Whoa, I never meant to brag
But, I got him where I want him now.
Whoa, it was never my intention to brag
To steal it all away from you now.
But god does it feel so good,
Cause I got him where I want him right now.
And if you could then you know you would.
Cause god it just feels so,
It just feels so good.

¿A quien le gusta Paramore?

En fin... esta actualización tardo un poco porque lo quise hacer mas largo, sin contar todo lo que escribo aquí son 4,734 .

Espero que este cap les guste, asi valdrá la pena mi dolor de dedos :'D

Ahora si, que comience el cap 6.

Capitulo 6: Hermandad y Recuerdos

Ambos felinos seguían abrazados y los espectadores de esto jurarían que había lagrimas traviesas recorriendo por las mejillas de ambos… aunque no planeaban mencionarlo, tampoco planeaban demostrar oralmente su gran confusión, porque… su amiga y su nuevo "compañero" lucían felices, ¿Para qué arruinar el momento?

-Ehhhh…. No entendí- dijo algo confundido el panda

-¡PO!- lo reprendieron Shifu, Víbora, Mantis y Mono

-¿Qué?

-No importa, Po- dijo Tigresa rompiendo el abrazo entre ella y Tai Lung.

Toda la mañana los habitantes del Palacio De Jade estuvieron conversando sobre la infancia de Tigresa y Tai Lung en la cueva del dragón.

A pesar del desacuerdo de su hermana, Tai estaba contando todas las travesuras que él y Tigresa le hacían a Shifu de pequeños, desde dibujar en la tortuga de jade y pergaminos sagrados, hasta pintar las armas de colores chillones que hacían la misión de hallarlas en un bosque espeso la acción más fácil del mundo, porque la verdad sea dicha, aquellos dos grandes maestros de Kung Fu durante su infancia fueron unos diablillos indisciplinados dignos de arruinar la paciencia incluso del gran maestro Oogway, lindos por fuera, con una gran ternura, ternura de niños que parecían no matar ni a una mosca, pero bien dicen en el pueblo "las apariencias engañan", esos tiernos cachorros con mejores bromas que las de Mantis y Mono bajo la manga eran dignos de temer por los adultos que los conocían.

Los chicos estaban que no se lo creían, Su disciplinada amiga… ¿Logro darle más dolores de cabeza a Shifu en su corta edad que todos ellos juntos?, todos tenemos un oscuro pasado el cual la mayoría no quiere revelar a nadie.

Todos estaban distraídos con la amena charla, hasta que un sonido los distrajo: el gruñido de la barriga del guerrero dragón, seguido de su nerviosa risa.

-Bueno, creo que ya es hora de comer. Vamos, por cierto, Tai, te encantaran los fideos-dijo el siempre alegre panda.

-Eso espero, panda- contesto Tai

Todos los guerreros se pusieron en marcha hacia la cocina, incluido el viejo maestro que observaba como su hija aun estaba apenada de todas las anécdotas que el leopardo de las nieves había relatado para avergonzarla.

Sonrió. Recordó cuando los cachorros le daban insoportables dolores de cabeza y desordenaban todo a su paso, pero aun así los quería mucho.

Observó como Tigresa y Tai Lung descendían por las escaleras caminando hacia la cocina, estaban discutiendo y gritando palabras altisonantes, más tarde los reprendería, pero por ahora estaba concentrado en ellos, a pesar de la gran cantidad de tiempo que habían estado separados se trataban igual, nada entre sus hijos había cambiado.

Reconoció una que otra palabra que se gritaban los hermanos, eran las mismas que se gritaban el uno al otro cuando eran unos "inocentes" pequeños, ¿Dónde las aprendieron?, siempre se pregunto… y la respuesta a dicha pregunta nunca le llego… y tal vez se quedaría como un misterio al igual que la edad de Oogway… un misterio para todo el mundo.

Siguió todo el camino concentrado en sus pensamientos, ignorando cualquier otra cosa.

Mientras Shifu seguía con sus pensamientos los demás guerreros se divertían observando como la tigresa de bengala y el leopardo de las nieves discutían y se lanzaban uno que otro leve golpe, poco les sorprendió el léxico de su amiga, ya la habían escuchado varias veces maldecir a medio mundo cuando fallaba en los entrenamientos.

