Este capítulo ha sido traído a ustedes gracias al manga y anime de Kuroko no Basket que, obviamente, no me pertenece. Sin embargo, Mikanishiki Hotaru sí es mío.
...
El día estaba lluvioso, pero no especialmente frío. Dentro del gimnasio, algunos miembros del club de basketball de Seirin calentaban mientras otros sólo mataban el tiempo charlando. Lejos de todos ellos, Mikanishiki Hotaru terminaba de revisar la información que había recibido de la entrenadora, Aida Riko, sobre sus senpais de segundo año.
-Todos parecen ser bastante hábiles…-Repasando todo varias veces, Mikanishiki trataba de memorizar la máxima cantidad de información posible.
-¡Muy bien, reúnanse todos!-La entrenadora de pronto gritó-¡Vamos a tener un mini-partido 2do año vs 1er año!
-¿Qué? ¿Un mini-partido?
-No puedo creer que ya jugaremos con los mayores...
Mientras los de primer año hablaban, Mikanishiki buscó atentamente a cierto chico. Su falta de presencia muchas veces era un problema, pero con el paso del tiempo había comenzado a poder predecir en qué lugar probablemente estaría. Lo único que quedaba era observar esos lugares con mucho detenimiento.
-¡Ah, lo encontré!-Sonriendo para sí mismo, el de cabello anaranjado se dirigió a donde cierto chico de cabello cerúleo se encontraba-¡Kuro-chan!
-Hotaru-kun, ¿sucede algo?-Con su voz monótona de siempre y su expresión vacía, Kuroko Tetsuya era un enigma para la mayoría de las personas, excepto él.
-No, sólo quería saber cómo estabas-Agitando el cabello de Kuroko, buscó transmitirle algo de calma-Estás nervioso, ¿verdad?
-No...-Murmuró suavemente-Aunque ellos llegaron a las finales en su prim-
-¡No te preocupes, sé que lo harás bien!-Interrumpió al chico colocando sus manos sobre sus hombros con fuerza-¡Estoy seguro de ello!
-... Gracias, Hotaru-kun-Hotaru sabía que con sólo esa sonrisa casi imperceptible podía ser feliz.
-Esfuérzate al máximo, ¿sí?
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En el centro de la cancha, rodeada por todos los jugadores, Aida Riko se preparó para lanzar el balón. Mitobe y Kagami esperaban el silbido de inicio para saltar.
-¡Aquí vamos!-La castaña lanzó el balón-¡Muestren lo que son capaces de hacer!
Kagami logró alcanzar el balón rápidamente antes de que Mitobe lo hiciera. El balón anaranjado término entonces en las manos del número 7 de su equipo, que dribleó un poco antes de darle un pase al pelirrojo. Kagami se dirigió a toda velocidad a hacer una clavada, y lo consiguió.
-Es impresionante...-Riko vió la clavada de Kagami con asombro-Son mejores de lo que esperaba... Tal fuerza destructiva sin pulir, su juego intuitivo... ¡Es como un tigre!
El partido transcurrió, los de primer año llevaban una sorpresiva ventaja de 3 puntos sobre los de segundo año, que ya comenzaban a planear una estrategia para contrarrestar las jugadas de los del primer año.
-Gami-kun está luciéndose mucho, ¿verdad, entrenadora?-Sintió la voz de Mikanishiki a su lado, lo miró para observar cómo atentamente éste tomaba notas del partido.
-Sí, ellos ya deberían haberse dado cuenta de ello...
-Por otra parte, Kuro-chan aún no se acostumbra al equipo...-La castaña creyó escuchar a Hotaru decir algo, pero su atención se encontraba en la cancha donde Hyuuga y los otros finalmente habían comenzado a bloquear a Kagami.
Utilizando a dos jugadores incluso cuando Kagami se encontraba lejos del balón, los de segundo año pronto estuvieron a la delantera por más del doble de puntuación.
