Capítulo 11: Solo los dos.

HOLA A TODOS GUAPÍSIMOS Y GUAPÍSIMAS, AQUÍVEGETA777 LES DA UN CALUROSO ABRAZO PORQUE HACE MUCHO TIEMPO QUO NO ACTUALIZO Y ME DISCULPO POR ESO, DEBIDO A CIERTAS SITUACIONES RELACIONADAS CON MIS ESTUDIOS Y VIDA PERSONAL NO HE TENIDO TIEMPO DE ESCRIBIR MUY SEGUIDO PERO YA VOLVÍ Y AHORA SI HARE UN POCO DE ESPACIO PARA ESCRIBIR A LO MENOS TRES PÁGINAS DIARIAS, SI SE PUDE MÁS, BUENO, YA NO LOS VOY A ENTRETENER MÁS Y LOS DEJO DISFRUTANDO ESTE NUEVO CAPÍTULO.

Natsu y Juvia se encontraban en un avión rumbo desconocido para Juvia pues Natsu quería que fuera una sorpresa, pasaron algunas horas de vuelo en las cuales Natsu no dejo el baño debido a que se mareaba cuando volaba, al descender Juvia se asomó por la ventana quedando maravillada con lo que veía¡Estaban en Roma!, al bajar del avión un taxi los estaba esperando para llevarlos a un hotel súper lujoso de 5 estrellas, Natsu pidió la habitación más lujosa de todo el hotel, Juvia estaba maravillada con el hermoso y espacioso cuarto que tenían, sin mencionar la increíble vista que tenían de Roma. Natsu se acerca a Juvia por detrás, la abraza y le pregunta de forma seductora al oído:

-¿Te gusta?

-A Juvia no le gusta, a Juvia le encanta – respondió Juvia con una sonrisa mientras se acurrucaba en el pecho de Natsu, este le dio un beso en la cabeza.

-¿Quieres dar un paseo?

-Juvia acepta encantada.

La pareja sale del hotel sin rumbo fijo, Natsu llevaba puesto un pantalón, camisa, zapatos y sombrero blanco sin olvidar su invaluable tesoro, su bufanda, Juvia llevaba un hermoso vestido blanco, sandalias y un sombrero para el sol, cualquiera diría que ambos parecían unos completos turistas, observaban maravillados las hermosas calles de Roma, deteniéndose en cada puesto para ver la mercancía, caminaron por unas dos horas hasta que llegaron a un restaurante para almorzar, el restaurante era precioso, era de tema Romano y en cada esquina había una columna y todo el lugar estaba muy bien decorado con adornos y estatuas pequeñas típicas de la ciudad, Natsu pidió una mesa para los dos, solo tuvieron que esperar un par de minutos hasta que llego un apuesto, alto y fornido mesero.

-Buenas días – dijo el mesero haciendo una leve reverencia – ¿Qué desean ordenar?

Natsu y Juvia ordenaron y en media hora el mesero estuvo de vuelta con los pedidos y una botella de vino.

-Aquí tiene, el vino es cortesía de la casa – el mesero le sirvió una copa a Natsu y otra a Juvia, Natsu noto que el mesero no dejaba de mirar a Juvia de una forma que lo hacía enfadar bastante.

Durante todo el rato que estuvieron allí el mesero no se separó de su mesa y si lo hacía volvía casi enseguida, Juvia no lo notaba pero era más que obvio que el mesero se le estaba insinuando, bueno, más bien para Natsu, Natsu usaba todo su autocontrol para no partirle la cara a golpes pero la gota que desbordo el vaso fue cuando Juvia por accidente tira su vaso y todo el líquido morado se esparce por la mesa, de manera casi inmediatael mesero limpia el desastre.

-Juvia lo lamenta, Juvia es un poco torpe – decía Juvia apenada.

-Usted no es torpe, es una bella dama – dijo el mesero para luego tomarle su mano y besarla.

Natsu y Juvia caminaban de forma apresurada por las empedradas calles de Roma, Natsu estaba al frente sujetando con delicadeza a Juvia por la muñeca y esta se encontraba tratando de seguirle el paso.

-Juvia piensa que Natsu-kun no debió golpear a ese hombre – decía Juvia por lo ocurrido en el restaurante, ¿Qué ocurrió?, lo obvio, Natsu le rompió la nariz al mesero.