Prácticamente ya estaban en la cocina y mientras cada uno tomaba su asiento correspondiente los felinos continuaban con sus insultos hacia la persona del otro.

-¡Marimacho!- ataco Tai Lung

-¡Insensible!-se defendió Tigresa

-¡Ñoña!

-¡Bruto!

-¡Tonta!

-¡Estúpido!

-¡Idiota!

-¡Bobo!

-¡YA GUARDEN SILENCIO!- los reprendió Shifu- ¡SE COMPORTAN COMO SI FUESEN CACHORROS!

Silencio. Ese era el rey durante tal instante. El grito de Shifu había interrumpido la discusión de sus hijos y provoco que bajasen las orejas.

-Sale orden- dijo Po. Se escucharon distintas voces que a coro dijeron un "Gracias"

Las charlas entre los presentes no se hicieron de esperar, cada uno con un tema de conversación distinto.

Pero a pesar de haber sido reprendidos por Shifu, ambos felinos se pateaban por debajo de la mesa, y el hecho de que estaban sentados uno frente al otro facilitaba la acción, Shifu los vio, pero decidió ignorarlos.

-¡Tarado!- susurro/grito Tigresa. Ellos ya sabían que los demás habían notado el reinicio de su ligera pelea

-¡Histérica!- mascullo Tai Lung

-¡Patán!- exclamo Tigresa

-Ahhh- suspiro con cansancio Shifu- Este par no tiene remedio

-¡¿Quién usa esa palabra en este siglo?!

-¡Yo la uso, Patán!

La hora de la comida pasó, Tigresa seguía con una gran sonrisa plasmada en su rostro que difícilmente se iría. Si, peleo con Tai. Si, estuvieron insultándose un buen rato. Pero ella estaba feliz, su hermano estaba de vuelta.

Shifu decidió darles el día libre de nuevo por la llegada de su nuevo compañero, y el los acompañaría. Todos… o bueno, casi todos los guerreros descendían por las escaleras que los llevarían al pueblo, ya todos se habían enterado de la estadía del leopardo, Shifu lo había explicado, y los chismes vuelan, y lo hacen mucho más rápido en un pequeño pueblo.

Ya todos estaban enterados del cambio de actitud en el leopardo, incluso se enteraron de su estadía como una clase de "protector" en el valle de Hu, un lugar poco conocido, pero muy hermoso.

-Los alcanzo más tarde- dijo Tigresa alegremente despidiéndose con la mano y encaminándose hacia el salón de entrenamiento.

-Tigresa- la llamo Shifu- tu también vendrás

-Pero… debo entrenar y… más tarde los alcanzare- contesto Tigresa. Ella necesitaba entrenar, de lo contrario solamente se estresaba o su humor empeoraba.

-Sin "pero", ahora todos bajaremos al pueblo, vayan a donde quieran y al atardecer diríjanse al restaurante de el Sr. Ping, ahí estaré por si necesitan algo… ¿Entendido?

-Sí, maestro- corearon Tai Lung, Po, Grulla, Víbora, Mono y Mantis

-Tigresa…- la llamo serio Shifu al notar que la felina no había respondido su anterior pregunta- ¿Entendido?- volvió a cuestionar

-Sí, Maestro- mascullo de mala gana Tigresa.

-Perfecto- dijo Shifu, continuando con su camino, al igual que los demás… excepto un panda que espero a que cierta felina lo alcanzara para así poder charlar.

-Hola, Tigresa- saludo Po

-Hola, Po. ¿Ocurre algo?

-Nop. Solo que… esto me alegra

-¿El qué?- cuestiono Tigresa

-Tu actitud…- el panda tuvo explicarse mejor al notar la confusión de la felina por su anterior frase- me explico… desde que Tai Lung llego estas más feliz, eso me alegra- concluyo un sonrojado panda.

-Ah, eso. Si. Me alegra que Tai esté aquí, a pesar de todo lo que ocurrió lo quiero mucho. Tú ya sabes lo que ocurría con Shifu y el asunto de la paternidad, Tai fue el único que estuvo ahí conmigo. Recuerdo que de pequeños por más que nos peleáramos siempre nos protegíamos el uno al otro… así ha sido y será siempre,… ¡Maldición! ¡Ya me puse sentimental!- se quejo la ojirubi al tomar conciencia de lo que acababa de decir.

