Disclaimer: Frozen no me pertenece, le pertenece al ratón.


Capitulo 5 - De la normalidad a la rareza y viceversa


Anna ha vuelto a ser el "interesante y especial espécimen" que venía siendo.

Es como si el incidente de haberla callado nunca hubiera existido.

-Es tan molesta- murmura Enzo mientras intenta terminar sus ejercicios de la página, Rita asiente a esa observación.

Yo dejo de mirarles y poso mis ojos en ella.

Está hablando notoriamente fuerte, riéndose y bromeando con Kristoff. Al parecer hablan sobre un nuevo juego, parecen dos críos, a decir verdad.

-Elsa, tu no pareces muy molesta con el escándalo que hacen- comenta Rita haciéndome volver a ellos.

-¿De qué hablas?

-De que inclusive parece que te da gusto- me aclara y vuelve a poner atención a su cuaderno- le sonríes mucho y por eso está entrando en confianza.

-No me digas que ya te perdimos- agrega Enzo dándole una nueva mirada despectiva a Anna- pensaba que sabias elegir más inteligentemente a tus amistades.

-No es mi amiga…

-No creo que ella lo sepa ¿sabes?- insiste él- deberías aclararle eso.

-¿Y yo por que querría hacer algo así?- pregunto y esto hace que ambos dejen lo que estaban para analizarme- es decir… ya se los dije, no es mi amiga, porque debo estarme molestando en aclarar cosas como esas. Ella puede creer lo que ella quiera, a mí no me importa mientras ella no me moleste- termino con contundencia.

Todo el curso comienza a bajar la voz cuando la profesora entra. No tarda en darnos la tarea del día y pedir que empecemos. Vamos algo atrasados con este trimestre por los días que tuvimos su reemplazo.

Siempre he sido el tipo de persona que prefiere la diplomacia y el bienestar antes que los pleitos. No me gusta generar problemas y realmente le huyo al drama.

Mi vista se vuelve a ir al costado, a la ventana, a donde esta Anna, está haciendo sus deberes con una sonrisa en el rostro.

Si de verdad a ella la hace feliz pensar que soy su amiga, o tenerme confianza y hablarme… por mí está bien.

No es como si la odiara tampoco.

Aunque… de algún modo que no entiendo… tenerla cerca es como…

"Sentirse en problemas"


Hoy he salido un poco temprano de mis clases. Con mucha hambre debo agregar. Aun me quedan varios minutos hasta que comience el instituto.

Creo que pasare por ese café y comprare uno para llevar, quizás con unas muffin.

Voy pensando en eso a medida que camino. Ya ha comenzado a refrescar así que una buena bebida caliente me ira bien.

Entro a la tienda y ordeno, mi vista va de un lado a otro vagamente mientras espero. No tardan nada en darme mi pedido me doy vuelta y… me congelo.

Anna está aquí, y eso no es sorprendente, el instituto está a solo dos cuadras, pero aun así no me esperaba verla… tampoco espero este sentimiento de fuga.

Veo a la puerta de salida y luego de nuevo a ella, está sentada justo al lado ¿Cómo es que no la vi cuando entre?

Entre lo que me confundo por nada, levanta su vista y me ve.

-¡Elsa!- me grita desde donde está extendiendo su mano a sacudiéndola a modo de saludo- ¡Elsa!

Me acerco a donde está, lentamente, algunas de las personas en el café se ha volteado a ver por los gritos de Anna.

-¡Elsa, hola!- repite cuando ya estoy a su lado, igual de enérgica- ¿Ya vas al instituto? Ya debe ser muy tarde ¿verdad?

-Bueno, la verdad es que…- comienzo a explicar cuando noto que la mesa en la que esta hay alguien más, un chico, rubio, muy guapo.

-¡Sí se nos hizo tarde!- vuelve a exclamar ella y de repente se levanta y me toma del brazo- será mejor que nos vayamos ya, gracias por el café.

-Ammm sí, cuando quieras…- escucho decir al chico ya a mis espaldas, porque Anna ya está acompañándome a la salida.

-¿Qué fue eso?- pregunto una vez afuera.

-¿Qué fue que?- me devuelve la pregunta con total honestidad.

-Eso, de ahí, aún nos quedan 20 minutos para que las clases comiencen.

-Oh, te referías a eso, bueno. Me urgía salir- explica con simpleza y comienza a caminar a mi lado.

