Disclaimer: Frozen no me pertenece.


Capitulo 6 - Una conquista


Repaso las últimas líneas de mi libro de estudio, intentando memorizarlas y razonarlas, pero de repente una mano se pone delante de mi vista, moviéndose de un lado a otro.

-¡Elsa!- me llama Anna, ya tiene toda mi atención desde que me interrumpió de mi lectura, no hacía falta gritar mi nombre- ¿Tu perrito ya está mejor?

-Ah, sí- contesto poniendo una sonrisa de lado- el veterinario al final tuvo que inyectarle unas cosas, pero hoy ya ha amanecido con más ánimos.

-¿De verdad? Qué alivio- dice suspirando y dejándose caer en el pupitre al lado mío, puedo escuchar a Enzo gruñir detrás suyo, pero a Anna o realmente no lo escucho o sinceramente no le importa- ¿Lloro mucho cuando le pusieron la inyección?

-Pues sí, la raza es una raza pequeña, así que una aguja como esa debió dolerle- razonó recordando como escarmentó- pero era necesario.

-Oh, pobrecito ¿Y lo vas a volver a llevar al veterinario pronto?

-Pues sí, para control, dentro de un par de días, pero yo creo que ya está estará bien.

-Mmmm- asiente ella pensante.

La profesora no tarda en entrar y ella se pone de pie no sin antes despedirse con entusiasmo con la mano.

Es decir, se va a alejar dos filas a la izquierda… no se va a ir a Alemania o siquiera fuera del salón.

-¿De qué te ríes?- me pregunta Enzo poniendo cara de fastidio mientras se inclina en su mesa.

-No me estoy riendo.

-Estas sonriendo mucho.

-Bueno… técnicamente no es reír- razono, pero no había notado que estaba sonriendo tanto, quizás solo es porque Anna y sus actitudes raras me causan cierta gracia.

-Como sea… ¿Y cómo es que la rarita sabe de tu perro enfermo?

-Ah, eso… bueno- comienzo guardando el libro y sacando el cuaderno propio de francés- últimamente Anna me ha estado acompañando a mi casa.

-¿Qué?

-Bueno, no "acompañando", caminamos juntas luego de clases, supongo que su camino y el mío coincide a veces, y hablamos.

-Pues parece que hablan mucho.

-Ella suele preguntarme "¿Qué tal ha estado mi día?" y yo simplemente le cuento eso- digo con simpleza recordando que las últimas tres semanas sin falta Anna me ha preguntado lo mismo y ha puesto tanto interés y entusiasmo en mi día a día que me ha resultado realmente difícil no hacerlo.

De hecho, para la segunda semana me he quedado hablando con ella en la esquina donde nos teníamos que separar varios minutos solo para poder terminar de contarle mis cosas.

Esta semana incluso que no hizo falta que me preguntara sobre mi día, yo misma se lo conté cuando la esperaba en la salida para que camináramos…

¡¿Pero qué clase de brujería es esta?!

-¿Qué tienes?- me pregunta Enzo viéndome con curiosidad.

-¿Eh?

-De repente te has puesto rígida…

-Ah, nada, recordé que… olvide unos apuntes.

Mientras la clase avanza me fijo en las actividades propuestas por el libro ejercicios más adelante, hay una actividad por pareja, quizás pueda trabajar con Anna de nuevo esta vez. Siempre terminamos más rápido de ese modo.

Miro hacia la izquierda y puedo ver que está escribiendo, en un primer momento creo que quizás aún no ha terminado los ejercicios que yo ya acabe, pero fijándome más veo que está escribiendo en un cuaderno aparte. Parece concentrada en eso, me pregunto qué escribirá.

¡Cierto! Ella dijo que quería ser escritora… ¿Estará escribiendo algo como un cuento o una novela? ¿Habrá escrito algo antes?

Mmmm dijo que quería escribir cuentos infantiles… me pregunto qué ideas tendrá.

Si me levanto antes y me adelanto cuando la profesora nos diga de trabajar en equipo podre preguntarle, solo debo de ganarle a Kristoff que la última clase le pidió hacer el trabajo juntos.