-Ese sujeto se te estaba insinuando justo en mis narices.

-Solo estaba siendo amable con Juvia, nada más.

-Eso no fue lo que vi.

-Natsu-kun no tiene por qué sentir celos.

-Es perfectamente natural sentir celos, confió plenamente en ti pero no confió en los "coyotes" – dijo Natsu refiriéndose a los demás hombres – por cierto, puedes dejar de agregar el "kun", después de todo lo que hemos pasado creo que sería algo raro que siguieras llamándome "Natsu-kun".

-Juvia supone que si… N-Natsu.

Natsu detiene su marcha, se da la vuelta y toma a Juvia por la cintura pegándola a él.

-Dilo de nuevo – pidió Natsu.

-Natsu.

-Demonios, me volví loco cuando pronunciaste mi nombre – dijo Natsu sonriendo de lado.

-Natsu es una persona muy rara… pero a la vez única.

Natsu y Juvia funden sus labios en un apasionado y largo beso expresando todo el amor que sentían por el otro, siempre y cuando estuviera el otro podrían superar cualquier tempestad. Natsu llamo a un taxi y le pidió que los llevaran a un lugar donde pudieran rentar un automóvil, al llegar no tardaron ni quince minutos en hacer el papeleo pues Natsu sabia un poco de italiano y el gerente sabía español (en este pedazo no tenía ni idea de que idioma poner así que lo deje en español), el auto era pequeño pero perfecto para dos personas, Natsu tardo un poco en acostumbrarse al pequeño auto llevándose casi en el proceso a uno que otro perro y peatón. Siguiendo el gps Natsu condujo hasta el Vaticano, ninguno de ellos era muy religioso pero querían tomarse una foto, su siguiente destino fue la torre inclinada de pizza, Natsu se molestó cuando le dijeron que allí no servían pizza pero no desaprovecho la oportunidad de tomarse la clásica foto de sostener la torre inclinada.

Después de su paseo decidieron volver al hotel para descansar, al llegar los dos tomaron un baño simultáneamente, cabe mencionar que los dos salieron muy contentos después de pasar casi tres horas en la ducha. Pasaron tres días en los cuales visitaron casi todos los lugares y sitios atractivos de Roma, ese mismo día,más tarde, los dos se dirigieron a la piscina para bañarse con el sol, más bien Natsu porque la piel de Juvia era muy delicada pero no desaprovecho la oportunidad para mostrarle su estupendo y bien formado cuerpo, sin la intención, a medio hotel cosa que molesto muchísimo a Natsu si no fuera por el hecho de que Juvia decidió retirarse Natsu se hubiera peleado con todos los clientes del hotel junto con los empleados. Natsu se recostó en una de las camillas que estaban adyacentes a la piscina para tomar el sol, de un momento a otro una camarera joven, hermosa y de buenas proporciones se acercó a Natsu.

-Buenas tardes caballero, ¿desea tomar algo?

-Sí, un té frio con limón – la camarera tomo el pedido pero estaba más concentrada en contemplar en cuerpo de hierro de Natsu, al cabo de unos minutos la misma mujer volvió con el pedido pero lo derramo en el torso desnudo de Natsu, Natsu se levantó de un brinco de la camilla por lo fría que estaba la bebida, la camarera no perdió tiempo y comenzó a secar el tórax de Natsu con un pañuelo que ella traía (que coincidencia), justo en ese momento llego Juvia la cual al ver esa escena fue cubierta totalmente por un aura negra la cual levanto su corta cabellera mientras miraba como toda una psicópata a la pobre camarera.

-Lo lamento mucho- decía la empleada.

-No hay problema, yo lo arreglo- decía Natsu sin percatar las intenciones verdaderas de la muchacha.

-Déjeme compensárselo- dijo esto último acariciando con la punta de los dedos el desnudo y duro torso del peli rosa.

-En serio, no es necesario- dijo Natsu algo incómodo por las caricias de la mesera.

-No, yo quiero compensárselo- dijo de manera seductora. Natsu no tuvo tiempo objetar algo ya que la mesera le rodea su cuello con sus brazos y lo jala hacia ella y le roba un beso. Justo en ese momento un demonio de cabello azul y ojos rojos se le lanza encima a la pobre empleada como león a una gacela.

