Capítulo nueve! Aviso de que contiene lemon (no muy bruto xD). Espero que os guste y lo disfruten señor s! :D
Personajes de Akira Toriyama! Sólo a él se le pudo ocurrir :D
Capítulo 9. Pasiones descubiertas.
POV General.
La noche todavía no había terminado en el planeta saiyajin y se iba a hacer bastante larga. Los habitantes habían dado por hecho que la batalla contra el tirano estaba más próxima de los que algunos hubieran imaginado, si es que algún saiyajin pensó en una guerra contra él.
En ese momento, en un de los lugares más ocultos del castillo del planeta, una figura bajaba unas escaleras de piedra. Al final de ellas había una pequeña cripta donde se podía ver una tumba de mármol donde se podía apreciar en grande el nombre de Arwen y frente a ella una figura femenina de piedra que llevaba una capa rojiza.
Aquel que miraba con los ojos fijos en la figura de piedra era el Rey Vegeta. Sentía que estar allí era lo único que podía calmar el miedo y la angustia al saber lo que estaba por venir contra Freezer. Podía morir él, pero no temía sólo por su muerte, también por el de su pueblo, el de las dos muchachas y sobre todo por el de su primogénito, Vegeta.
-Arwen-suspiró el saiyajin mirando a la mujer de piedra-ayúdale a conseguir la fuerza de Super Saiyajin...-
El Rey contemplaba la figura femenina de piedra que por mucho que la esculpieran como si fuera la Reina nunca jamás podría parecerse a ella, sobre todo se podía apreciar porque aquella mujer de piedra tenía la mirada perdida y ella nunca tuvo la mirada así. Eso era lo que mejor sabía el monarca...
Lejos del planeta Vegeta estaba el Nº 79 de Freezer donde el tirano estaba tranquilamente paseando de un lado hacia otro frente a una celda donde se encontraba la mujer de largo cabello rizado color rubio y ojos cristalinos, la madre de Bulma.
-¿Sabes que pronto serás abuela?-preguntaba con cinismo el lagarto mientras paraba su andar mirando a la mujer que tenía sus ojos clavados en el suelo-mis soldados han ido a la ceremonia de compromiso entre tu hija y el príncipe Vegeta.-
La mujer no contestó en ningún momento al asesino que tenía frente a ella, sólo se limitó a observar el oscuro suelo y morderse la lengua mientras sus lágrimas recorrían su rostro. Tan sólo el recuerdo de su hija cuando era todavía un bebé es lo único que recuerda, y a penas puede tener mucho en mente el rostro de la niña.
-¿En serio no dirás nada?-Freezer se divertía ante la imagen de la mujer que ha sido durante catorce años su prisionera-patético.-
Ella cerró sus ojos para luego levantar su rostro y volver a abrirlos encarando al ser que mató a su esposo y a los habitantes de su planeta. Aquel que un día tuvo las puertas de su casa abiertas y al que un día le sirvió una bandeja de pastelitos.
-Dime, mujer-rió él al ver que ella tenía intención de hablar después de su provocación-¿tienes algo importante que decirme?-
-Morirás-le dijo ella firmemente viendo como la expresión divertida de Freezer se volvía en forma de sorpresa y luego se pintaba oscura.
-¿Crees enserio que moriré?-prefirió evitar el odio que en un momento le hizo sentir la mujer para volver a su pose provocativa-soy el ser más fuerte y poderoso de todo este maldito Universo. ¡No moriré jamás!-
-Los seres como tú nunca vencen, Freezer-ella aguantó su postura a pesar de temerlo-por eso morirás.-
-¡Cállate!-dio un puñetazo a los barrotes sin usar la fuerza suficiente para romperlos. La mujer volvió a agachar la cabeza-¡la única que morirás serás tú! ¡Morirás sin ver a tu hija! ¡Maldita zorra llorona!-
Freezer abandonó el lugar de las celdas para ir a su sala, pero al cruzar la puerta para salir se encontró con Dodoria que miraba con temor el semblante de su superior. Tenía que informarle de algo que realmente no le agradaría y tenía que ser en ese momento, en el que posiblemente Freezer dejaría salir su cólera.
