este capitulo es ligeramente mas corto a el anterior.

Agradezco los comentarios que dejan :D

Por cierto me preguntaban cada cuanto voy a actualizar la historia: aproximadamente cada semana en los martes, pero es un "tal vez" aunque debido a que ya empezaron las vacaciones actualizare mas seguido.

Tambiénme mencionaban que la "visita" podíaser mujer (hembra... creo) y que a todos les gustara. la respuesta es: Si y No. si los visitara una mujer mas adelante. pero no creo que la shippees con alguno de nuestros jóvenesguerreros.

bien sin mas que decir, QUE COMIENZE EL CAPITULO

Capitulo 4: Noticias Inesperadas

Después de que sus amigos se fueran ella decidió meditar y entrenar para ordenar sus ideas.

Así estuvo por horas (hasta poco después de mediodía), hasta que de repente quiso bajar al pueblo, hacía mucho tiempo que no bajaba.

Pasado un rato después de bajar las "Infinitas Escaleras" (como las llamaba Po) se dirigió a la librería del pueblo.

-Es la maestra Tigresa

-¿Qué hace aquí?

-Qué raro, ella casi nunca viene

Eran las frases que mas repetían los aldeanos al verla

-Maestra Tigresa, ¿Qué la trae por aquí?- pregunto curiosa una cerdita con un kimono rosa y detalles fucsia que atendía en la librería.

La felina estaba por contestar, pero una voz la interrumpió.

-¿Tigresa?- dijo confundida una vieja coneja de pelaje blanco y ojos azules que llevaba puesto un kimono azul obscuro.

-¿Señora Yuh?- pregunto Tigresa

-Mi niña, hace mucho tiempo que no te veía- dijo alegre la conejita con una sonrisa plasmada en su arrugado rostro.

-Sí, es que el entrenamiento es arduo

-Oh, sí. Lo sé. Lo sé.- contesto despreocupada la señora Yuh- Susy puedes retirarte.- le dijo a la cerdita, la cual obedeció. Después se volvió a Tigresa- y dime Tigresa… ¿vienes de visita o por un pergamino?

-Me temo que por ambas

-Perfecto…

Tigresa y la señora Yuh estuvieron conversando por mucho tiempo, el cielo comenzó a tornarse de un bello tono naranja. Y la felina cayó en la cuenta de que debía irse en ese momento.

-Bien, lo lamento Sra. Yuh, pero creo que es hora de que me retire

-Ok, no olvides visitarme pronto. Ya te extrañaba

-Prometo visitarla pronto

-Gracias… ¡oh! ¡Casi lo olvido!- exclamo alterada la coneja

-¿El qué?- cuestiono la felina

-Tu pergamino. No elegiste ninguno… que genero te gustaría ¿Hmmm? Quizá el… ¿Romance?

-Ummm- la felina titubeo, lo cual era raro- No, creo que no

-Si… creo que ese no es tu genero favorito… ¿Que tal… fantasía y misterio?

-Mucho mejor- contesto

La coneja se dirigió rápidamente a sus estantes… "Aquí no está" refunfuño. Después se metió a una habitación y de ahí en más la felina no logro verla. A los pocos minutos Yuh regreso con dos grandes pergaminos en las manos que se veían muy antiguos.

-Aquí están- se lo entrego.- estos son los pergaminos indicados para ti

-¿Por qué?

-Aunque puede que uno de ellos no te agrade, pero créeme, te ayudaran en un futuro

-Y… ¿Cómo lo sabe? ¿De qué manera me ayudaran?- preguntaba muy curiosa la felina, ¿A qué se refería Yuh?

-Tigresa- decía pacíficamente la coneja- te conozco desde pequeña. Sé que no te gusta recordar el pasado pero…- la coneja dudaba, ¿Debía seguir hablando?

-No importa, continúe- la alentó Tigresa

-Bien- acepto la coneja- Aun recuerdo tu estadía en Bao Gu, yo iba en las noches de vez en cuando hacia allá para leer cuentos a los pequeños y…

-Como yo estaba encerrada en mi "habitación" usted iba hacia allá y me contaba varios cuentos para lograr dormirme- dijo melancólica, aquella parte de su pasado le dolía. Pero debía cicatrizar aquellas heridas.

-Así es… después Shifu te adopto y venias 2 veces a la semana aproximadamente por un nuevo pergamino

-Sí, pero eso es el pasado… ¿Qué tiene que ver con el futuro?

