Hola hermosuras, hoy vengo con algo parecido a un song fic, es una canción de Bruno Mars. Espero que les guste muchísimo.

Aclaraciones: lo que está en cursiva dentro del texto sin recuerdos. Hiro Mashima es el dueño de todos los personajes de Fairy Tail.

Con ustedes:

Tristeza – Día 12.


Doy otro bote en la cama, las cobijas están esparcidas por todo el colchón y aunque trato de quedarme dormido y no seguir pensando en cosas que me deprimen, es imposible. Es la misma cama, pero ahora parece un poco más grande, más fría, muchísimo más vacía.

Veo al techo como si fuera lo más entretenido del mundo, perdido en mis pensamientos, los sucesos de todo lo que ha pasado en estos últimos meses me bombardean, en la soledad y el silencio de mi habitación me hieren el corazón y mis sentimientos, me hacen recordar que soy un estúpido.

Es inútil, poder olvidar todo o tener el poder para retroceder el tiempo es lo único que quiero, sin embargo eso es prácticamente imposible. Cierro los ojos fuertemente cuando me doy cuenta que las lágrimas volvieron a llenar mis ojos y me torturan con un dolor en el pecho y la garganta para poder salir, no quiero seguir llorando, no entiendo como toda mi fuerza física no puede detener mi llanto, la extraño tanto.

Tomo mi celular, de nuevo, como por millonésima vez y la busco en mis contactos, me tiene bloqueado, en cada una de sus redes sociales y solo necesito que me perdoné, que volvamos a tener la relación que teníamos, que venga a nuestro fuerte hecho de almohadas aquí en casa y que me diga con su voz que me ama, que nunca me va a dejar, que soy lo más importante para ella mientras nuestras pieles se rozan, sin embargo Juvia ya no desea estar conmigo.

Fotos, hay muchas imágenes de los dos, de muchos momentos vividos, de tantas sonrisas y palabras pronunciadas, pero yo solo tengo muy pocas en mi celular, debí haber tomado más y no dejar que Juvia solo se encargará de hacerlo, ocho fotos y ahora se han convertido en mi mayor tesoro, fue lo único que logré recuperar cuando me di cuenta que la había perdido.

Ocho de la noche, viernes con cielo despejado y con muchas invitaciones para salir, pero no tengo ganas de hacer absolutamente nada, debe ser que me di cuenta que precisamente por eso la perdí, fue uno de mis tantos errores.

"Recuerda que hoy es mi recital de baile, por favor no faltes, lo único que necesito para que todo me salga bien eres tú, te amo mucho, Gray. ¿Me prometes que vas a estar ahí?"

"¿No ves que estoy hablando por teléfono? Cállate que no me dejas escuchar"

Tenía tantos amigos, tantos vicios, creí que lo que hacía me convertía en un hombre a la moda, popular y con muchas mujeres muriéndose por mi, me sentía todo un hombre, el más macho de todos. Ahora entiendo que no es cuestión de tener a todas las mujeres en la palma de tu mano lo que te hace hombre, sino que mantener a una mujer que te ama verdaderamente y que daría todo por ti a tu lado es a lo que mi padre llamaba ser un hombre, debí haberlo escuchado.

"Gray, hoy es el recital de Juvia ¿Por qué estás vestido así? "

"Porque hoy es la fiesta más grande de toda la universidad, no pienso faltar, desilusionaría a muchas personas si no voy"

"Pero si vas a esa fiesta desilusionarás a Juvia, que es más importante que todos esos falsos a los que tú llamas amigos"

"No te metas en mi vida viejo, ella siempre me entiende, sabe que hay muchas cosas más importantes"

Dejó mi celular en la mesa de noche, trato de respirar normalmente pero el dolor en mi pecho no me lo permite, me acuesto en la cama, me hago un ovillo y trato de que mi agitado corazón deje de causarme esa sensación de tristeza e infinita depresión, pero él sabe que ella es su única dueña y entiende que la necesito, que debo verla, besarla, sentir su piel diciéndole que la amo. Ahora debo decirle que eso no es posible, parece no entender que ella ya no va a volver, que su decisión fue definitiva y radical.

