Aquí os dejo con el capítulo siete de Lazos de Sangre! Perdonen mi tardanza y espero que puedan disfrutar de la continuación del fic!

Personajes de Akira Toriyama.


Capítulo 7. Mi nuevo secreto.

POV Chi Chi.

Kakarotto estaba entrenando conmigo, en los jardines del castillo, hasta que llegó la hora de la comida. Me deshice mi cabello para arreglarlo mejor al volverlo a recoger. Mientras lo hacía veía al soldado colocarse su scouter. Aquel chico al principio me hizo sentir incómoda, sólo por el mero hecho de que iba a compartir cama con él, pero ahora que le conozco mejor me siento bien a su lado.

-Voy a ir a darme una ducha rápida antes de comer-me dijo mientras se acercaba a mí-¿vienes?-

-Sí-asentí mientras nos poníamos a caminar-aunque realmente todavía no me acostumbro a esa bañera.-

-¿Por qué?-preguntó con un rostro de curiosidad.

-Había un lago de agua templada al lado de la base de Freezer-le contesté mientras miraba al frente-me acostumbre a él.-

-Aquí hay varios-le miré con rapidez-¿quieres que te muestre uno?-

-¿Enserio?-él asintió y eso provocó una gran sonrisa-cuando anochezca me lo podrías mostrar.-

Kakarotto ante contestación me sonrió provocando que me contagiara la sonrisa. De pronto miré su muñeca derecha porque algo me captó la atención. Por primera vez podía ver esa zona desnuda y mostraba una marca en ella, la misma que la familia real llevaba en sus armaduras.

-¿Es un tatuaje?-pregunté señalando la marca de la muñeca.

-¿Esto?-el me lo mostró un poco más de cerca y efectivamente era el dibujo que estaba en la armadura del rey y su hijo-es el símbolo saiyajin.-

-¿Por qué lo tienes tatuado en tu muñeca?-pregunté un poco intrigada.

-Los guerreros que trabajamos para la familia real lo llevamos-de nuevo se cubrió la mano.

-Veo que te gusta trabajar para...-

-Es herencia-me interrumpió con una mirada seria-mi familia siempre trabajó para el Rey y su familia. Ahora nos toca a mí y a mi hermano.-

Kakarotto siguió caminando dejándome sorprendida ante aquella mirada. Pronto le seguí unos pasos atrás sin parar de pensar en lo que me había dicho. Me había interrumpido cuando le estaba diciendo que parecía que le gustaba trabajar para la familia real pero su mirada y su voz no parecía demostrar lo mismo...


POV General.

El Rey Vegeta se encontraba en una de las salas del castillo donde un soldado le mandó la noticia de que Freezer deseaba hablar con él. El monarca estaba frente a una pantalla donde se veía el rostro pálido del tirano y los dos de sus "perros falderos".

-Que gran gusto el poder verte, Vegeta-se escuchó la voz de Freezer mezclado con la burla y la frialdad.

-¿Quería algo, Gran Freezer?-preguntó el Rey directamente.

-¿Acaso no te alaga mi presencia en una conversación?-Freezer miraba al Rey con un semblante serio. Sabía que por dentro estaba maldiciendo al tirano y no podía evitar una sonrisa ante esa idea de que aquel saiyajin tenía que contenerse.

-Siempre es bueno hablar con el Gran Freezer-contestó el Rey Vegeta sin apartar su serio semblante y su voz firme-pero me sorprende que desee hablar conmigo y no con una de sus hijas.-

-No me gustaría hablar con ellas hasta que llegue el día en que vuelva a verlas-el Rey se sorprendió ante su respuesta puesto que cuando dejó a las dos jóvenes las comunicó que estarían en contacto-¿te imaginas si intervengo en un momento importante?-

-¿Un momento importante?-realmente el hombre estaba aguantando su rabia de una manera difícil. Sus ganas de cortar esa llamada era lo único que se le ocurría y que desgraciadamente no podía hacer.

