Capítulo 16


De alguna forma todas las cosas parecen caer en su lugar. Katniss es su hogar, y ahora que regresó con ellos, tienen un hogar. Sobre la panadería, en su departamento, todos se sienten a salvo y están juntos. Sus hijos no conocerán los Juegos, no le temerán a Snow, ahora pueden tener un futuro brillante, lleno de esperanza. Y eso es algo por lo que seguir adelante.

Rory está con ellos también, resulta que llegó al Cuatro a los pocos días que partió Peeta.

―Él me siguió ―dijo Prim.

―¿Quién no lo hubiera hecho? ― le dice Katniss.

Prim se muda con Rory a un apartamento que se encuentra sobre una farmacia en la que trabaja; Bannock y su esposa encuentran una pequeña casa cerca de la panadería, los niños de Peeta adoran a los cuates, sus primos, y les encanta poder ir a visitarlos seguido.

Katniss y Mary son muy unidas, y Peeta se asombra de una forma extraña y maravillosa un día que escucha a su esposa hablar con el zapatero y decirle que estuvo viviendo en el Distrito Once junto a su hermana Mary.

Le da mucho gusto que Katniss no haya estado sola todo ese tiempo que vivieron separados. Que ella puede contar con Mary como una hermana.

Cinna muy pronto se acomoda en el Cuatro, dice que de todos, ese era su distrito favorito. Se asocia con Effie y juntos planean toda una nueva línea de ropa con diseños más prácticos y accesibles para la gente de los distritos y abren una tienda de ropa.

Haymitch y Effie cenan con los chicos dos veces por semana; y todas las tardes el viejo mentor se da una vuelta por la panadería, y en ocasiones cuando la demanda de pan incrementa por las fechas, se pone a ayudarles, como lo hizo el tiempo que Peeta se ausentó para buscar a Katniss.

El nuevo gobierno de Panem es decidido por la gente de los distritos; Gale y Madge forman parte de él, es por eso que ellos viven en el Capitolio. Pero de vez en cuando se dan tiempo para visitar a su familia en el Cuatro, no solo a Rory y Prim, sino a todos, pues todos ellos se volvieron su nueva familia; y llevan consigo a su pequeña hija Posy.


Es difícil encontrar las palabras, pero en la quietud de la noche, mientras se encuentran acostados en la cama, él le explica cómo fue ese año sin ella, Katniss lo escucha mientras le acaricia el cabello, y también le cuenta como le fue a ella, le dice que estuvo postrada en una cama deprimida durante mucho tiempo cuando creyó que los había perdido a todos, y cómo fue que se forzó a seguir adelante.

Poco a poco, se empiezan a recuperar de ese año perdido.

Pero de otra manera, también las cosas son difíciles. Siempre habrán fantasmas, y es difícil lidiar con eso.

Es difícil saber que Johanna no vivió para ver a Snow caer ante la justicia. Es difícil saber que Posy murió siendo aún una niña. Es difícil saber que su mamá no está ahí para disfrutar de sus nietos, verlos crecer sabiendo que están a salvo y que siempre lo estarán.

No solamente es el pasado quién los caza; es lo que ellos han perdido, y la forma en que cambiaron las cosas.

Katniss batalla un poco para ajustarse y darse cuenta que sus hijos son mayores a como ella los recuerda. Ellos han crecido, y las cosas que pasaron los han cambiado, no son exactamente iguales a los niños que creyó haber perdido durante el bombardeo. Pero todo mejorará con el tiempo, ella se va a ajustar, y lo importante es que está con ellos ahora, y los podrá ver crecer.

Nell también batalla, tratando de adaptarse.

Ella está muy apegada a Katniss, y quiere vivir con su tía, y no entiende por qué no puede hacerlo. Es difícil también para ella, entender que Romy no nació para reemplazarla. Una noche huye de su casa y nadie se da cuenta hasta que se sube en la cama de Katniss para dormir con ella. Finnick trata de hablarle, pero ella le grita que él la abandonó, y que lo odia al igual que odia a Annie.

―Dale tiempo ― le dice Katniss ― Es pequeña, y ha vivido cosas horribles.

Cuando Nell se va, Katniss se sienta en la cama de Davey y les pregunta a sus niños ―¿Ustedes entienden dónde estaba yo? ¿Y por qué no estaba con ustedes? ―Los niños dicen que sí, y Peeta escucha como ella les explica cuidadosamente porqué todos creían que ella había muerto, y a la vez, como ella creyó que todos habían muerto también.

―Pero tú no estabas muerta ― dice Davey ― Yo sabía que nos ibas a encontrar eventualmente.

―Yo también lo sabía ― le dice Ash.

Katniss sonríe ― ¿Cuidaste a tus hermanos mientras yo no estuve? ― le pregunta. Ash asiente con la cabeza entusiastamente, y ella quita el cabello de la frente ―Sabía que lo harías.