"Hola amor, no sé porque no viniste a verme bailar, tal vez tenías algo muy importante que hacer, por favor llámame, estoy preocupada por ti...Vamos a tomar un café con todo el grupo, no dudes en llamarme, te voy a contestar aunque a ellos no les guste que usemos el teléfono cuando estamos reunidos."

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"Sabes que no me gusta reclamarte, pero ver esas imágenes en Facebook divirtiéndote mientras yo te espere cada segundo en el escenario, ilusionándome cuando alguien entraba por la entrada del auditorio pensando que eras tú, no creo que sea justo para mí"

"¿Qué quieres que haga? No iba a aburrirme en tus estúpidas presentaciones mientras me perdía la mejor fiesta de todo el año"

"Sabes que el baile es lo más importante para mí, que deseo que tú estés a mi lado, apoyándome, pero no creo que pueda seguir con alguien que no comparte mis sueños...Sé que te besaste con Ángel en esa fiesta y no puedo seguir con esto Gray, ya no puedo más, no puedo seguir llorando cinco veces a la semana porque cada vez que la cagas ni siquiera me pides perdón, no te importan mis sentimientos, mi sinceridad, todo lo que te doy...No puedo seguir ocultándole a mi primo que me lastimas con tus acciones para que no te haga nada, llorando contra la almohada porque no puedo llorar ni desahogarme libremente...No Gray, lo que hiciste hoy fue demasiado, yo estaría mejor sin ti"

"¿Sabes qué? Cuando estés más tranquila llámame, estás diciendo idioteces, tú no puedes vivir sin mí, me da risa que creas que puedas ser capaz de dejarme cuando esta conversación ya la hemos tenido más de diez veces, además te recuerdo que puedo hacer lo que se me da la gana con mi vida, Juvia."

"Esta vez es en serio, Gray. Puedes quedarte con Ángel o con no sé cuántas otras mujeres tengas, haz lo que se te de la gana, pero por favor no me vuelvas a buscar, adiós para siempre."

Mi celular suena demostrando que tengo una llamada entrante, me escurro rápidamente en mi cama esperando que sea ella, que haya recapacitado y aceptado mis disculpas pero no es nada de lo que pienso, mi ilusión acaba de ser asesinada y yo aprieto mis palmas fuertemente para controlar esta aflicción.

— Hola Gray, ¿Cómo estás hermano? -¿Qué cómo estoy? Me estoy muriendo, lenta y dolorosamente, carcomiéndome de la rabia y a punto de cortarme las venas sintiéndome la peor escoria y el más imbécil de este mundo, de todo el universo.

— Estoy bien, Natsu. –Miento, mi orgullo me impide aceptar que necesito a Juvia, que la única razón por la que ella no está a mi lado es toda mi culpa.

— Bro, estamos en un bar, pensé que lo mejor para ti era que salieras de tu apartamento y vinieras un poco para que tomaras aire.

— Ya estoy en mi cama, Natsu. ¿Te parece si salimos mañana?

— Gray, han pasado cuatro meses, no me gusta verte así, por favor Bro. -¿Cuatro meses no más? Pensé que había sido toda una eternidad, para mí lo es, cada segundo sin ella se asemeja a un siglo.

— ¿Ella va a estar ahí? –Natsu suspira y sé que me he oído como un loco desesperado, pero así me encuentro, quiero al menos tener una oportunidad para ver a Juvia.

— No Gray, sabes que soy tu amigo, pero también soy el de ella, no te diría que vinieras si ella estuviera aquí, no quiero causarle dolor a ninguno de los dos.

— Dile que vaya, por favor. Quiero tener una oportunidad, decirle de nuevo que lo siento, no quiero perderla, no puedo vivir así. –Natsu gruñe, ¿No entiende que la quiero, que la necesito? Él piensa que Juvia tomó la mejor decisión de su vida alejándose de mí y tomando su propio camino, él también me advirtió que si no cambiaba la iba a perder, a él tampoco lo escuché.