-Puede que en estos momentos se esté concibiendo un nuevo heredero ¿no crees?-el tono frío de Freezer con aquella sonrisa provocó que un gruñido del Rey escapara sin poder retenerlo.

-Perdone por mis palabras, Gran Freezer-el monarca apretó fuerte sus puños ante la impotencia de seguir reteniendo su rabia. ¿Desde cuando el Rey tenía que pedir disculpas y llamar a un enano con cuernos por un título sin recibir a cambio el mismo trato? Eso no le gustaba en absoluto-habéis visto crecer a ambas muchachas y os han sido fieles y leales. ¿De verdad es posible creer que estén con un hombre de la noche a la mañana?-

-¿Por qué no?-realmente el Rey se contenía demasiado-ya llevan tres días en tu planeta. Tiempo suficiente ¿no?-

-Me parece que llevan demasiado poco, Gran Freezer-contestó sin vacilar el monarca.

-Tienes razón...-de pronto el tirano acrecentó su sonrisa fría-seguro que no querrán ser tocadas por un hombre cualquiera si no le aman ¿no? Supongo que tu puedes dar clases de amor, Vegeta. Después de todo ya tienes experiencia.-

El tirano se permitió reírse del Rey que veía como sus dos soldados le acompañaban creando un coro infernal. Sin despedidas la conversación concluyó ahí cuando el lagarto cortó la conversación. Nada más ver la pantalla oscura el monarca dio un puñetazo en la pared. Ese malnacido se atrevió a hablar de aquel sentimiento que sólo pudo aprender de la única saiyajin que lo conocía, su mujer. Freezer sabía lo mucho que la necesitaba, sabía cuanto la anhelaba y eso era un punto débil para el Rey...

-Majestad-el monarca miró a su soldado Nappa-la joven Bulma se encuentra en el comedor.-

-Ya voy, Nappa-contestó él pasando por su lado para abandonar la sala.


POV Bulma.

Estaba sentada esperando a que alguien viniese. Me encontraba yo sola, aunque antes estaba Nappa conmigo. Le pedí que fuera a buscar al Rey para que le dijera que ya estaba en el comedor y que esperaba la presencia de alguien de la familia.

Pronto escuché las puertas abrirse y sonreí esperando la llegada del Rey, pero por mucho que se parecieran él no era su padre. Vegeta había entrado y notaba en sus ojos el odio. Seguro que estaba molesto por el comentario anterior sin poder haberme contestado, pero ahora lo haría... eso estaba asegurado.

-¡Vegeta!-me levanté dedicándole una sonrisa dulce como la que le puse cuando dije mi comentario.

-Mocosa del demonio-después de sus palabras me agarró por la blusa y me atrajo a él con una mirada chispeando fuego-¿quien te crees para hacerme ese tipo de comentario?-

-Pues no sé... déjame pensar-miré al techo mientras me mordía el labio. Al momento volví la mirada hacia él y le dediqué una sonrisa de medio lado que plagié de él-tal vez la futura reina de vuestro planeta, Alteza.-

Vegeta gruñó y me soltó para luego amenazarme con un dedo frente a mi nariz. Había logrado incrementar su ira.

-Ya te avisé, mocosa-él seguía con su pose fría-si no quieres ser la primera mujer-luego me miró de arriba abajo-en tu caso niñata, que tenga que ponerle la mano encima será mejor que mantengas tu boca de loro cerrada.-

-Disculpe su Excelencia por mi comportamiento-me incliné un poco para reverenciarlo en forma de burla ante su amenaza.

-Niñata-me insultó cuando pasó por mi lado-me encargaré de que aprendas la lección.-

Él se sentó enfrente de mí y yo volví a sentarme también. Me hubiera gustado responderlo pero sabía que ya era mucho por hoy. No podía negar que era divertido pelear con él, cuando le sacaban de sus casillas se notaba demasiado. Podía disimular algunas cosas pero no su rabia, realmente era lo que más podía transmitir.

