Capitulo 10: Quiero estar junto a ti.
Hola a todos, lamento haber dejado esta historia en el olvido, me da hasta vergüenza xD, he estado concentrado en mis otras historias y la verdad es que mi cerebro se secó, pero ahora estoy mejor y aquí les traigo un nuevo capítulo espero que lo disfruten.
A la mañana siguiente Natsu se dirigió a Fairy Tail, mal estaciono su auto al llegar y se dirigió a la entrada con paso decisivo, su mirada reflejaba enojo, el portero salto hacia unos arbustos por el miedo que le produjo el peli rosa, Natsu subió al elevador y presiono el botón que lo llevaba hacia la oficina principal, tenía que hablar con Gildarts. El elevador se detuvo y las puertas se abrieron, todas las miradas del personal se centraron en él y no era para más después del escándalo que armo ayer, los cuchicheos empezaron a escucharse por todo el piso, Natsu, valiéndole todo aquello siguió su camino hacia la oficina de Gildarts, cada vez que pasaba cerca de una persona estaba temblaba del miedo que producía la penetrante mirada del peli rosa, a medio camino Cana pone delante de él estorbándole el camino.
-Vaya escándalo que armaste ayer Natsu – decía Cana con una sonrisa burlesca, el flequillo de Natsu cubría sus ojos, alzando un poco más su cabeza le mostro a Cana que no estaba para bromas, Cana, al ver la filosa y temible mirada de Natsu se quedó paralizada y empezó temblar, quien diría que un día Natsula asustaría de esa manera.
Natsu prosiguió su camino rodeando a la castaña la cual seguía paralizada de miedo, Kinana, al ver que Natsu se aproximaba se levantó de su escritorio y se puso frente a la puerta.
-¡Natsu, espera, no puedes entrar sin permiso! – decía Kinana en un vano intento por detenerlo pero a Natsu poco le importo, tomándola de los hombros la hizo a un lado delicadamente, abrió la puerta y la cerro detrás de él con seguro. Gildarts se encontraba revisando una pila de papeles.
-¿Natsu, que ocurre? – pregunto Gildarts al verlo entrar de esa manera. Natsu se aproximó al escritorio de su jefe sin decir nada y tomo asiento -¿Natsu? – dijo Gildarts preocupado por la extraña actitud de Natsu.
-¿Recuerdas esos cursos de capacitación en Italia? (como no conozco ninguna ciudad o país que se asemeje a Italia en Fairy Tail puse un país de verdad) – pregunto Natsu.
-¿Los que dijiste que no necesitabas y que tú mismo terminarías por dar porque los demás competidores no tienen ni idea de lo que es un carro? - Contesto Gildarts con sarcasmo.
-Sí – contesto Natsu de manera seria - tengo la intención de asistir.
Gildarts suspira y dice:
-Natsu, me entere de lo que paso ayer en el comedor, toda la empresa lo sabe, si es por eso déjame decirte que huyendo no se resolverá nada.
-Gildarts… - Natsu hace una breve pausa – necesito esto, necesito despejar mi mente y poner en orden mi vida, nunca lo pensé realmente pero ahora me doy cuenta de ello.
Gildarts se afloja el nudo de la corbata, pone sus codos encima de su escritorio y comienza a masajearse las sienes.
-Los cursos de capacitación son la próxima semana - dijo Gildarts - ¿Quién se ocupara de tu sección?
-Dejare instrucciones a mis trabajadores y hare turnos dobles para compensar el tiempo que estaré fuera.
Gildarts se tapó los ojos con la mano derecha, era una precipitada e inesperada decisión por parte de Natsu, después de mucho meditarlo llego a una conclusión: lo dejaría ir, si Natsu decía que necesitaba tiempo para pensar se lo daría, después de todo él es como el hijo que nunca tuvo… varón.
-Ésta bien – dijo Gildarts – puedes ir, pero tienes que dejar todo en orden antes de marcharte, daré el aviso…
-No es necesario que des ningún aviso – interrumpióNatsu – no es que me fuera a ir para siempre.