Esa exclamación provocó una risa en el panda. Acto seguido, a felina también rio sinceramente.

-¿Lo ves?- volvió a hablar Po- esa sonrisa sincera es la que quiero que tengas siempre, te vez más bonita de lo que ya eres- Po no estaba muy consciente de lo que decía, simplemente hablo, pero lo que dijo lo decía de corazón… y Tigresa no sabía cómo reaccionar.

¿Conoces algún color que sea más fuerte que el rojo?

¿El Bermellón?

¿El Carmesí?

¿El Escarlata?

¿El Granate?

O quizá… ¿el Carmín?

En fin, la cara del guerrero dragón paso por todos esos colores, cada vez aumentando en su tonalidad, hasta se podría decir que su apenado rostro se dio a la tarea de inventar nuevos, y si bien el pelaje de la felina era de un bello tono anaranjado brillante no se salvaba de que su cara tuviese un leve tono rojizo, el cual era apenas notable… tal vez no era muy fuerte para ser notado por los demás, pero era lo suficientemente fuerte para ser notado por un alto leopardo de las nieves que al notar la cercanía entre su hermana y el panda decidió agudizar sus sentidos lo mas que pudiese para enterarse de cualquier cosa, aunque lo único que logro captar fue el sonrojo de ambos (más notorio en el panda), y que lo mencionaron. Hizo lo que cualquier hermano mayor que respetase la privacidad de su hermanita haría: retroceder algunos escalones e interrumpir la charla.

-Ajam, Ajam- carraspeó un no muy alegre Tai Lung.- ¿Qué ocurre aquí?- cuestiono, al mismo tiempo que pasaba un brazo por los hombros de su hermana y la acercaba a él. Este gesto hizo a Po y Tigresa alzar las miradas, dirigiéndolas hacia el emisor de esa gruesa y ronca voz.

"Oh, Oh" Pensaba Tigresa "Aquí habrá problemas"

Conocía a la perfección ese gesto, lo había visto miles de veces cuando de pequeña bajaba al pueblo y conversaba con los niños del pueblo. Sabía lo que se avecinaba. Su hermano estaba celoso. Celos fraternales.

FLASHBACK

Una tigresa de bengala acababa de descender las infinitas escaleras del palacio de Jade, logro terminar su entrenamiento y Shifu les había dado a ella y a Tai permiso de disfrutar el día libre.

Logro ganar en una carrera a Tai y ahora se dirigía a la biblioteca del pueblo, llevaba en sus manos el último pergamino que la señora Yuh le había entregado, pero antes dio varias vueltas por las calles para que su hermano no pudiese encontrarla.

Al llegar a su destino llamó a la señora Yuh, pero no había ni el mínimo rastro de ella.

-Señora Yuh!- llamó la pequeña tigresa, pero nadie le contesto. Al notarlo decidió adentrarse a la biblioteca y buscar a la dueña.

Cuando llego a la sección de fantasía, choco con un niño, al cual le calculo su misma edad o quizá mayor.

-Lo lamento- dijo apenado el niño

-No hay problema- contesto alegre.- por cierto, ¿Has visto a la señora Yuh?

-Ehhhh…. Lo lamento, no sé quien es- dijo aquel niño mientras se rascaba nerviosamente la nuca

-Es la dueña de la biblioteca- contesto amablemente

-¿Cómo es ella?, tal vez te pueda ayudar a encontrarla

Tigresa estaba por contestar, pero sin saber porque dirigió instintivamente su mirada hacia el pergamino del niño. Este estaba abierto y la pequeña pudo reconocer un dibujo que se encontraba en la esquina, ¡Ese libro era uno de sus favoritos! ¡Fue el primero que leyó!¡Ella se declaraba una fan incondicional de los cuentos de terror!

-¿El valle de Hu y Garra Sangrienta?- cuestiono al niño. Esa fue una leyenda muy famosa en el pasado, y era efectiva para asustar a los niños que curiosamente querían salir por las noches de su casa.