―Yo también lo hice mamá ― dice Davey, y Katniss le regala una sonrisa.

―Pero no vas a dejarnos de nuevo ¿verdad? ―le pregunta Ash ―Como cuando ibas al Capitolio o…

―Nop, nunca― les dice Katniss ― Nunca ni en un millón de años. Ahora ustedes van a estar aquí conmigo siempre. ¿Qué les parece? ― en respuesta Davey la abraza, y Ash levanta su dedo meñique.

―Yo te lo juro por el dedo chiquito― le dice ella― Ahora, ya es hora de dormir. ¿Qué quieren que les cante está noche?


Sus pesadillas no han cesado, y todavía hay veces en que parecen perseguirlo durante el día, e imagina que algo terrible le pasa a ella cuando no la tiene a la vista. Es por eso que procura siempre tenerla a su lado, y sabe que Katniss se siente igual.

Ella quiere ir a cazar, él va con ella.

Si él está en la panadería, ella está sentada sobre un banquillo a su lado.

Peeta sabe que las personas se dan cuenta. Haymitch llega a la panadería una mañana, y se detiene volteando alrededor y sacude la cabeza. Levanta una ceja y le pregunta a Peeta:

―¿Dónde está tu otra mitad, chico?

―Allá atrás ayudando a Bannock ― dice Peeta.

―Naturalmente ― le contesta Haymitch.

Pero nadie los culpa, y está fuera de cuestión saber que ellos estarán juntos por las noches cuando lleguen las pesadillas.

Él ve a Katniss entre los escombros cuando las bombas explotan, y un charco de sangre alrededor de su cabeza; Nell la sacude y le grita, pero Katniss se queda inmóvil con los ojos bien abiertos, Peeta despierta con un sobresalto. Se encuentra en su cama respirando agitadamente. Voltea a ver a Katniss.

―Aquí estoy― le dice ella y lo besa ―Está bien, estoy aquí.

Los latidos de su corazón poco a poco regresan a la normalidad, y la tensión deja su cuerpo. Él sonríe y ella le limpia el sudor de la frente.

―Estoy bien ― susurra él.

Ella se voltea y se acomoda de nuevo en la cama, y busca su brazo. Él pega su pecho a su espalda y la abraza, y siente al bebé moverse bajo su mano.

Fue un accidente, pero sienten que fue una decisión. Katniss dice que ahora todo se siente como una decisión. Que, si las cosas no hubieran pasado en la forma que lo hicieron, de todas formas, hubieran sucedido. No porque fueran inevitables, sino porque ella hubiera elegido que pasaran. Su matrimonio, sus hijos, el bebé que crearon cuando estaban muy felices de estar juntos de nuevo que olvidaron usar anticonceptivos.

Annie cree que es una niña, eso le dice a Katniss porque tiene el vientre más abajo y redondeado, lo que según ella, significa que es niña.

Katniss se encoje de hombros, y le dice que no le importa. Si el bebé es una niña, será una hermanita para que Penny ame y la cuide. Si es un niño, será su tercero, pero tendrá una madre que lo va amar profundamente, y sabrá que fue un bebé deseado.

Él presiona sus dedos contra su vientre, y el bebé le da una pequeña patada.

Katniss tararea un poco, y le murmura ―duérmete.

Él no sabe si le habla al bebé o al él. Cierra los ojos y deja que el sueño lo invada.

―Te amo― le susurra Katniss.

Él sonríe y la besa en el cuello.

Fin.


Bueno, pues hemos llegado al final de esta historia, espero que la hayan disfrutado tanto como yo. Creo que fue un final muy lindo y merecido para Katniss y Peeta.

Muchas gracias a todos por leer, a todos los que se tomaron el tiempo de mandar sus comentarios y poner esta historia entre sus follows y favoritos.

Gracias también a Monroeslittle por hacer esto posible.

Y si llegaron hasta aquí, me encantaría que me mandaran sus comentarios y me dijeran que les pareció la historia en general, el final, las parejas que quedaron, lo que me quieran compartir, y me apoyen para que esta historia sobrepase los 100 reviews ;)

Tengo otras dos historias publicadas, son Hayffie, mi pareja favorita de siempre, ojala se pasen a leerla y me dejen sus comentarios si lo hacen.

El mentor y la escolta que lo amó

El Sr. y la Sra. Abernathy

Si tienen tumblr, pueden síganme estoy como marizpe17 (y verán una foto de Hayffie), publico puras cosas de THG

Actualmente estoy participando en un SYOT, del foro El Diente de León, y los invitó a darse la vuelta para leerlo, se llama Amapolas para las Luciérnagas, y después apoyen a mi tributo Regulus Gold, del distrito 6.

Tengo en mente escribir otra historia Hayffie, de muchos capítulos, espero poder empezarla pronto.

saludos a todos!

Marizpe