-¿Qué?

-Bueno ¿viste a ese chico?

-Ajam.

-Es el hijo del dueño de ese café, me vio y me invito uno gratis, pero no sabía que aceptándolo incluía sentarme con él a hablar. Y no me malinterprete, adoro hablar con las personas…

Eso ya lo note.

-… pero creo que él tenía otras intenciones conmigo.

-¿Otras intenciones?

-Sí, ya sabes… "Románticas intenciones"- me explica haciendo comilla con sus dedos, no puedo evitar sonreír.

-Ah, ya veo- digo y mi vista vuelve al frente- él era guapo, y parecía simpático ¿Tan mal la estabas pasando?

-¿Qué? No, no, nada de eso, es solo que… ammm no lo sé, no me interesa tanto, y yo nunca pude ser clara aclarando esas cosas. ¿Alguna vez has visto a esas chicas que cuando un chico se les acerca y ellas no están interesadas dicen "No me interesa" y el chico se va con el rabo entre las piernas?

-Ammm sí…

-Pues yo definitivamente no soy una de esas.

-Mmmm- exclamo vagamente.

-¿Qué hay de ti?- pregunta volviendo a hacer que aparte mi vista de la calle.

-¿Perdón?

-¿Cómo se te dan las relaciones?

-Bien, siempre he sido buena relacionándome- contesto pero algo le causa gracia, pues se ríe.

-No, no ¿Cómo se te dan las relaciones "románticas"?

Oh, se refería a eso.

-No me gusta hablar sobre ese tema.

-¿Eh? ¿Por qué no?

-Pues no me gusta andar contando mi vida privada.

-No te estoy preguntando sobre tu vida privada, solo te estoy preguntando como se te dan los asuntos con… ammm los asuntos del corazón.

¿De verdad? ¿Esta chica es de verdad? ¿De verdad estoy recibiendo estas preguntas de ella con total naturalidad?

-Preguntas por "mis asuntos de corazón" y mi vida privada es lo mismo, Anna- le explico. Ya estamos en el instituto.

-¿Y por qué no me quieres contar tu vida privada?

-Porque es privada… justamente.

-¿No le cuentas a nadie tu vida privada?

-¿Por qué alguien querría saber de mi vida privada?- pregunto algo cansada- no es interesante.

-Tus amigos a veces quieren saber de tu vida privada para saber si estás bien, bueno, quieren saber cómo estás del corazón, no solo para saber si estás bien, sino también para saber si estas disponible…

¡Alto! Siento que a mi cerebro le va a dar un ataque, muchas cosas para analizar en esa oración.

Primero: no soy su amiga.

Segundo: a nadie le debería interesar mi vida privada o mi corazón. Mi corazón está bien, bombeando sangre y así se mantendrá. Ni siquiera yo escucho a mi vida privada… a esa parte romántica, me refiero, y así me gusta

Tercero: ¡¿Para qué quiere saber si estoy disponible?!

-No estoy disponible- contesto con seriedad.

-¿Eh?- exclama ladeando la cabeza, como si mi seriedad de repente le sorprendiera.

-Dije que no estoy disponible.

-¿Estas de novia entonces? ¿Tienes novio? ¿Cómo se llama?

-No, Anna, no tengo novio.

-¿Novia entonces?

-¡No!- grito tirando mis libros en mi pupitre, estos hacen un ruido seco.

-¿Por qué el escandalo?

Ambas miramos al fondo del curso y puedo ver a Rita estirándose.

-Buenas- saluda Anna con entusiasmo. Realmente no entiendo a esta chica, Estoy segura que ha recibido miradas duras de Rita y de Enzo, pero eso no evita que ella los salude con una sonrisa.

-Buenas noches- la saluda Rita con aburrimiento.

-Llegas temprano- comento.

-Sí, salí del gimnasio antes porque quería dormir un poco en el salón, pero entonces llegan ustedes…juntas- comenta poniéndome más atención- y hacen un escándalo, bueno, al parecer es típico de Anna ser escandalosa pero tu…

-Solo nos encontramos en el café de aquí a dos cuadras- explico acomodándome mi bolso a un costado del respaldo de mi silla.

-Mmmm- exclama ella asintiendo- y comencé a preguntarle por su vida amorosa, pero Elsa no me quiere decir el nombre de su novio.

-Elsa no tiene novio- explica Rita.

-Oh ¿Entonces…?

