi que me miraba de arriba abajo. Entonces me vi con aquel camisón, mataré a Zarbon por ello, y que realmente tapaba poco.

-¿QUÉ MIRAS?-él volvió la mirada hacia mí-¡deberías no ser tan mirón!-

-¿Mirón?-preguntó con la ceja alzada mientras yo me tapaba con las sabanas-¿acaso no era lo que tú hacías anoche, mocosa?-

-¡Claro que no!-aparté la mirada para que no leyera mi mentira en ella.

-No me creo que mi padre quiera que una mentirosa sera Reina-volví la mirada hacia él, tenía una expresión burlona, realmente se divertía conmigo el principito-¿y qué no me va a hacer pensar que tu te has vestido así sólo porque quieres llamar mi atención?-

-¿Tú atención?-en ese momento sentí tener un tic en el ojo-¡NO ME INTERESAS PARA NADA!-

-Entonces si no te intereso-se acercó a mi amenazante-¡NO ME MIRES POR LA NOCHE!-

La rabia se apoderó de mí y no pude soportarlo. Le di una bofetada a Vegeta, que realmente no le hizo ni cosquillas, sintiendo que poco a poco mi mano se hacía añicos. Di un enorme grito de dolor, había usado toda la fuerza que tenía para darle y logré hacerme bastante daño.

(Fin Flash Back)

Esa noche tuve que ir a la enfermería y me estuvieron mirando, decían que no era muy grave pero a pesar de ello me vendaron la mano. Hoy por la mañana me quité la venda y a pesar de ello me sigue doliendo demasiado.

Vi como Vegeta buscaba un calzado para cambiarse. Había apartado el tema de conversación para ignorarme, pero no iba a quedarse así... por supuesto que no. Me dirigí a la puerta y la abrí, pero antes de aventurarme a salir le miré.

-Vegeta-le nombré con un tono dulce e inocente. Él me miró extrañado mientras yo le guiñaba un ojo-realmente tu tampoco sabes disimular mucho las miradas.-

Después de dedicarle una amplia sonrisa salí de ella dejando a Vegeta con la palabra en la boca. Ahora me sentía mucho mejor, no le di una bofetada pero al menos le tendría molesto ya todo el día... ¿será verdad lo que dijo el rey?


Espero que os haya gustado. Me gustaría aclarar un tema de este capítulo, el de la madre de Chi Chi. Como os habéis dado cuenta la puse el nombre de Pan, en honor a su nieta. Nadie sabe como se llama, ¿por qué no ponerle ese nombre? Espero que os guste esta idea que he querido compartir con ustedes! Y ahora llega momento pregunta (una nueva sección que incluyo para ver si les gusta con un toque cómico!):

¿Qué pasará con Vegeta después de las palabras de Bulma?

¿Puede haber algo entre Chi Chi y Kakarotto mientras entrenan?

¿Estuvo el Rey realmente enamorado?

¿Cómo demonios veía la madre de Bulma si siempre tenía los ojos cerrados?

¿Freezer monta en una silla voladora para sentirse más alto?

Si tenéis una buena respuesta para estas preguntas no dudéis en contestar, porque quiero oírlas. Y si quieren que siga haciendo esta tontería sólo decid que sí queréis y si no decid 'DEJA DE HACER EL TONTO Y CONCÉNTRATE EN LA HISTORIA!' y si quieres guardarte tu opinión es aceptada. Gracias :)

Gracias por haber leído y haber dejado reviews! Seguid haciéndolo y no os desconectéis ;)