Nuevamente oí las puertas abrirme y junto a Vegeta miré hacia la puerta. Me encontré con el Rey Vegeta y detrás de él con su soldado Nappa. Me estaba dando cuenta que el Rey tenía el mismo semblante de odio que su hijo, pero el de él era mucho peor.

-Majestad-me levanté para saludarle-¿se encuentra bien?-

-No te preocupes, muchacha-contestó con rapidez-por favor, siéntate al lado de mi hija.-

Ante sus palabras miré a Vegeta que le hizo la misma gracia que a mí... ninguna.

-Se supone que vais a ser los Reyes de este planeta-dijo su padre con el ceño fruncido-¿desde cuando un Rey y una Reina comen uno enfrente del otro?-

Realmente no me agradaba mucho, pero el Rey estaba realmente enfadado. No quería ser yo la que incrementara ese sentimiento por lo que decidí obedecer y sentarme al lado de mi... prometido. El problema no era que yo silenciase sino que su hijo no supiera hacerlo.

-¿De verdad tenemos que seguir con esta tontería, padre?-el Príncipe se cruzó de brazos-¡Ninguno de los dos estamos de acuerdo con esto!-

-¡ME DA IGUAL, VEGETA!-el Rey dio una fuerte contestación, algo que podría esperar, pero no tan pronto-¿acaso no ves que tampoco hay ya muchas salidas? ¡Ella va a ayudarnos y no creo que pueda volver a la base!-

-Me importa poco si vuelve a la base o no-respondió su hijo sin haberse echado atrás ante el comportamiento de su padre-¡No quiero aguantar esto! Sabes igual que yo que no voy a tener un hijo con una débil humana.-

-¡SI FUERAS LISTO SABRÍAS QUE A VECES LOS SAIYAJINS FUERTES PUEDEN SALIR DE LOS SERES MÁS DÉBILES!-y sin más el Rey le dio una bofetada a su hijo que quedó sorprendido ante ello-¡Ahora cállate y discúlpate con tu mujer!-

Vegeta orgulloso y molesto abandonó el comedor suponiendo que iría al dormitorio. No podía salir de mi asombro... el Rey había abofeteado a su hijo por... ¿por mí? No sabía porque aquel saiyajin me decía todas aquellas cosas del miedo de un guerrero y mucho menos porque me defendía tanto, pero esta vez sabía que debía ir con Vegeta. Abandoné el comedor y por el camino me encontré con Chi Chi y Kakarotto.

-¡Bulma!-mi amiga me sonrió y me dio un abrazo al verme.

-Menos mal que me cruzo contigo... ¡pensé que no te vería en todo el día, Chi Chi!-abracé a mi amiga pero pronto me separé-¿habéis visto a Vegeta?-

-El Príncipe se cruzó con nosotros-respondió Kakarotto-parecía más enfadado que de costumbre. ¿Qué ocurrió?-

-Nada... una pelea con su padre-decidí no decir lo de la bofetada. Llevaba sólo tres días y sabía lo orgulloso que era Vegeta y lo mucho que se enfadaría si fuera contando aquel golpe como una anécdota que seguro luego correría en bocas de todos como burlas-tengo que hablar con él.-

-¿No vienes a comer?-preguntó mi amiga mientras yo me ponía a caminar hasta a la habitación.

-¡Luego!-grité cuando estaba lejos de ellos dos.

Empecé a salir corriendo para encontrarme con un Vegeta más que enfadado, furioso y colérico. Él debía estar lanzando maldiciones hacia su padre. Podía comprender su molestia... yo también sufría su situación. Debía casarme con él.


POV General.

En la base del Planeta nº 79 se encontraban tres soldados en una de las salas que conectaban con sus habitaciones. Uno de ellos era Jeice que se encontraba jugando a las cartas con un ser bajito y gordo de color verde y con cuatro ojos llamado Guldo. Sentado en un sofá mirando la partida había un ser alto y fuerte de color azul con los ojos completamente rojos, él era Burter.