-No tengo nada- la interrumpo con miedo a que saque conclusiones descabelladas de nuevo- estoy soltera, sin pareja.

-Pero dijiste que no estabas disponible.

-Y no la culpo- escucho decir a Rita y esta sale del fondo y se sienta en su habitual asiento- después de lo que le paso yo también estaría "no disponible" por un tiempo.

-¿Mmmm?- exclama ella ladeando la cabeza.

-¿No le contaste a tu "Mejor nueva amiga" lo de tu ex?- pregunta Rita con sarcasmo, la reto con la mirada- tsh tsh tsh- chasquea la lengua mientras niega con desaprobación- mala amiga, Elsa, mala amiga.

-Ella no es mi amiga.

Mi mirada cae en sorpresa en Anna, Rita parece haber quedado sin palabras también.

-Es decir…- se aclara mirándonos a ambas, aun sonriendo aunque no tan radiante y chistosamente como suele hacerlo- yo entiendo que no soy amiga de Elsa, solo somos compañeras, es lo normal ¿Verdad? No nos conocemos de nada- explica con simpleza.

Por unos segundos solo la miro, pero termino por concordar con ella asintiendo.

-Como sea. Elsa dice que no está disponible, porque es la verdad. Su último novio la engañó hace como ¿Qué? ¿Dos meses ya? ¿Un poco más quizás?

-Rita, agradecería que no contaras mis cosas privadas- le espeto.

-¿Ahora si te molesta? Pero si hace un mes cuando estábamos en esa reunión me dejaste explicar todo lo que te había pasado.

-Era diferente.

-¿Cómo era diferente? Inclusive estábamos con personas que conocíamos menos que a Anna.

-Es justamente por eso. Si estás viendo, porque no eres ninguna lenta, que no quiero contarle mis cosas a Anna, entonces déjame en paz.

Me arrepiento casi al instante de soltar esas palabras.

Cierro los ojos y suspiro, al abrirlos me dirijo a Anna.

-No quise decir eso- le aclaro, pero para mi sorpresa ella no parece molesta o triste como la última vez- es que de verdad ese asunto me pone algo… mal, y no me gusta hablar sobre lo que paso. De verdad. Y solo dije que no quiero que sepas cosas porque… bueno, me estabas insistiendo y recordé todo el "asunto" por lo que tuve que pasar.

-Entiendo… lo lamento, no quise presionarte, no sabía que se trataba de eso.

-Sí, bueno. Ya van pasando dos meses, ya estoy bien, solo no me gusta hablar, es todo.

-Claro…- termina ella dándome una confortable sonrisa- mejor voy a…- comienza a explicarse señalando su pupitre, yo asiento y se retira.

-Mmmm- siento murmurar a Rita, no le hago caso y me siento en mi banco- ¿Me pregunto cuál será la verdad de todo lo que dijiste?

-No sé de qué hablas.

-Te comportas muy raro desde que la chica nueva llego. Tu modo de actuar cuando alguien te pregunta algo que no quieres contestar es decir la verdad sin drama y dejar en claro que es todo lo que hay que decir ¿Por qué ocultarle lo del engaño? Lo iba a descubrir tarde o temprano. Todos en esta clase lo saben. ¿Qué tiene de especial la rarita para que lo mantengas oculto?

-Deja de decirle así.

-¿Así como?

-Rara.

-Lo es, tampoco puedes defender eso- termina diciendo y ya parece menos interesada en la charla, pero luego acerca su silla un poco más a mi costado- ¿sabes? cuando paso lo de Hans, bueno, cuando a cualquier chica la engañan, la normalidad es que se sienta avergonzada y no quiera que nadie se entere por un tiempo, pero tú no, la gran Elsa de temperamento inquebrantable salió con el semblante en alto los primeros días y dijo la verdad sin hacer drama, toda superada, luego enfermaste pero cualquiera podía apostar que seguías manteniendo la frente en alto… ¿Recién ahora te avergüenzas de todo?... ¿Tus sentimientos tienen un retraso de dos meses en llegar? Avísame de eso así te mande mi regalo de navidad dos meses antes para que vea tu sonrisa para la fecha.

Aunque intento parecer relajada mirando el pizarrón, donde hay cosas de la clase pasada escritas, Rita me está haciendo poner algo nerviosa.