Natsu y Juvia se encontraban en su cuarto empacando todo a una gran velocidad, Juvia empacaba furiosa sus cosas mientras murmuraba quien sabe qué pero la mayoría eran palabras no aptas para todo el público.

-No tenías que golpearla en la cara – dijo Natsu reprochándole la acción que cometió Juvia apenas hace unos minutos.

-La zorra besó a Natsu – respondió con naturalidad pero a la vez con cierto toque de enfado.

-Lo sé pero tampoco tenías que arrancarle ese mechón de cabello – Juvia levanta su mano la cual tenía sujeta un gran mechón de cabello.

-Eso le enseñara a no andar tras los hombres de otras.

-Y ¿Era necesario también que la arrojaras a la piscina e insultaras a su progenitora?

-… Era una zorra – con esa respuesta Juvia término por excusarse.

-¿Sabes que me encantas aún más cuando te pones celosa? – le preguntó Natsu mientras la abrazaba por detrás y le besaba su cuello.

-Es perfectamente normal sentir celos, son una señal de que te importa alguien, Juvia confía plenamente en Natsu pero ella tiene la obligación de cuidarlo de las arpías que merodeen.

-Eso es exactamente lo que yo dije.

-Juvia lo sabe.

-Tenemos que irnos, el gerente fue bastante claro… ¿compraste los boletos? – Juvia saca dos boletos – perfecto.

-¿Porque Natsu le pidió a Juvia que comprara dos boletos? – preguntó Juvia un tanto curiosa.

-Guarde lo mejor para el final.

Dos horas después Natsu se encontraba corriendo dentro del coliseo romano siendo perseguido por dos guardias mientras reía de forma escandalosa y gritaba que era Espartaco, Natsu logró escaparse de los guardias y llegar con Juvia la cual lo esperaba con el auto encendido, llegaron en media hora al aeropuerto justo a tiempo para tomar su vuelo, ya dentro del avión Juvia empezó a regañar a Natsu.

-Eso fue muy peligroso Natsu, esos guardias pueden levantar una denuncia en su contra.

-No lo harán, pues tendrían que admitir que un tonto turista se coló en su turno, corrió libremente por uno de los más famoso edificios del mundo y se les escapó, si yo fuera ellos mi orgullo de hombre no me lo permitiría, además no cometí ningún delito que se pueda denominar "grave".

-Creo que no volveremos a Roma… ¿A dónde iremos ahora? –preguntó Juvia mirando la ventana.

-A todo Italia – respondió Natsu, Juvia lo miro sorprendida – disfrutemos cada instante.

Y tal como dijo Natsu, recorrieron toda Italia, su primer destino fue Venecia, al igual que en Roma, Natsu rento un cuarto súper lujoso, después de instalarse pasearon por las calles de Venecia y no desaprovecharon en pasear por las calles acuáticas de la hermosa ciudad en un bote mientras el remero cantaba, era sin duda algo muy relajante y precioso.

Se hizo tarde y ambos decidieron volver a su hotel pero al ver a la gente movilizándose decidieron preguntar qué es lo que pasaba, un lugareño les dijo que ese día era el festival de máscaras de Venecia, habían llegado el mero día del festival, sin perder tiempo, Natsu, compro dos máscaras y se dirigieron al centro de festejo, todo era un alborota, música, gente y bailarines inundaban las calles, tuvieron que sujetarse con fuerza las manos para no separarse, ambos disfrutaban del ambiente, bailaban, probaban los bocadillos que vendían en algunos puestos y disfrutaron el espectáculo de los bailarines.

Un hombre con mascara dorada empezó a hablar con un micrófono, Juvia no entendió nada de lo que dijo aquel hombre, Natsu la arrastro hacia el centro y varias parejas mas también fueron con ellos.

-¿Qué está pasando? – preguntó Juvia.

-Pidieron voluntarios para un evento al que llaman "busca a tu pareja", consiste en encontrar a tu pareja – explicó Natsu.

-Suena muy sencillo – unas mujeres con máscaras y vestidas con hermosos vestidos de la edad media se acercaron a las parejas y se llevaron a las mujeres, Juvia no tenía idea de que es lo que pasaba, las mujeres se las llevaron a un edificio.

-Yo creo que no – dijo Natsu para luego ser escoltado por el hombre con la máscara dorada.