-Sip.-contesto alegre su compañero-¿Lo conoces?- pregunto el niño con ojitos brillosos de la emoción.

-¡Por supuesto! Es uno de mis favoritos

-Yo no estoy muy acostumbrado a leer de terror, pero… mi pa' me dijo que este era muy famoso

-A mi me encantan de terror y misterio

-¿No te da miedo?

-No. ¿Y a ti?

-Pues… un poco. Pero pienso que deberías tú si deberías temerles

Esa frase hizo a la felina dudar ¿A qué se refería?

-¿Perdón?

-Es que mi pa' también me ha dicho que los fantasmas y monstruos se llevan principalmente a las niñas bonitas.

Tigresa estaba sonrojada. El niño estaba sonrojado. Tai Lung estaba enojado…

Espera... ¿En qué momento llegó?

-Lo siento Tigresa, pero debemos irnos- mascullo Tai. Y Tigresa supo que debía obedecer, cuando Tai tenía ese humor de perros las cosas se volverían peligrosas, no para ella, pero si para el niño.

-Ok… nos vemos luego- se despidió de su nuevo amigo muy a su pesar.

-H...Hasta luego- tartamudeo el niño con sus mejillas sonrojadas probablemente porque aun estaba avergonzado de lo que había dicho.

FIN FLASHBACK

Una vez recordado esto, Tigresa noto que se había olvidado de aquel niño… no recordaba ni su especie, ni ojos… no recordaba nada. Trato de recordar… pero solo obtuvo un inmenso dolor de cabeza que decidió dejar pasar, ya habían recorrido poco más de la primera mitad de las escaleras, así que no debía preocuparse por el dolor.

-….Entonces…- volvió a hablar su hermano. Se encontraba tan concentrada en su recuerdo que se olvido del ataque de celos que tenía su hermano en ese instante-… Sigo esperando...-

Bien, tal vez esta ocasión no sería tan grave… o eso pensó hasta que Tai comenzó a apretar tanto sus propios puños que los dedos de esta tronaron. En ese momento supo que debía inventar cualquier excusa para lograr salvar a Po.

-Ah! Lo que ocurre es que le decía a Po que yo puedo ganarte en una carrera hasta el final de las escaleras

¡Bingo! Tai le creyó. Lo cual le sorprendió, aunque después de pensarlo un poco se dio cuenta de que sería lógico que le creyera, ya que lo había retado.

Esa era otra cosa que tenían en común, el carácter, ambos eran, orgullosos, competitivos y obstinados.

-¡Ja!, eso quisieras enana- dijo el leopardo con egocentrismo

-¿Apuestas?

- Vamos, te daré una oportunidad… aunque después no vengas llorando y diciendo que no te lo advertí

-Por cierto, el perdedor deberá lavar toda la ropa del otro y los demás, también tendrá que ordenar cada rincón del palacio, todo por una semana- ofreció una confiada Tigresa que había olvidado por completo el sonrojo.

-Trato- dijo Tai

-3…- dijo Tigresa

-2…- Exclamo Tai

-¡1!- corearon los felinos.

Ambos salieron corriendo en cuatro patas cual alma que lleva el diablo por las escaleras.

-Maestro… ¿No va a detenerlos? - cuestiono Grulla a Shifu.- Es algo peligroso bajar las escaleras corriendo.

-No… No, está bien. Ellos saben lo que hacen…todo estará bien

Shifu y los demás planeaban continuar con su camino, pero no habían dado ni cinco pasos cuando una gran figura a blanco y negro pasó descendiendo las escaleras a gran velocidad, era Po, y nunca lo habían visto correr tan rápido

-Adiós, chicos- dijo el panda cuando pasó a su lado.

-Wow… es la primera vez que Po corre tan rápido- dijo Mantis

-Sí- decía Víbora algo preocupada- pero solo espero que no se…

-AHHHHH!- se escucho un grito, e identificaron de manera inmediata a su emisor

-…Tropiece…- termino Víbora- Ahhh- suspiro- Mantis, mas tarde habrá una sesión de acupuntura para Po.