— Gray, ya hemos hablado de esto, si quieres venir te espero acá. Pero te aconsejo que vengas, debo decirte algo.

— ¿Es sobre Juvia? -Natsu me cuelga, después de lo que pasó con Juvia y de todo el apoyo que necesite para lograr salir del hueco donde caí por la ausencia de mi novia, él fue el único que estuvo ahí, el único que me dijo que podía seguir sin ella y yo que lo había cambiado y despreciado por todos esos malditos, que imbécil fui, ¿Por qué no me di cuenta antes de todas las cosas que estaba haciendo mal? ¿Por qué no vi que mis acciones iban a terminar acabando y destrozando mi vida?

Al colgar el teléfono vuelvo al silencio de mi habitación, necesito salir, dejar de pensar en esto o enloqueceré. Decido entonces que lo mejor para mí es salir y despejar mi mente, asimilar que Juvia ya no volverá a mí no es nada fácil.

Me alisto, es lo mejor que puedo hacer, salgo de mi habitación y huyó de mi soledad, cierro la puerta y empiezo a caminar en dirección al bar, ahí están las personas que quedaron después de que renuncie a la vida loca y sin sentido que llevaba, cuando me enteré que todo lo que hacía alejó a Juvia de mi.

"Holi, soy Juvia Loxar, en este momento no puedo atenderte, por favor deja tu menaje después del tono"

"Hola, soy Juvia Loxar, deja tu mensaje después del tono, si eres Gray deja de llenar mi contestadora, entiende que no quiero hablar contigo y que ya no somos nada"

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"¿Qué haces acá, desgraciado?"

"Quiero ver a Juvia, necesito hablar con ella"

"Juvia me dijo que te había dejado las cosas claras, menos mal abrió los ojos, pensé que nunca lo iba a hacer. Cabe aclararte que si vuelves a aparecerte por acá te rompo la cara, idiota"

Veo a Natsu en una mesa cerca a la barra, están Lucy, Levy y Meredy con él ¿Podría ser más incomodo? Son las mejores amigas de Juvia, ya se han atrevido a decirme de qué me voy a morir, sé que no aguantare ni un solo reclamo mas sin romperme a llorar.

Natsu al verme se levanta y me indica que vaya con un gesto de su mano, la música es suave y puedo escuchar sus voces, las tres me saludan cordialmente, sé que fingen diplomacia por Natsu porque me odian, me detestan por todo aquello que le hice a Juvia pensando que ella siempre estaría a mi lado y que no la lastimaría.

— Hola –Respondo ante sus saludos y me siento, pido una cerveza, algo muy suave teniendo en cuenta que hasta drogas me metía cuando tenía la oportunidad.

La canción actual se acaba y una nueva suena, es nuestra canción en la radio, pero no suena igual, no siento la felicidad que siempre me invadía al escucharla y ver sus ojos azules con ese brillo porque le recordaba a mi, los sentimientos han cambiado, mis ojos son débiles y se vuelven a llenar de lágrimas, pero debo ser fuerte, no puedo dejarme vencer por una canción.

Todos están concentrados en su conversación, fluidamente hablan de cosas de las cuales no quiero ser partícipe, Meredy de repente habla sobre un tema que sabe que me duele, me refriega en la cara todo lo que he hecho pero lo hace sutilmente, cuando nuestros amigos hablan de Juvia, todo lo que hace es destrozarme.

— La última presentación de Juvia fue todo un éxito, los directores de la mejor escuela de ballet de París han contactado con ella, quieren becarla. –porque mi corazón se rompe un poco cuando oigo tu nombre. Duele, esas fisuras que se van extendiendo, me destrozan.

Era demasiado joven, demasiado tonto para darme cuenta, — Rogue, su novio habló con algunos de sus conocidos, él logró que unos caza talentos la vieran en su último recital, quedaron encantados con Juvia. ¿Y quién no? –Juvia aceptó al hermano de una de sus compañeras de baile como novio, me supero bastante rápido, fue muy doloroso saber que había encontrado a alguien que si la valorará, a un hombre que daría su vida por ella.

