¡Atrápenlo!- era lo único que escuchaba, mis patas corrían a todo lo que podían, pero tarde o temprano me cansaría, también estaba llenado al límite de FoxVille la grava me indicaba que estaba cerca de un barranco, ese era el límite de lo que una vez llame hogar-
Lo tenemos señor, no podrá escapar
Si bien FoxVille estaba cerca del mar tan peligroso por la fuerza que traía consigo, ese día llovía fuerte y la fuerza del mar aumentaba conforme pasaba la lluvia, aun siendo un cachorro Nick corría no solo por su vida, él era inocente pero los depredadores siempre serian culpados.
Nick estaba acorralado, solo tenía dos salidas, entregarse a la policía y ser ejecutado o bien saltar hacia el mar y cosa que no se lo pensó dos veces, sin más ni menos, salto, algún día probaría que las presas también eran criminales, algún día probaría que los zorros eran animales en los que se podía confiar.
Lo último que supo de sí mismo es que llego al acantilado, era ahora o nunca, él no se dejaría atrapar y sin pensarlo se arrojó al mar, los policías sin importarles nada comenzaron a disparar pero la lluvia y la noche desviaban las balas.
(Nick)
Mi cabeza me duela mucho y casi no siento mi cuerpo pero es una voz la que me llama y con gran esfuerzo abro mis ojos solo para encontrarme con una zarigüeya una muy anciana zarigüeya.
Veo que aun sigues con vida pequeños, vamos, tenemos que irnos antes de que nos vean aquí y te lleven- un oso polar me carga ya que no tengo fuerzas para caminar.
Una camioneta muy lujosa nos espera y es cuando me doy cuenta que esto no es arena sino piedra lisa, era una verdadera suerte que solo tuviera el cansancio en mi cuerpo, otro oso polar carga a la anciana y es quien entra primero a la camioneta y enseguida el oso que me carga me acomoda cerca de la anciana, me dan unas pocas mantas para que entre en calor, siento tanta pena de mí mismo ya que mi pelaje esta mojado y desprende el típico olor a mojado también mi ropa esta arruinada, quizás haya golpeado algunas rocas y mi ropa me haya protegido, los demás osos entran y para sorpresa mía tanto ellos como el chofer y hasta la anciana llevan el mismo collar que yo , pero ¿Por qué?, ¿Qué significa tener un collar? Que yo recordara en FoxVille habían algunas familias de presas y ninguno llevaba un collar, también los policías que algunos eran rinocerontes, elefantes y uno que otro búfalo tampoco lo llevaban.
¿A dónde me llevan?- mi voz aunque débil la anciana me escucho claro
A donde puedes ser libre, te quedaras conmigo, anoche vi las noticias en vivo y eres el zorrito que ellos buscan, no dejaremos que te atrapen, ahora serás parte de nosotros.
Cuando llegamos de nuevo el mismo oso polar volvió a cargarme, el otro oso iba delante de nosotros y nos llevaron hasta un elegante comedor, el oso me dejo en una silla y la anciana mando traer comida para mí incluso un poco de sopa de verduras.
Debes reponer fuerzas- la anciana se tomaba demasiadas molestias por un zorro fugitivo, pero un sin fin de preguntas llegaban a mi mente ¿Qué es lo que pasaría conmigo? Aunque la anciana me dijo que ella cuidaría de mí una pequeña parte de mi quería regresar a FoxVille pero aunque sabía que ya nadie me esperaba allá al menos quería mis cosas personales.
A partir de hoy me llamaras abuela, yo seré la responsable de tu educación, aquí entendemos lo que es el dolor y el rechazo por parte de las presas.
Abuela ¿Por qué nos odian tanto? Y este collar ¿Por qué solo nosotros?
Fue hace tiempo mucho antes de que la ley dictara esta condena eterna, depredador y presa convivían mutuamente pero sabes bien que en esta vida no todo es bonito, fueron los pandilleros los que nos condenaron, fueron dos bandos uno de presas y otro de depredadores, ambos solían pelear por el territorio, fue un tigre y una cebra a las que les toco pelear para decidir de quien sería ese territorio, en una mala jugaba del bando de los depredadores el tigre logro herir con una navaja a la cebra dejándola moribunda, el tigre al quitarse la sangre que tenía en su pata logro probar la sangre de la cebra, a pesar de que hemos evolucionado nuestros instintos siguen latentes, aún no hemos olvidado el dulce sabor de la carne o de la sangre, el tigre quiso mas sangre y fue ahí que se dieron varios asesinatos por parte de esos pandilleros, eran tantos los crímenes a las presas que la policía no tuvo otra opción que usar paralizadores pero algunos depredadores eran más fuertes y fue ahí que el presidente contrato a los mejores ingenieros para que crearan un nuevo paralizador y ese fue el nacimiento del collar paralizador, ahora si tratas de atacar a una presa este collar te dará una descarga de 220 votls ( nota: este voltaje es suficiente solo para calmar animales como toros o caballos salvajes, no los lastima).
Y no hay alguna forma de que nos quiten esto
Solo existe una pero nadie lo ha logrado, quizás intentado pero han fallado, la única opción es que una presa confié en ti y que pruebe que no atacaras a otra presas.