Pasaron dos horas desde que las parejas fueron separadas, al cabo de las cuelas llegaron al centro de la pista las parejas completamente diferentes, todos llevaban trajes y vestidos que se usaban hace casi 500 años, los disfraces eran espectaculares, además de los trajes llevaban mascaras con increíbles detalles y plumas hermosas y pelucas con peinados extravagantes de diferentes colores, los hombres y mujeres se pararon en frente del otro en dos hileras, el hombre con la máscara dorada, que estaba parado en un estrado, aplaudió dos veces y la música comenzó a sonar, los participantes comenzaron a bailar con la persona que tenían en frente, después de bailar por unos segundos cambiaron de pareja, el juego consistía en encontrar a tu pareja mientras bailabas sin hablar, cuando creías que la habías encontrado te apartabasy bailabas en otro lugar. Las parejas danzaban y danzaban tratando de identificar a su pareja y no hacer el ridículo al escoger a una completa desconocida. Las parejas hicieron otro cambio y comenzaron a salir del círculo, ciertos bailarines, un hombre y una mujer, llamaron la atención del público, la mujer llevaba un hermoso vestido azul, su máscara tenía dos plumas de un lado de colores azules y brillaba como la plata y unos guantes tan blancos como la nieve cubrían sus manos, su cabellera era rojiza y brillaba con la luz; el hombre traía puesto un traje color rojo, pantalones negros, botas del mismo color y guantes, su máscara parecía estar hechas de escamas de metal y tenía detalles de reptil y al igual que la mujer brillaba con intensidad, esto sumado a sus ojos daban la sensación de que un dragón te miraba, esos mismos bailarines se juntaron y empezaron a bailar, la gente estaba impresionaba, parecía que sacaban fuego de sus pies y se movían con tal elegancia que parecían profesionales, los dos se separaron del resto, todo el mundo ignoro a las demás parejas y se centró únicamente en aquellos dos bailarines, al cabo de unos minutos se formaron las parejas y la música se detuvo, los participantes hicieron una fila mientras subían al estrado, el hombre con la máscara dorada les pedía que se quitaran la máscara, la primera pareja lo hizo pero para su mala fortuna no eran la pareja del otro, el público rio por lo avergonzados que estaban los participantes, lo mismo paso con la siguiente y la siguiente y así siguió hasta que solo quedo una sola pareja y era nada más ni nada menos que la favorita de la noche, se les pidió a ellos también que se quitaran la máscara pero en vez de hacer eso se abrazaron y besaron, todo el Publio empezó a aullar y a silbar, la pareja le quitó la máscara al otro revelando sus rostros, Eran Natsu y Juvia, la única bina que encontró a su pareja, hicieron una reverencia al público y todo el mundo comenzó a aplaudir a los victoriosos.

El baile continúo y Natsu Juvia se fueron aún con los disfraces puestos, ambos caminabanabrazados, Juvia tenía recargada su cabeza en el hombro de Natsu y Natsu en la suave cabellera de ella, ambos se detuvieron en un puente para contemplar el cielo nocturno y a la hermosa luna que brillaba con todo su esplendor. Al cabo de unos minutos unas hermosas y enormes flores luminosas comenzaron a cubrir el cielo, eran de todos colores y tamaños, era un espectáculo para la vista y un deleite para el alma, ambos se miraron con un brillo en los ojos, un brillo que solo alguien realmente enamorado podía despedir, acercaron lentamente sus rostros al del otro y se besaron con pasión mientras el último y más grande fuego artificial se alzaba por encima de las demás y explotaba en cientos de estrellas cubriendo todo el ancho del cielo, era como si cientos de estrellas cayeran sobre la tierra en un hermoso baile mientras desaparecían sin dejar huellas como si nunca hubieran existido.