Cuando mostraron las cartas se pudo comprobar como Jeice había ganado al pequeño de la sala que estaba apunto de explotar de la rabia.

-¡Otra vez!-rió Jeice y miró al compañero sentado en el sofá-apunta Burter. ¡Seis de seis!-

-¡Seguro que haces algo de trampas, Jeice!-Guldo estaba molesto por su mala racha jugando a las cartas. Pero fue peor cuando el soldado se llevó el dinero que había sobre la mesa.

-No tengas tan mal perder, Guldo-Burter aguantaba su risa-¡fuiste tú quien insististe para otra partida!-

-Hasta quedarte sin un céntimo-rió Jeice guardando su dinero-oye, Burter. ¿Dónde esta Ginyu?-

-Gran Freezer lo mandó llamar-contestó el más alto-me parece que nos van a mandar a una fiesta la semana que viene.-

-¿Una fiesta?-preguntó el enano-¿qué se supone que celebramos?-

-¿Tú que crees?-rió el azulado-¡la ceremonia de esa mocosa de cabellos azules! La semana que viene se anuncia su compromiso con el Príncipe Vegeta.-

-Pronto Gran Freezer descubrirá si el Super Saiyajin nacerá de la unión de las dos razas más patéticas del mundo-se burló Jeice.

-¿Lo crees, Jeice?-la pregunta de Burter cortó la risa del soldado-¿no eras tú el que separó Ginyu de una de esas mocosas de patética raza?-

-No sé que demonios te habrá contado Ginyu-Jeice se levantó amenazante-¡pero yo no tengo interés en ninguna de esas mocosas!-

-¡MENTIRA!-Jeice miró a Guldo-todo el mundo sabe que intentaste algo con Chi Chi. ¡Seguro que el mismo Gran Freezer está enterado de ello!-

-Yo no descartaría la idea, Jeice-Burter se aproximó al molesto soldado-pero seguro que te perdona la vida por ser uno de sus mejores soldados.-

-Será mejor que te tragues palabras, Burter-Jeice le dedicó una mirada asesina-no me gustaría pelearme con un compañero por una mocosa que no merece la pena.-

Burter sonrió ante tal contestación para la cual tenía palabras muy bien reservadas.

-Entonces entenderás que Chi Chi tendrá que darle un hijo a uno de esos saiyajins-Jeice miró lleno de rabia a Burter-Gran Freezer la reservó una habitación con uno de los soldados de la Familia Real saiyajin.-

-Déjalo ya, Burter-Guldo miró a su alto compañero mientras sonreía a Jeice perversamente-por una vez que una mujer va detrás de él no hace falta ponerle entre la espada y la pared.-

-¿Por una vez?-Jeice se irritó ante el comentario de Guldo-¡tú cierra la boca, enano! ¡Al menos yo he estado con miles de mujeres y tú ni siquiera lo has logrado ni pagando!-

Jeice abandonó la sala cabreado ante los comentario de sus dos compañeros. Estaba molesto por aquella mocosa, ella no sabía disimular bien las cosas y todo la base se enteró de que a ella le interesaba el soldado. Eso podría haberle significado la muerte inmediata por el Gran Freezer, pero ahora que era parte de burlas prefería el infierno que los chistes malos de sus compañeros. A pesar de sus pensamientos no pudo evitar cegarse por la rabia tan sólo imaginar que un saiyajin podría tocarla antes que él.

Aquel guerrero de pelo blanco se prometió a si mismo que un día esa mocosa estaría bajo su cuerpo, sobre su cama y rogando por él. No tenía intenciones de que un débil saiyajin le arrebatara el honor de tenerla por primera vez, eso no se lo permitiría. Supuso que a lo mejor asistir a la ceremonia de la Familia Real no sería tan mala idea después de todo.


POV Bulma.

