¡Octavo capítulo! Siento de verdad todo mi retraso, pero ahora mismo estoy estudiando de turno de tarde y apenas tengo mucho tiempo para esto, a excepción de los fines de semana. Así que ya aviso, capítulos sábados y domingos. ¡Disfruten!

Personajes de Akira Toriyama.


Capítulo 8. Promesas de sangre.

POV Bulma.

Pasó una semana desde que Vegeta recibió aquella bofetada de su padre. Desde aquel día que estuve hablando un poco con él las cosas han cambiado. Peleamos como siempre, eso es algo que no se puede evitar, pero son discusiones distintas a la de los primeros días. Ser su futura esposa es algo que no puedo quitarme de la cabeza en ningún momento. Saber que tengo que compartir mi vida con él como su mujer sigue sin ser agradable pero si fuera de otra manera me gustaría pasar el tiempo como su amiga.

-¡Bulma!-miré a la puerta del laboratorio para ver a Chi Chi entrar con una sonrisa de oreja a oreja. Todavía no sé el porque pero ella llevaba toda la semana con un semblante demasiado feliz-¿todavía no terminaste con los robots?-

-Me falta poco-contesté mientras miraba los robots que habían en una mesa de al lado-cuando los tenga terminado me ayudarán para reconstruir con más rapidez las salas.-

-El Rey Vegeta pidió que hoy no trabajases mucho, Bulma-Chi Chi se sentó en una silla mientras miraba un libro que había sobre una estantería al lado suya-esta noche es tu ceremonia.-

-No me lo recuerdes-empecé a recoger un poco la sala-llevo toda la semana hablando del Rey sobre la ceremonia.-

-¿Enserio?-preguntó ella soltando una pequeña carcajada.

-Oye, Chi Chi-terminé de guardar las cosas que habían sobre mi mesa de trabajo y miré a mi amiga que dejaba el libro donde estaba-¿últimamente ha pasado algo que deba saber?-

-¿Qué?-noté el rostro de Chi Chi más pálido de lo normal-¿saber? No comprendo, Bulma.-

-Llevo días notando algo raro en ti... estás más feliz-me acerqué a ella mirando sus ojos negros-no es que sea algo malo. Más bien es algo extraño.-

-¡No es nada!-se levantó de la silla y apartó la mirada de mi-¿acaso no puedo estar feliz?-

-Claro que puedes pero me parecía extraño-apoyé mi mano sobre su hombro-no te lo tomes a mal Chi Chi. Perdóname.-

Chi Chi volvió la mirada hacia mí, sonrió levemente y me dio un abrazo. Sabía que había algo que me ocultaba. Ella estaba desconocida para mí, apenas la veía desde hace días y cuando estaba con ella era como si su mente volara en una nube. No era la que yo conocía y no era algo que me molestase pero algo que me llamaba mucho la atención. Posiblemente estar lejos de Freezer ha sido como ser libre... como si nunca hubiéramos formado parte de él.


POV General.

En una amplia sala se encontraba el Rey Vegeta rodeado de varias personas a las que ordenaba lo que debían de hacer en el lugar. Apuntaba con su dedo a los rincones del sitio mientras miraba a la persona a la que mandaba. Fue el ruído de las puertas y la presencia del Príncipe lo que hizo que el monarca dejase su trabajo para contemplar al muchacho que tenía un aspecto horrible. Su traje de combate azul estaba destrozado y sucio mientras que sus guantes blancos se habían teñido del color de la sangre.

-¿Qué es este aspecto, Vegeta?-preguntó el Rey mirando de arriba abajo a su hijo-¡te dije que hoy no debías entrenar!-

-Y yo te dije que no te haría caso-el Príncipe se puso enfrente de su padre-¿cuándo tendrá esa mocosa las salas de combate? ¡Estoy cansado de esperar!-

-Cálmate, muchacho-el monarca miró alrededor-¿te gusta como va quedando todo?-

Vegeta miró a todos lados para ver a la gente de un lado para otro. Algunos ponían cortinas rojas en los grandes ventanales, otros preparaban largas mesas con sus manteles blancos y platos sobre ellas. Se podía ver al fondo como un pequeño escenario de piedra.

-¿Para que es eso?-el Rey miró donde señalaba su hijo.

-Ahí será donde anuncies tu compromiso al pueblo con Bulma-Vegeta rodó los ojos ante la información-sabes como va esto ¿verdad?-

Nuevamente las puertas de la sala se abrieron para ver a Bulma aparecer tras ella. La chica iba con su bata blanca y su pelo azul recogido. Tanto ella como el hijo del Rey Vegeta habían sido citados por el monarca para empezar a preparar los ensayos de la ceremonia.