-Pronto lo sabrás, seguro que ya está empezando… y esos pergaminos te serán de mucha ayuda, cuando tengas alguna duda…léelo…

-¿Ok?- dijo algo insegura la tigresa de bengala

-¿Me lo prometes?- pregunto esperanzada Yuh

-Si… Si, lo prometo.- dijo segura la ojirubi

-Bien… ¡Oh! Creo que ya es hora de que vayas al palacio de jade

-Claro, hasta luego señora Yuh- dijo Tigresa reaccionando y corriendo hacia su hogar

-Hasta luego Tigresa, ¡no olvides visitarme!- grito la coneja lo suficientemente alto para que la felina la escuchara- Solo espero que escuches a tu corazón y no te dejes guiar por la venganza – susurro. Posteriormente entro a la librería.

"¿A qué se habrá referido?" se preguntaba Tigresa.

Ya era tarde, Tigresa corría en cuatro patas para llegar más pronto.

Una vez que llego al palacio se sentó al inicio de las escaleras. Y decidió meditar un poco, mas tarde leería los pergaminos que le había dado Yuh

Sus compañeros estaban llegando al palacio, lo supo por las risas que se escuchaban cada vez más cerca.

-Hola Tigresa- la saludaron Víbora, Grulla, Mantis y Mono.

-Hola- es devolvió el saludo.

No pregunto por Po, logro adivinar que él estaba por llegar al oír los jadeos y quejas del panda por las "infinitas escaleras"

-Tigresa, ¿Estabas entrenando?- le pregunto Po

-Estaba…-aclaro la felina- hace poco quise descansar y me puse a meditar- contesto.

-Pero él maestro Shifu cancelo el entrenamiento- replico el panda

-Po…- le decía Mono- Tigresa siempre está entrenando en los días libres

-¡¿Qué?! Eso quiere decir que…. ¿Nunca has tenido un día sin entrenamiento?

-Pues… supongo que no- respondió tranquilamente Tigresa- Para mí es divertido entrenar

-¿Desde pequeña?

-Si… lo hacía para que Shifu estuviera orgulloso… supongo que ya estoy muy acostumbrada al entrenamiento-

Po prácticamente acababa de tocar un tema tabú para Tigresa: Su infancia.

Y a pesar de que a la felina no le gustaba hablar de eso, en esta ocasión se encontraba muy tranquila, ya no estaba alterada como en la mañana.

La meditación ayudaba… y mucho.

-Cierto…. Tigresa, ¿Aun no llega el maestro Shifu?- pregunto Grulla. Por más tranquila que estuviese Tigresa, el ambiente se había vuelto muy tenso.

-Tiene razon. Ya es muy tarde- lo apoyo Víbora al ver que el cielo ya estaba prácticamente azul oscuro, casi negro

-¿Qué?- pregunto confundida la felina- creí que después de la visita se fue con ustedes

-Entonces… ¿No lo has visto?- le pregunto Mantis

-No desde la mañana

-¿Qué tal si ahora fue él el que cayó por un pozo?- pregunto Mono

-¿Qué?- pregunto confundida Tigresa

-Nada- respondieron los otros guerreros que sabían a qué se refería el primate

-Las típicas locuras de Mono- respondió Víbora tomándole poca importancia.

-Ah… entonces no es nada importante- contesto Tigresa

-Entonces…¿Alguien tiene alguna idea de donde puede estar el maestro?- pregunto Po

-Aquí estoy panda- se escucho la voz del viejo maestro.

-Maestro Shifu!- dijeron todos sorprendidos.

-Lamento la demora pero… tengo que hablar con ustedes, aunque debido a la hora creo que deberán esterarse mañana, ahora deben dormir

-Si maestro-contestaron al unisonó.

Mantis y Mono fueron los primeros en avanzar, después fueron seguidos por Víbora y Grulla, Tigresa iba a seguirlos pero se detuvo al ver que Po se dirigía a su maestro, con la visible intención de preguntarle algo.

-¿Al menos puede decirnos de que se trata?- pregunto el siempre curioso panda.

-Ahhh- suspiro cansado Shifu- mañana se enteraran panda

-¿Aunque sea una pista?

-No

-¿Una chiquita?

-NO

-¿Una diminuta?

-NO!

-No sea malo…. ¿Una minúsculamente pequeñamente diminutivamente chiquita?

-¿¡SI TE DIGO CERRARAS LA BOCA!?

-Si- contesto asustado el panda por el misterioso enojo del maestro, al parecer había llegado más irritable de lo normal… aquella noticia debía ser muy importante

-Tiene que ver con la visita… tendrán un nuevo integrante en su equipo- sin más, el viejo panda rojo se retiro.

Ya estando un poco calmada la curiosidad de panda, se fue a dormir, al igual que todos en el palacio de Jade.

Cuando era poco más de la medianoche, solo un alma en el palacio seguía despierta: Shifu.

"Solo espero que esto no traiga muchos problemas" susurro antes de caer en los brazos de Morfeo.