Entré en la habitación escuchando insultos y algún que otro golpe en un mueble. Pude ver a Vegeta andando de un lado hacia otro de la habitación nombrando a su propio padre de diferentes maneras y ninguna de ellas eran halagadoras. De pronto paró y su mirada ser posó en mi. Fue cuando su mirada se volvió más oscura.

-¿Qué quieres tú ahora, mocosa?-preguntó escupiendo veneno con su voz.

-Quería saber si te encontrabas bien, Vegeta-él frunció el ceño cuando oyó mi respuesta.

-¿Acaso tengo cara de dar lástima, niñata?-negué enseguida-entonces lárgate de esta habitación. ¡AHORA!-

-Vegeta, por favor-intenté acercarme-no vengo a pelear contigo.-

-Entonces vienes en mal momento-el se echó un poco hacia atrás-detrás de ti está la puerta. Date la vuelta y lárgate, niña.-

Su semblante serio me hizo temblar un momento pero no podía retroceder. Si se suponía que iba a ser mi compañero, como ellos llamaban a su pareja, no podía temblar de miedo.

-Algo la ha debido pasar a tu padre para reaccionar así-hablé manteniendo la compostura-no apoyo su comportamiento en haberte abofeteado.-

-¿Qué?-él pareció sorprendido-¿él se atrevió a tocarme por haberte llamado débil y tú no apoyas el comportamiento? Realmente eres más rara de lo que pareces.-

-¡Claro que me molesto que me tacharas de débil!-contesté con fuerza-pero eso no da motivo a pegar a un hijo.-

-Como se nota que no conoces las costumbres saiyajins...-

-Lo que no conozco son las costumbres de una familia, Vegeta-le interrumpí-me he criado en una base repleta de hombres asesinos. Fui criada por el ser más temible de todo el Universo... lo más parecido que he tenido a una familia ha sido Chi Chi que es como mi hermana.-

-¿A caso Freezer no era tu padre?-sonreí al ver que mis palabras intrigaron al Príncipe.

-Lo llamaba Padre Freezer porque así él lo quería-contesté sentándome en la cama-pero él nunca fue mi padre y tampoco me gustaría tener como un padre a alguien que causa dolor y miedo.-

-De eso deberías haberte dado cuenta antes, mocosa-Vegeta se sentó a mi lado algo más tranquilo.

-Supongo que tienes razón...-suspiré-pero en verdad si me di cuenta, lo que pasa es que siempre ponía una excusa delante para tapar ese pensamiento hacia Freezer.-

-Te recuerdo lo mucho que te molesto que le nombrase...-

-Lagarto-terminé su frase-no pude evitarlo. A pesar de todo fue él quien me crió.-

Después de aquellas palabras se hizo el silencio. Un silencio tenso que invadió el ambiente. Moví un poco mi mano que acabó posada sobre otra, que por supuesto no era la mía. Por error había puesto mi mano sobre la de Vegeta y en vez de apartarla lo único que hice fue mirarle. Él imitó mi gesto, su semblante estaba más tranquilo, aunque intentaba no apartar esa pose de chico serio. Él agarró mi mano y la miró un momento mientras sentía que mis mejillas enrojecían.

-Ve... Vegeta ¿qué haces?-pregunté extrañada mientras veía como examinaba mi mano.

-Tu mano-él la soltó-después del golpe se ha recuperado rápido.-

-Tú padre tiene más fuerza que yo para darte una bofetada por lo viste-dije con un poco de humor, pero mi chiste no le hizo gracia, si no al contrario-lo siento...-

Vegeta se levantó de la cama y decidí imitarle. Pronto comenzaron a sonar sus tripas y yo no pude retener la risa. Ambos caminamos juntos hasta el comedor. Por una vez Freezer hizo algo bien... hablar de él pudo hacer tranquilizar a Vegeta y ver que tenía su lado curioso.


POV Chi Chi.

