Hola! Esta historia está conformada por dos capítulos, este y el día 15, perdedor.
Me inspiré un poco en la serie Miraculous Ladybug (la amo) y de una vez quiero dejarles en claro que yo no odio a ningún personaje, pero quería hacer a algunos malos en esta historia. Espero que la disfruten.
Con ustedes:
Héroes y villanos – Día 13
Bruscamente el cuerpo de la chica cayó al suelo mientras una risa malévola se escuchaba desde lo más alto de una antena transmisora, la joven que se hallaba en el piso trato por todos los medios posibles de sacar de su boca la tierra que había alcanzado a tragar al caer, pero lo único que logró fue que al toser se llenará de tierra su hermoso traje que la caracterizaba como la heroína de la ciudad.
Cabello azul ondulado y atado en una coleta, cuerpo delgado y esbelto, traje azul brillante y con botas de lluvia y sin olvidar la máscara mágica que protege su identidad, no había duda alguna, se trataba de la mujer más valiente y con poderes de agua en la ciudad de Fairy Tail, Watergirl.
Rápidamente alzó la mirada y vio a su enemigo directamente, no podía perderlo de vista pues un descuido en medio de la batalla y sería fatal para ella o peor aún para los civiles que ajenos al grave peligro al que estaban expuestos realizaban sus actividades con normalidad.
Se levantó rápidamente no sin antes acariciar su cadera y parte de su cola que había amortiguado el golpe, estaba en una gran desventaja y no era para menos pues al tener ese tipo de poderes de agua su cuerpo claramente era conductor de electricidad, haciéndole mucho daño y por más que intentará atacarlo cada uno de sus esfuerzos eran inútiles.
— ¡Por fin podré tener tus poderes! Entrégame tu exceed y te dejaré vivir –La joven retrocedió al ver la cercanía del villano, era rápido y se podía transportar por medio de los cables conductores y ella aún se estaba recuperando del anterior ataque, por instinto tomó el pequeño objeto al que ese hombre se refería, su pequeño amigo que cuando ella se convertía quedaba inmóvil para prestarle todos sus poderes, aquel pequeño que encontró por casualidad y que con ella luchaba por la justicia y el bienestar de los humanos. Estaba muy equivocado si pensaba que se lo iba a dar tan fácilmente, "Teru" como ella lo nombraba era su mejor amigo y así le rompiera todos los huesos lo iba a proteger, los exceed no podían caer en malas manos porque sería demasiado peligroso, como en esta oportunidad.
Watergirl trató de protegerse con un escudo de agua pues sabía que no podía soportar un nuevo ataque. Conocía de antemano que necesitaba ayuda, que ese hombre tenía los poderes que iban en contra de su habilidad, pero perdió las esperanzas en ese momento. Cerró los ojos con fuerza y se preparó para recibir una nueva y dolorosa ráfaga de electricidad, sin embargo nada ocurrió después de unos dolorosos y angustiosos segundos de espera, respiró con alivio al ver las manos del villano congeladas y a alguien que le resultaba demasiado familiar delante de ella protegiéndola para que nada malo le ocurriera.
— Parece que estás teniendo problemas. –Y ahí estaba, con su traje de hielo que resplandecía con el sol aunque en esos instantes todo estuviera muy oscuro por la tormenta eléctrica que provocaban los poderes de ese hombre, hizo una entrada excepcional salvándola de un golpe que pudo haberle causado hasta la muerte, nadie como Iceboy para llamar la atención y le encantaba que todos lo vieran en acción, ser la cara de las portadas en las revistas y aparecer en cada uno de los medios de comunicación, esto tenía una razón, todas sus acciones eran únicamente para acaparar la atención de la joven heroína. Para su desgracia a Watergirl no le atraía el chico de hielo, pues su corazón ya lo ocupaba otro hombre, pero le alegraba verlo en ese lugar, con él podía pelear en contra de ese villano y salvar a todos los ciudadanos.
— ¿Dónde diablos estabas? ¡Iceboy! –El chico tranquilamente levantó a la joven que estaba en el suelo, bastante dolorida y la abrazó fuertemente.
— ¿Estás bien, hermosa? –Le molestaba la forma tan descarada como Iceboy le coqueteaba, aunque parecía muy valiente era muy tierna y algo tímida, sin embargo la mascara le daba fuerzas y podía ser otra persona, alguien que no era un cero a la izquierda como lo era la joven que era en su vida normal.
— Lo estuviera si hubieras llegado antes -y como todas las veces que se encontraban, Iceboy le dio un corto beso en la mano en un acto de elegancia y mucho estilo. Para Watergirl no era un secreto todo lo que él sentía por ella y es que era más que evidente que ese joven estaba loco por la heroína, pero ella fiel a lo que sentía por el chico que habitaba en su corazón no le daba esperanzas, alas o algún indicio.
— Mi lady, perdón por hacerte esperar. Yo me encargo, puedes descansar. –Le pico el ojo bajo ese antifaz mágico que ocultaba su identidad. El villano enojado porque nadie le estaba poniendo la atención que necesitaba, gritó y con su poder invocó un rayo proveniente de las torres eléctricas dispuesto a golpear a los jóvenes.