-¿No será que no quieres que cierta persona se entere? – pregunto Gildarts con seriedad, Natsu desvió la mirada la cual basto como afirmación – Como quieras, pero estas cosas se saben tarde o temprano.
-Preferiría que fuera tarde – Natsu se levanta y se dirige hacia la puerta, se detiene justo enfrente de ella y voltea girando el cuello – gracias – diciendo esto, Natsu, se marchó.
Al salir de la oficina todo el mundo fijo su vista en él, Natsu los fulmino con la mirada y todos volvieron a su trabajo, tomando rumbo hacia el ascensor, no había ni avanzado ni medio trayecto cuando del elevador sale GajeelRedfox, el suspenso invadió la atmosfera, la penetrante mirad roja de Gajeel estaba fija en Natsu, todos asomaron sus cabezas por encima de los cubículos para presenciar la inevitable pelea, Natsu frunció el ceño y resoplo con fastidio, sabía que tarde o temprano eso pasaría y para su mala fortuna ocurrió temprano. Gajeel se aproximó a Natsu a paso tranquilo deteniéndose justo delante de él, en ningún momento habían perdido el contacto visual, los demás trabajadores esperaban ansiosos, el tención creció, ninguno hacia o decía nada. De un momento a otro Gajeel sonrió enseñando los dientes y le dio un ligero golpe en el hombro y se fue, todos, incluyendo a Natsu, estaban anonadas, esperaban una pelea, incluso Natsu, el golpe que Gajeel le dio ni siquiera le dolió, sin querer darle más vueltas al asunto Natsu se retiró a su oficina.
Durante los últimos tres días Natsu trabajó incansablemente día y noche, casi no dormía, comía y bebía, si no fuera por Erza que todo el tiempo le llevaba algo para que comiera hubiera muerto por inanición, durante esos tres días no vio a Juvia y ¿cómo podría después de lo que paso?, sentía como una navaja atravesaba su pecho cada vez que pensaba en ella y no era el único, durante todo ese tiempo Juvia no fue la misma, parecía más una máquina sin sentimientos que persona, todo su ser reflejaba frialdad, cada vez que alguien pasaba junto a ella un escalofrió le recorría la espina dorsal, sus compañeros de trabajo notaron que junto a eso, Juvia, había dejado de verse con Natsu. Un día, Freed, preocupado fue a hablar con la persona más cercana a Juvia, GajeelRedfox, Freed le contó a Gajeel todo lo que estaba pasando con Juvia a lo cual Gajeel escucho con seriedad, ese mismo día Gajeel se dirigió al comedor y busco con la mirada a su amiga de la infancia, dando con ella en la esquina más solitaria de todo el comedor, a paso tranquilo se dirigió hacia ella y se sentó a su lado, Juvia ni siquiera noto la presencia de Gajeel, el cual se enfadó y empezó a pellizcarle los cachetes, Juvia chillaba soltando lagrimas mientras sacudía los brazos frenéticamente. Al cabo de un rato las mejillas de Juvia estaban más rojas que un tomate y no dejaba de sobárselas.
-Gajeel-kun, eso le dolió a Juvia – decía Juvia quejándose de su dolor.
-¿Qué te ocurre? – pregunto Gajeel es seco, Juvia recobro su seriedad y respondió:
-no le pasa nada a Juvia– las palabras de Juvia eran tan frías como su actitud y Gajeel no se las tragaría, la conocía demasiado bien.
-No sé a quién quieres engañar, a mí jamás… ¿y a ti? – Juvia bajo su cabeza, Gajeel tenía razón, no estaba siendo sincera y la verdad ni ella misma se estaba creyendo – sabes que puedes contarme cualquier cosa, siempre estuve para ti desde un principio y jamás dudes que estaré ahí para ti siempre, después de todo soy tu amigo – las palabras de Gajeel reconfortaron el corazón de Juvia.
-Juvia te lo agradece – dijo Juvia esbozando una sonrisa.
-¿Me lo dirás? – pregunto Gajeel.
-… Juvia y Natsu-kun… lo hicieron – los ojos de Gajeel casis e salen de sus cuencas de la impresión que le causo esa noticia y no era para menos.