Dios… estoy compitiendo con Kristoff… por Anna… esto me está superando.

Me toco la frente intentando despejarme.

Como bien predije, la profesora nos manda a dividirnos como el libro manda, pero algo que no había anticipado sucede.

-Si te parece bien, podrías hacer las actividades conmigo- me dice de mala gana Enzo. Yo lo miro algo confundida- Oh ¿O es que ya tenías pensando otra pareja?

-Una pareja mejor, quizás- agrega Rita con desinterés, pero luego levanta su vista a mí para ver mi reacción.

-Ustedes dos están algo intratables últimamente- comento sabiendo que me conviene quedarme en mi asiento y trabajar con ellos.

-¿De verdad? Porque últimamente siento que ya ni siquiera nos tratas- agrega Enzo inclinándose sobre su mesa.

-Es que ya tiene mejores personas con las que juntarse.

-Dudo mucho que sean "Mejores" pero si, supongo que Elsa ya nos ha cambiado, que pena.

-Si saben que se están comportando como críos ¿Verdad?- les pregunto, es difícil saber hasta que parte es un juego y que otra es el verdadero reclamo- he estado ocupada con mis cosas, este instituto y ustedes no son lo único que tengo en mi vida.

-Oh, lo sabemos, nosotros también somos personas con responsabilidades y obligaciones- sigue agregando- y es justamente por eso que no perdemos tiempos en rarezas.

-Si te sigues refiriendo a Anna de ese modo…- comienzo pero me detengo sola al escuchar mi voz ¿Por qué estoy molesta?

-Yo no hablaba de Anna, me refería a otras rarezas- se defiende él pero es obvio que hablaba de ella- en cuyo caso sabes que ella es rara y la relacionas.

-¿Quieres hablar de algo aún más raro?- pregunta Rita- hablemos de parejas de raros- dice y hace seña con la cabeza hacia la izquierda.

Ambos volteamos y veo como Kristoff están trabajando con Anna, parece que ella le explica algo pero la hace reír a la vez.

-Hacen un linda pareja ¿No creen?- pregunta él y Rita asiente- es decir, eso demuestra que siempre hay un roto para un descocido.

No puedo negar que se ven bien juntos. Anna debe de ser una de las personas más alegre que conozco y Kristoff parece agradarle hacerla aún más alegre así que…

No me sorprendería verlos juntos tomando algo, haciendo una salida casual… inclusive viéndolos así cualquiera podría pensar que son novios… no me sorprendería que se vuelvan novios.

Es obvio que le gusta a Kristoff… y Anna… no lo sé, Anna parece tener la misma actitud cariñosa con todo aquel a quien la deja ser.

-Ya no pareces tan contenta Elsa.

La voz de Enzo oficialmente me ha colmado la paciencia.

-Uh, cuidado, que ha pasado de estar triste a enojada, Elsa enojada da miedo, no quieres ser el blanco Enzo, ya déjala en paz- le recomienda Rita y parece que ella por las buenas ha dejado de ponernos atención.

-Sí, ya, ya… vale… pero Elsa, quiero que sepas que te entiendo- dice él poniéndose un mano en el pecho- bueno, no, la verdad es que no entiendo como pierdes el tiempo con Anna teniendo mejores personas alrededor, pero entiendo eso de que no te guste compartir tus enamoradas.

-¿Disculpa?

-Te estoy diciendo- repite él acercando su banco al mío y mirándome a los ojos de cerca- que entiendo que no quieras compartir a tus conquistas.

Al principio tomo sus palabras con seriedad, pero luego pienso que quizás solo se trata de una broma ¿Qué más puede ser?

Sonrió lanzando una pequeña risa.

-Buena esa- le digo y negando me concentro en mi libro.

-¿De verdad me vas a decir que ni una sola vez se te paso por la cabeza de que Anna tiene un especial interés en ti?

-Enzo, de verdad, debes estar bromeando.

-No, no lo estoy, la he estado observando desde que note que siempre está atenta a ti. Me preguntaba porque seria, pero la respuesta es muy obvia ¿No?

-Anna es así con todo el mundo- contesto de inmediato.

