Sentimientos Enmascarados
Capítulo 3: Memorias de un felino
-¡Hey es por aquí!-llamó Alya al encontrar los asientos que debían ocupar en la sala de se sentó al lado de Nino, mientras que Marinette ocupo el puesto al lado de la morena, y por supuesto, Adrien se sentó al lado de la muchacha de ojos azules.
-Está todo listo- Nino le guiñó un ojo a Alya- Comienza el plan.
La chica respondió riendo maliciosamente y le susurro algo al oído; lo cual Marinette notó.
-Psst Adrien- se acercó al rubio-Mira a esos dos, ¡se ven tan bien juntos!-Adrien río nerviosamente y asintió con la cabeza.
Lo que no sabían era que sus amigos comentaban lo mismo acerca de ellos.
La película en su mayoría transcurrió con normalidad, después de todo las salas de cine son lugares tranquilos, (o eso pensaba Marinette). Adrien intentaba acercarse a ella lo más posible, cosa que pasó desapercibida para ella y que le causo un sufrimiento al pobre chico.
Nino y Alya se encontraban atentos a la película, por un momento se olvidaron de su tarea de cupidos.
-Alya mira- susurro Nino, dirigiendo su mirada hacia Marinette y Adrien.
-No puedo creerlo-
Marinette se encontraba recostada sobre el hombro de Adrien, emitiendo pequeños ronquidos, este a su vez también dormía plácidamente con su cabeza sobre la de la chica. El trabajo de un superhéroe podía ser extenuante a veces.
-Se ven muy tiernos- la morena sonrió irónicamente y golpeo la mejilla de Marinette ligeramente, causándole un sobresalto y que golpeara a Adrien, despertándolo.-Que hermoso efecto dominó-Bromeó Alya. Nino no podía contener su risa, lógicamente a las demás personas en la sala no les agradó mucho.
-Qu…que-Marinette aún estaba algo somnolienta-Lo siento Adrien-dijo entre bostezos-debí haberte incomodado.
No hubo respuesta por parte de Adrien, estaba que hervía literalmente, de no ser por la luz oscura se hubiera notado a kilómetros de distancia que su cara estaba más roja que un tomate, y lo peor de todo, las palabras se le atoraban en la garganta.
Era lo máximo que Adrien se había acercado jamás a una chica que le gustara, no tenía mucha experiencia con esas cosas.
-No…no…-evitaba mirar a Marinette a los ojos-Yo…
-Vaya hermano-Intervino Nino tratando de rescatar a su amigo- ¿Porque estas tan cansado?
-Eh,ya sabes,modelar,clases de piano,chino,esgrima,la escuela y todo eso…-al menos era bueno inventándole excusas a Nino.
-Yo solo me quede muy tarde ayer terminando un diseño- dijo Marinette al ver que Alya seguramente le haría la misma pregunta.
Después de la función, todos salieron. Adrien y Marinette hablaban con fluidez, para sorpresa de Nino y deleite de Alya,la situación se había convertido rápidamente en algo personal para ella, nada le encantaría más que ver a su mejor amiga con un chico que realmente valiera la pena, o con el que al menos tuviera posibilidades.
Si, hace poco Alya se había enterado de los sentimientos de Marinette hacia Chat Noir, por supuesto que le había parecido una locura, y no porque Chat Noir no pudiera fijarse en su amiga, sino porque los superhéroes no tenían tiempo para eso ¿O sí? De todas formas, era un amor poco probable, uno que rayaba los límites de lo platónico.
Los cuatro jóvenes decidieron ir a un restaurant que quedaba a unas pocas cuadras del cine, aún estaba temprano y aunque habían consumido una gran cantidad de palomitas, Alya y Nino no se iban a rendir hasta lograr su objetivo.
Entraron al lugar y tomaron asiento, ordenaron poca comida, pero el sitio era agradable y económico. Después de un rato Alya golpeo a Nino bajo la mesa e hizo un ademán indicando la salida.
La muchacha carraspeó y se levantó de la mesa-Se me olvidaba que…debo ir a comprar algunas cosas, para mi madre.-guiño el ojo sutilmente a Nino.
-Gracias por recordarme Alya que necesito-se quedó pensativo por un momento-¡Papel!-se levantó de la mesa también-Volvemos enseguida.
-Pero ¿no es muy tarde pa…-antes de que Marinette pudiera terminar la oración, ya se habían ido.-Bien, supongo que somos tu y yo Adrien-le sonrió dulcemente.