-Ok- contesto sencillamente el insecto-… Pero ahora Po llegara más rápido al pueblo, ¿No?- dijo burlón, pero decidió callarse al ver la mirada reprendedora de Víbora, Grulla y Shifu.-Ok, mejor cierro la boca

-Si- dijeron todos a coro, incluso Mono, aunque le hubiera causado gracia el comentario del insecto.

-Mejor cállate- susurraba Mono a Mantis- Tigresa te asesinara si molestas a su novio

-En eso tienes razon-murmuro Mantis alegre, debían evitar que Shifu los escuchase

-¿Qué dijeron de mi hija?- pregunto Shifu, pero no se veía molesto… todo lo contrario. Tenía una sonrisa en su rostro, muy forzada, pero una sonrisa al fin y al cabo.

-Ahhh- los guerreros estaban sin palabras, ¿Qué deberían decirle? "Oh, maestro, hablábamos del mal humor de su hija si llegamos a molestar a su futuro novio" si decían eso Shifu se molestaría… se molestaría mucho.

Aunque no mencionaran directamente a Po, ellos sabían que la palabra "Tigresa" y la palabra "Novio" en una misma oración no tenían como resultado un contento Shifu.

-¿Y bien…?

-Ehhhh- ya sentían las gotas de sudor frio deslizándose por su frente.

"¡Oogway, ven y sálvanos!" querían gritar.

-¡YO GANE!- gritaron dos voces al unísono, que reconocieron al instante.

Tanta fue la alegría del primate y del insecto, que la reptil y el ave (que notaron cuando sus amigos se metieron en problemas con Shifu) jurarían que cuando los felinos interrumpieron a Shifu claramente se escuchaba un coro angelical repitiendo "Aleluya" rítmicamente una y otra vez.

-¡No, yo gane!-exclamo indignada Tigresa

-¡La victoria es mía, enana!- rectifico Tai Lung

A este punto los felinos se ganaron la atención de todos al comenzar su discusión.

-¡Eso quisieras!- grito Tigresa

-¡Admite tu derro…!- algo interrumpió al leopardo

Todos abrieron sus ojos, sorprendidos.

Po, el cual había salido rodando cuesta abajo, ahora estaba sobre Tai Lung.

Al no tener la posibilidad de detenerse, descendió completamente las escaleras, no se lastimo en la caída, había caído sobre Ta Lung, y este ultimo había caído sobre Tigresa.

El resto de los furiosos y el maestro Shifu corrieron a ayudarlos.

-¿Se encuentran bien?- cuestiono preocupado Shifu

-Solo tengo algunos moretones…- dijo Po

-Panda… bájate, no… respiro- tartamudeaba Tai Lung

-I…Imagínate… yo… estoy comenzando a… ver la luz…- mascullaba Tigresa con dificultad, y tenía sus motivos, Tai solo debía aguantar el peso de Po, pero ella debía aguantar el de Po y el suyo.

-Po, levántate- ordeno Shifu, y el panda obedeció, se levanto con dificultad, pero se levanto, liberando así al leopardo de las nieves.

-Tai… muévete- dijo Tigresa

-Nah, no quiero- dijo despreocupado el leopardo

-Tai…- llamo ya un poco cabreada la felina- quítate de encima

-¿Y tú me vas a obligar?

Tigresa estaba que ardía de rabia, ¿Cómo puede ser tan inconsciente Tai? Termino cansada y jadeante la carrera, y después tuvo que cargar al par. Estaba respirando con dificultad.

-Tai, levántate- ordeno Shifu

-Ehhhh…. Tai…- decía el ahora recuperado panda- sé lo que te digo, no quieres ver a Tigresa molesta

-Po tiene razon- apoyo Mantis

-Nah, es una niñita, no me hará nada

Tigresa estaba muy callada, mucho… y todos saben que tanta tranquilidad en ella era malo… muy malo.

-Querido hermanito…- llamo dulcemente Tigresa. Eso espanto a los demás, excepto a Tai- ¿Puedo decirte algo?- cuestiono. Luego continúo al observar la afirmación con la cabeza que hizo su hermano. - Ok…- Tigresa seguía con el dulce tono. Inhalo todo el aire que cupo en sus pulmones, se acerco al oído del leopardo y exclamo- ¡MUEVE TU MALDITO TRASERO MOTEADO!