-¿Qué haces mirándome como un idiota?-preguntó con el ceño fruncido el lagarto-si quieres algo dilo ya y no te quedes mirando como un tonto.-
-Gran Freezer-Dodoria nombró al tirano, que estaba de brazos cruzados, un poco atemorizado pero recobró la compostura, al menos intentó, al ver su rostro frío y asesino-Ginyu se ha puesto en contacto con la base hace poco diciendo que era una urgencia.-
-¿Qué es lo que ocurre?-Freezer miró al soldado ocultando su sorpresa-¿les pasó algo a las dos mocosas?-
-Señor-el soldado decidió no ocultarlo más y lo dijo directamente-¡Bulma le ha declarado la guerra!-
-¿Bulma?-ahora si que no pudo ocultar en su rostro la sorpresa ante la información recibida-¿a mí?-
El soldado asintió siendo incapaz de repetir lo que tuvo que decirle al tirano que estaba apunto de explotar. Estaba asimilando cada palabra que le fue dicha pero todavía no lo creía... Bulma había declarado la guerra al que llamaba Padre... Eso no se lo permitiría en la vida con la cual estaba claro que pagaría.
POV Chi Chi.
Me encontraba en el balcón, que estaba fuera de la habitación, mirando la ciudad que sólo dejaba ver las luces de las casas. En mi cabeza se repetían las palabras de Bulma y Vegeta... ellos iban a hacer una guerra contra Freezer y no sabía que debía hacer yo ahora, si temer por ella o si hacerlo por él. Nunca en mi vida pensé que algo así podría ocurrir, nosotras enfrentadas con él porque yo apoyaba a mi amiga a pesar de todo. Seguro que pronto se enteraría y vendría para pedir una explicación, o tal vez ni eso.
De pronto sentí un roce sobre mi cintura y pude ver unos brazos alrededor de ella. Me di la vuelta para ver a Goku que estaba con una mirada seria. Seguro que se imaginaba en lo que estaba pensando.
-No deberías preocuparte tanto, Chi Chi-dijo él mientras me acercaba a él.
-¿Y qué debo hacer según tú?-le pregunté mientras apoyaba mi cabeza sobre su pecho.
-Disfrutar de cada momento hasta que comience la guerra-él respondió sin dudar un momento de sus palabras, al menos eso es lo que me daba a entender.
Cerré los ojos mientras me perdía entre los fuertes brazos de Goku que me hacían sentir segura y protegida. No sabía como decirle que no sólo estaba preocupada sino que por una vez en mi vida realmente sentía miedo. Antes estaba acostumbrada a vivir bajo la protección de Freezer y sabiendo ahora que la guerra que había que combatir era contra él sentía pánico. Saber que podía morir Bulma y Goku... seguramente yo también moriré porque apoyo la guerra de mi amiga pero no esperaba tener que desaparecer con catorce años. Di un fuerte suspiro, todavía no ha ocurrido y ya estoy pensando en lo que va a suceder.
Me aparté de Goku para poder mirarle a los ojos. Su mano se posó en mi rostro consiguiendo que mi miedo cesara. Posiblemente él supiera que estaba aterrorizada sólo por el mero hecho de que él también temía por lo que se avecinaba.
-Quiero disfrutar de todo lo que no pude hasta antes de que comience esta guerra, Goku-él apartó su mano de mi rostro-comenzando por estar contigo...-
-¿Conmigo?-preguntó sin entender haciendo que suspirase y luego le sonriera.
Rodeé su cuello para posar mis labios sobre los suyos para darle un pequeño beso.
-Estoy preparada para hacerlo-le dije sonriendo para luego volver a besarle hasta quedarnos sin aliento.
No sabía si iba a morir, pero si sucediera o no estaba segura de que era lo que yo quería. Quería un saiyajin, a él, a Goku.
POV General.
La mayoría de luces del castillo estaban apagadas pero en una habitación que dejaba ver un poco de luz se podía apreciar la silueta de dos personas sobre una cama. Ambos cubiertos aún con la ropa pero devorando la boca del otro como si fuera una guerra que tenían que ganar alguno de los dos estaban empezando algo que ellos nunca apostaron porque sucedería.
