Owari no seraph NO me pertenece.
La luz tenue del sol se colaba por la ventana y pasaba entre las cortinas.
Eran al rededor de las seis de la mañana, el sol apenas salía pero con la luz que ya brindaba alumbraba casi por completo el cuarto de un joven rubio que ya estaba despierto desde hace algún tiempo
Era muy probable que no haya dormido en todo el rato, pero su desvelo valía la pena si podía desvelarse junto a la chica que de por sí todas las noches le quitaba el sueño.
Esta vez la tenía presente y justo en frente de él durmiendo, murmurando cosas ininteligibles, frunciendo el ceño a cada rato
Por horas se la pasó admirando su cara, las pequeñas arrugas que tenía en el entre cejo por fruncir el ceño a cada rato y por cualquier cosa, incluso mientras estaba dormida, se la pasó horas admirando sus labios rosados y delgados en los que en otras ocasiones como ayer noche se había pasado horas besando hasta que quedarán hinchados
Se pasó horas acariciandole el cabello azabache taaaaan largo y tan suave en el que le encantaba enredar sus dedos mientras la besaba.
Se pasó otro par de horas admirando y recorriendo con la mirada por completo el cuerpo de la azabache, contando los lunares y pecas que tenía por todo el cuerpo.
Y Mikaela podría pasarle la vida entera admirando cada detalle, por pequeño que este fuera, de su preciosa Yuu-chan
—Tienes trece... - comentó Mika de pronto cuando notó que su novia comenzaba a abrir los ojos verdes que tanto le gustaban
—¿Tengo trece que? - preguntó medio dormida
—Lunares. Y treinta y cinco pecas en todo el cuerpo - le respondió el rubio así sin más
—¿Que? - preguntó la azabache casi despertando por completo
—Que tienes trece lunares y treinta y cinco pecas en todo el cuerpo
La chica de ojos verdes se despertó completamente y se sonrojó casi al instante
—¿Qué, los contaste todos?
El rubio solo asintió levemente
—Hasta el que está allí abajo? - preguntó señalando su pelvis. El rubio otra vez asintió sonriendo ladinamente —¡No, Mika! ¡Ya te dije que lo me gusta que me veas!
—Yuu-chan, a noche era imposible no verte - la de ojos verdes se tapó hasta la cabeza con el comentario que hizo su novio no sin antes darle un almohadaso en la cabeza
—¡Cállate! ¡No voy a dejar que me toques otra vez, pervertido! - Mikaela río por el comentario, porque sabía sinceramente que eso no iba a suceder.
Pero de todas maneras metió las manos abajo de las sabanas y comenzó a atacar con cosquillas a su novia hasta que por lo menos se le quitara un poco lo tsundere.
Me imagino que esta escena paso de todos modos con Yuuichiro siendo un chico (?)
En fin no tengo mucho que decir más que.. ¿Reviews?