-T-tú… lo hiciste… con salamander – decía Gajeel una y otra vez
-Juvia te pide que no le hagas a Natsu-kun – decía Juvia anticipándose al movimiento de Gajeel.
-Diablos – exclamo Gajeel – ahora lo que quiero saber es cuando, donde y porque.
-Hace tres días en el departamento de Juvia, Natsu-kun había ido a disculparse por lo que paso en la cafetería y…
-Y una cosa llevo a la otra – completo Gajeel la oración – la verdad no me sorprende, siempre note una chispa entre tú y salamander.
-No existe ninguna chispa entre Natsu-kun y Juvia – dijo Juvia con frialdad y con una mirada inexpresiva – Natsu-kun y Juvia pasaron por situaciones personales muy difíciles dejando a ambos en un estado de depresión y para tratar de soportarlo se refugiaron en el otro para apaciguar el dolor que sentían en el corazón, pero las cosas se salieron de control y ambos terminaron confundiendo sus sentimientos, lo que Natsu-kun y Juvia hicieron fue obra de esa confusión.
Gajeel estaba sorprendido por la actitud helada de Juvia, sus palabras dejarían convencido a cualquiera pero no él, Gajeel la conocía tan bien como la palma de su mano, bajo esa mirada fría él podía notar el dolor por lo que ella estaba pasando, levantándose de su asiento y poniéndose justo detrás de ella enreda su brazo izquierdo alrededor del cuello de Juvia y con sus nudillos de la mano derechoempieza a frotarlos contra la cabellera azul de Juvia. Juvia comenzó a chillar de nuevo (forma chibi) tratando de liberarse en vano del agarre.
-¿Le preguntaste a salamander lo que pensaba? – pregunto Gajeel sin dejar de frotar sus nudillos contra la cabeza de Juvia.
-¡¿Qué?! – exclamo Juvia.
-¡¿Qué si le preguntaste a salamander?! – grito Gajeel, toda la cafetería veía aquella extraña escena con una gota de sudor en sus cabezas.
-¡Gajeel-kun, la gente mira! – decía Juvia
-¡Me importa un verdadero carajo, limítate a responder a la pregunta! – Gajeel intensifico la velocidad de frotación, Juvia comenzó a patalear sentada en su sitio.
-¡N-Natsu-kun le dijo a Juvia que la amaba y que él sabía lo que sentía! – grito Juvia.
-¡Lo vez! ¿Qué más quieres? – Gajeel suelta a Juvia y toma asiento a su lado de nuevo, Juvia comienza a sobarse su cabeza y a volverse a peinar – si algo se de salamander es que siempre es sincero con sus sentimientos, no es de las personas que dudan o se confunden, será un completo idiota pero así es él – Juvia escuchaba con atención, estaba sorprendida de que Gajeel hablara así de alguien. Gajeel se levanta y se da la vuelta para irse pero antes le dice:
-Salamander se ira a Italia – dijo Gajeel sin dejar darle la espalda, Juvia sintió que le caía un rayo – lo escuche de uno de sus empleados, nadie sabe a ciencia cierta cuando se va ni cuándo volverá, lo único que sé es que será pronto…si yo fuera tu hablara con él – Gajeel comenzó a caminar pero no dejaba de hablar– se sincera contigo misma.
Gajeel se fue dejando a Juvia muy pensativa, una oleada de sentimiento invadió todo su ser, culpa, pesar, remordimiento, tristeza, esos eran los principales, ¿Por qué se sentía así?, ella había hecho lo correcto, entonces… ¿Por qué quería ir corriendo hacia él?, sin saber por qué se levanta y corre en busca de Natsu a pesar que la hora del almuerzo termino.
Llegando tan rápido como pudo a "Fairymotors" pregunto por el paradero de Natsu, los trabajadores le dijeron que estaba en la pista de pruebas siendo guiada por uno de ellos, al llegar pudo apreciar lo enorme que era la pista.