-¿Rita? ¿Anna te ha preguntado alguna vez que tal ha ido tu día?

-Ustedes siempre la están mirado de mala gana, es obvio que no se va a sentar a escucharlos- contesto antes de que mi compañera pueda.

-Y como tú siempre le estas sonriendo y asintiendo ella se acerca ¿Verdad?- agrega- aparte… ¿Alguna vez has visto a Anna acompañar a Kristoff o alguno de los otros a su casa?

-Quizás lo hace, no lo sé.

-Pues no, no lo hace, solo cuando a ti te lleva tú padre o no estas, ella "deja" que Kristoff la acompañe, pero no lo busca ni remotamente como te busca a ti.

-Quizás solo intenta ser amigable- defiendo pero las palabras de Enzo comienzan a tejer en mi cabeza una red muy espesa- las personas suelen querer ser mis amigos, yo no ando de pedante como tu todo el tiempo.

Enzo sonríe ante esto, como si estuviera feliz de hacerme atacarlo.

-Yo solo digo- se relaja en su asiento- la rarita es aún más rarita, seguro que si le preguntas por su sexualidad te dirá algo relacionado con "las almas" o "la energía" y sea como sea lo que diga, te puedo asegurar que se ve atraída por ti. Apuesto mi auto a que esta "Enamorada" de ti- termina poniendo tono burlón a sus palabras.

-Puedes pensar lo que quieras. No me voy a ponerte a discutir, pero no creo que ese sea el caso- digo con madurez y doy por sentado el asunto.

-Claro, ya no la molestare más a su "señoría"- dice él y comienza a garabatear en su libro- solo decía que entiendo eso de que no te guste que Kristoff la intente cortejar. Cuando tengo una conquista, aunque yo no este con ella, no me gusta que al competencia se le acerque, siempre me gusta tenerla de opción… aunque debo admitir que nunca pensé que te hubiera gustado tener de opción una chica, Elsa.

-Créeme que tú y yo no nos parecemos en nada- lo corto mirándolo fijo, puedo ver que mi mirada lo inquieta y eso está bien, hasta aquí llego mi paciencia- y a mí no me interesa Anna, las chicas no me interesa, de hecho no me interesa nadie porque tengo cosas más importantes que hacer que perder el tiempo con alguien… de nuevo.

Finalizo y me pongo de pie, tomo mis cosas y me alejo de mi banco sentándome en la parte de atrás.


Apenas toca la campana me apresuro a salir, no miro a Enzo ni a Rita ni a Anna, solo la puerta y ya la estoy atravesando.

Sonara muy estúpido, pero mi cabeza genera preguntas al estilo "¿Qué posibilidad hay de abandonar el curso ahora?" "¿Cambiarme de comisión?" "Mudarme"

En mi interior sé que todo eso es por lo molesta que aún me encuentro. ¿Cómo es posible que uno de mis amigos me haya estado analizando, no solo a mí, sino a Anna y su relación conmigo, sin decirme nada? ¡Sin pedirme permiso!

De nuevo, es un pensamiento estúpido, pero siento como si alguien hubiera husmeado dentro de mí, armando prejuicios totalmente descabellados, comparándome.

Dios, estoy tan molesta ¡Y no entiendo porque!

No es la primera vez que alguien arma prejuicios sobre mí, hablan a mis espaldas, creando historias, y eso antes no me molestaba.

No me molesto incluso cuando inventaron razones por la que mi novio pudo engañarme… pero decir que tengo a Anna como una conquista, todo ese asunto me enferma.

¡No es verdad!

Algo me jala del cuello de mi camisa y me tira hacia atrás haciéndome retroceder dos pasos al tiempo que un bocinazo me alerta que ese auto paso realmente cerca.

-¡Elsa!- me llama Anna, es su voz, pero yo solo miro el semáforo, no lo vi antes- entiendo cuando dices que quieres llegar temprano a tu casa siempre, pero no crees que un minuto esperando la luz verde sea "perder el tiempo" ¿Verdad?

No le contesto, solo miro el semáforo esperando que de la señal para que pueda cruzar la calle.