El grito taladro los oídos de Tai, el cual ya se había levantado.

-¡Tonta! ¿Qué te pasa?- exclamo enfurruñado Tai.

-Gracias hermanito, no sabes cuánto te quiero- volvió a hablar tiernamente, eso ya comenzaba a asustar.

-¿Necesitas ayuda?- pregunto Po, extendiendo su mano a Tigresa

-Sí, gracias- la felina acepto la mano de Po, después se sacudió el polvo de su ropa.- bien, ya hay que irnos.

Entre peleas, discusiones, quejas, mohines y escuchar muchos cuchicheos entre los habitantes del pueblo, todos llegaron al restaurante del señor Ping, el cual los saludo alegre y amablemente como siempre… también le regalo un largo sermón sobre… bueno, nadie sabía a qué venía aquel sermón, ¡pero el asunto es que lo dio! y un golpe en la cabeza con el gran cucharon de madera a Po, el cual no podía estar más avergonzado.

Shifu les dio la orden de dar una corta vigilancia en el pueblo, cada uno por distintos caminos, después podrían hacer lo que quisieran… "excepto entrenar" dijo cuando vio una sonrisa maliciosa en Tigresa.

-Si me disculpan… tengo un partido de Shogi para ganar- fue la última frase de Shifu antes de que ellos se retirasen.

¡3 HORAS!

Había hecho patrulla por el pueblo y… ¡Nada!

Tenía la esperanza de que quizá tuviese la oportunidad de atrapar a unos bandidos…. ¡y nada!... ¡NADA!... ¡NA-DA!

Ningún bandido… ningún robo… ningún problema…

Esa era una de las pocas ocasiones en las que quería que alguien atacara el valle, por Oogway, ¡¿No podía atacarlo siquiera Fung?!

Hace aproximadamente hacia cinco minutos que decidió adentrarse en el bosque de bambú… estaba recostada en el frondoso árbol, mirando el sol, no le prestó mucha atención a su posición, pero si lo observo un rato… una gran esfera, amarilla… grande… hipnotizante, creyó comenzar a ver pequeñas y apenas notables motas de un bello naranja en el… más tarde ella hubiera jurado que… veía un ojo en el, observándola, con indiferencia.

Sacudió su cabeza al escuchar sus propios pensamientos "tonterías" pensó.

Se levanto, pensaba entrenar.

"Shifu dijo que no podíamos entrenar, pero…" se debatía entre sus opciones: obedecer a Shifu, o…

"Hazlo, nadie te descubrirá" cierto, no había nadie allí, eso decía una parte de su mente.

Sintió que algo la impulsaba a desobedecer… adrenalina…

Golpe… otro… y otra más…

Rápidos… fuertes… agiles… poderosos…

"Son casi las seis de la tarde" calculo al ver el sol de reojo.

Después de practicar un poco, volvió a recostarse en aquel árbol de dudoso origen, dirigió su mirada rubí hacia el sol de nuevo.

Volvió a sentirse hipnotizada por él.

5…

10…

15…

Cada vez aumentaba el tiempo mirando el sol y no podía alejar la vista de él, no podía… y no quería.

De nuevo pensó ver un ojo en el… pero ahora más notorio. Aquella esfera naranja se había vuelto el iris de un ojo que extrañamente se había formado con un raro humo negro que salió de quien-sabe-donde.

No se podía mover… sentía su cuerpo tieso… con su atención centrada en aquel "ojo" si es que se podía llamar así, ajena completamente a cualquier sonido o cosa.

Después, todo era obscuridad.

-Tigresa

Escuchaba una voz… lejana… la sentía cerca y lejos al mismo tiempo

-Tigresa

Volvió a escuchar, esta vez mas claro y mas fuerte… una voz que exigía su atención… una atención que ni ella misma podía controlar.

-Tigresa!

Despertó alterada… moviendo su cabeza energéticamente de un lado a otro, buscando cualquier peligro… pero no había ninguno.

-¿Te encuentras bien?-cuestiono Po

-Si- contesto. Mas para ella misma que para él.

-¿segura?- volvió a cuestionar

-Si- esta vez trato de sonar más convincente

Miro aquellas esferas de color jade, brillantes, llenas de vida y alegría.

