Aquí está el capítulo once! Siento tanto la laaaaaaarga espera pero este capítulo ha tenido muchísimos retoques. Espero que la espera haya servido para complaceros. ¡Disfruten!

Personajes de Akira Toriyama.


Capítulo 11. ¿Libertad?

POV Bulma.

Vegeta se había convertido en lo que llamaban un Super Saiyajin, pero no era el único. Kakarotto también cambió su apariencia de la que ya estaba acostumbrada a ver. Ambos eran rubios, sus ojos se tiñeron de un color celeste y se podía apreciar el aura dorada que los envolvía. A pesar de ello no era a los únicos que no podía dejar de mirar. Ellos cambiaron de apariencia pero, por más que intentase demostrar una fachada de valentía y mantener su título de villano, Freezer tenía un rostro de temor que no podía ocultar, mientras que la mujer que usaba como escudo, que era mi madre, no paraba de temblar.

De pronto perdía la vista de Vegeta y me asusté por ello, pero pronto le vi detrás del tirano agarrándole por el cuello obligando a soltar a mi madre. Ella salió corriendo hacia mí hasta que me abrazó. No puedo explicar con las palabras exactas todo lo que era para mí ese abrazo. Tanto soñé con una sonrisa de mis padres, con un buenas noches... e incluso con un te quiero. No quería llorar porque no quería mostrar debilidad alguna frente a Freezer.

-Bulma, Chi Chi-miré a Kakarotto que nos llamaba-iros con ella a un lugar seguro. Llevaros también el cuerpo del Rey. Cuando acabe esto merece ser enterrado y si se queda aquí podría desaparecer el cadáver.

Yo asentí pero no pude evitar un dolor fuerte en mi interior cuando Kakarotto lo nombró como el cadáver. Chi Chi corriendo agarró el cuerpo del Rey mientras que yo me iba con mi madre. Salimos de aquel pasillo rumbo a mi habitación. Esperaba que finalmente esto acabase y pudiéramos salir triunfantes en esta guerra.

Cuando llegamos le pedí a mi amiga que tumbase al Rey sobre mi cama mientras que yo llevaba a mi madre al baño para limpiar su rostro.

-¿Se encuentra bien?-pregunté mientras apartaba lágrimas de su rostro con el agua.

-Bulma... mi pequeña-ella sonrió. Sabía que era la primera vez en muchos años que lo hacía y eso me hizo sentir alegre y tranquila-todo este tiempo... soñando como sería tu rostro... como serías tú.

-¿Te desilusioné?

-En verdad pensé que serías como ese lagarto-ella se miró en el espejo y empezó a tocar su rostro-cada año que pasaba tú te hacías más grande y yo me pudría en esa celda. Creí que te ibas a volver como él puesto que fue con el que te criaste... Aunque no quise creerlo-se dio la vuelta para mirarme-él venía varias veces para reírse en mi cara diciéndome que le llamabas como si fuera tu padre.

-Siento decirte que es cierto...-di un fuerte suspiro mientras mantenía una leve sonrisa-él nos contó que la madre de Chi Chi fue la única que pudo salir con vida del planeta Tierra. Ella me salvó a mi cuando estaba embarazada de mi amiga pero que falleció en el planeta de Freezer. Ella le pidió que se quedara con nosotras y nos cuidara pero... fue todo una mentira.

-Freezer siempre pagaba grandes sumas de dinero a tu padre por trabajar en sus negocios-me contó ella mientras tocaba mi rostro-pero nosotros eramos muy buenos amigos de los saiyajins. Eso fue lo que hizo que el planeta Tierra fuera destruido por ese malvado ser.

-¿Cómo me arrebataron de tus brazos?-pregunté sin pensarlo dos veces. Ahora más que nunca debía saber la pura verdad y estaba claro que ella era la única persona que me lo diría de corazón y con toda la sinceridad del mundo.