¿Por qué esta aquí?

Salí deprisa del salón justamente para que nadie me siguiera, para estar sola

¡¿Por qué no entiende eso?!

-¿Estas bien?- me pregunta y asiento sin verla- ¿Paso algo durante la clase? Los chicos y yo quedamos algo sorprendidos de que te cambiaras de lugar.

Genial, más personas poniendo atención a mis actos.

-No pasó nada.

-¿Segura? Pareces molesta.

-Pues no lo estoy ¿De acuerdo?- contesto severamente mirándola, se encoje igual a como lo hizo Enzo.

Suspiro y vuelvo mi vista al semáforo, ahora sí puedo cruzar con tranquilidad, ella camina a mi lado.

Las cuadras que caminamos lo hacemos en silencio.

¿Qué sentido tiene para ella acompañarme así? ¿Por qué lo sigue haciendo? ¿Y por qué no hace sus típicas preguntas de siempre?

Me voy a cortar la lengua si llega a ser porque la volví a ofender o algo así.

La miro disimuladamente de costado, no parece triste o molesta, parece concentrada en sus pensamientos, intrigada.

-¿En qué piensas?- le pregunto, tanto porque siento curiosidad, como por el hecho de que es incómodo el silencio entre nosotras cuando ya me acostumbre a hablarle mientras caminamos.

-Justo ahora… me estaba preguntando si eso de que los ciclos menstruales de las mujeres se coordinan.

…¿El qué?

-Bueno, veras- comienza a explicar y supongo que se debe a mi cara de confusión- me había estado preguntando porque estabas de mal humor, y si te tengo que creer eso de que "nada paso en la clase" y tengo en cuenta que cuando te salude parecías feliz, pero luego ya no, es un cambio sin nada de por medio, entonces me pregunte "¿Qué puede ocasionar esos cambios sin nada de por medio?" y bueno… pensé que estar con la regla lo haría. Bueno, a mí no me pasa, no me pone de mal humor esos días, ahora estoy en uno de esos días… y luego recordé que en algunas especies el ciclo se coordina cuando varias hembras pasan mucho tiempo juntas. Pero nosotras no pasamos mucho tiempo juntas… y me estaba preguntando eso… y eso.

Abro la boca para contestarle el… ¿el qué? Ni siquiera estoy segura de sí me pregunto algo.

-¿Es por eso, Elsa?- ahora si me pregunta pero sigo igual de confundida- ¿Te enojaste y cambiaste de humor porque… ya sabes, estas en esos días?

-¡No!- contesto de inmediato- es decir… ¡No!

-¿No estás en esos días?

Nuevamente abro la boca y nada sale porque…

-¡Eso es solo casualidad! lo que trato de decir es que no me moleste por eso.

-¿Y por qué fue?

-Porque…- comienzo y aún estoy algo aturdida por… bueno, por ella en sí- fue por algo que dijo Enzo, me moleste y me fui, no es nada grave, ya se me pasara.

-Mmm claro, y si le sumas que estas en tus días seguro te molesto aún más lo que sea que haya dicho.

-¿Podemos hablar de otra cosa?- me apresuro a cambiar de tema, pero veo que ya llegamos a la esquina donde nos dividimos.

-Pues si quieres podemos ir a tomar algo juntas y hablar- comenta ella deteniéndose, seguramente el comentario es porque dije sobre hablar y ahora no tiene sentido debido a que no tenemos tiempo… calles que caminar mejor dicho, y no porque me este invitando a tomar algo como si de una cita se tratara.

-No, está bien, en otra ocasión.

-Claro- contesta y me brinda una sonrisa. Yo aún me siento muy incómoda con todo para devolvérsela, así que solo asiento y me giro.

Es extraño despedirse de ella así, ya me acostumbre a su beso en la mejilla con su "Nos vemos, Elsa"

Quizás si sea porque estoy en mis días… si… le voy a echar la culpa a eso, sí, es eso y nada más que eso.


Nota del autor


Nooooo, no voy a abandonar este fic XD solo estaba algo ocupada con mis cosas.

Review si les va gustando :)

Actualizare pronto :P