Disclaimer: Frozen no me pertenece. Campers de mierda vayan a pedirle Joris a su abuela.


Capitulo 17 – El novio


"Es más fácil para ti así ¿Verdad?"

Seguramente enloquecí porque nunca pensé que llegaría a detestar tanto la consideración en alguien.

Anna es muy considerada conmigo, y si, ya me dijo que era porque me quería y porque me entendía, que había vivido las cosas que ahora me tocan y me cuida por ello… y todo pero…

Seguramente es injusto para ella tener que estar actuando todo el tiempo así conmigo. En varias ocasiones atrás me hizo notar que yo era una persona difícil de tratar, pero inclusive parece que esforzarse le da gusto

¡¿Quién la entiende?!

Si yo estuviera en su lugar definitivamente saldría con alguien mejor que yo, no tan complicada y…

¿Mejor que yo?

No, no, no, no, no ¿Desde cuándo soy poca cosa?

Claro que no. Si yo fuera ella obviamente estaría enamorada de mí. Es decir ¡Vamos! yo soy… yo soy…

A decir verdad…

¿Por qué le gusto a Anna?

Yo soy tan diferente a ella.

Me considero inteligente y sagaz, se me da bien las relaciones sociales y entablar conversaciones. Tengo excelente calificaciones en prácticamente todo lo que hago y no tengo problema para avanzar a mis objetivos, lo que me hace alguien decidida también. Y soy atractiva, me lo han dicho varias veces.

¿Es eso lo que le gusta a Anna de mí?

Aunque son muchas cualidades positiva… no es la gran cosa tampoco. Anna puede conseguir a alguien con todas esas cualidades y más ¿Por qué fijarse en mí entonces?

Ella parece el tipo de chicas que merecería un príncipe encantado o algo así.

Es tan considerada y buena, tiene idea de lo más originales y nunca tiene miedo de plantearlas, siempre trata de ayudar, es lista, muy lista, suele hacer el ridículo pero no parece importarle en lo más mínimo, de hecho he comenzado a pensar que ella es como una obra de arte muy colorida, no es que haga el ridículo, las personas que no la entienden hacen el ridículo, pero las que entienden la obra saben que Anna va mucho más allá y es… maravilloso… y cálido…

-… ¿Eh?- pregunto levantando mi cabeza de mis brazos y me doy cuenta que el profesor me mira con mala cara- ¡Perdón!

-Sí, solo… estoy algo cansada y…

- intento excusarme

-Oui- asiento y busco la página rápidamente, comienzo a leer el ejercicio, pero el profesor carraspea

-Es el 7 Elsa, acabamos de corregir ese ejercicio, es el que sigue- siento que me susurran y asintiendo vuelvo a intentar con el ejercicio que sigue.

Esta vez el profesor asiente y puedo sentarme nuevamente.

-reniega él mientras me da un pequeño toque en la cabeza con su libro.

Siento que me pongo más colorada con esa mención.

-Merci- le agradezco por ayudarme a salir del apuro al dictarme el ejercicio.

- repite él sonriendo comprensivamente.

No tengo como defenderme, supongo, mi nerviosismo y mi cara no me ayudarían. Termino devolviéndole la sonrisa y me propongo a terminar bien la clase.


Al final me distraje de nuevo en la clase, pero ya termino, de hecho esta es la última clase que teníamos antes de los exámenes.

Casi no sentí la segunda parte del año y ya estamos en exámenes, me hubiera gustado invertir mejor mí tiempo… Anna ocupa mucho espacio en mi cabeza.

¡Cierto! Todavía no sé cómo resolver esto.

Me molesta que Anna sea considerada conmigo al punto de siempre estar sacrificándose por nosotras. Siempre es ella la que llama, ella la que invita, ella la que propone, todo para facilitarme las cosas.

Yo no soy un bebe al que se le tenga que estar cuidando, claro que no. Tengo que demostrarle que soy capaz por mí misma de hacer cosas por nosotras. No siempre la considerada tiene que ser ella, yo también puedo ser considerada con ella y ayudarle.

Después de todo… supongo que tengo que admitirlo aunque sea para mi…a mí también me gusta pasar el tiempo a su lado.

-Te estas poniendo roja de nuevo.

-Tranquila, no soy el profesor- dice Troy y también me pega con su cuaderno en la cabeza como hizo mi maestro antes.

-Me doy cuenta.

-De verdad que te tienen distraída.