-Majestad-se inclinó un poco la muchacha mientras sonreía-siento si he tardado.-

-No te preocupes, niña-el Rey sonrió a Bulma, se dio la vuelta y girando un poco la cabeza miró a los dos jóvenes-seguidme. Vamos a comenzar con el ensayo.-

El Rey volvió la vista al frente y ambos comenzaron a caminar detrás de él. Bulma mientras era guiada podía apreciar la enorme sala a la cual no había entrado antes. Era de color blanca, con grandes columnas de piedra y el suelo de mármol brillante. Esperaba que al menos ese momento en el que debía ensayar su compromiso pasara rápido.


POV Chi Chi.

Me encontraba en la habitación probándome el vestido que usaría para la celebración de la noche. Era un vestido rojo sin mangas con una avertura a una cinta dorada bajo el pecho. Me lo regaló Goku para usarlo ese día, gastó mucho dinero en él pues se notaba que era costoso.

Me miraba de arriba abajo en el gran espejo convenciéndome de que la mujer que se reflejaba en él era yo y no otra. Fueron tantos los años ocultando cada centímetro de mi piel que no podía creer que realmente fuera ese mi cuerpo.

-Te queda bien-miré a la puerta y vi como aparecía Goku por ella.

-¿No llamaré mucho la atención con esto?-miré por el espejo la abertura de la pierna.

-Seguro que no llamarla es lo que no harás-vi como se acercaba a mi y posaba sus manos sobre mi cintura-pero que miren lo que quieran. Es lo único que pueden hacer.-

La boca de Goku empezó a invadir la mía con ansias. Rodeé su cuello mientras me dejaba llevar por sus besos y caricias. Sus finos labios devoraban los míos mientras sentía como me guiaba hasta chocar con la cama. Caí sobre ella separando mi boca de la suya para ver como él se ponía sobre mí para volver a invadirme. Una de sus manos empezaron a tocar la pierna que se dejaba ver por la abertura del vestido mientras que la otra empezaba a subir por mi cintura. Noté su tacto sobre mi pecho y como si fuera algo venenoso me aparté de él dejándolo perplejo.

-¿Te hice daño?-preguntó acercándose a mí.

-No me hiciste ningún daño, Goku-me levanté de la cama mientras le miraba-pero yo no estoy lista para esto. Entiéndelo.-

-Lo entiendo-se levantó de la cama y volvió a acercarse a mí para abrazarme-no quiero que me hables como si fuera un soldado de los que has conocido. Yo no voy a hacer nada que tu no quieras.-

Me sentí reconfortada en el pecho de Goku. Si había algo que podía darme que otro no me daba no era cariño, si no protección. Él me protegía de verdad y no por razón de ser "hija" de Freezer. Esa era la razón por la que me sentí atraída por él, porque era distinto y no otro asesino copia de otro igual.


POV Bulma.

La noche cayó en el planeta Vegeta. La gente invitada comenzaba a llegar al castillo y por suerte Freezer no venía, al menos esa la información que me habían dado. Las Fuerzas Especiales Ginyu son los suplentes de él, algo que también reconforta. Prefiero ver a cinco bailarinas antes que ver a su jefe con sus dos perros que limpian con su lengua el suelo que va pisando.

-Ya está lista, Princesa-escuché la voz de la mujer que tenía a mi lado, una señora de ya avanzada edad, que era una sirvienta. ¿Princesa?-mírese en el espejo.-

Me dirigí frente al espejo que había al lado del armario para contemplar mi aspecto. Podía ver como mi bata se había cambiado por un largo vestido blanco con un escote en forma de uve que se agarraba al cuello. Mi cabello ahora era un recogido alto adornado con una pequeña corona de plata y podía notar como mi rostro había sido adornado por algo de maquillaje. Disimulado color en los ojos pero resaltaban mucho más su color celeste y el rojo para los labios. En mis orejas largos pendientes plateados y mis brazos largos guantes blancos.

-Se ve hermosa, Princesa-suspiré ante aquel nombre que estaba recibiendo.

-¿Qué dices?-me aparté del espejo para sentarme sobre la cama del dormitorio-yo no soy esta... ni siquiera soy princesa.-

-¿Cómo que no?-la mujer se acercó a mí-la futura compañera del Príncipe Vegeta.-

-Sólo eso-me levanté de la cama-ahora por favor, quiero que llames a mi amiga.-

La mujer hizo una reverencia y salió de la habitación. ¿Por qué tenía que pasar yo por esto? ¿Desde cuando dejé mi bata de científica por un vestido de "princesa"? No debía ser así mi vida, así no podía ser mi historia.