Al llegar al hotel la pareja no perdió tiempo, por el camino hacia el cuarto se besaban y acariciaban, Natsu por poco tira la puerta debido a que no podía abrirla, al entrar comenzaron a deshacerse de sus disfraces, ambos se tendieron sobre la cama mientras terminaban de desvestir al otro, pusieron sus máscaras a un lado de la cama como testigos de su amor, solo ellos dos y nadie más, esa noche era suya y solo suya, con cada caricia, con cada beso le daban a entender al otro lo mucho que significaban para el otro, lo mucho que se amaban, se conocieron en las peores circunstancias de su vida, se dieron fuerza y valor mutuamente pasa seguir adelante y terminaron por volverse a enamorar contra todo pronóstico, trataron de negarlo pero fue inútil, trataron de ocultarlo pero fue en vano, se engañaron a sí mismos con mentiras pero no lograron engañarse a ellos mismos, pareciera ridículo pero así es el amor, no importa que tan dura sea la situación o que tan dura sea la vida, siempre se podía volver a amar.

Un mes después al otro lado del mundo.

Las chicas de la empresa se encontraban reunidas en un café disfrutando de una de sus ya cotidianas "charlas de chicas", la única que faltaba en esa reunión era Levy y su presencia se hacía notar debido a que ella se encontraba en ese momento con la persona que ellas llamaban "traidora".

-Es increíble que Levy no haya venido otra vez – mascullo Cana bastante molesta mientras le ponía alcohol a su café.

-Debe de estar con Lucy – dijo Mirajane para luego darle un sorbo a su capuchino.

-No sé cómo puede seguir hablándole después de lo que hizo – dijo Everegreen.

-No la juzguen a ella – dijo Erza defendiendo a Levy – podría decirse que Levy es la mejor amiga de Lucy y viceversa además de que han pasado mucho tiempo juntas antes de "eso", además del hecho de que Levy no es una persona rencorosa.

-Entonces eso nos hace las malas – dijo Cana.

-No me malinterpretes, lo que le hizo Lucy a Natsu en imperdonable, yo jamás podría perdonarla a ella y a él tan fácilmente, eran sus amigos pero eso no evito que lo engañaran, estoy segura de que Levy le tiene algo de enojo a Lucy por lo que hizo.

-¿Qué hay de Gajeel? Levy y él están saliendo así que me imagino que debe de haber conflictos debido a eso.

-Y los hay – dijo Mirajane respondiendo a la pregunta de Cana – Gajeel no está de acuerdo de que Levy se junte con Lucy o con Gray pero lo más probable es que Levy lo haya amenazado con algo.

-Cambiando de tema, ¿Dónde creen ustedes que estén esos dos? – preguntó Bisca refiriéndose a Natsu y a Juvia.

-Conociendo a Natsu deben estar viendo alguna carrera o partido de futbol – respondió Cana dándole un gran sorbo a su café – ahora que recuerdo mis cartas revelaron que esto pasaría, ¿lo recuerdas Mira?

-Sí, fue después de que Natsu saliera corriendo, tus cartas dijeron "Volver a amar" ¿No es así?

-Eso demuestra la credibilidad de mis predicciones – dijo Cana orgullosa.

-Solo fue suerte – dijeron todas al unísono

Al otro lado del mundo.

Era de noche, el cielo estaba iluminado por millones de luciérnagas fijas en el oscuro e infinito mar oscuro llamado universo. Natsu y Juvia se encontraban recostados en una manta en el suelo tomados de las manos en medio de un viñedo, Natsu le pagó al propietario para que los dejara ver las estrellas en una de las colinas, al lado de ellos había dos copas de vidrio y una botella de vino medio vacia, señal de que habían bebido anteriormente, ambos contemplaban el cielo sin decir ni una sola palabra ya que no hacía falta, desde hace unas dos horas que observaban aquella hermosa pintura de la naturaleza, el silencio fue roto por la suave voz de Juvia.

-¿Natsu? – llamo Juvia a Natsu mientras giraba su cabeza a hacia él.

-¿Si? – dijo girando la cabeza hacia ella para mirarla a los ojos.

-Juvia quiere saber ¿Cómo era su relación con Lucy-san? – Natsu se quedó callado, volvió a mirar hacia el cielo de manera seria, Juvia se arrepintió de la pregunta que hizo – Juvia lo siente, no tiene que responderle a Juvia si le incomoda.

-No, creo que tarde o temprano tocaríamos ese tema – Natsu suspira – mi relación con ella desde un principio fue buena, como ya te lo mencione ella se volvió mi mejor amiga y después de eso… bueno, tu sabes, poniéndome a pensar sobre eso me doy cuenta de que después de que formalizamos nuestra relación seguimos igual, seguíamos siendo como siempre fuimos, no cambiamos absolutamente nada.