-Natsu-sama está conduciendo ese auto – dijo el empleado señalando un auto formula 1 rojo, el carro paso casi volado junto a ellos, avanzo unos metros más y las llantas traseras reventaron y al instante el auto comenzó a dar vueltas en el aire impactando furiosamente contra el suelo en cada vuelta quedando cada vez más destrozado, el auto dejo de dar vueltas al chocar contra el muro de contención, parecía más una lata aplastada que auto, el empleado y Juvia estaban hechos piedra, antes de que alguno de ellos pestañara el auto estallo en llamas. Juvia sintió que su alma escapaba por su boca, el empleado corrió hacia el auto en llamas y otros más brincaron la cerca con extintores, Juvia sintió que todo su mundo se vino abajo, el nudo que se formó en su garganta la impedía gritar, cayo de rodillas e involuntariamente sus ojos comenzaron a de desbordarse de lágrimas.
-¡Maldita sea! – se escuchó gritar a alguien a la distancia, Juvia volteó hacia la derecha y vio como Natsu brincaba la cerca y corría hacia el auto en llamas pasando, sin darse cuenta, enfrente de Juvia como alma que se lleva el diablo, justo cuando llego al lugar del incidente golpeo en la cabeza a uno de los empleados - ¡les dije que necesitaba llantas nuevas idiotas! – grito Natsu.
-L-lo siento – decía el empleado que Natsu golpeo mientras se sobaba la cabeza y temblaba como gallina.
-¡Yo lo siento más! – Exclamo Natsu sacudiendo al pobre empleado – ¡nos tomó dos semanas armar ese jodido motor! ¡¿Tienes idea de lo complicado del diseño?! ¡Gracias al cielo que estábamos probando el piloto a control remoto porque si no alguien hubiera muerto! – el pobre empleado lloraba de miedo, Natsu no dejaba de sacudirlo como trapo viejo, Juvia se puso de pie y secándose las lágrimas camino hacia Natsu, la mirada de los trabajadores dejo de centrarse en su jefe y en su víctima para hacerlo en la recién llegada, Natsu noto que la atención de sus trabajadores estaba fija en otra cosa, volteo hacia atrás para ver lo que les llamo la atención soltando con brusquedad a su empleado, su mirada reflejaba asombro, Juvia se detiene justo delante de él, los dos se miran fijamente por unos segundos, Natsu, chasqueo los dedos y todo el mundo salió en estampida lejos de la pista dejando solos a Natsu y a Juvia.
-Hola – fue lo único que se le ocurrió decir a Juvia, Natsu dejo de hacer contacto visual directo y devolvió el saludo, un silencio incomodo invadió el lugar.
-¿Se te ofrece algo? – pregunto Natsu, Juvia sintió que su lengua se hizo nudo, había venido hasta aquí para hablar con el sobre… ¿Qué era lo que realmente quería preguntarle? ¿Si era cierto que se iba a ir a Italia?, hace unos días había dejado bien en claro que no podía haber nada entre ellos y ahora estaba preocupada de que se fuera.
-Juvia escucho que Natsu-kun se iba a ir a Italia – al final lo había dicho directamente - ¿Es cierto?
-… ¿Cómo te enteraste? – contesto después de una pausa.
-Entonces es cierto – más que pregunta era afirmación - ¿Es por lo que Juvia le dijo que no podía haber nada entre ellos? – pregunto con un poco de ¿desesperación?
-… Si, francamente esa es la principal razón – respondió Natsu.
-Pero… ¿Por qué?, Natsu-kun debe de entender que no puede haber nada entre él y Juvia, ambos deben de aprender a seguir con sus vidas, no es motivo para que Natsu-kun se vaya.
-¿En serio piensas eso? – Pregunto Natsu con tono serio desviando la mirada hacia la derecha – me he casado dos veces y todas han terminado con un final nada grato.
-Pero Natsu-kun lo supero, el mismo se lo demostró a Juvia.
-Eso era porque tú estabas ahí, gracias a ti volví a recuperarme pero… eso ya no importa, me voy a ir a Italia, ya todo está planeado, iré a un curso de capacitación al otro lado del mundo que no necesito, me iré porque no soy capaz de lidiar con el nuevo dolor que siento, es por eso que me voy.
-No tienes que hacerlo.