-¿Disculpa?

-repite.

-¡Esas son solo ideas del profesor! ¡Uno puede estar distraído por muchas cosas! ¡No tiene nada que ver con que este enamorada o algo semejante!

-Ya, ya- se apresura a decir poniendo sus manos en frente para calmarme, me siento idiota solo de haberme alterado tan rápido- solo bromeaba.

-Claro, sí, perdón.

-Como sea, en realidad te quería preguntar si te vas a sumar este fin de semana con nosotros.

-Ah, es verdad, habían organizado una… ¿Qué era?

-Una caminata por montaña, si lo dijimos en clases, para finalizar el cursado.

-Sí, lo recuerdo.

-Sí, todos quedamos en ir. Realmente fue un gran grupo este curso ¿No crees?- me pregunta y asiento. No podría decir si es malo o bueno, para mí fue un curso como cualquier otro. El único curso atípico fue el del cuatrimestre pasado, cuando Anna ingreso a mi vida- Iras ¿Verdad?

-Bueno… como es fin de año casi, se me juntan muchos finales y exámenes importantes, no creo poder.

-Vamos, solo es un día, ni siquiera un día, salimos a la mañana, nos quedamos arriba a comer algo y bajamos ¿Qué dices?- me pregunta tan entusiasmado que da pena decirle que no.

-Lo pensare- término diciéndole con una sonrisa.

-Bueno… por lo menos no es un "No"- dice complacido y me despide. Solo le veo la espalda por unos segundos cuando la idea me golpea.

-¡¿Troy?!

-Dime.

-¿Puedo llevar una amiga?


-… y por eso es que me pareció una buena idea venir, y pensé que quizás te gustaría acompañarnos. Ya sé que no son personas que no conoces, pero creí que te gustaría, no lo sé, un cambio de aire… eso- término de dar mi explicación mientras camino atrás de Anna, esta se voltea y me sonríe.

-Te sigues esforzando mucho- es lo único que dice antes de volver su mirada al frente y avanzar- ya te lo dije, a mí me basta solo con que me quieras ver.

-Deja de ser tan condescendiente conmigo.

-Sí, sí, ya me lo dijiste- admite sin ganas- pero yo solo estoy diciendo la verdad. No me tienes que dar una explicación tan larga que justifique el porque me invitaste hoy.

-Ya…

-Y si quieres que te sea sincera, te deje de escuchar cuando dijiste "Te invite hoy porque bla bla bla"

-¡Oye!- me quejo pero se vuelve a dar vuelta, esta vez para hundir su dedo en mi mejilla.

-¿Te dije que te ves muy linda enojada?

-¡Me puedo hacer una idea, con lo que te gusta meterte conmigo y…!

-Y cuando te pones así de roja, resaltan más tus ojos.

Me rindo…

-¡¿Hey?! ¿Cómo van allá atrás?- pregunta Troy desde una ubicación más alta de donde nos encontramos.

-¡Bien!- le grita Anna, luego me da otra sonrisa y se da vuelta para seguir subiendo.

Con un bufido me acomodo uno de los flecos que cae en mi frente y aun con el ceño fruncido sigo caminando.

Nos tocó un hermoso día. La mañana es soleada y temblada, las luz del sol hace que el paisaje de montaña que tenemos sea de un verde muy luminoso, pero como hay bastantes árboles, caminamos bajo la sombra de estos.

Se respira aire puro. Realmente es un gran cambio a nuestro día a día. Sé que Anna, al igual que yo, tiene un enorme jardín ¿Qué digo? El jardín de Anna es gigante, mucho más amplio que el mío y se que le gusta la jardinería por lo que siempre que va a mi casa ayuda a Myriam, pero de alguna forma caminar por montaña es diferente a ese tipo de naturaleza.

-¿Ya se te paso el enojo?- me pregunta y sub mi vista a verla.

-Más o menos.

-Mmmm ya se me ocurrirá algo para enojarte de nuevo y que me des esa mirada tan sexy que ¡ay ay ay ay!

-¡A ti te encanta torturar tus mejillas! ¿Verdad?- le pregunto ya ejerciendo mucha fuerza en mis dedos sobre su rostro.

-Solo cuando la torturas tu ¡Ay!

-¡Eres imposible, Anna!- le digo mientras le presiono ahora ambas mejillas y las estiro.