-Esa noche te dormí en la cuna... eras una niña muy dormilona-no pude evitar sonreír con su comentario, por lo que vi a ella le pasó igual-bajé al jardín de nuestra casa donde estaban tu padre y Pan, la madre de Chi Chi.

-¿Pan?-ella asintió-a Chi Chi le alegrará saber el nombre de su madre...

-Quiero que sepas que para entonces ella ya tuvo a Chi Chi-abrí los ojos sorprendida-pero era una recién nacida todavía. Aquella noche empezó a temblar el suelo, a haber explosiones y lo único que se podía oír eran gritos y llantos. Freezer se plantó frente a nuestra casa mientras que todo su ejercito destruía nuestro planeta... él mató a tu padre mientras que a Pan y a mi nos seguían dos de sus soldados. Yo acabé malherida hasta el punto en que tenía que ir arrastrándome por el suelo porque no podía andar...

-¿Y qué fue de Chi Chi y de mí?-seguía preguntando mientras veía como mi madre volvía a llorar.

-Él te sacó de la cuna y arrebató a Chi Chi de los brazos de Pan para luego matarla y quedarse con su hija... Cuando Freezer me encontró en aquel estado decidió darme el peor castigo de toda mi vida-ella pausó para tocarme el rostro nuevamente y luego seguir con su explicación-estar cerca y a la vez lejos de ti.

-¿Cómo pude llamar padre a esa rata?-agaché la mirada sintiendo un dolor muy fuerte dentro de mi por no haberme dado cuenta de ello antes-ahora el Rey ha muerto y no sé si el planeta saldrá de esta guerra.

-¡Ni lo dudes, cariño!-mi madre me animó con una dulce sonrisa mientras elevaba mi rostro para encontrar su mirada-Vegeta se vengará con honor por la muerte del Rey. Él y el soldado Kakarotto vengarán a todos los que asesinó ese lagarto.

Abracé de nuevo a mi madre para volver a sentir ese calor especial que sólo ella me pudo hacer sentir. Si tuviera un hijo de Vegeta realmente me gustaría tratarle con el mismo cariño con el que me trataba ella a mí. Era la que me dio la vida y a penas la conocía, pero nadie en esta vida me había podido transmitir la ternura que ella me transmitía a mí.

De pronto oí un grito y me aparte de mi madre. La hice una señal de silencio mientras abría la puerta poco a poco para ver a mi amiga tirada en el suelo. Vi a un hombre parecido a Kakarotto pero tuve la suerte de conocerle, era Turles y ya intentó hacer algo con mi amiga. Lo malo es que no estaba solo, a su lado se encontraba Jeice que le estaba dando unas monedas. No podía creer que un saiyajin se estuviera aliando con un soldado de Freezer.

-No vayas, Bulma-me pidió mi madre susurrándome en el oído.

-Es mi hermana-la dije con una mirada y tono serio-no voy a dejarla sola con esos dos idiotas.

-Te matarán-ella me agarró del brazo para que no fuera-y luego a ella. No servirá de nada interponerse.

-Sabes que a ella no la van a matar... al menos no ahora-contesté mientras me soltaba-comprendo que te preocupes por mí pero entiéndeme. Chi Chi ha sido lo único que he tenido durante estos años, la única persona que no me ha fallado y que me ha acompañado hasta el final. No la voy a dejar junto con esos dos y mucho menos me voy a quedar mirando.

Salí del baño dejando a mi madre dentro. Me di cuenta de que ninguno de los dos se había percatado de que estaba allí, ni siquiera la misma Chi Chi.

-Ya te puedes ir-dijo Jeice al soldado saiyajin-Freezer te pagará bien por la ayuda proporcionada.

-Eso espero-contestó Turles con un semblante serio y un tono de voz amenazador.

-¿Ese es el honor saiyajin que enseñó el Rey Vegeta?-pregunté haciendo acto de presencia-¿vendes a una chica que el Rey juró proteger delante de su mismo cuerpo sin vida? Eso es algo despreciable.