Ya había caído la noche cuando Kakarotto me mostraba un lago cerca del castillo. Estaba oculto en un pequeño bosque que fue iluminado por unas esferas brillantes que creó el soldado. Aquel lugar era hermoso, tenía una pequeña cascada que rompía en el pequeño lago. Toqué con mis dedos el agua para ver que estaba templada. Miré al guerrero que me sonrió.

-¿Te gusta?-yo asentí con una sonrisa-puedes bañarte tranquila. No muchos saiyajins conocen este lago.-

-¡Al fin podré relajarme!-dije mientras desabotonaba mi blusa.

Antes de seguir me percaté de que estaba apunto de desnudarme ante los ojos negros de Kakarotto. Le miré que estaba sentado en una roca. ¿Acaso estaba de broma? ¿Se iba a quedar a mirar?

-Eh... Kakarotto-él no me contestó pero su mirada demostraba que tenía su atención en mí-¿vas a quedarme mucho tiempo ahí?-

-¿Por qué?-preguntó al parecer no entendiendo lo que quería decirle.

-¿Es que quieres verme desnuda o algo?-él miró hacia otro lado mientras sus mejillas enrojecían.

-Te dije que no muchos saiyajins conocen el lago... algunos suelen conocerlo-respondió volviendo la mirada hacia mí-no me gustaría dejarte sola.-

No pude evitar emitir una sonrisa ante el gesto protector que estaba teniendo. A pesar de ello seguía siendo un desconocido para mí.

-¿Te importa darte la vuelta hasta que entre en el agua?-él asintió y se dio la vuelta.

Di un largo suspiro y me quité la ropa sin parar de observar a Kakarotto para ver si en algún momento se atrevía a girarse para verme. En ningún momento ocurrió aquello y eso me hice estar más tranquila. Cuando estaba desnuda entré al agua hasta que me llegara por los hombros.

-Ya está, Kakarotto-él se dio la vuelta y caminó hasta quedar en el borde donde se sentó-te agradezco todo lo que estás aguantando.-

-¿Agradecer?-preguntó mientras creaba más esferas luminosas.

-Tienes que aguantar estar protegiendo a una chica débil-me acerqué al borde y puse mis manos sobré el césped-tiene que ser algo agotador y molesto ¿no?-

-Prefiero proteger a alguien que ir a misiones de purgar planetas-contestó él dejando de crear esferas.

-Kakarotto tú... realmente no pareces un saiyajin-vi como apretaba los puños.

-Ya te dije que cuando era niño me di un golpe en la cabeza-él me miró a los ojos-tenía que ir a una misión a un planeta débil pero a mitad del camino tuve varios problemas y me desvié de rumbo. Llegué a otro lugar en muy mal estado.-

-¿Ibas sólo?-pregunté sorprendida.

-Sí-asintió él sin dejar de mirarme-era un bebé que no llegaba siquiera al año. Cuando en el planeta donde me encontré un hombre me salvó y me curó. Luego mi padre fue a buscarme e informó al Rey de lo sucedido. Tuve suerte de que aquel planeta estaba aliado con el nuestro.-

-¿Cuánto tiempo estuviste?-realmente me interesaba la historia.

-Medio año-contestó él-mi padre dijo que era un buen hombre. Antes de que muriese me dio esto.-

Kakarotto sacó de debajo de su armadura una hoja que me enseñó. Pude ver una imagen de un hombre mayor con un niño en brazos. Por el pelo supe que el bebé era el guerrero que estaba delante. Lo que me llamó la atención es que en el borde ponía Gohan y Goku.

-¿Gohan y Goku?-pregunté intrigada-¿quiénes son?-

-Gohan es el hombre que me salvó-contestó él sonriente-y Goku... ese fue el nombre que me puso.-

-¿Esto te lo dio tu padre?-el asintió.

-Se lo dio Gohan para que no me olvidase de él-dio un largo suspiro-para mi desgracia nunca podré agradecer que me haya salvado la vida.-

-¿Cómo que no? ¡Puedes ir a su planeta!-le dije en un tono de apoyo.