-O quizás tanta rareza que trajo la nueva finalmente te obliga a comportarte con normalidad. No… comienzo a pensar que es simplemente es ella. No quieres pasar vergüenza frente a Anna- concluye como si estuviera armando la idea en su cabeza, la miro de costado- que interesante…

Ahora se vuelve a ubicar en su asiento.

Podría discutirle, pero me siento algo cansada para eso… también confundida.

Rita tiene un buen punto: ¿Por qué de repente me importa mantener lo de Hans oculto?

Da igual, Anna ya lo sabe, es caso perdido gastar energía tratando de solucionar algo que ya está hecho.

Lo que siento que ahora si me preocupa, es Rita observando a Anna, como si aún estuviera trabajando en su teoría… y no parece algo por lo que debería estar tranquila.

Ahí está de nuevo ese sentimiento, el de estar en problemas.


Anna me alcanza a la salida del instituto, por más de que me esforcé por salir deprisa.

-¡Elsa!- me llama comenzando a caminar a mi lado- ¿Caminas hoy a casa?

-Sí.

-¿Puedo caminar contigo? También voy hoy por aquí.

-Preferiría caminar sola- contesto con amabilidad.

-Es por lo que te moleste hoy ¿Verdad?- pregunta con interese- no quería sonar entrometida, es que a veces me entra alguna duda y si no me la saco me tortura por toda la noche ¡Y amo dormir!

-Está bien, no estoy molesta contigo.

-¿Ah no?

-No, solo estoy cansada y me gustaría un poco de espacio.

-¿Por qué?

Lanzo un bufido, ya llevamos una cuadra caminando juntas, no creo que entienda lo de "Querer estar a solas"

Me debato internamente por esforzarme en explicarle porque quiero estar sola y porque es necesario y normal para la mayoría de las personas, o dejarlo pasar y soportar las cuadras que me quedan con sus preguntas aleatorias.

-¿Anna?- la llamo y ella deja de mirar la calle para sonreírme, esta chica- Estas en último año de la secundaria ¿verdad?- pregunto y asiente- ¿Ya sabes que quieres estudiar cuando salgas?

Pienso que si yo llevo el hilo de la conversación y la mantengo en los estándares de normalidad puede que la soporte más.

-Sí, lo he sabido de toda mi vida.

-¿Ah sí?

-Mmm mmm- asiente- voy a estudiar letras, quiero ser escritora.

-¿Qué?

-Escritora, quiero escribir cuentos, cuentos infantiles, para niños.

Creo haber escuchado a conocidos decir que querían ser escritores, de diferentes ámbitos, el que sea de cuentos infantil ya es algo más específico que no escuche nunca, pero la decisión y energía que lo dijo, aun con tanta naturalidad es… whoa.

-Eso explica algunas cosas- razono más para mí.

-¿Qué cosas?

-Bueno, siempre he escuchado, y también lo he comprobado, que los escritores son personas raras. Como si vivieran en un mundo aparte que solo ellos entienden. Mi madre ama leer y tuvo la oportunidad de conocer a algunos de sus escritores favoritos. Tuve la oportunidad de conocer a algunos de ellos y eran… realmente peculiares- recuerdo cuando uno pidió su té con limón y miel y le puso dos cucharadas de chocolate molido, le puso tanto que dejo de ser un té para pasar a ser una especie de pasta.

-Mmmm ya veo…

Vuelvo a ponerle atención porque ahora ya no parece tan entusiasta, ve la calle.

-Así que Elsa ¿Tu también crees que soy rara?- me pregunta aun sonriendo pero sin mirarme.

Oh por Dios, es lo que acabo de decir, no me di cuenta.

-Oye, mira- digo nerviosamente señalando una vidriera a la par, es de ropa, rápidamente elijo una prenda- es muy bonita ¿Verdad?

-¿El saco?

-Sí, sí. No es mi color favorito- es un verde brillante- pero me gustan mucho los sacos, me gusta esta época del año ¿A ti no?

-¿El invierno?- me pregunta y asiento- sí, me gusta el invierno también, no es mi favorito pero…

-¿Cuál es tu favorito?- pregunto velozmente, ya debo calmarme, ya la distraje de su pregunta, no hace falta que siga nerviosa por eso.

-Mmmm es difícil elegir, me gusta mucho todas las estaciones, cada una tiene su algo especial.

-Ya veo- comento y retomo el camino.

-¿Qué tal ha ido tu día?

-¿Disculpa?

