Disclaimer: Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima. Este conjunto de drabbles participa en el reto maratón multicolor del foro: Cannon Island.
Esta vez los drabbles están relacionados entre sí.
Debo decir que para este drabble intenté usar la personalidad de Zeref antes de que tuviera la maldición, aunque sólo lo vimos por un capítulo.
No sé si habrá quedado OOC, intenté que no pero que se puede hacer...
Palabras: 479
El primer día de clases nunca le había parecido algo importante a Zeref, quien no entendía porque todo el mundo parecía emocionarse tanto cada año.
Es cierto que este era ya su segundo año en la Preparatoria Nacional de Fiore y que ya no había nada nuevo para él, pero incluso cuando estaba recién llegado su opinión había sido la misma. Para él solo era un día de clases como cualquier otro.
Su poco interés en prácticamente cualquier cosa que no fueran sus estudios nunca le había ganado muchos amigos pero la situación se había acentuado el último año, cuando no solo debió cambiar de colegio al dejar la secundaria, si no que también se habían mudado de ciudad.
La razón tras este cambio era la esperanza de un tratamiento definitivo para su hermano menor. Natsu había nacido con una condición que lo enviaba al hospital cada cierta cantidad meses y que hasta hace poco parecía irreversible. Sin embargo, hace dos años les había llegado una propuesta de un tratamiento experimental que parecía funcionar. El inconveniente era que tenían que mudarse hasta la capital del país, que era el único lugar donde se estaba probando. Para su buena fortuna, allí vivía Igneel, un amigo de la familia, quien al saber de esta situación, se había ofrecido a recibir en su hogar a Natsu y a Zeref, que se había negado a dejar solo a su hermano.
Con todos esos cambios, el año anterior había sido complicado para ambos y eso no había ayudado a su socialización, que a estas alturas parecía ya un caso perdido. Al menos parecía que el tratamiento había funcionado, ya que la salud de Natsu había mejorado mucho.
Zeref se había distraído con sus recuerdos y por eso no prestaba suficiente atención al camino, como evidenció su sorpresivo choque con otra persona. Trastabilló un poco pero consiguió mantener el equilibrio y también evitar que el otro cayera debido a su impulso. Cuando recuperó la estabilidad, lo único que vio fue una masa de pelo dorado que había colisionado contra su pecho.
Unos segundos después la masa decidió moverse y descubrió que pertenecía a una chica, que no parecía mayor de doce años.
– Ah, lo siento – Dijo ella –No veía por donde iba.
– No hay problema – Respondió él – ¿Estás buscando a alguien?
– ¿Qué? Ah, no, es mi primer día aquí y venía atrasada, así que… – Ahora que lo decía, Zeref notó que vestía el uniforme de las chicas de la preparatoria. Un momento, ¿atrasada?
La campana sonó en ese momento, anunciando el inicio de clases.
– Uh, tengo que irme.
– ¡Yo también! ¡Espero verte más tarde! – Y tras decir eso, la chica se fue corriendo.
Zeref también hizo su camino hasta su salón, aunque no pudo evitar que la última frase se quedara en su mente. ¿Quién era esa chica? ¿Y por qué esperaba verlo más tarde?
N/A: ¡Gracias por leer!