-Suenas como si no quisieras que me fuera.
-Juvia no quiere que Natsu-kun se vaya… sin antes arreglar sus problemas y volver a ser amigos – Natsu sintió que le caía un rayo, Juvia le estaba diciendo que no le importaba que se fuera. Juvia sintió que un agujero se abrió en su pecho, había sido sincera ¿verdad?, entonces… ¿Por qué se sintió tan miserable al decir eso?
-Con que solo era eso, ¿no? – dijo Natsu con la cabeza baja.
-E-espera, Juvia no quiso…
-Descuida, no hay problema – interrumpió Natsu – si lo que te preocupaba era eso no te martirices no te guardo ningún rencor y no estoy enojado contigo… eso es todo adiós.
Natsu se dio la vuelta con la intención de marcharse, Juvia, sin saber que mas decir o hacer lo toma de un brazo, Natsu voltea y de forma desprevenida Juvia lo besa, Natsu estaba anonado por la súbita acción de aprecio que estaba recibiendo de la persona que le había dejado bien en claro que no quería nada con él. Juvia se separa tan rápido como lo había besado.
-¿Por qué? – Pregunto Natsu, Juvia desvió la mirada – tus palabras dicen algo pero tus acciones dicen lo contrario, ¿Por qué lo haces? ¿Por qué te contradices? ¡¿Por qué te ensañas en hacerme sufrir?! – exclamo Natsu.
-¡Juvia no busca hacer sufrir a Natsu-kun, es lo último que Juvia quiere hacer!
-¡¿Entonces porque me dices que no sientes nada por mí y ahora me besas?!
-¡Juvia no lo sabe!
-¡Eso es una vil y asquerosa mentira, sabes porque lo haces pero te niegas a admitirlo!
-¡Juvia no tienen que admitir nada! – sin previo aviso Natsu la toma de los hombros y la jala hacia él y la besa, Juvia al instante de sentir el contacto se separa con brusquedad y le propina una fuerte y sonora cachetada, Natsu mantuvo la cabeza hacia un lado mientras se sobaba de la bofetada.
-esa es tu respuesta – dijo Natsu afirmando más que preguntando. Natsu comienza a alejarse lentamente, después de avanzar tres pasos dice:
-Mi vuelo sale a las 10:00 am el sábado… adiós Juvia.
Natsu se va dejando sola a Juvia, Juvia permaneció un rato más en la pista de pruebas antes de marcharse a su oficina, al llegar fue reprendida por su retraso por Freed. Pasaron las horas y la jornada laboral término, Juvia estaba guardando unos papeles en su portafolio cuando la puerta se abre de golpe, Juvia voltea para ver al responsable y se tragó ruidosamente su propia saliva al ver que era Gajeel.
-¿Halaste con Salamander? – pregunto en seco el azabache.
-Si – contesto débilmente.
-¿Y?
-lo termine abofeteando – Gajeel abrió tan grande su quijada que fácilmente podía caber un gato en ella.
-¿No se suponía que tratarías de arreglar las cosas? – pregunto Gajeel sin salir del asombro que le causo la acción de su amiga.
-Juvia lo intento – Gajeel se dirige hacia ella y le pega con os nudillos en la mollera, Juvia deja caer su portafolio y cae de rodillas mientras se sobaba con ambas manos la cabeza.
-¡¿Es que estás loca?! – ExclamoGajeel – ¡primero sales corriendo hacia Fairymotors al enterarte de que se iba a ir y luego lo abofeteas!
-¿Cómo es que Gajeel-kun sabe que Juvia fue a Fairymotors? – pregunto Juvia
-Por tu reacción cuando te dije que Salamander se iría – contesto Gajeel - ¿algo más que quieras agreagar, claro, además de la cachetada? – pregunto con sarcasmo.
-Natsu-kun le dijo a Juvia que se iría el sábado a las diez de la mañana – contesto Juvia, Gajeel la levanta del suelo y mirándola directamente a los ojos le dice:
-¿Sabes qué significa eso? – Juvia negó con la cabeza – significa que aun te está esperando, te lo dijo porque aún cree que tiene una oportunidad, Juvia, él te ama y ahora pregúntate ¿Qué es lo que realmente sientes?, no pienses con la cabeza, piensa con el corazón.