-¡Cierra la boca!-gritó Turles con rencor al verme aparecer diciendo aquellas cosas.

-¡Ni lo pienses!-corriendo me fui con Chi Chi y la ayudé a levantarse. La obligué a que se pusiera detrás de mí-si no lo recuerdas ahora mismo el Rey es mi compañero, lo que me convierte en la Reina. ¡Tu Reina!-le apunté al soldado aguantando su mirada feroz-no es justo que vendas a mi hermana como si fuera una esclava creyendo recibir una recompensa por ello. Freezer está destruyendo a todo saiyajin que se topa en su camino. Tú no serás un excepción.

-No la hagas caso-mencionó Jeice mirando al soldado-es una zorra deprimida. Al no ver salvación busca un aliado que pueda matarme.

-¡Lo haría con gusto, Jeice!-le contesté al guerrero intentando mantener la calma-tú has sido tan despreciable hasta el punto de pagarle a un soldado saiyajin para que te llevase a Chi Chi solamente para violarla ¡eso es vergonzoso! Alguien como tú no merece ser llamado ni soldado ni hombre.

-No pensaba violarla, mocosa-Jeice apretó con fuerza los puños-pensaba darle la satisfacción de no morir virgen.

-¡Entonces no te preocupes más por ello!-gritó Chi Chi pero yo la agarré para que no se lanzara a atacarle-¡ya he conocido a un hombre mejor que tú! ¡Si quieres matarme ya puedes hacerlo porque no me dejaré tocar por ti!

Pude notar la cólera en los ojos del soldado de Freezer. Él era un ser muy competitivo y estaba segura que en su mente una cosa que tenía pendiente era en ser el primero en tocar a Chi Chi. Alguien se le adelantó por lo tanto no creo que quiera ya nada con ella... solo matarla.

-¡Turles!-gritó Chi Chi el nombre del soldado sabiendo que era la única salida que nos quedaba ahora mismo-¡él no quiere ayudarte! ¡Le dirá a Freezer que te mate y si no se lo dice a él se lo dirá a otro! ¡No les interesan los saiyajins! ¡Quieren mataros a todos!

-¡Cállate!-Turles seguía sin hacer caso de nuestras palabras y ya veía como Jeice se preparaba para matarnos.

-¡Mi padre os ayudó, Turles!-grité con la esperanza de que finalmente nos ayudara-¡Él era amigo del Rey, de la Reina... de todos! ¡Freezer le mató de la misma forma que a todos los habitantes del planeta Tierra! Chi Chi y yo hemos sido sus únicas supervivientes y mira que nos hizo... ¡A ti no te deparará nada bueno si Freezer y su ejército no mueren!

De pronto una luz salió de las palmas de las manos de Jeice. Yo ya veía mi final abrazada a Chi Chi, pero antes de que ocurriera el soldado había volado a otro lado de la habitación y Turles había detenido el ataque hacia nosotras. Conseguimos convencerlo abriéndole los ojos y a cambio él nos salvó la vida.

-Gracias, Turles-Chi Chi abrazó al soldado-ya me veía muerta.

-No pienses mal, mocosa-él apartó a mi amiga-ninguna me importa, sólo quiero darle honor al Rey.

-Chi Chi-ella me miró sonriendo-debemos irnos de este lugar. Es muy peligroso seguir permaneciendo aquí.

-¡Con Kakarotto!-pidió ella-quiero saber si está bien.

-Iros-dijo Turles-cuidaré del cuerpo del Rey.

Asentimos y corriendo salimos de la habitación acompañados de mi madre que salió en cuanto vio que todo iba bien. Volvimos a correr por el mismo pasillo que antes pero al llegar donde comenzó la pelea no había nadie. Sólo un agujero en la pared que llevaba al exterior.

