¡Hola! Bueno, aquí un capítulo más, espero que les agrade. En verdad me hace muy feliz que se tomen su tiempo para leer este humilde fic, y hoy quiero agradecer a Leidy RC por sus reviews y a esa personita que ha agregado mi historia a favoritos, de verdad muchas gracias no saben lo alegre que me pone saber que esta historia en verdad agrada. Sin más aquí el nuevo capítulo…

Día 12

Neji se encontraba aún en el bosque, no sabía cuánto tiempo podría pasar ahí. Antes sólo había estimado el tiempo que pasaría en el desierto, pero después de ello, lo demás se dejaría al azar. No entendía cómo es que esa misión, o al menos parte de ella, la hubieran dejado al azar. Se suponía que la Central Espacial Terrestre tenía que saber organizar y planear adecuadamente cada una de las misiones que se llevaban a cabo. Pero no, durante esta misión sólo le habían delimitado la duración, lo demás lo dejarían a la suerte. Y eso era algo que a él le molestaba, siempre sus misiones iban ligadas a la suerte, cosa que a él no le agradaba, pues le gustaba tener cada uno de sus movimientos calculados y controlados. No entendía si sólo le pasaba a él, o la Central era así con todos, pero a pesar de todo, nunca se opondría a realizar las misiones encomendadas, pues, aunque sus directivos no le agradaban, él disfrutaba cada uno de sus viajes, poder apreciar la inmensidad del espacio, conocer lugares que las demás personas sólo podrían conocer por medio de fotografías y documentales, y sólo las personas más acomodadas podrían visitar, claro, cuando él ya sabía todo lo relacionado a ese lugar. Esa era la principal razón de que se haya esforzado tanto para ser lo que ahora era.

Un ruido entre los arbustos lo sacó de su ensimismamiento, rápidamente se puso de pie, pues momentos antes se hallaba recostado en medio de un pequeño claro en el bosque. Su vista se fijó en el arbusto de dónde provenía aquel ruido, con pequeños y silenciosos pasos fue acercándose al ya mencionado arbusto. Tomó una rama no tan grande de un árbol cercano y con suma cautela fue moviendo algunas ramas que le impedían la vista, pero en uno de sus movimientos tocó con la rama al animal que se encontraba escondido, y de manera veloz una tierna ardilla salió corriendo del lugar.

Se sintió verdaderamente estúpido.

Desde el ataque del puma ante cualquier ruido que alterara su tranquilidad, él se ponía alerta, pues no quería pasar por la misma situación una vez más, ahora tenía que tomar más medidas para salvaguardar su seguridad, y no es que fuera una de esas personas que teme la muerte, no, él no, de hecho, era todo lo contrario, pues él la aceptaría cuando esta viniera, pero de momento haría todo lo posible por salir vivo de ahí, no por él, sino por la misión.

Nuevamente se acostó sobre la hierba de ese claro, estaba verdaderamente cansado, pues desde el amanecer había estado caminando sin descansar y hasta ahora que estaba a punto de ponerse el sol es que se detenía. Una vez acostado, se tomó la libertad de poder cerrar los ojos unos minutos, el sueño ya le estaba venciendo, y no podía resistirse a él.

Sin darse cuenta se quedó dormido, no fue sino hasta que sintió su brazo arder que despertó a trompicones, rápidamente buscó entre sus cosas la linterna que llevaba, sin perder el tiempo y con linterna en mano apuntó hacia su brazo para poder apreciar lo que le había sucedido, pero mientras dirigía el haz de luz a su cuerpo pudo vislumbrar a un costado de este una gran serpiente que rápidamente la identificó como una mamba negra de alrededor de unos tres metros. Sabía que esas serpientes eran altamente venenosas, por lo que inmediatamente inspeccionó su brazo pudiendo confirmar que justo como pensaba la serpiente lo había mordido. En su mochila buscó el antídoto ya que tenía que actuar rápido si es que no quería morir en medio de bosque. Pero antes de encontrarlo su vista comenzó a nublarse y todo a su alrededor dio vueltas y más vueltas. Perdió el equilibrio totalmente, y sin más cayó de un golpe sordo al suelo, su vista estaba cada vez más desorbitada, pero en sus últimos momentos de lucidez pudo apreciar un cielo particularmente estrellado, y sólo unos segundos antes de que sus ojos se cerraran se posaron unos hermosos ojos chocolate frente a ellos…

¿Eran esos ojos humanos? Fue el último pensamiento de Neji.

¡Disculpen! Sé que nuevamente vuelve a ser muy corto, pero considero que este capítulo llegaba hasta ahí, así que no se enojen, y para compensar prometo hacer el siguiente muy largo, pero no demasiado como para aburrir ;)

Gracias a todos los que leen…

¿Reviews?