La semana paso rápidamente dando lugar al fin de semana, Natsu se levantó muy temprano, alisto su maleta desde anoche, se despidió de Happy y de Charle, agradeciéndoles mucho que lo hayan alojado durante todo ese tiempo, llamo un taxi y se fue, le había dicho al taxista que lo llevara al aeropuerto pero antes le dijo que tenía que ir primero a una dirección, el taxi condujo por media ciudad deteniéndose en una zona departamental de lujo, Natsu bajo del taxi y entro al edificio de enfrente, tomo el elevador y presiono el último piso, el ascensor se detuvo y Natsu se dirigió a una de las cuatro únicas puertas, saco unas llaves de su bolsillo y la abrió. El departamento era enorme y bien decorado en el sofá se encontraban los dos únicos habitantes de tan inmenso departamento, siendo estos nada más ni nada menos que su "mejor" amigo Gray y su ex-esposa Lucy, ambos al escuchar que la puerta se abrió voltearon hacia ella quedando literalmente helados al ver que se trataba de Natsu, Natsu solo les dedico una mirada de reojo y se dirigió hacia la habitación donde dormía junto con Lucy que ahora era de Gray y ella, Lucy y Gray se levantaron y lo siguieron, Natsu entro a la habitación movió la cama de un solo empujón, golpeo levemente el piso de madera el cual se escuchaba hueco, removió unas tablas revelando un pequeño espacio donde había un cofre, Gajeel y Elfman se habían llevado todas sus cosas del departamento, todas menos una, Natsu abrió el cofre y saca su más preciado tesoro, su bufanda que le había regalado su padre, sale de la habitación y se encuentra frente a frente con las personas que lo traicionaron la misma noche de su boda, sin detenerse los paso de largo, ellos no dijeron nada, después de todo ¿Qué dirían?
Natsu se dirigió rumbo al aeropuerto, llegando una hora antes de que su vuelo despegara, entrego su maleta y se sentó a esperar a que anunciaran su vuelo, durante una hora estuvo mirando hacia la entrada con la ligera esperanza de que ella apareciera. La hora paso y los pasajeros del vuelo a Italia fueron llamados, Natsu bufo.
-¿Qué estabas esperando Natsu? – se preguntó a sí mismo en voz alta - ¿Qué ella apareciera por esa puerta con la mano en alto moviéndola de un lado a otro mientras te dedicaba esa hermosa sonrisa? – justo delante del se encontraba un niño comiendo un helado el cual lo miraba como un bicho raro, una gota de sudor surco por su sien, el niño se fue y Natsu se golpeó en la frente, había vuelto a hablar en voz alta.
Natsu se dirigió hacia el avión, dedicándole una última mirada hacia la entrada del aeropuerto, le entrego su boleto a una aeromoza en la entrada y escucho un grito a sus espaldas, por el ruido no pudo escuchar que decía la persona que estaba gritando, volteo la cabeza para ver quien estaba gritando, su corazón latía con fuerza amenazando con salirse de su pecho en cualquier momento, su sangre corría con furia en sus venas, su respiración se hizo más rápida y entrecortada y la causa era la hermosa mujer de cabello azul, piel blanca y de ojos azules, era Juvia la cual corría con una pequeña maleta mientras que con una mano alzada la movía de lado a lado dedicándole una hermosa sonrisa, Natsu permaneció inmóvil mientras Juvia dejaba su maleta y se acercaba hacia él deteniéndose justo enfrente de él.
-Juvia – dijo Natsu aun anonado - ¿Qué estás haciendo aquí?
-¿No es obvio? – Contesto Juvia sin dejar de sonreír – Juviaestáaquí por Natsu-kun.
-¿Pero yo creí…? – Juvia lo silencio poniendo sus blancos y delgados dedos en sus labios.
-Juvia ahora sabe lo que quiere y lo que quiere Juvia ahora es estar junto a Natsu-kun.