— Juvia es todo un tesoro, sería demasiado idiota si alguien la deja ir. — ¡Lucy! –Natsu la regaña, ya estoy acostumbrado a sus indirectas, tal vez yo también estoy de acuerdo con ella.

— Ayer Rogue la felicitó con un ramo de flores, esas rosas azules que tanto le gustan a ella. Se le ve muy enamorado. –Ahora es Levy la que me tortura, no quiero escucharlas, no puedo saber lo felices que son, no quiero ver cómo ese hombre se comporta mucho mejor que yo con Juvia y que mis posibilidades por recuperarla son nulas.

"¿Qué te pasa? Estás muy callada"

"Pues...sabes...hoy es San Valentín, los novios se dan cosas bonitas y es un día muy romántico, pensé que ibas a comprarme unas rosas o tal vez unos chocolates, quería salir a un lugar bonito contigo...Además, mira, yo te hice algo"

"Juvia no seas boba, esas tontas celebraciones son solo creaciones del mercado para que los consumistas gasten todo su dinero en estupideces como esas"

"Pero, tal vez podemos hacer nuestro propio San Valentín, diferente a todos los demás para que no seamos tontos consumistas. Ya pensaré en algo, por lo pronto toma tu regalo, recíbelo, es una linda bufanda, la tejí para ti"

"No tomes mi mano, Juvia. Sabes que no me gusta que hagas estas cosas en público...¿Y qué es esto? Odio los accesorios, no estoy para eso ahorita, tengo que verme con mis compañeros, no tengo tiempo para andar con estas bobadas hoy. Puedes quedártela."

Debería haberte comprado flores y sujetado tu mano. Debería haberte dado todas mis horas

cuando tuve la oportunidad, llevarte a todas las fiestas, porque todo lo que querías era bailar, ahora mi nena está bailando, pero está bailando con otro hombre.

— ¡Qué hermoso! –todas la chicas suspiran, como si eso fuera lo más romántico del mundo y moviera sus sentimientos. — Eso era lo que Juvia necesitaba, un novio que la ayudara a cumplir sus sueños y que fuera lindo con ella.

— ¿Podríamos cambiar de tema? –Mis palabras salen por instinto, esto es algo que no puedo soportar, vine porque pensé que podía tener un respiro y olvidarme momentáneamente de ella pero ahora estoy peor que cuando salí de mi apartamento, en este momento sé que Juvia ha encontrado un buen hombre y yo no le llego ni a los tobillos. Qué nunca más la volveré a tener a mi lado, sin embargo estoy seguro que yo podría cambiar por ella, nunca más volver a herir sus sentimientos, escucharla, decirle lo hermosa que se ve con cualquier vestido que se ponga, ir a sus presentaciones y valorar su arte, podría hacerlo todo por ella.

— No –Lucy me mira fijamente con sus ojos chocolate, parece disfrutar lo que me está haciendo, se jacta con cada palabra. — Tienes que entender que ella está mejor sin ti.

— Juvia está utilizándolo para olvidarse de mi. ¿Contenta? –Gritó todo lo que siento, sé que me amaba demasiado, no pudo haber borrado sus sentimientos tan rápido. Ellas se quedan calladas, parece que he acertado con mi aseveración.

— En poco tiempo lo habrá logrado, te olvidara y se enamorará de Rogue. –Levy me dice esas palabras de la forma más dura posible y algo dentro de mi termina por romperse, sé que es cierto, Juvia terminará olvidando mi rostro y amará a ese Rogue.

— ¿Para eso me trajeron aquí? ¿Para burlarse de mí? –miro indignado a Natsu, pensé que éramos amigos. Me levanto enojado y tomo mi chaqueta, Natsu se levanta conmigo y las amigas de Juvia parecen reírse de mí.

— No, Gray. La verdadera razón por la que te dije que vinieras es porque debes saberlo...— ¿Saber que? –la mirada de Natsu me asusta, es algo muy grave para que él se demore en decirlo cuando siempre dice las cosas atravesadamente.