POV General.

Largos fueron los minutos hasta que Chi Chi entró a la habitación de su amiga. Iba con su vestido rojo y con su largo cabello azabache echado hacia un lado derecho. La morena vio a Bulma sentada sobre la cama, mirando al suelo y mordiéndose el labio inferior.

-Bulma-la peliazul levantó la mirada para ver a Chi Chi frente a ella-¿me llamaste?-

-Sí-su amiga asintió y dio unas palmadas en la cama para que se sentara a su lado-ven.-

Chi Chi hizo caso a Bulma y se sentó a su lado. Miró a su amiga que tenía un semblante serio o más bien triste. Recordó cuando le preguntó sobre algo que podría haberla ocurrido al verla feliz y pensó que a lo mejor ese era el momento adecuado.

-Le quiero, Bulma-la peliazul miró a su amiga con los ojos como platos-quiero a Kakarotto.-

-Gracias por decirlo, Chi Chi-Bulma miró al frente con una leve sonrisa forzada-sabía que tarde o temprano ocurriría algo entre tú y él.-

-¿No estás molesta por ello?-preguntó Chi Chi no muy convencida de cual era ahora el sentimiento de su amiga.

-¿Molesta por que quieras a Kakarotto?-Bulma rió como si fuera una tontería-lo que realmente me molesta es que no me lo hayas contado antes.-

-Pensé que...-

-Con la primera pregunta ya me has demostrado lo que pensaste-Bulma se levantó de la cama-Chi Chi... ¿te quedarías aquí para siempre?-

-Creo que no podría-Chi Chi se levantó de la cama-no por que yo no lo quisiera sino porque sé que voy a morir pronto.-

Bulma miró a su amiga que estaba observando por la ventana de la habitación. A pesar de sus palabras Chi Chi seguía con aquel gesto que emanaba tranquilidad y alegría, estaba enamorada.

-¿Lo crees de verdad?-Bulma se acercó a su amiga que miraba tras la ventana.

-Cuando Freezer sepa lo que hice no dudará en matarme-Chi Chi, con los ojos llenos de un sentimiento que no eran ni amor ni odio, miró a Bulma-me acabo de dar cuenta de que ya no temo tanto a la muerte como antes. Ahora menos que he conocido lo que es querer y ser correspondida.-

Bulma se acercó para abrazar a su amiga, podía decir que se sentía orgullosa de ella. Ahora sabía lo que tenía que hacer, trabajar en las salas de combate y ser la Princesa, como decían, para que no la hicieran nada. No permitiría que ahora que Chi Chi era feliz alguien como Freezer se lo impidiera y mucho menos que ella misma lograra su felicidad. La peliazul comenzaba a pensar que su historia si fue escrita para acabar en aquel lugar con aquel saiyajin.


Las puertas de la sala, donde se encontraban todos los invitados, se abrieron para dejar ver a las dos humanas. La gente contemplaba a las dos hermosas jóvenes que caminaban hasta el Rey. Bulma no pudo evitar mirar hacia un lado para encontrarse con las Fuerzas Especiales Ginyu.

-Chi Chi-susurró Bulma a su amiga-vete con Kakarotto.-

Su amiga no dijo nada sólo hizo caso de lo que le pidió la peliazul. Buscó a Goku para luego irse a su lado mientras Bulma aún caminaba hasta el pequeño escenario de piedra donde se encontraban padre e hijo. Con ayuda del Rey, por cortesía, subió los tres escalones hasta quedar frente al Príncipe.

Los dos jóvenes se miraban como la primera vez que se vieron. Esas sensaciones volvieron a ellos lo que hizo que los recuerdos de Bulma empezaran a pasar por su mente a toda velocidad. Desde que le conoció hasta llegar a estar frente a él en ese momento.

-Bienvenido, mi pueblo-la voz del Rey despertó a los jóvenes. El monarca estaba delante de ellos hablando a los invitados-hoy es un día especial. Mi hijo se comprometerá con su futura compañera, vuestra futura Reina.-

El pueblo empezó a aplaudir y elogiar a la pareja. No eran ignorantes y sabían que aquella muchacha era la hija de un hombre que una vez les ayudó.

Al lado de uno de los ventanales estaban Goku y Chi Chi mirando a los dos jóvenes sobre el escenario. Oían al Rey hablar a su pueblo sobre su hijo y su futura nuera. Los ojos de la morena en un momento no pudieron evitar mirar a otro lado al sentirse observada. Acabó mirando a las Fuerzas Especiales Ginyu para encontrarse con Jeice mirándola de arriba abajo. Él sonrió como si la invitara a estar a su lado, parecía que no se había dado cuenta de la presencia masculina que había a su lado. La única respuesta que recibió fue a la joven agarrarse del brazo del saiyajin para ver como el soldado de Freezer fruncía el ceño y apretaba sus puños.