-Ustedes dos sí que se llevan muy bien- dejo de mirar a Anna y sigo mi mirada a quien nos habla, Troy nos mira de brazos cruzados mientras los demás del grupo también nos miran.

-Siempre creí que Elsa era muy reservada- comenta otra de mis compañeras- pero parece que solo es calmada en clases.

Error. Soy calmada y reservada siempre que Anna no este para cambiarlo.

-Quizás hacía falta que entre en confianza con nosotros ¿Verdad Elsa?

Mis manos dejan las mejillas de Anna y la veo refregárselas con sus manos para apaciguar el dolor.

-Bueno, sí. Supongo que cuando uno ya tiene mucha confianza es más fácil hablar y abrirse ¿No?- digo sentándome en una roca cercana, imitando al grupo que parece tomar la oportunidad para hacer un pequeño descanso.

-Ciertamente- asegura Troy, sacando una botella de agua y pasándosela a Anna- y Elsa parece que te tiene mucha confianza, seguro son amigas de toda la vida.

Anna desvía la vista a mi esperando que, no lo sé, le pase lo que tiene que decir por telepatía aparentemente.

-Ammm no… exactamente- termina diciendo apresurándose a tomar el agua para excusarse de hablar, entonces Troy me mira a mí.

-¿No exactamente?- me pregunta- ¿Se conocen de la primaria? ¿Secundaria?

-De hecho Anna es dos años menor- contesto y comienzo a sentirme incomoda, pero hago como si el asunto fuera poca cosa.

-¿Todavía estas en secundaria, Anna?- le preguntan y Anna asiente- ¿Y cómo se conocieron?

Nuevamente la mirada hacia mí esperando que yo conteste… no se me ocurre nada… el tiempo pasa.

-Nos conocimos en el instituto de francés- terminó diciendo la verdad.

-Oh, ya veo, son amigas desde que entraron, ya 3 años ¿Verdad? Ambas les habrá tocado la profesora Tomps, esa mujer tiene una rara obsesión por los gemelos, seguro les conto la historia del fantasma de dos niños que vio en el instituto cuando llego. ¿No te parece una locura, Anna?

Nuevamente la mirada hacia mí. Claro que yo conozco esa historia. La mujer realmente tiene algo con los gemelos y sus creencias. Pero es una historia que Anna definitivamente no conoce porque no es amiga mía desde hace tres años.

Respiro profundamente y suelto todo con lentitud. Sé que Anna está preocupada por mí. No quiere decir nada que llegara a comprometerme. Y Ahí está de nuevo sus ridículas consideraciones.

-No, Troy, Anna no conoce esa historia ya que no tuvo clases con la profesora Tomps- aclaró y todos me miran, supongo que al ser la única conversación llama la atención de todos- Anna adelanto algunos cursos porque se le da bien el francés. Ella directamente ingreso a tercero.

-Oh, qué suerte tienes- dice Troy volviendo a mirarla, esta parece aliviada de que todo se aclarara- espera, espera. Eso significa que la conoces de este año.

-Sí, conozco a Anna solo desde este año.

-Y ni siquiera un año completo, solo medio año.

-Bueno, no… unos cuantos meses mas.

-Pero ella no esta en nuestro curso.

-No

-Eso significa que solo la estuviste conociendo no mas de 5 meses. ¿Solo 5 meses te basto para entrar en tanta confianza?

5 meses, 1 beso, 3 de no saber nada de ella, otro beso, 3 días seguidos de solo ella, mas besos, el que se sentara con Myrian a ver novelas y se quedara a cenar con mi padre, quedarse a dormir en mi casa y que me acostumbrara a mensajes de buenos días y buenas noches y muchos mas besos…

-Mas o menos- termino diciendo.

-Vaya, pues definitivamente nosotros no te caemos bien, estuvimos casi el mismo tiempo y a ninguno nos invitaste a una caminata o nos tirabas de las mejillas- comenta con gracia.

-No es eso- digo con compresión- la verdad es que la segunda mitad de año me ha tenido más ocupada que nunca, con los exámenes y finales. Estuve más relajada la primera mitad y Anna…- la menciono mirándola, ella me levanta una ceja y me sonríe, sabiendo que miento- Anna definitivamente es fácil de querer.

Y ahora la niña baja la mirada. No se esperaba esa confesión ¿Verdad? Yo también puedo hacerla sonrojar de vez en cuando.