— Juvia se va mañana del todo para Francia, aceptó la beca y se va con Rogue a empezar una nueva vida. Su vuelo sale a las cinco de la mañana –las fuerzas de mis pies parecen extinguirse y me siento en la silla, todo mi mundo da vueltas, no, no quiero que se vaya para siempre de mi vida.

Mi orgullo, mi ego, mis necesidades, y mis hábitos egoístas causaron que una chica fuerte y buena como ella se fuera de mi vida.

Ahora, nunca, nunca llegaré a limpiar el desastre que causé y me atormenta cada vez que cierro los ojos.

No puedo, no quiero perderla, salgo corriendo de ese lugar, me meto en la cabeza que no es cierto, repito muchas frases en mi mente, recuerdo cada momento, cada palabra que pronuncie para lastimarla, todo tiene sentido. Juvia se aleja de mí porque no quiere que la siga hiriendo, lastimando, soy el peor hombre sobre la tierra.

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Sentado en una banca del parque central pasó la noche, cerca al lago donde le pedí que fuéramos novios, cuando no me había dejado corromper por el mundo y todavía era un hombre, alguien que la amaba con locura y que había hecho lo posible porque ella correspondiera a mis sentimientos, tal vez me acostumbre a tenerla y estaba tan seguro de que nunca me iba a dejar que simplemente me dediqué a tratarla mal, a alzar la voz y pensar que eso me hacía más hombre delante de los demás. Qué equivocado estaba.

Hace mucho frío, el parque está completamente solo y no me importa ni mi propia seguridad. Yo solo quiero que Juvia vuelva, que me diga que me ama y que está dispuesta a darme una segunda oportunidad, pero eso no pasará, ella decidió irse muy lejos de mi, a otro continente.

Miro mi reloj, son las tres y media de la mañana, me levanto como un resorte de esa silla, corro y corro, hay tiempo, aún puedo verla por última vez y decirle todas aquellas cosas que no le dije, desearle que sea muy feliz.

Cuando llegó a la autopista no hay ni un solo auto, necesito un maldito taxi, necesito llegar antes de que entre a la sala de espera y nunca más la pueda volver a ver. El aeropuerto queda al otro lado de la cuidad, veo unas luces y me doy cuenta del color amarillo del auto, estiro mi mano para tomarlo pero sigue derecho sin detenerse por mi e iba totalmente vacío.

Digo malas palabras y cuando veo que otro taxi se aproxima no dudó en echarme encima de él, frena ruidosamente y lo abordo.

— Lléveme al aeropuerto, ahora –El conductor me dice que estoy loco pero no me importa, le doy dinero extra cuando llegamos porque no me puedo quedar a esperar las vueltas, reviso nuevamente mi reloj, puede que aún haya esperanza.

Entró corriendo, busco por las pantallas donde puede estar su vuelo, para mi desgracia es la puerta catorce y debo seguir corriendo para alcanzarla.

Tratando de recuperar el aliento la busco con mi mirada, ahí está, está al lado de ese peli negro idiota, están a punto de abordar el avión.

— Juvia –Grito desesperado para que no lo haga, ella voltea y abre mucho sus ojos azules, su hermoso rostro llena toda mi pupila, hace tanto no la veo, no quiero olvidar su rostro.

— ¿Qué haces acá, idiota? –Rogue sale a la defensa de Juvia, ella se corre para atrás dando pasos lejos de mi.

— Ya vamos a cerrar las puertas del avión, por favor apresúrense. –La señorita les da ese mensaje y yo pongo mis manos al frente para que se calmen y vean que vengo en paz.

— Solo quiero decirte algo, Juvia. –Rogue niega con la cabeza y la toma de la cintura hacia él, dos meses y cree que Juvia le pertenece, ella no pudo haber eliminado tres años de su memoria, nuestra relación es más larga.

— Ya tenemos que irnos. –Dice el peli negro, yo le pido con mis ojos unos segundos.

— Solo quiero decirte algo antes de que desaparezcas de mi vida, Juvia. –La peli azul se retira del abrazo posesivo de Rogue, se cruza de brazos y me mira.