-Eso es bueno en una relación, Juvia ha leído que es bueno seguir tratándose igual como antes de que ambos salieran.

-Creo que ese fue el problema, además de que fue muy rápido, seguíamos siendo amigos solo que se incluyó el sexo, Dios creo que en realidad nunca dejamos de ser amigos – dijo Natsu llevándose la mano derecha a la frente.

-Juvia no entiende.

-Jamás sentí en realidad alguna diferencia, sentí lo mismo por ella desde la primera vez que la vi, nunca deje de verla como mi amiga, mi mejor amiga, ahora que lo pienso no sé cómo terminamos comprometiéndonos, tal vez por compromiso lo hice o simplemente porque simplemente estoy loco jeje, es como si tú y Gajeel salieran – dijo bromeando.

-De hecho lo hicieron.

-¡¿Qué?! – exclamó Natsu sorprendido mientras la miraba sin creer aun lo que había escuchado

-Gajeel-kun y Juvia intentaron salir pero no llegaron ni a las dos semanas cuando se dieron cuenta de que no funcionaria.

-¿Lo hicieron?

-No, solo sebesaron un par de veces pero fue muy desagradable para ambos y la primera vez casi vomitan.

-Qué alivio – suspiro Natsu aliviado – ¿y Gray?

Juvia apretó la mano de Natsu, desvió su mirada hacia el cielo, ahora era Natsu el que sentía remordimiento al no medir sus palabras.

-Juvia amó con fuerza a Gray-sama – las palabras de Juvia golpearon con fuerza en corazón de Natsu haciendo que él se arrepintiera de preguntar – Juvia le entregó su cuerpo y alma en todos los sentidos, fue el primer amor de Juvia, pero desde un inicio Juvia sabía que Gray-sama no la amaba – esto llamó la atención de Natsu – Todo el tiempo lo supo, Gray-sama solo aceptó salir con Juvia porque Juvia le insistió mucho, él fue un rayo de luz en la vida de Juvia, Juvia se engañó por mucho tiempo, se decía así misma que el la amaría tarde o temprano y fue paciente, espero y espero por mucho tiempo pero eso jamás ocurrió, Juvia vivió ilusionada por mucho tiempo bajo la sombra de esa idea… ahora Juvia entiende que solo se hacía daño a sí misma.

-Eres una hermosa persona y un magnifico ser humano- dijo Natsu frotando su pulgar en la mano suave mano de Juvia – te equivocaste, todos nos equivocamos y tropezamos, lo importante es levantarnos cada vez caemos.

-Natsu fue quien levantó a Juvia – dijo ella mientras lo abrazaba.

-Y tú me levantaste a mí.

Ambos acercan sus rostros y se besan, Juvia se acerca al oído de Natsu y le susurra.

-Definitivamente Natsu es mejor amante que Gray-sama y Juvia lo dice en serio.

Natsu sonríe y levanta levemente el puño sin que Juvia se diera cuenta en señal de victoria para luego volver a besarla con más intensidad mientras la desvestía.

-Espera Natsu – dijo Juvia separándose de Natsu- que pasa si llega el dueño del viñedo.

-Con lo que le di no nos molestara hasta mañana.

Bajo el cielo nocturno y las estrellas y viñedos como testigos, Natsu y Juvia se volvieron a entregar al otro en otra noche de pasión, era peligroso, excitante y emocionante, los dos sentían cosas que jamás habían sentido antes y solo las podían sentir con el otro, allí la pareja hizo su nido quedando profundamente dormidos junto al otro en aquella colina, jamás olvidarían aquellas hermosas vacaciones, aquellas noches de ensueño, las alegrías pero sobre todo la compañía del otro.

HOLA A TODOS, ESPERO QUE HAYAN DISFRUTADO ESTE NUEVO CAPÍTULO, ESPERO SUS REVIEWS, LO QUE ESCRIBÍ AL INICIO NO ES CIERTO, NO SOY VEGETA777, AUNQUE ES OBVIO PERO LO DIGO PUES NO QUIERO DEMANDAS POR DERECHOS DE AUTOR XD O COMO SEA QUE SE LLAME EL ULTRAJE DE NOMBRES, NOS LEEMOS LUEGO Y AGRADEZCO SU PACIENCIA.