-Seguro que sí ¡Bueno! Aun no falta seguir un largo trecho. Es subir y bajar chicos. Subir y bajar- repitió Troy y todos se levantaron sumándose a la marcha. Anna pasa a mi lado mientras aun mira el piso.

Estoy satisfecha. Tengo algo de control, sí que tengo algo de control.


La subida fue bastante entretenida. Me dio la oportunidad de conocer más a mis compañeros. Casi siento que malgaste mi año estudiando y estando concentrada en vez de conocer más a estas personas.

Sí, así de bien fue.

Anna, como cabía esperar, se integró muy bien al grupo y es como si hubiera estado en clases con nosotros desde el principio.

Cuando llegamos arriba nos dimos con un riachuelo, en el cual nos refrescamos un poco para antes de comer, y ahora ya estamos bajando.

La bajada es mucho más tranquila que la subida, por lo que voy hablando calmadamente con dos de mis compañeras, Anna va más adelante hablando con Troy.

No ha parado de reírse de las bromas y hacer comentarios graciosos, la ha pasado bien, se que la paso bien.

Me siento feliz. Soy capaz de organizar algo que entretenga Anna… bueno, no lo organice yo, pero la traje conmigo, así que cuenta.

-No sé cómo hace Troy para seguir sonriendo así- comenta una de mis compañeras- desde hace hora que siento entumecidas las piernas y juro que me duele mi coxis.

-Es verdad, estoy segura que mañana no pondré ni levantarme- agrega la otra que está a mi lado.

-¿Tú no te sientes cansada, Elsa?

-Sí, un poco- contesto, a decir verdad la subida fue más larga de lo que pensé.

-Elsa no es como nosotras, ella sí que está en buena forma.

-Es verdad, me gustaría ser así de delgada.

-No soy tan delgada, y tampoco estoy en tan buena forma. Yo también me canse- las corrijo, pero parecen no hacerme caso.

-La que tampoco parece ni una pizca de cansada es Anna.

-Sí, pero desde el principio he notado que es bastante inquieta. Tú la conoces más, Elsa ¿Anna siempre es así de…. bueno… así?

-¿Tan llena de energías y predispuesta?- pregunto adivinando- sí, la mayor parte del tiempo.

-Bueno, ya sabes con quien haría buena pareja- sugiere una y mira hacia adelante.

Solo veo a Anna y Troy. Me toma varios seguros entender, pero entonces lo veo. Troy sigue haciendo reír a Anna y esta parece estar encantada con sus comentarios.

-Yo… no creo- digo sonriendo de lado.

-¿Por qué no? ¡Míralos! No me digas que no hacen linda pareja.

-No, no creo- contesto contundentemente, porque no hacen pareja, vamos ¿Qué tienen de lindos ellos dos juntos?

-¿Eh? Ambos son apuestos, llenos de energía, no temen hacer el ridículo y parecen disfrutar haciendo reír a los demás. Aparte, míralos. Llevan hablando y juntos desde que almorzamos.

-Quizás, pero no creo que a Anna le interese- sigo sin dejar de darle cabida a esos comentarios.

-¿No interesarle Troy?- pregunta en tono irónico. Vamos, el chico tampoco es lo mejor del mundo, ya comienza a caerme mal inclusive… ¿Eh? ¿De dónde sale eso?- cualquier mujer soltera en la tierra vería atractivo a Troy, estoy segura que el salía con una modelo hace poco y cuando terminaron tenia tantas pretendientes que el pobre chico no sabía dónde esconderse.

-No me digas…- atino a comentar ya algo hastiada de la conversación e intento adelantarme un poco para alejarme y al mismo tiempo acercarme a Anna.

-Dales un poco de tiempo y te puedo asegurar que una nueva parejita…

-Quizás Anna no necesita una pareja- la cortó dándome la vuelta y ahora ambas me miran, ya hable de más.

-Ah… es eso. Pobre Troy, su media naranja ya tiene su mitad.

-¿Qué?

-Así que Anna tiene novio- comenta la otra entendiendo la razón- debe de ser muy apuesto y paciente. ¿Lo conoces Elsa?

¿Por qué me meto en estos líos?

-¿De qué tanto hablan aquí atrás?- nos pregunta el mismísimo Troy. MI vista busca rápido a Anna y la veo caminando adelante, hablando con otro compañero.

-De nada, paramos a tomar un poco de agua- miento mientras saco de mi mochila una botella como excusa de porque nos detuvimos.