— ¿Qué quieres? –Es tan difícil estar frente a ella sin poder besarla, sabiendo que la he perdido, conociendo de antemano que ese chico enfrente mío es lo mejor para ella.

— Juvia, no te pediré que vuelvas conmigo, no te rogare diciendo que si te vas mi vida se acabará, no te confesaré que no he dejado de pensar en ti cada noche y que no puedo dormir desde que te fuiste, no te diré que me alegra que hayas conseguido a alguien que te ame aunque me rompa el corazón en mil pedazos. No, no vine para eso...Aunque duela,

seré yo el primero en decir que estaba equivocado, sé que probablemente sea demasiado tarde como para intentarlo y disculparme por mis errores.

— El avión está a punto de cerrar sus puertas, ya no podremos esperarlos.

— ¡Juvia! –Rogue la llama para que vaya con él dentro del avión, pero ella ha puesto atención a cada una de mis palabras y debo terminar de decirle lo que siento antes de que nunca más la vuelva a ver.

— Solo quiero que sepas que espero que él te compre flores, espero que él te sujete la mano.

Que te dé todas sus horas cuando tenga la oportunidad, te lleve a todas las fiestas porque todavía recuerdo cuánto te encanta bailar.

Que haga todas las cosas que yo debería haber hecho, cuando era tu hombre. –Sus ojos se llenan de lágrimas, los míos también, por primera vez en mi vida lloro delante de ella, pero sonrío para hacerme el fuerte y no sentirme patético.

— Lo siento, perdóname por todos mis errores, por todos esos, soy humano y era un idiota pero ahora que sé que te perdí, se lo que se siente amar y el amor es desear la felicidad del ser querido, entonces deseo que cumplas todos tus sueños, recorre todos esos escenarios que un día me nombraste, atrae y enamora mucho público...Te amo, sé que debí decírtelo cuando tuve la oportunidad pero quiero que te quede claro que nunca conocí a alguien como tú y que me arrepiento de haberte perdido, pero como te amo espero que él haga todas las cosas que yo debería haber hecho cuando era tu hombre.

— Las vamos a cerrar ahora.

— ¿Puede esperar? ¿No ve que esto es muy importante? –Juvia le grita a esa mujer y Rogue pasa saliva.

— No puedes renunciar a tu beca quedándote con este hombre, volverá a ser igual, Juvia.

— Yo no quiero que te quedes, yo deseo que vayas por tus sueños. –Miento y observo cada movimiento. — Eso era lo único que quería decir, no tienes porque alarmarte, Rogue. –Doy media vuelta y tomo el camino que me aleja de ella.

— ¡Espera! –Juvia grita y me giro para verla, mis lágrimas se deslizan por mis mejillas, Rogue la toma del brazo y le dice cosas, no soy capaz de escucharlo pero veo como señala el avión. Ella se suelta y me mira con sus lágrimas esparcidas por sus mejillas.

— Debí haber contestado tus llamadas, pude ahorrarnos algo de sufrimiento, yo solo quería que el hombre del que me enamore volviera.

— Lamento haberme convertido en esto, haré todo lo posible para volver a ser el de antes.

— Hagan lo que quieran –Algo enojada la azafata va a la puerta y va a cerrar el acceso al puente que comunica con el avión, si Juvia da un paso hacia atrás y va para que no pierda su vuelo la habré perdido para siempre, mientras que si viene a mi y me dice que me perdona tendré una esperanza y yo mismo me encargaré de volver a conquistarla, iría a Francia con ella renunciando a todos mis sueños.

Veo su movimiento, ella ve a la mujer cerrar el puente de acceso, ve a Rogue que está igual que asustado que yo y luego me ve, entre lágrimas una sonrisa se forma en sus labios. — Soy una tonta –Susurra entre dientes, sus pies se mueven y camina hacia adelante, Juvia se ha movido hacia mi.


Fin del OS hermosuras, los amo demasiado, la canción es When I Was Your Man de mi sexy y hermoso Bruno Mars.

Pregunta: ¿Ustedes perdonarían a alguien así?

Los quiero mucho. Bye.