La mujer bajo el cuerpo del hombre dejaba ver su cabello azul suelto por la cama de sábanas blancas estaba empezando a experimentar algo que antes no pudo, estar con un hombre.
Pronto la necesidad de aire hizo romper el beso, separando sus labios y uniendo sus miradas para contemplarse como nunca antes pudieron hacerlo.
-Tengo todavía una duda, Vegeta-dijo ella después de recobrar un poco el aliento-¿te sigo pareciendo una mocosa y una niñata?-
-Para tu desgracia lo sigues siendo-ella comenzó a reírse ante el comentario del Príncipe-¿te hizo gracia?-
-¿Vas a acostarte con una niñata?-preguntó Bulma mirando a Vegeta a sus ojos azabaches.
-Cuando estés con un hombre dejarás de serlo-Bulma le miró detenidamente y se atrevió a acariciar su rostro.
-¿Cómo hemos acabado en esta cama, Vegeta?-él alzó una ceja.
-Me pediste que...-
-Sé bien lo que te pedí-le interrumpió ella con una sonrisa-pero nunca pensé que ocurriría.-
-¿Te estás arrepintiendo?-preguntó con un tono de burla.
-No-la peliazul fue rápida en contestar.
-¿Segura? Te advierto que luego será tarde-apuntó Vegeta con una media sonrisa.
-Eso no me echa hacia atrás-ella imitó su sonrisa.
Sin dudarlo volvió a atacar la boca del Príncipe deseosa de volver a probar el sabor de sus labios. Él no se quejó y mucho menos se opuso ante la "respuesta" de la chica. Contestó de la misma manera mientras sus manos exploraban su cuerpo aún cubierto. Las de ella se hundía entre el cabello puntiagudo del saiyajin mientras aquel beso apasionado y salvaje empezaba a encender un fuego que estaba empezando a quemar el interior de sus cuerpos. Él se separó de ella tirando de su labio inferior para luego continuar besándola por el cuello hasta terminar en el escote de su amante haciendo un camino con sus labios muy placentero.
Vegeta levantó la mirada para cruzarse con la de ella, sin dudarlo rompió el vestido dejándola ver sólo con la ropa interior de su parte íntima y ver su pecho al descubierto ante los ojos azabaches del Príncipe. Sin dudarlo un momento decidió probar cada centímetro de ellos mientras que la joven dejaba escapar leves gemidos que llegaban como pequeñas olas a su garganta. La boca del guerrero se deleitaba con el sabor de sus pechos y sus manos con la cada centímetro de ellos. Bulma era totalmente una principiante en esto y le era imposible asimilar que le estaba pasando a su cuerpo que recibía pequeños escalofríos cuando él la tocaba de esa manera tan deseable. No podía controlar ni su cuerpo ni siquiera su voz que dejaba escapar no sólo suspiros placenteros si no ruegos por que siguiera con sus caricias que eran embriagantes. Él no dejaba ni una pulgada de su pecho sin probar, quería tocar cada punto para analizar cada movimiento, gesto y sonido que provocaba sobre ella.
Cuando el pecho de Bulma fue totalmente probado siguió con su camino por su vientre hasta terminar en su parte más privada. La joven notó el roce de la última prenda que la cubría por sus piernas hasta que quedó completamente desnuda ante los ojos de su amante. Ella le miró y vio que estaba quitándose la ropa para verle también en ropa interior.
Bulma había visto a Vegeta ya varias veces medio desnudo y ninguna de esas otras veces se podía comparar con esa. La habitación no estaba muy alumbrada por lo que entre luz y oscuridad podía notarse más deseable que antes. Él podía notar en los ojos de la chica el deseo y la atracción en ese momento. Decidió romper las miradas para probar la parte más íntima de ella para que pudiera experimentar el placer antes de que llegara el verdadero deseo y calor que pronto él le mostraría.