-Sé bien, pueblo saiyajin-se oía la voz del monarca-que Bulma es una humana pero... ¿tenemos algo encontrar de los humanos?-

Se oyó un fuerte no en la ceremonia. Bulma se preguntaba como era posible que la gente no se opusiera a ese compromiso, ella era un ser débil y ellos eran fuertes y poderosos. ¿Cómo podían dejar que en un futuro ella les dirija y les de un príncipe híbrido? No lo entendía.

-Espero-el rey miró a la pareja-que estés preparados para ser compañeros y que no os arrepintáis en ningún momento.-

Eso era algo que no podían jurarse pero en el momento en el que las miradas se cruzaron el cuerpo de Bulma se sintió invadido por lo desconocido.

Una sirvienta apareció con una pequeña caja sobre su mano mientras que la peliazul se desprendía de un guante. Bulma vio dos pequeñas aguja en ella y mirando a Vegeta no dudo en agarrar una. Cerró los ojos fuertes y se pinchó un dedo haciendo que brotara un poco de sangre. Le miró y sonrió.

-Con mi sangre te prometo, Príncipe Vegeta, ser tu fiel compañera y darte el heredero que mereces-luego miró al pueblo y entre ellos vio a su amiga agarrada al brazo de Goku y los cinco soldados de Freezer. Volvió la mirada a Vegeta par ver que tenía en su mano la otra aguja. Ella suspiró y susurró para si misma-espero no equivocarme.-

Bulma puso una mano sobre el Príncipe para que no se pinchara.

-Aún no he terminado-él quedó sorprendido porque así no fue el ensayo-no sólo te prometo un hijo y mi fidelidad. También te prometo mi lealtad y mis manos para ayudarte en cuanto necesites si con ello acabas con lo que creí que era bueno y ahora veo que fue una farsa. Prometo que te ayudaré a matar al Gran Freezer.-

La gente se asombró ante las palabras de la chica. Acababa de prometer algo que ella nunca pensó que haría, y menos delante de los soldados de Freezer. Vegeta sonrió y con la aguja en su mano pinchó su dedo para dejar ver un poco de sangre.

-Con mi sangre te prometo protección-Vegeta miró a los ojos azules de la joven que estaban llenos de felicidad-y te prometo venganza con la muerte del Lagarto Freezer.-

Ante las palabras del Príncipe las Fuerzas Especiales Ginyu abandonaron la sala. La gente empezó a murmurar mientras los dos que estaban sobre el escenario se miraban. Bulma se atrevió a acercarse a Vegeta que la miraba atento.

-¿Sabes lo que has hecho, niña?-ella siguió sonriendo-acabas de comenzar la mayor guerra que haya podido tener mi pueblo o la que haya podido tener ese lagarto.-

-¿Te estás arrepintiendo, Alteza?-preguntó Bulma con burla-recuerdo que me hiciste una promesa.-

-Y la cumpliré-Vegeta miró a los ojos de la joven que tenía enfrente.

Mientras el Rey Vegeta, bajado del escenario, calmaba a su gente y Chi Chi y Goku intentaban asimilar las palabras de las dos personas que se hicieron promesas mutuas, Bulma y Vegeta intercambiaban miradas desconocidas para ellos, ya no eran iguales que las de al principio.

A pesar de que Bulma conocía poco de algunas cosas no era tan ignorante para atreverse a hacer lo que le pasaba por su mente. Se acercó al Príncipe y, aprovechando el despiste de la gente que estaba escandalizada, le susurró algo al oído.

-Vegeta-el Príncipe notó el roce de su mano descubierta sobre su cuello-quiero que me hagas tuya.-

Ella se separó un poco de él para verle a los ojos. No esperaba respuesta de él y realmente no la recibió, sólo una sonrisa de medio lado que la dio a entender que por una vez el deseo de Freezer se haría realidad. Él y ella solos esa noche sobre una cama...


Espero que os haya gustado este capítulo. A partir de aquí va a empezar la verdadera guerra y como supondréis el próximo capítulo tendrá lemon. Siento si ha sido corto pero ¡prometo compensar!

Y si alguien tenía la duda de porque las promesas se hacían así lo he asociado con la "brutalidad" de los saiyajins. Ya sabréis que en algunos sitios ponen que las uniones son con un mordisco en el cuello, pues pensé que el compromiso también debía tener algo de sangre.

Gracias por haber leído y haber dejado reviews! Sigan haciéndolo y no se desconecten ;)