-¡Mira!-Chi Chi señaló a los jardines donde había una fuerte pelea entre saiyajins y guerreros de Freezer.

-¿Ves a Vegeta y a Kakarotto?-pregunté buscándolos hasta por el aire.

-No están entre ellos-oí decir a mi madre-pero han tenido que salir... deben estar por algún sitio.

-Vegeta...-susurré con miedo. No quería pensar que Freezer podría matarlo-¡quedaros aquí!-pedí mientras salía corriendo.

-¡Ni en broma!-Chi Chi salió corriendo detrás de mí y tras ella mi madre. Me molestaba que no me hicieran caso pero lo comprendía. De la forma en la que yo estaba preocupada por Vegeta mi amiga estaría igual por Kakarotto y mi madre... a ella le preocupaba nuestro bienestar.


Después de mucha carrera logré divisar a Vegeta tirado en el suelo, malherido y con la apariencia que acostumbraba a verle. Salí corriendo a ayudarle mientras veía que Chi Chi iba a ayudar a Kakarotto que estaba en la misma situación unos metros más alejado.

-¡Vegeta!-me arrodillé frente a su cuerpo herido, me tranquilizaba ver que respiraba pero por un momento me asusté-¡Vegeta! ¡Dime algo!

-Deja... deja de gritar... mocosa...-sonreí y le abracé al escucharle.

-Me diste un susto fuerte, Vegeta-me aparté de él mientras le ayudaba a incorporarse hasta lograr que se quedara sentado-¿que ocurrió?

-¡Lagarto!-después de su gritó llevo su mano derecha a su brazo izquierdo, estaba totalmente herido-se transformó... varias veces...

-No eres el único que se transforma-de pronto oí una horrible risa y una estremecedora voz a mis espaldas. Me di la vuelta y le vi pero... ¿Freezer?-¿sorprendida, mi querida hija?

A pesar de seguir siendo el mismo enano de antes ya no tenía cuernos, parecía que llevaba un casco morado, sus hombros, brazos y piernas eran de ese color. Su mirada y sonrisa no habían cambiado pero estaba segura que su Ki había aumentado. Sólo hacía falta ver a Vegeta y Kakarotto para saber que ahora era más fuerte de lo normal.

-¡Maldito!-grité levantándome-¡No te atrevas a llamarme hija! ¡Eres un asesino despiadado y sin corazón! ¡Un ser frío y mezquino! ¡Todo cuanto me contaste era mentira! ¡Mataste a mis padres, a los de Chi Chi y a todos los habitantes de mi planeta! ¡No dejaré que destruyas ahora este!

Él empezó a reírse burlándose de mí. Sabía que yo no podía con él pero sentía algo en mi interior que me daba fuerzas para enfrentarlo. Ver mi alrededor, volver a ver a mi madre, ver a Chi Chi ayudar a Kakarotto levantarse malherido y el cuerpo dañado de Vegeta. Eso me daba fuerzas para darle cara a ese monstruo.

-¡Tú matarme a mí!-siguió riéndose-¡mira como tiemblo!

Freezer mandó un rayo de ki hacia mí pero antes de atacarme Vegeta se puso por delante. Ambos caímos al suelo sin ser alcanzados por ese ataque. La risa de ese lagarto volvió a oírse y apaleaba mi cabeza dolorosamente. ¿Cómo podía hacerle gracia una situación como esta?

-No le provoques-gruñó Vegeta mientras se levantaba-es mi trabajo enfrentarle.

¿Tu trabajo? Yo inicie esta guerra. Si no fuera por mí no tendría que ser tu labor tener que enfrentarte a esa bestia sin corazón. Volví la vista a lo que me rodeaba... nada más que destrucción. Sólo se veía muerte y oscuridad. Aunque mi cabeza lo decía y yo intentaba negar la verdad ya estaba clara la victoria. Freezer ganaba por goleada y su triunfo le hará más fuerte que antes. Si esto sigue así este planeta sufrirá el mismo final que el mío y era todo mi culpa.