La chica no pudo evitar soltar un fuerte gemido al notar que la exploración del Príncipe había llegado al lugar que la hacía sentir más débil e incontrolable. Si antes sentía que su cuerpo no podía casi responderla a lo que ella quería ahora era completamente imposible. Su garganta vibraba a cada acción del guerrero y su cuerpo reaccionaba a las peticiones de él. No podía entender cómo pudo a ver sido privada de algo tan locamente deseable. Cómo pudo haber vivido en la ignorancia de algo tan placentero y sobre todo... de él. Se sentía tan imponente bajo el poder que ejercía sobre ella. Su cuerpo empezaba a rogar más por él, a que le mostrase más cosas.
La función terminó cuando sintió su cuerpo volver a ser libre y encontrarse con la mirada azabache del Príncipe frente a ella. Volvió a contemplar su musculado cuerpo para ver que él se había desprendido de su última prenda dejándolo ver desnudo. Luego levantó la mirada para ver como Vegeta se acercaba para devorar su boca nuevamente. Sintió una mano sobre la suya mientras sus labios se deleitaban con el sabor y el deseo del otro cuando de pronto sintió el fuerte cuerpo de él empujando dentro de ella con delicadeza.
Los labios se separaron rompiendo el beso que los unía para oír el fuerte gemido de ella ante la acción de su amante. No dudó en agarrarse a su cuello mientras sentía el cuerpo del hombre encima de ella moviéndose lentamente para que pudiera acostumbrarse a él. Bulma pegaba su rostro al de él haciendo que sus respiraciones chocaran mezcladas entre gemidos y ruegos. Ella asimilaba que su cuerpo ya no le pertenecía hasta que esto terminase porque sólo lo quería a él y estaba empezando a responderlo. El Príncipe tenía un gran poder de dominio sobre ella en ese momento y eso la hizo darse cuenta de que realmente tenía que descubrir y aprender más cosas de las que ya creía saber pero que realmente no tenía ni la menor idea.
Cuando Vegeta notó que el cuerpo de Bulma ya estaba acostumbrado a él y que le respondía empezó a usar algo más de fuerza con el cuidado de no causarla ningún daño a su delicado cuerpo. No pudo evitar su sonrisa cuando los gemidos de ella se volvían numerosos e imposibles de controlar. Notaba las uñas de ella clavarse en él mientras los sonidos que salían de su boca causados por el placer recibido estaban inundando la habitación. Él estaba totalmente loco y embriagado cada vez que oía su nombre entre los labios de ella rogando por más y él quería ofrecerle todo cuanto podía y más. El Príncipe no era tonto y notaba que ella ya estaba agotada y que su momento iba a llegar ya pero sabía que no la joven quería todavía. Estaba aguantando para que él pudiera seguir deleitándose con ella.
-Vamos-dijo él riendo y ella le miró mientras sus miradas se encontraban-no vas a aguantar más.-
Ella al no verse capacitada para contestarle con palabras negó con la cabeza. A pesar de intentarlo pronto se oyó el nombre del Príncipe que resonó en la habitación. Vegeta vio como ella caía rendida en la cama mientras estaban aún unidos. Su cuerpo estaba empapado y temblando, veía cada centímetro de su cuerpo y empezó a pensar que tal vez no sería una mala compañera. Se acercó a ella y posó sus labios en su cuello besándolo mientras seguían ambos cuerpos unidos.
La duda no le invadió en ningún momento cuando los dientes del Príncipe se clavaron en el delicado cuello de la chica que en vez de gritar de dolor soltó un gemido de placer. Miró a Vegeta y no dudó tampoco en morder su cuello con deseo. Él separó sus dientes de ella para luego lamer la sangre que se derramaba del mordisco que la dio.
-Oficialmente ya soy tu compañera-sonrió Bulma mirando a Vegeta que se había separado de ella para tumbarse a su lado.
-Ahora eres una mujer-ella rodó los ojos ante el comentario pero él obligó a que la mirase tomándola del rostro-ahora eres mi mujer.-
Lo último que ocurrió en esa habitación antes de dormirse fue un deseable y apasionado beso.
Tras otras cuatro paredes más pequeñas había otra pareja que se había amado de una manera distinta que otras veces. El cuerpo de la chica morena estaba sobre el cuerpo del soldado y de su voz también se pudo oír el nombre de él. Cayó encima del guerrero que la abrazó y la quitó de encima para tumbarla a su lado.