-Contrólate chico- se escuchó una vocecilla gruñona proveniente de la chaqueta del rubio.
-¿Dijiste algo?
-No, nada-tosió un poco-Entonces, ¿Te gusta diseñar?-trato de sonar lo más natural posible.
-Así es- Marinette puso las manos en la mesa-Como te dije, mi sueño es tener mi propia industria y ser una gigante de la moda en Paris, y en el mundo si es posible- su mirada era soñadora y aspiraba a grandes cosas.
Adrien recordó cuando conoció a Marinette, el día en que decidió desafiar a su padre e ir a la escuela, estaba emocionado, conocería nuevas personas, en un entorno totalmente distinto al que estaba acostumbrado; pero también estaba aterrado.
La única persona a la que conocía era Chloé, y nunca se imaginó que vería a su inocente amiga de la infancia colocar un chicle en uno de los asientos, y aun peor, humillando a casi cada persona que se le cruzara.
Recordó el rostro de Marinette cuando lo vio tratando de quitar el chicle, era una mezcla entre rabia y decepción.-Por supuesto, eres amigo de Chloé-dijo despectivamente y lo aparto, para después colocar una servilleta sobre el chicle y sentarse, ignorando completamente el intento de Adrien de explicar el malentendido.
Y en ese momento Adrien se sintió más asustado que nunca, ya había llamado mucho la atención(cosa que odiaba completamente),ahora peor, que su intento por hacer amigos había fallado totalmente. O eso creía hasta que Nino le brindó su apoyo.
A la salida de la escuela estaba lloviendo a cántaros, al cruzar la entrada la vió, parada mirando hacia el cielo. Adrien titubeo, pero le tendió su sombrilla, después de todo era una buena manera de hacer las paces.
La chica también dudo, lo miro expectante con sus grandes ojos azules, se decidió a tomar lo que él le ofrecía, sus dedos se rozaron por un segundo. Marinette lo había mirado fijamente de nuevo, esta vez no con rabia, si no con detenimiento, como esperando el siguiente movimiento; en ese momento que pareció eterno un rayo cruzo el cielo; de repente la sombrilla se cerró sobre Marinette, causando una explosión de risa en Adrien.
Nunca había reído tanto en su vida, era una sensación totalmente nueva para él, y se intensifico más al ver la hermosa sonrisa de la muchacha.
-Nos vemos mañana-se despidió a la vez que bajaba las escaleras, con una expresión alegre que se no se borraba de su rostro.
-Vaya vaya-Plagg salió de su mochila- Primero día y ya con novia- canturreo
-No seas tonto-una sonrisa boba se le dibujo-Es solo una amiga.
Una amiga que sería la chica de sus sueños, y quizá de sus pesadillas también.
-¿Adrien?- llamó Marinette, devolviéndolo al presente.
-Perdona-sonrió-Es que me acorde de un buen momento.
-Descuida- la chica puso su mano sobre la de él, en señal de comprensión. Aunque no sabía mucho del pasado de Adrien conocía lo que había pasado en su familia, y eso le causaba pesar, aunque ignoraba que el recuerdo de Adrien poco tenía que ver con eso.
En el mismo restaurant, un muchacho alto de ojos azules y cabello castaño esperaba en una mesa, mirando su reloj constantemente y rechazando con enfado a los meseros que le ofrecían comida y demás.
Instantes después una chica de cabello rizado entro sonoramente, respiraba pesadamente y se veía como si hubiera corrido, se dirigió a la mesa del muchacho con rapidez.
-Hey-sonrió, tratando de recuperar el aire-Lamento la tardanza-
-¡Llegas 1 hora tarde!-reclamo el chico.
-Lo lamento-tomo asiento-Pero ya sabes que…
-¡Basta Gabrielle!-se levantó bruscamente, llamando la atención de casi todos los comensales-Es nuestro aniversario-bajo un poco la voz-Ya es malo que me hagas esto todo el tiempo, pero ¿Hoy?
-Alex cariño- la chica trato de calmarlo- Fue un accidente, de verdad, se me olvido…
-¡Se te olvido!¡Ah!-golpeo la mesa, para después soltar un largo suspiro-Mira, no sé si esto pueda funcionar- salió del restaurante, dejando a la muchacha sola.
-Alex…
Marinette miraba de reojo la situación, con todos sus sentidos alerta –Oh oh…-posible akuma a la vista, pensó.