-Freezer-él me miró con su sonrisa sádica mientras yo daba un paso al frente-detén esta guerra ya... no tienes nada que perder. No te vale la pena seguir peleando por algo ganado.

-¡Que dices, estúpida!-Vegeta me agarró del brazo con brusquedad-¡no digas tonterías!

-¿Así que te has dado cuenta de que no puedes ganarme?-empezó a reírse nuevamente ese lagarto-si no recuerdo mal fuiste tú quien me declaró la guerra.

-¡Y ya la has ganado!-grité soltándome del agarre de Vegeta-¡deja de matar a personas por mi culpa! ¡A ti ni siquiera te importa esta guerra!

-¿Y que me importa, según tú?-Freezer detuvo su dolorosa risa para interesarse por lo que decía.

-Si terminas esta guerra... yo...-agaché la cabeza mientras apretaba mis puños con fuerza-yo... me iré contigo.

-¿Te volviste loca?-Vegeta me agarró para que le mirase pero no levanté la cabeza. No podía-¿acaso te diste un golpe, mocosa?

-¡Bulma!-mi madre se acercó a mí con lágrimas en los ojos-no puedes hacer eso... tú... ¡no puedes!

-Claro que puede-contestó Freezer-pero tienen que venir las dos niñas. Ella y Chi Chi.

-¡Ni en broma!-levanté la cara mostrando mi rostro lleno de lágrimas-tú mismo has dicho que fui yo quien te declaré la guerra. Ella se quedará aquí y vivirá aquí hasta que muera. Yo me iré.

-Bulma... no...-Chi Chi se acercó a mí y me abrazó-no puedes hacer una tontería tan grande. Siempre hemos estado unidas y ahora...

-Ahora nos separamos, Chi Chi-la aparté un poco rompiendo el abrazo-es lo mejor para todos. No es justo que me acompañes por una decisión que tome sola.

Miré a Freezer que seguía con esa sonrisa sádica cuando de pronto me dio por mirar al cielo. Abrí los ojos impresionada al ver a numerosos saiyajins volando encima de nosotros. No se cuanto tiempo llevarían allí pero una cosa es muy clara... Querían venganza.

-¿Qué miras, niña?-Freezer miró al cielo y pude notar nuevamente el miedo en él.

Todos aquellos saiyajins junto con dos Super Saiyajins significaban la derrota del lagarto y la victoria del planeta. El honor, el orgullo y la valentía era lo que ellos nunca perderían en una batalla. La muerte del Rey ha sido dura y ha de ser vengada, pero la destrucción de un planeta, un lugar... de un hogar, no debe permitirse. Menos de alguien por el que han luchado tanto tiempo. Freezer iba a empezar a tener complicaciones en esta guerra.

-No hay que cantar victoria antes de tiempo-miré a Chi Chi que me sonreía mientras me daba la mano-todavía estamos a tiempo de ser libres.

Apreté fuerte la mano de Chi Chi esperando que sus palabras fueran ciertas. Pude ver como Kakarotto y Vegeta se transformaban nuevamente. Ellos estaban malheridos pero unos buenos guerreros luchan hasta el final. Si deben morir mejor en una batalla pero, por favor... no muráis a manos de Freezer.


Espero que os haya gustado este capítulo y que la espera haya valido la pena. Me costó mucho dar con un final bueno porque como dije al principio he tenido que retocarlo demasiadas veces.

Debo decir que ya se acerca el final de mi fic. Creí que contaría con 14 capítulos pero tal vez sea uno menos o incluso que el siguiente sea el final. En todo caso intentaré que sea lo antes posible :D

Si tenéis alguna duda, si alguien quiere saber los finales alternativos de este fic, si quieres saber mi dirección de casa o quieres sacarme a pasear al perro... aquí podéis contactar conmigo :D!

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