-Su planeta fue eliminado... con él-me mordí el labio cuando me lo dijo.

-Kakarotto...-

-Tú me puedes llamar Goku-me quedé un poco sorprendida por ello-nadie nunca lo ha hecho y me gustaría que lo hiciera alguien de buen corazón como Gohan. Tú lo tienes, puedes llamarme así.-

-Goku-él asintió con una sonrisa.

Guardó la foto y volví a sentir sus ojos negros sobre los míos de igual color. Pronto noté el roce de su mano sobre mi mejilla. Su tacto cálido hizo sentir un pequeño escalofrío sobre mi cuerpo bajo el agua. Poco a poco vi que se aproximaba más a mi hasta quedar pegados frente a frente. Él sobre la hierba y yo en el agua, noté sus labios posados en los míos. Fue tan rápido que no me dio tiempo a reaccionar, pero cuando notaba que aquel beso se hacía más grande cerré los ojos y tomé su rostro para no soltarme de él.

Su boca estaba invadiendo la mía, sus labios cálidos sobre los míos embriagaban mi cuerpo pidiendo más de ellos. Aquel era mi primer beso y me sentía patosa, pero la idea se me iba cuando me daba cuenta de que aquel salvaje beso acrecentaban mis ganas de devorar su boca con ansias.

Con la necesidad de tomar aire nos separamos y vi como se quitaba la armadura y se desnudaba de cintura para arriba. Se quitó las botas y cubierto sólo por la parte de abajo del traje de combate se adentró en el lago donde posó sus manos en mi cintura y atrayéndome a él volvimos a devorarnos.

-Goku-gemí su nombre sin poder retenerlo un momento más.

-Sólo en la intimidad Chi Chi-le miré no comprendiendo-Goku en la intimidad. Nadie puede saberlo.-

-Sólo tú y yo-sonreí y le rodeé por el cuello para volver a besarle.

Ahí nos encontrábamos los dos, en un lago de aquel planeta intercambiando nuestro calor por apasionados besos. Nunca ocurrió nada más que eso, ya sabía que lo que estaba haciendo si llegaba a oídos de Freezer Goku moriría pero si pasaba algo más sería capaz de torturarlo durante días hasta que muriera por su propia cuenta. Después de todo él lo sabría gracias a las máquinas. Esto debería ser mi secreto... sé que a Bulma tampoco le agradaría saber lo que acababa de pasar...


Espero que os haya gustado el capítulo! Estuve varios días con él porque me había quedado parada en un momento pero finalmente pude terminarle para ustedes!

Respuestas:

Ya hemos visto lo que pasó con Vegeta. Una fiera nuestro príncipe, pero para fiera la científica ¿no? ¡SI! Hay algo entre Chi Chi y Kakarotto (Goku). El amor empieza a nacer entre una de las parejas. Está claro que ellos lo tienen más fácil ¿verdad? El Rey Vegeta estaba enamorado no... ¡estaba locamente enamorado! Si os gustaría verle tengo un fic sobre él y su mujer. Si queréis podéis leerlo ;). Nadie sabrá jamás como la madre de Bulma veía, pero por suerte grandes investigadores están trabajando en ello, así que no preocuparse ¡tendremos respuesta! xD La contestación de Freezer... me gustaron todas. Es un enano (con cuernos además) ¿qué se puede esperar? Seguro que Tyrion Lannister de Juego de Tronos es más alto que él... ¡SEGURO!

Preguntas:

-¿Puede haber poco a poco algo entre Vegeta y Bulma?

-¿Por qué no hizo nada Vegeta cuando su padre le pegó?

-¿Qué ocurrirá ahora entre Chi Chi y Kakarotto (Goku)?

-¿Podrían hacer un coro Freezer junto con sus dos "perros falderos? ¿Irías a verlos?

-Y lo más importante... ¿Guldo ha estado con mujer (u hombre)?

¡Gracias por haber leído y haber dejado reviews! Sigan haciéndolo y no se desconecten ;)