-No puedo creer que le importe tan poco a Gabrielle- el castaño, cabizbajo caminaba lentamente observando una pequeña caja con un anillo. Objeto que se metió al bolsillo-¿Acaso soy tanta basura?
En ese momento una polilla se acercaba volando sutilmente hacia él, entrando en la cajita. El chico cerró los ojos fuertemente…y escucho como una voz se apoderaba de su mente.
-Mi nombre es Hawkmoth-la voz era gruesa y oscura-…y el tuyo será Obliviator, sé que estás cansado de que todos se olviden de ti ¿Duro verdad?, pero no te preocupes, pronto no serás el único al que dejan a un lado. Pero a cambio necesito algo.
-Como ordene Hawkmoth- una sonrisa macabra y un aura oscura lo envolvieron, transformándolo.
-Pobre- exclamó Marinette- Debe ser duro terminar una relación de esa manera.
-Bastante…-Adrien bebió un sorbo de su jugo, pensativo, rogando para que un Akuma no hubiera llegado hasta el chico.
-Alya y Nino tardan bastante- Marinette puso una mueca juguetona- Me pregunto que estarán haciendo.
De repente algo capto la atención de todos, las ventanas del restaurant quebrándose. Las personas que se encontraban cerca se arrojaron al suelo para evitar ser alcanzados por los proyectiles de vidrio. Una figura rodeada de un aura azul; al parecer levitando, entró altivamente.
-Mi nombre es Obliviator-alzo la voz-¡Nunca más volverán a recordar lo que es importante!- empezó a lanzar rayos azules por todo el lugar, la gente terminaba confusa, preguntándose qué hacían allí y quienes eran.
-Marinette, ocúltate-Adrien le indico un hueco bajo la mesa- Voy por ayuda, no te muevas.
El rubio corrió hacia el baño sin que nadie se diera cuenta y cerro con llave, para evitar posibles inconvenientes.
-¿Plagg?-llamó-¿Dónde rayos te has metido?
-¿Trabajos a esta hora?-gruño el Kwami-¿Qué tienes en la cabeza? ¿Queso?
-Aunque tuviera queso seguiría siendo más inteligente que tu- le dijo Adrien-¡Plagg!¡Transfórmame!
Salió por la pequeña ventana del baño, subió al tejado y después salto hacia el interior del restaurante a través de las ventanas rotas.
-Lamento decirte que tendrás que olvidarte de todo esto ahora mismo-guiño el ojo, dirigiéndose hacia el villano-Un gusto, Chat Noir.
-Estúpido estorbo- maldijo Obliviator-Prepárate para borrar tu identidad gato-lanzo diversos rayos hacia él, pero Chat los esquivó saltando hacia unas mesas, cayendo cerca de donde estaba, rápidamente hecho una mirada hacia donde se supone debía estar Marinette, pero no la hallo.
-Rayos-dijo en voz baja y se levantó, colocándose al frente del Akumatizado-¿Es todo lo que tienes?
-No empieces lo bueno sin mi chaton-detrás de él Ladybug entraba en escena.
Ambos atacaron al mismo tiempo, cada uno como podía. El villano mando un rayo a Ladybug, la heroína salto cayendo aparatosamente sobre una mesa, pero evitando el ataque.
-¡Cuidado Chat!-advirtió Ladybug al ver que su compañero se abalanzaba sobre Obliviator, el villano ya había preparado un ataque y para Chat Noir fue imposible esquivarlo.
-Parece que el gatito ahora es un gato perdido, que lástima-lanzo una carcajada maligna-Nos vemos bicho, tengo una Gabrielle a quien borrar.
-Ni en tus mejores memorias-Ladybug uso su yoyo, para tomarlo de los tobillos y hacerlo girar hacia la barra del restaurante. De un salto estuvo al lado de Chat Noir, que estaba en el piso algo desorientado,
-¿Chat?¿¡Chat!?-le sacudió un poco -¿Te encuentras bien?
-¿Quién eres tú? ¿Una especie de cosplayer o qué? ¿¡Espera?!¿Porque tengo un traje de gato?
-No hay tiempo para explicaciones-Ladybug lo tomo de la muñeca y corrió con el hacia donde se encontraba Obliviator, que había salido ya y se encontraba propagando el caos no muy lejos. Aunque en el fondo le dolía que Chat se olvidara de ella tenía que liberar el Akuma y controlar sus propios sentimientos.
-¡Oye!-grito Chat Noir-¡Esto es secuestro!