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-Son buenos-Con la respiración agitada, los de primer año se encontraban pensando en las posibilidades.
-No hay forma de que podamos ganar...
-Ya tuve suficiente-Al escuchar eso, los nervios de Kagami, ya en su límite, se rompieron.
-¿Suficiente?-Por si no fuera poco ya tener al chico inútil que sólo servía para hablar cosas profundas, el pelirrojo debía soportar a esos compañeros pesimistas. No le importo jalar a uno de ellos-¡¿De qué demonios estás hablando?
Sintiendo toda la ira en su interior, Kagami nunca vió venir un golpe por detrás de sus rodillas.
-Por favor, cálmate-Por supuesto, debía ser Kuroko.
-Bastardo...-Ya comenzaba a desesperarse, antes de darse cuenta ya estaba tratando de golpear al de expresión vacía, quien con sorpresiva agilidad parecía esquivar todo.
-¡Kagami, deja a Kuro-chan!-Y ahora aparecía el eterno guardián de Kuroko para complicar aún más el asunto.
-¡Sal de aquí, Mikanishiki!
…
Aún siendo el árbitro, quien debe estar consciente de todos los jugadores de la cancha, Aida Riko no pudo evitar preguntarse a si misma desde cuando Kuroko Tetsuya había estado jugando. Era como si el chico siempre estuviera fuera de su radar.
-De cualquier forma...-Riko suspiró-¡Mikanishiki-kun, sal de ahí! ¡Kagami-kun, deja de intentar matar a Kuroko-kun!
-¡¿A quién llamas molesto?! ¡El único molesto aquí es él!
-¡Kuro-chan no es molesto! ¡Si le haces cualquier cosa te lo devolveré diez veces más fuerte!
-¡Están Escuchando?!-Dando un suspiro, la castaña no pudo si no preguntarse qué había hecho Seirin para recibir a aquellos novatos.
...
Le sacó la lengua a Kagami por última vez antes de dirigirse hacia afuera de la cancha de basketball. Kuroko le había asegurado que no tenía ningún problema, pero Hotaru no estaba de ánimos para obedecer todo lo que Kuroko dijera, no importa cuanto le preocupara.
-Estúpido Gami-kun... Bakagami...-Le devolvería todo en algún momento al pelirrojo, nadie osaba intentar golpear a Kuroko y quedaba sin castigo. Era su deber protegerlo.
El partido continuo, solamente quedaban tres minutos para el final y la puntuación iba en 15-31, con los de segundo año a la cabeza. Sin embargo el aura del juego pronto comenzó a cambiar.
-Ya era hora...-Hotaru sonrió con emoción al ver a uno de los de primer año darle un pase a Kuroko, quien finalmente comenzaba a mostrar sus verdaderos colores.
Con un sorpresivo pase llegado de la nada, Furihata recibió el balón e hizo un punto rápidamente. Los de segundo año se quedaron desconcertados mientras la entrenadora al lado del de cabello anaranjado parecía ligeramente inquieta. Sólo era cuestión de tiempo antes de que descubrieran lo que estaba ocurriendo.
Ahora, incluso con Kagami bloqueado, poco a poco los de primer año comenzaron a anotar gracias a los pases que parecían venir de la nada. Sin embargo, todos seguían sin entender qué estaba ocurriendo en la cancha.
-¿Interesada, entrenadora?-Le habló a la chica que observaba todo . Aún permanecía impactada-¿Conoce sobre la misdirection?
-Sí, una técnica usada con apenas un toque de mano... Kuroko-kun está dirigiendo la atención de sus oponentes lejos de él...-Bajando cada vez más su tono, la castaña comenzó a murmurar para si misma-He escuchado rumores, pero no pensé que existiera...
-¿Qué cosa, entrenadora?