-Que ¿Cómo estuvo tu día?- me repite.

-¿Me preguntas como estuvo mi día ahora? Comúnmente eso se pregunta de saludo ¿No?

-Pensaba que se podía preguntar cuando uno quiera, o cuando uno sentía curiosidad. Mi padre me pregunta cómo ha estado mi día en cualquier momento del día, inclusive si es cuando recién me levanto y no he hecho nada más que cepillarme los dientes, así que solo le digo que no tuve ningún problema con que la pasta se atore y no salga y siento mi aliento a menta, así que ha sido un gran día. Es más, creo que tiene más sentido que te lo pregunte ahora ¿No?

-Ammm supongo que tiene su lógica, sí…

-¿Entonces?

-Bien, he tenido un buen día.

-¿Eso es todo?

-¿Qué más quieres saber?

-Pues… como ha estado tu día, que me cuentes más de él.

-¿Por qué? No es interesante.

-¿No has tenido un día interesante?

-No dije eso, solo que pienso que para ti no es interesante.

-¿Y cómo sabes eso?

-Porque…- comienzo pero no se me ocurren buenas ideas para justificar eso, simplemente creo que todas las personas tienen su vida y sus días en esas vidas y solo les interesas sus cosas ¿No es cierto?- ¿Por qué te interesaría?

-Bueno, me da curiosidad, quiero saber qué hiciste durante el día.

Retengo un "¿Por qué?" solo porque creo que ya lo pregunte bastante y porque tengo la certeza de que si lo suelto ira ligado de una respuesta que me generara más "¿Por qué?" de lo que puedo lidiar.

-Bien ¿Quieres que te relate mi día?- pregunto y veo que solo quedan dos cuadras para que tome la izquierda y posiblemente nos separemos.

-Sí- contesta aun manteniendo esa sonrisa.

-Bien, comenzó por la mañana bien temprano, suelo levantarme alrededor de las 6:30

-Vaya, eso es temprano.

-Lo sé ¿Verdad? Pero así me queda tiempo para tener un buen desayuno, detesto comer a las apuradas y prefiero hacerlo tranquila.

-Dicen que así tienes mejor digestión, yo también adoro tomarme mi tiempo para comer, lo disfruto más.

-Ciertamente- concuerdo- desayune tostadas con café, la mañana de hoy estuvo muy fresca, y adoro el café caliente esas mañanas.

-Yo adoro la chocolatada caliente por las mañanas frías.

-¿Chocolatada eh?

-Sí, bueno, todo lo que sea chocolate me gusta.

-A mi también, aunque no creo que sea bueno para comenzar el día- explico- pero mi padre compra esos chocolates con forma de copos y los deja en una caja del desván, siempre antes de salir tomo uno para el camino.

-Oh ¿Esos que viene con una envoltura dorada?- me pregunta con entusiasmo.

-Sí, los que traen nuez moscada en la superficie y adentro está lleno de…

-Dulce de caramelo- dice al mismo tiempo que yo, rio ante esto- amo esos chocolates.

-Yo también…- digo pensando en eso- bueno, en fin ¿En qué iba? Ah sí, después de desayunar, tome uno de esos para el camino, obviamente, y mi padre se ofreció a llevarme a mi primera clase, hablamos un poco de todo en el auto, aunque solo le pude escuchar la mitad, tenía que repasar para un examen de la tarde, y aunque lo sabía todo, siempre esta ese sentimiento de que se te está pasando algo por alto ¿Sabes?

-Sí, sí, conozco ese sentimiento.

-Sí, cuando baje del auto y comencé a caminar aun leyendo mis apuntes, lo juro, casi me llevo el letrero de la puerta de entrada por delante- comento y ríe un poco- sí, al chico que me grito para que mirara hacia adelante también le causo gracia- comento con ánimo- luego en el durante el día me entere que la profesora había enfermado…


Nota del autor:


Hay días que me levanto y digo, hoy me escribo la vida, y luego mi madre me manda a lavar los platos, bañar al perro, arreglar el televisor, visitar a la abuela, derrotar a Rugal endemoniado y salvar Narnia…. Y se me pasa.

Review si les gusta, que sus comentarios me eeeeeeennnnnncantan :)

Ai was dinking bout aer, dinking bout mi, dinking bout as and oll willbout be, oupen mai ais, ai rilaiz it was anly jast e drim (como manejo el inglish por Gad!)