-Y de que ya te vimos, Troy- le comenta una de las chicas.

-¿Me vieron?- pregunta este confundido.

-Sí, las intenciones- agrega la otra guiñándole un ojo- así que pelirrojas te gustan.

Al comentario el chico se sonroja y nos da una sonrisa… mala señal, muy mala señal.

-¿Ustedes creen que tengo una oportunidad?- nos pregunta bajando la vos.

-Parece que no, Elsa nos acaba de dar la mala noticia para ti de que Anna ya tiene novio.

Tierra trágame.

-¿De verdad?- me pregunta él ahora mirándome- Bueno, era de esperarse supongo… ¿Crees que puedo competir contra él?

-¿Competir?... ¿Contra el novio de Anna?- pregunto no sabiendo bien a quien imaginarme como tal candidato- No.

Termino diciendo contundentemente y los 3 me miran raro.

-Es decir, ammmm el novio de Anna es muy… guapo- comienzo a intentar remediar- y… ammm atento con ella. Anna de verdad lo quiere.

-¿Lo ama?

¿A quién? ¿Al novio imaginario que le estoy inventando para que te quites del camino?

-Sí… se podría decir que lo ama mucho.

-¿Lo conoces? ¿Cómo se llama?- sigue indagando Troy.

¿Qué importa cómo se llama? Ya te dije que Anna lo ama, eso debería de ser suficiente para que dejes el asunto por lo bueno.

-Yo no… ¿Lo recuerdo?- digo y definitivamente hare un curso sobre elaborar falsos testimonios y mentir. No puedo dar tanta lastima al momento de decir mentiras ¡Lastima me doy!

-¿No te acuerdas como se llama el novio de tu amiga?

-Tampoco somos intimas amigas, ya te dije que la conocí este año- me defiendo y comienzo a caminar de nuevo, con la esperanza de dejar atrás el tema junto con ellos.

Al parecer el destino se apiado de mí y fue Anna la que me llamó para que me diera prisa. Quería mostrarme una rana que había encontrado, al parecer le llamaba mucho la atención porque era anaranjada. Estaba fascinada con ese hecho y yo le encontré cierto parecido con sus cabellos.

Luego de eso me esforcé por caminar a su lado y que nadie más nos interrumpiera hasta llegar abajo.

Por más que estaba sin aliento y cansada a Anna no dejaba de hablarme. No se que haga esta chica, pero definitivamente se mantiene en forma. Creo que inclusive bajo su paso para acomodarse el mío.

Ahora no solo debo buscar alguien que me ayude a mentir, un entrenador personal también me vendría bien.

-Te invitaría a tomar algo, pero supongo que prefieres volver a descansar ¿Verdad?- me dice cuando llegamos a un bar al pie de donde comienza la montaña.

-Si no te importa, sí. Podemos vernos mañana para tomar algo, si quieres- digo ya no soportando mi fatiga, de verdad me urge bañarme y descansar.

-Claro, es domingo, no tengo nada que hacer, si quieres te puedo buscar en tu casa y…

-¡Hey, Anna!- la llama Troy acercándose a nosotros- no se iban a ir sin despedirse ¿Verdad?

Casi, casi Troy, casi lo logro.

-No, claro que no. Solo hablaba con Elsa de que haremos ahora- le contesta amablemente.

-¿Ya se van a sus casas?- pregunta él y Anna asiente- ¿Tienen en que volver? Yo vine en mi auto, si quieren las puedo acercar a ambas y…

-No hace falta- lo cortó rápido- nos gusta caminar- digo y Anna me mira raro… sí, acabo de declinar una invitación a tomar algo porque me tiemblas las piernas, ya tengo en claro que soy muy mala mintiendo.

-¿Van a caminar desde aquí al centro? ¿No son como más de 10 kilómetros?

Mala mentirosa, sí.

-Elsa bromea- contesta Anna con gracia- pero la verdad es que mi chofer nos va a buscar en cualquier momento, gracias Troy.

-Ya veo, que pena. Bueno, la verdad quería invitarte ¡Invitarlas! Digo, a una fiesta que hare en mi casa. Elsa ya más o menos sabía que haría una. Es por mi cumpleaños y bueno… me has caído muy bien, y a los demás también así que, me gustaría que vayas.

-Claro.

¡No Anna, no! ¡¿Qué haces?! ¡Ni siquiera iba a ir a esa fiesta!