-Goku-el hombre acarició el pelo de ella-te quiero.-
Él no contestó sólo se limitó a mirarla con una sonrisa y acariciar su largo cabello. De pronto sintió la necesidad de tenerla así siempre y como un impulso mordió el cuello de ella. Chi Chi no sabía lo que él estaba haciendo pero la hizo sentir deseo y ganas de corresponderlo, por lo que sus dientes se clavaron en el cuello de Goku dejando una marca.
-Chi Chi-ella miró al guerrero que la llamaba-¿sabes que significa esto?-
Ella negó con la cabeza mientras se acomodaba en el desnudo torso del guerrero. No le disgustó para nada lo que acababa de ocurrir. Deseaba a ese hombre y se sentía correspondida.
-Que tú eres mi compañera-ella levantó la mirada para verle-que somos el uno del otro.-
-No me desagrada-la morena sonrió-al menos habré estado con un buen hombre antes de morir.-
Goku de pronto sintió una punzada fuerte. Quería protegerla con su vida de todo, incluso del mismo Freezer pero... ¿podía ser posible? Ese tirano era muy fuerte y seguramente moriría en el intento y al poco tiempo iría ella. No quería ser negativo pero era realmente difícil ganarle. Si moría, al menos, no podían decir que no lo intentó con todas sus fuerzas.
Un gran y numeroso ejército se podía ver en una amplia sala. Todos en formación mientras el ser más temido de todo el Universo los observaba fijamente. Entre muchos sus fieles soldados y las Fuerzas Especiales Ginyu que habían llegado al planeta.
-Hoy vuestro Gran Freezer os va a dar una noticia muy inesperada, sobre todo para aquellos que no la sepáis-Freezer miró a sus soldados mientras andaba de un lado hacia otro-la niñata que un día me llamó Padre Freezer ha olvidado sus raíces y con el Príncipe Vegeta me ha declarado la guerra. Bulma.-
Se oían algunos murmullos entre los soldados que no tenían ni idea de la noticia hasta ahora. Eso no le gustó nada al tirano y ante su mirada el silencio reinó entre los guerreros nuevamente.
-No me extrañaría que Chi Chi la apoyé-siguió hablando el tirano-hubiera intentado hablar conmigo para decirme la falta de lealtad de su amigita.-
De pronto el lagarto paró en seco frente a las Fuerzas Especiales Ginyu con una mirada seria.
-Si esas dos mocosas quieren una guerra que tengan claro que la tendrán-sonrió el tirano-Jeice, sabía bien cuales eran tus intenciones con Chi Chi y que ella estaba enamorada de ti.-
El soldado miró a Freezer sin decir nada, con su pose firme y su mirada tranquila.
-Puedes quedártela, ya no me interesa-Freezer miró a todo su ejército-mañana a primera hora estaremos en el planeta y destruiremos a esos monos pero las niñatas seguirán con vida. A Chi Chi podéis usarla como es venga en gana pero Bulma es sólo mía. Pagará por sus crímenes.-
Freezer se dio la vuelta para abandonar la sala mientras seguía hablando.
-Esta noche podéis aprovecharla para entrenar o por lo que queráis, pero os quiero bien preparados para la guerra.-
Sin más el tirano abandonó el lugar con una sonrisa cínica. A pesar de todo le molestó todo lo que tuvo que esperar para ver si tendría un hijo semi-saiyajin para que por algún motivo se hayan revelado y todos sus planes hayan acabado en la basura.
-¿Y si el Rey Vegeta les ha contado la verdad de que yo destruí la Tierra?-dudó Freezer.
Esa idea empezó a ganar al tirano. Estaba claro que él debía ir también al planeta Vegeta y tenía una idea en mente... no iba a llevar sólo a hombres a esta...
Espero que os haya gustado este capítulo. Prometo, no sé en que capitulo, hacer un lemon de Goku y Chi Chi! Ya tenemos una guerra abierta... ¿cómo acabará todo esto? Lo veremos en el próximo capítulo! (Siempre quise decir, en este caso escribir, esta frase xD)
Gracias por haber leído y haber dejado reviews! Seguid haciéndolo y no os desconectéis ;)