-¡El sexto miembro fantasma de la Generación Milagrosa!-Finalmente Riko había comprendido todo, Mikanishiki no pudo sino sonreír orgulloso. La entrenadora ahora no negaría la habilidad que sólo Kuroko poseía.
En la cancha, Kuroko seguía pasando la pelota, burlando por completo la defensa de los de segundo año hasta finalmente lograr una división de 1 punto en el marcador.
-¡Tú puedes, Kuro-chan!-Con Riko aún perpleja a su lado, Mikanishiki no pararía de animar a Kuroko.
Después de todo era lo único que podía hacer.
...
Con pocos segundos restantes para el final del partido, Kagami vió a Kuroko recibir el balón y comenzar a correr hacia la canasta.
-¡Ese estúpido...!-Rápidamente corrió detrás de él, si su instinto no le fallaba...-¡Obviamente ese tiro no entrará!
Los de primer año vieron con horror cómo el balón dio un rebote lejos de la canasta, pero al instante sus ojos se llenaron de esperanza al ver a Kagami saltar para coger el tiro.
-¡Es por eso que odio a los débiles!-Gritó el pelirrojo antes de encestar-Debes disparar bien, idiota.
Kagami Taiga no sabía explicar el porqué, pero por alguna razón se había divertido durante el partido, aún con todas las molestias y su pequeña pelea con Kuroko. Había sido divertido.
...
-¡No te muevas de ahí, Kuro-chan!
Sentado en su lugar de siempre, aún ligeramente acalambrado por el partido, Kuroko observó la rutina siendo cumplida una vez más.
Con un pequeño agregado.
-Hola-Vió a Kagami toser y tragar pesadamente la hamburguesa que hace unos momentos había mordido antes de mirarlo acusadoramente.
-¿De dónde saliste?-Le preguntó con una mueca de disgusto-¿Qué estás haciendo?
-Esperando a Hotaru-kun. Yo estaba aquí primero-Le explicó al pelirrojo antes de sentir un peso adicional encima de su cabeza.
-Le gustan las malteadas de vainilla de aquí-Escucho al recién llegado de cabello anaranjado decir-¡Aunque no lo parezca Kuro-chan es muy dulce!
-...Gracias, Hotaru-kun-Miró la malteada que el chico le extendió con una sonrisa antes de tomarla.
Frente a ellos, Kagami soltó una pequeña risa sarcástica.
-Vayan a otro lado-Por alguna razón, la sonrisa del otro le causó molestias.
-No quiero.
-Deberías aprender modales, Gami-kun.
-¡Si alguien nos ve, pensará que somos amigos!-El pelirrojo miró a su alrededor nervioso.
-¡Eso es cruel, Gami-kun!
-Este es nuestro lugar favorito-Soltó mientras Mikanishiki asentía y reposaba su cabeza contra la suya, tal vez queriendo sentir la tranquilidad que Kuroko desprendía-¿Aún le molesta Kagami-kun?
Kagami suspiró antes de lanzarle una hamburguesa a cada uno. Manteniendo su expresión vacía, Kuroko dejó su malteada de vainilla para tomar ambas hamburguesas antes de que cayeran. Sabía que con las torpes manos de Mikanishiki sería imposible atraparlas.
-No me gustan los tipos que apestan en el basketball pero...-Kuroko vio sorprendido cómo Kagami formó una sonrisa mucho más amable que la anterior-Te ganaste uno de esos. Y espero que así dejes de decir que no tengo malos modales, Mikanishiki.
-Aún no te perdono por intentar golpear a Kuro-chan, Gami-kun.
-¡¿Qué eres, su madre?!
-¡Sólo estás celoso de nuestra hermosa unión!-Mikanishiki tomó su mano libre (pues la otra aún sostenía las hamburguesas) y se la enseñó al pelirrojo, casi presumiendo al respecto.
-¿Por qué estaría celoso de eso...?-Kagami, aún desconcertado, volvió a sonreír.
Kuroko observó todo, queriendo guardar cada instante en su memoria.