-Obliviator…-La heroína apretó los dientes con furia, pero después respiró profundamente. Tener los mismos sentimientos que el Akuma no le iba a ayudar mucho-Ya llego la hora de parar esto ¡Lucky Charm!
En sus manos apareció una sombrilla ¿de qué le podría servir? Observó su alrededor, ya tenía un plan.
-¡Chat!-al mismo tiempo uso la sombrilla para bloquear los ataques del villano. Entornó los ojos al recordar que Chat no sabía quién era-¡Tu!-le era difícil hablar mientras saltaba y esquivaba-¡Escúchame!
-Oye…no tengo idea de que está pasando- el héroe estaba acurrucado debajo de un banco-Pero no me gusta.
-Confia en ti- por poco un rayo del akuma la alcanza- Sé que ahí adentro esta tu Chat Noir, sigue tu instinto.
Era hora de arriesgar para Ladybug, mando la sombrilla lejos y en un momento de descuido golpeó al villano, instantáneamente un objeto voló de su bolsillo.
-¡Sigue las voces que hay en ti!
-¡Cataclismo!- Chat Noir puso su mano en el objeto que cayó, el Akuma salió de él.
-¡¿Qué rayos fue eso?!
-Adiós pequeño Akuma-Ladybug ya había purificado a la mariposa, dejándola volar.
-Oye Chat-se acercó al chico, con rostro de preocupación-Lo hiciste muy bien.
-Gracias desconocida.
-¡Miraculous Ladybug!- todo volvió a la normalidad, las personas recuperaron su memoria, el restaurante volvió a la normalidad y el muchacho perdió su forma de villano.
-Ten- Ladybug le entrego la caja amablemente- Creo que tienes algo que hacer-le guiño un ojo. El chico sonrió, asintió y corrió hacia el restaurante.
-¿Qué paso aquí?-Chat Noir se tocaba la cabeza, no recuerdo la pelea.
-Tranquilo Gatito- le respondió Ladybug en un tono seductor-Lo importante es que lo logramos. Juntos
-¡Mari tienes que ver esto!-la aludida se encontraba en la entrada del restaurante, Alya venia corriendo, con celular en mano y Nino detrás-¡Esto fue genial! No puedo creer que Chat haya olvidado todo.
- Al final salvaron el dia-dijo Marinette entusiasta.
-¿Y Adrien?-pregunto Nino.
-Es cierto- Marinette miro hacia el interior del restaurante-Desapareció hace un buen rato, me pregunto qué le paso- de pronto lo vio, caminando hacia ellos.
-Lo lamento- se excusó- Alguien me encerró en el baño, supongo que por seguridad.
-Valla noche- suspiró Nino- Vamos a casa ya.
Camino a la estación del metro Alya no paraba de hablar sobre lo increíble que iba a ser ese video en su Ladyblog, Nino se sintió satisfecho acerca de cómo resulto su plan.
Todos tomaron caminos distintos, Marinette se despidió de Adrien con un fuerte abrazo, no supo porque. Pero sus ojos verdes tenían algo cálido y extrañamente familiar.
-¿Sabes que es raro Tikki?-Marinette se encontraba en su terraza, le agradaba ver las estrellas, sobretodo en esa noche cuando el cielo estaba repleto de ellas. Le daban inspiración, y un buen lugar para pensar.
-¿Qué?-la Kwami abrazaba como podía la cara de su portadora.
-Chat Noir…se olvidó de mi…eso significa que ¿Soy importante?-miró al cielo con ilusión, sonrojándose un poco.
-Es probable- la criatura roja revoloteo un poco alrededor de Marinette- Eres su compañera, no son nada el uno sin el otro.
-Ay Chat Noir…-suspiró amargamente-Espero que algún día te fijes en mí, con o sin máscara.
-Si el día debe llegar…llegara-dijo Tikki-Cambiando de tema, ¿Qué tal tu noche? Adrien es un chico muy dulce, y te divertiste, con todo y Akuma.
-Así es-rio Marinette- Adrien es muy bueno…-cerro un poco los ojos-Diré algo un poco loco pero, si Chat Noir no existiera quizá vería a Adrien de otra manera.
Quizá
Espero que les haya gustado el capítulo: D,la verdad soy un desastre narrando escenas de batalla e inventando Akumas y todo eso, pero hago mi mejor esfuerzo por ustedes.
Gracias a Princess Viris Potter y a por comentar! ;) me inspiran a escribir aún más.
Nos leemos hasta el siguiente capítulo.
-Chess