Después lo recordó…

El entrenamiento…

El sol…

El "ojo"

¿Había sido todo un sueño?

Inspecciono sus manos, aun con algunos hilillos de sangre… el entrenamiento fue real.

Lo último que recuerda es el ojo naranja en el cielo… me debo haber dormido ahí piensa.

-En fin… -trata de desviar el tema de conversación, no quiere alterar a Po-… ¿Qué ocurre?, ¿Qué haces aquí?- lo cuestiona

-Los chicos y yo estábamos en el restaurante de mi papa, pero como ya casi es la hora de cenar… vine a buscarte

-¿Cómo me encontraste tan rápido?

-Pues… algunos aldeanos me dijeron que te habían visto asar por aquí-contestó

"y ahora si te encontré rápido… te encontré en poco menos de 3 horas" pensó el panda

-Bien, ¿Qué esperamos?, hay que irnos ya.

Cuando llegaron al restaurante, los únicos clientes eran los otros furiosos, Tai, y Shifu, ya todos se encontraban charlando en la mesa de la esquina derecha.

La cena paso entre risas… conversaciones… alegría.

Todos se encontraban alegres… o al menos la mayoría…

Tigresa volvía a concentrarse en lo que había ocurrido hacia un momento

Primero escuchaba una voz

Después tenia ilusiones

¿Me estaré volviendo loca? Pensó.

Todo ese asunto ya la tenía harta, quería contárselo a alguien, pero… ¿A quién?

Sus amigos y hermano o tomarían como un malestar y no la dejarían ni asomarse al salón de entrenamiento…

Quizá hablarlo con Shifu o con… ¡Mei Ling! ¡Claro!

Tai había mencionado que ella fue la persona que visito a Shifu… ¡Ella la entendería sin replicar, dudar o contárselo a alguien más!

Bien recuerda que Shifu nunca la trato a ella ni a Tai como a unos verdaderos hijos… el siempre fue muy estricto, pero Mei Ling era diferente, ella era su madre, ella siempre los escuchaba… también recuerda que cuando aún era una cachorra y le ocurrían los mismos dolores de cabeza, mareos e ilusiones Mei Ling la ayudaba.

-Padre…- llamó a Shifu, el cual respondió al instante

-¿Qué ocurre Tigresa?

-¿Sabes cuándo vendrá Mei?-cuestiono. Cuanto antes llegase, mas rápido podría desahogarse.

-Puede que ella vuelva mañana, hubiese estado aquí, pero dijo que tenía algunos asuntos pendientes… ¿Porque?

-Simple curiosidad- contesto con una sonrisa inocente

Ya habían regresado al palacio, era de noche. Todos se dirigían a su habitación correspondiente, incluido Tai, que se quedo en las habitaciones de huésped esa noche.

-Tigresa…- llamó Po cuando todos se habían ido y solo quedaba él y la felina frente a las puertas de sus habitaciones.

-¿Hmmm?- emitió Tigresa con la garganta

-Has estado muy distraída…- señalo colocando suavemente su mano en el hombro izquierdo de la felina.

-Lo lamento… es que… todo esto me altero, fueron muchas emociones para un día

-De acuerdo… descansa- Po se despidió con una sonrisa

-Igualmente, Po

Ambos maestros entraban a su habitación. Po se durmió casi enseguida. Pero Tigresa seguía con la mente por el cielo, todo ese asunto la había tenido distraída, y eso le podía ocasionar problemas, decidió dormirse. Tenía planeado entrenar arduamente al día siguiente, dudaba mucho que Shifu les diese otro día libre.

Pasaba de medianoche y Tigresa aun no conciliaba el sueño, estaba agotada, pero simplemente por más que lo intentase no lograba dormir.

Miro por la ventana y la abrió.

El frio viento nocturno se coló por su pelaje, desaliñándolo.

Las estrellas brillaban con fuerza, salpicando el gran manto oscuro con su luz.

La luna estaba muy brillante, mostraba así que ella era la reina de la noche, gobernándola.

Se quedó ahí unos cuantos minutos, contemplando la hermosa noche.

Volvió a recostarse en su cama, dejando la ventana abierta. Y su hermano apareció mágicamente en su mente.