...
Con las luces nocturnas rodeandolos, Kagami vió a Kuroko y Mikanishiki caminar junto a él en un cómodo silencio. Con Kuroko al centro, decidió preguntar:
-¿Qué tan fuerte es la Generación Milagrosa?-Kagami notó como el ambiente se tensó ligeramente al decir aquello, pero continuó- Si yo jugara contra ellos ahora, ¿cómo lo haría?
-Serías destruido instantáneamente-El más bajo respondió.
-Siendo Gami-kun como es, definitivamente-El de cabello anaranjado se burló.
-¿Tienes que ponerlo así?-Resopló-¿Quién es el cruel ahora, Mikanishiki?
-Sigues siendo tú...
-Los cinco prodigios han ido a jugar a sus propias escuelas-Prestó atención a lo dicho por la sombra, sintiendo su sangre calentarse con cada palabra-Probablemente una de esas escuelas se pondrá en la cima.
Esperando a que la luz del semáforo cambiase de color rojo a verde, soltó una risa.
-Eso es genial. Esas son el tipo de cosas que encienden un fuego en mí-La atención del de cabello cerúleo y la del de cabello anaranjado se centró en él-Lo he decidido. Los aplastaré a todos ellos y me convertiré en el mejor jugador de Japón.
-Eres demasiado arrogante, Gami-kun...
-¡¿Qué?!
-A decir verdad, yo tampoco creo que eso sea posible.
-¡Oye!-El pelirrojo sintió sus nervios encenderse-¡¿Acaso ambos tienen algo contra mí?
-Si es que tienes un talento oculto, eso no lo sé pero...-Comenzó el chico con la malteada-Por lo que he visto, no les llegarías ni a los pies-La luz cambió a verde y Kuroko y Mikanishiki avanzaron por delante de él-Tu no puedes hacerlo solo. Yo también me he decidido-Kagami miró atentamente al chico frente a él-Yo soy una sombra, pero entre más fuerte sea la luz, más oscura será la sombra y más acentuará el brillo de la luz. Yo seré la sombra de tu luz y te haré el mejor jugador de Japón.
Escuchando todo ese parloteo profundo y lleno de metáforas, Kagami sonrió antes de mirar al de cabello anaranjado.
-¿Y tú, Mikanishiki?
-Al parecer tendré que ayudarte...-El de cabello anaranjado suspiró-Después de todo, si algo le pasa a la luz, la sombra también será afectada.
-En otras palabras, sólo importa que nada le pase a Kuroko, ¿verdad?
-Exacto, Gami-kun.
Tal vez fue por lo absurdo de la situación, pero Kagami no pudo evitar sonreír, esos dos le sacaban de sus cabales constantemente, pero ese tipo de situaciones, con sólo las luces nocturmas y una conversación casual, habían tocado cierto punto que le agradó. Con la mirada vacía de Kuroko y la expresión sarcástica de Mikanishiki observando, murmuró:
-Hagan lo que quieran.
-Haré mi mejor esfuerzo-Y al igual que él, una pequeña sonrisa casi imperceptible se dibujó en el rostro de Kuroko-Y estoy seguro que Hotaru-kun te cuidará bien, Kagami-kun.
-Espera... ¿No vas a comenzar a tratarme igual que a Kuroko, verdad?
-No seas estúpido, Gami-kun. ¡Kuro-chan es especial!
-Eso es un alivio...
-¡Pero no te preocupes, me aseguraré de cuidarte y enseñarte modales de una vez por todas!
-¡No lo hagas!
Los tres siguieron su camino, entre las envolventes luces y sombras de la ciudad nocturna.
...
Un capítulo con demasiados cambios de punto de vista en muy poco tiempo, pero esa es la forma en la que me gusta narrar. Por alguna razón el prólogo es más largo que el primer capítulo pero considerando que la mayoría de él era contenido del manga/anime, supongo que está bien...
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