-¡Estupendo! ¡Entonces las veré allí!- nos dice ahora mirando a ambas- Oh, y, puedes llevar a tu novio.

-¿Eh?- pregunta ella ladeando la cabeza.

-No me molesta que lleven invitados, tengo una casa muy grande, así que puedes llevar a tu novio, con confianza, de verdad.

-¿Mi novio?- vuelve a preguntar.

-Sí, Elsa nos dijo que estabas muy enamorada de tu novio, y la verdad no quiero enojar a nadie ni crearte un problema así que… puedes llevarlo.

Pero que interesante es el moho que está creciendo en esta baldosa, voy a mirar detenidamente como sigue ahí, verde, hasta que se haga marron o gris, o se muera… o muera yo. Lo que pase primero.

-Ah, claro, gracias- siento que dice.

Troy se despide de nosotras y Anna con la mano saluda al resto. Yo me despido del moho y comienzo a caminar.

-Así que… tengo novio ¿Eh?

-Cállate.

-No, no, dime. Es que aparentemente no lo recuerdo, debo ser una novia pésima para amarlo tanto- sigue diciendo con gracia.

-Cállate.

-Oh, vamos, tengo tiempo, porque aparentemente vamos a "caminar" hasta la ciudad.

-Tú le dijiste que tu chofer nos buscaría.

-Sí, le mentí porque tú dijiste que caminaríamos y parecía que lo decías en serio.

-Vale, sí. Me olvide que estábamos en el medio del monte- admito.

-¿Y porque no aceptaste que nos acercara?

-¡Pues estas a tiempo! Ve y dile que te acerque, seguro te hará el favor encantado.

-¿Por qué te enojas?

-¡No me enojo!

Y ya no digo más nada ni la miro, solo sigo caminando, sé que ella va a mi lado porque escucho sus pasos, pero tampoco dice nada.

Al cabo de unas cuadras más caminando escuchó que llama por teléfono. Al parecer a su chofer o padre, no estoy segura y luego cuelga.

-Debemos esperar a mi chofer tres cuadras abajo. Claro, si quieres. No debería tardar más de 15 minutos- comenta con vos neutra y yo asiento.

Caminamos esas tres cuadras y nos detenemos en la esquina a esperar. Finalmente me animo a mirar a Anna y me doy cuenta que esta parece aburrida mirando las luces de los autos que pasan.

Sé que debería decir algo ¿Pero qué? Siento como si hubiera hecho algo malo también, pero no lo hice.

Bueno, sí. Mentí dos veces por ella y puede que me haya enojado por nada. Pero ya se me paso el enojo y aparte no era con ella.

-¿Vas a ir a la fiesta?- pregunto finalmente y me mira- a esa… la fiesta a la que te invito Troy ¿Vas a ir?

-Nos invitó a ambas- me corrige.

-Sí, bueno… ¿Vas a ir?

-Sí, voy a ir con mi "Novio" ¿No es así?

-Ya…- contesto roleando los ojos- y si tu novio no quiere ir.

-Ira. Porque también me "ama" y se quiere divertir conmigo todo el tiempo. Así que encantado ira a una fiesta en la que yo este.

-Pues que buen novio tienes.

-Es un poco histérico, pero sí.

-Yo no soy histérica.

-Tú no eres mi novio.

Por unos momentos me la quedo viendo, esperando que agregue algo más, pero solo me mira, seria.

-Cuanta verdad- le concedo finalmente.

No pasa mucho tiempo hasta que su auto nos pasa a buscar. Su chofer hace comentarios graciosos sobre el paisaje que ve por las ventanas pero ni yo ni Anna le seguimos la charla. No tarda mucho en darse cuenta que no podrá contagiar su ánimo.

Molestas las dos, viajamos en silencio, con los brazos cruzados y mirando por la ventana de cada una.

Al llegar a mi casa, doy las gracias sin mirar a nadie y bajo, el auto no tarda en arrancar y yo desde mi puerta lo veo desaparecer.

Ahora estoy incluso más molesta, pero ya no solo con Anna.


Nota del autor:

Los iba a dejar tranquilos con las notas del autor, pero me parecio correcto pedirles una disculpa por la demora. Si bien es solo un mes yo los acostumbre a actualizaciones semanales. Voy a terminar la historia y sere nuevamente regular como lo venia siendo, no se preocupen. Digamos que he estado muy ocupada tomando malas decisiones, es todo.