Natsu sin decir nada más la toma de la cintura y la jala hacia él, fundiéndose en un apasionado beso que ambos imploraban desde hace tiempo, cualquiera pensaría que estaban precipitándose pero ellos mismos sabían lo que estaban haciendo, sabía, lo que querían y con quien lo querían, después de todo, todos tienen la oportunidad de volver a amar.
Paso una semana y Fairy Tail seguía sin recibir noticias de Natsu y de Juvia, se habían enterado por parte de Gajeel que Juvia se había ido con Natsu, cosa que sorprendió a toda la compañía. Erza, Gajeel, Cana, Mira, Elfman, Happy, Freed esperaban noticias de los desaparecidos en la oficina de Gildarts, ese mismo día debía ser el regreso del vuelo de Natsu, Gildarts miraba fijamente el teléfono esperando impaciente, el silencio en la habitación era abrumador y la atmosfera se llenaba de tensión, cualquiera se hubiera vuelto loco en una situación así, justo en ese momento el teléfono comienza a sonar y a la velocidad de un rayo Gildarts contesto.
-¿Hola? – dijo el director ejecutivo de Fairy Tail - ¡Natsu! – Exclamo Gildarts, todo el mundo se pegó junto al escritorio, Gildarts puso el altavoz para que todos escucharan - ¿Dónde rayos estas? Las personas encargadas del curso me dijeron que no fuiste en toda la semana.
-Estuve ocupado – respondió Natsu, por su tono de voz se podía deducir que estaba feliz.
-Con Juvia ¿verdad? – pregunto Cana con tono pícaro recibiendo un golpe en la cabeza por parte de Erza.
-¿Estas en el aeropuerto? – pregunto Erza.
-Así es – respondió Natsu.
-¿Entonces llegaras en la noche? – pregunto Happy.
-Hablando de eso… no volveré hoy – un sonoro "¿Qué?" se escuchó en toda la oficina.
-¿Cómo que no volverás? – pregunto Erza intrigada.
-Descuiden, volveré, solo me tomare unas pequeñas vacaciones.
-¿Y de cuánto tiempo estamos hablando? – Pregunto Gildarts - ¿una semana, dos?
-Estaba pensando tomarme un mes – dijo con serenidad el peli rosa, a Gildarts casi se le revienta una vena de la cabeza al escuchar la palabra mes.
-¡¿DEBES DE ESTAR BROMEANDO?! – gritó Gildarts.
-No se molesten en buscarme, me cambie de hotel y voy rumbo a otra ciudad, cuídense los veo dentro de un mes – dijo Natsu rápidamente y luego colgó, Gildarts rompió el teléfono de lo fuerte que lo apretaba.
-¡Hijo de…! ¡Lo voy a despedir! – decía colérico Gildarts.
-Sabes que no lo harás – dijo Erza de forma segura.
¡Entonces a Juvia!
-Si lo haces Natsu renunciara – dijo Gajeel defendiendo a su amiga de la infancia.
-¡Maldito sea el jodido talento de ese cabron! – Grito Gildarts golpeando el escritorio el cual se partió en dos – pero ya vera cuando regrese – decía de forma maliciosa.
Mientas tanto al otro lado del mundo.
-Juvia cree que Gildarts-san está furioso – dijo Juvia preocupada.
-Descuida – dijo Natsu regalándole una sonrisa – no nos despedirá, soy demasiado bueno para qué me deje ir jeje.
-Natsu-Kun debería ser un poco más humilde.
-Tu solo disfruta de este tiempo – Natsu la abraza y la mira fijamente a los ojos – disfrutemos este tiempo – Natsu y Juvia se dieron un beso lleno de pasión, nada les importaba, si estaban juntos nada más importaría, luego se preocuparían de Gildarts y el trabajo, ese tiempo era de ellos y solamente ellos.
Hola a todos, he vuelto de entre los muertos y aquí les traigo otro emocionante capítulo de su historia favorita, espero que lo hayan disfrutado y lamento mucho la demora, la escuela no me deja respirar y estaba corto de inspiración, espero sus reviews y un enorme agradecimiento a todos los que esperaron esta historia.