FLASHBACK

Una pequeña tigresa de bengala de aproximadamente 10 años de edad se encontraba en su cuarto, bufaba con cansancio por quincuagésima vez en el día, estaba aburrida.

¡Por Oogway! Nunca pensó que una zarpa rota ocasionaría tantos problemas, de haberlo sabido antes hubiese sido más cuidadosa.

Haberse excedido golpeando los arboles del palacio esta vez le salió caro.

Cuando Shifu pregunto el "¿Por qué?" Tai no le dijo a Shifu la verdadera razon.

Shifu ya la había reprendido sobre esa costumbre: Golpear arboles por su frustración, y si llegaba a enterarse de la verdad agrandaría el castigo.

¿Cuál fue el "castigo" esa ocasión?, fácil, sin entrenamiento por una semana.(Castigo que no cumplió)

-Maldito Tai Lung… cerebro de simio- masculló molesta

Al punto de vista de Tigresa, todo era culpa de su hermano, el la encontró con su zarpa rota y sangrante, todo el camino de regreso al palacio él le gritaba diciéndole que no lo volviera a hacer, Shifu escucho los gritos… y así se entero.

-Enana- escucho que la llamaban

No quería hablar con nadie, mucho menos con el.

-Enana- volvió a escuchar. Lo ignoro

-Enana- dijo ahora con voz cantarina y aguda el leopardo

-¿Qué carajo quieres, estúpido?

-Wow, cuida tu vocabulario señorita, no querrás que te lave la boca con jabón… otra vez

-Me vale

-Ahhh- suspiro el leopardo- oye, enana… tu sabes que lo hice por tu bien

Tigresa lo ignoro.

-Vamos, Tigresa- insistía Tai- no quiero verte lastimada

Tigresa sabía que eso era verdad, pero ya sea por su orgullo, o por el coraje de ese momento, lo volvió a ignorar.

-Oye… ¿Y si hacemos un muñeco?- canto

¡¿Pero qué carajo le pasaba!?

¡¿Por qué cantaba como retrasado con aquella voz chillona que usa para fastidiarla!?

-Lárgate- dijo, o más bien, ordenó.

-Nop

-Si

-No

-Si

-No

-Si

-No

-Si

-No

-Si

-No

-Si

-No

-Si

-No

-Si

-No

Muchos minutos después…..

Aquella estaba convirtiéndose en su "discusión" más larga.

No estuvo consiente de "cuando" o de "cuanto" tiempo se había quedado dormida, pero cuando despertó ya no escuchaba la voz de su hermano.

Sigilosa como siempre, abrió la puerta de su habitación… y lo vio…

Tai estaba dormido en el suelo, pegado a la puerta, con vendas nuevas y un botiquín. En ese instante recordó su herida.

Sonrió.

-Eres un tonto- murmuro.- No tenias que preocuparte tanto… lo lamento

Como pudo trato de cargar a Tai usando solamente su mano sana, tardo un poco pero lo logro.

Lo llevo hasta su habitación, lo cubrió con una manta y puso a su lado el leopardo de peluche favorito de Tai, aunque estuviese ya muy grandecito, el afirmaba que no podía dormir sin él.

-Descansa- murmuro. Después beso la mejilla de su hermano-… bobo

Acto seguido, la pequeña Tigresa regreso a su habitación para tratar de volver a conciliar el sueño.

FIN FLASHBACK

Tigresa se encontraba en la cama, con sus ojos cerrados. Ese recuerdo había abarcado su mente, y consumido toda su energía restante.

A los pocos minutos, se dejo caer en los brazos de Morfeo.

Y ya termine :D

Les agradezco a todos el tiempo que se toman para leerlo. Y a las personas que dejan sus comentarios, gracias, me sube el animo saber que a alguien mas le gusta esta historia.

Por ahora la trama esta "calmada" por asi decirlo, mas tarde se enredara mucho.

Una persona me dijo en los comentarios sobre un Tai Lung celoso (Me agrada tu forma de pensar), obviamente celos fraternales, esto NO es Brothers Conflict. Y he aqui un Tai Lung celoso ;D

¡Los Quiero Mucho!

Besos, Sayonara.