— ¡Cuidado! –Gritó Watergirl y con agilidad el chico la alzó con sus brazos sin hacer un mayor esfuerzo y la libró del peligro.
— Eres tan hermosa –La joven puso sus ojos en blanco, estaba aprovechando que la tenía en sus brazos para sentir su cuerpo, definitivamente Watergirl lo traía loco.
— ¡No te aproveches! Deja de tocarme el trasero –La peli azul gritó abochornada y Iceboy sonrió algo malicioso saliéndose con la suya.
— Lo siento, mi Lady –Suavemente la acomodó encima del techo de un auto y le acarició la mejilla. — Recupérate pronto, lo alejaré de ti para que deje de atacarte. Cuando lo arrincone allá, saltaras y atraparás su exceed. –La joven asintió y vio como Iceboy se alejaba de ella para encargarse del villano, se recostó en el techo del auto y lo vio pelear mientras intentaba que su cuerpo se recuperará, se encontraba bastante herida y si no fuera por su exceed de agua que le daba fuerzas hubiera muerto con tan solo tocar la electricidad.
— Cuídate, Iceboy. –El joven sonrió emocionado ante las palabras de Watergirl, le gustaba pensar que ella podía preocuparse por él y se rascó la nariz muy presumido, confiaba tanto en sus habilidades que nada era un impedimento para él, le gustaba mejor pelear al lado de Watergirl, pero en estos momentos lo hacía para protegerla y se sentía más motivado que nunca.
— Dame el exceed de la chica y el tuyo y te juro que no les haré daño –Iceboy hecho sus cabellos hacia atrás muy orgulloso, con una sonrisa en la boca y negando con la cabeza demostrando que le parecía muy divertida la situación.
— ¿Debo agradecerte por tu estúpida oferta? Soy yo quien debe decir que debes calmarte y entregar tu exceed o te haré mucho daño. –La manera de hablar de Iceboy era muy humillante y degradante para Electricman, enojado lanzó tres rayos provenientes de los postes eléctricos en dirección al joven, pero sin ningún problema los esquivó y se puso encima de uno de los cables en lo más alto de las torres.
— ¡Lo hiciste demasiado fácil! Fue muy aburrido –El villano totalmente seguro de que tenía la batalla ganada porque podía electrocutar a Iceboy por medio de los cables, usó al máximo sus poderes y le dio la espalda para no ver el cadáver. Caminó hacia Watergirl con la intención de quitarle a Teru, pero algo llamó su atención. Sus pies empezaron a congelarse y no podía moverse, no importaba cuanto lo intentara.
Electricman volteó a ver rápidamente y se dio cuenta que Iceboy estaba sano y salvo, en cambio había congelado todos los cables de los postes eléctricos cortando el flujo de energía y quitándole su fuente de poder al villano.
— ¿Sabes por qué todos dicen que Watergirl y Iceboy son la combinación perfecta de esta ciudad? ¡Exacto! Porque los dos nos ayudamos con cada uno de nuestros movimientos, te congelé con los rastros de agua que quedaron antes en su pelea y mira qué interesante, caíste redondito en mi trampa.
— ¡Esto no es nada para mí! –Los cables eléctricos subterráneos salieron del piso y como si fueran serpientes persiguieron a Iceboy dándole tiempo a Electricman para poder escapar del duro hielo que había formado el joven.
Hacia la derecha, la izquierda, saltándose y agachándose, de todas las maneras posibles intentaba zafarse de esos molestos cables y vio que uno de ellos se dirigía a su joven dama indefensa. Actuó rápidamente formando una prisión de hielo para que no pudiera alcanzar a Watergirl, ella vio como los cables golpeaban el bloque de hielo intentando herirla sin lograrlo, sin embargo, la joven empezó a sentir mucho frío, el hielo estaba logrando entrar en su sistema y su piel comenzaba a volverse morada.
— ¡Lo siento! Te liberaré después. –La joven asintió y aunque pareciera que estuviera fuera de combate estaba esperando el momento exacto para atacar, cuando ella quisiera podía derretir el hielo con sus poderes de agua, pero debía permanecer en ese lugar para estar segura.
Con un salto Iceboy cayó al suelo y congeló todo lo que se extendía en el piso, también se detuvieron los cables que parecían seres vivientes y el piso quedó resbaladizo con charcos de agua.
— Te enseñaré cuatro lecciones muy importantes que una persona de bien debe saber, primero. –Electricman envió un rayo rápido al cuerpo del joven y sonrió maliciosamente cuando pensó que había logrado alcanzar a Iceboy, pero solo había sido un clon de hielo y antes de que pudiera reaccionar Iceboy con su arma secreta, el cañón de hielo, le hizo un gran daño en el vientre. — No te metas con nuestra cuidad. -Al terminar de hablar golpeó su rostro con un fuerte puño. — Segundo, destruir los bienes de todos los ciudadanos está mal. –Con una fuerte patada lo lanzó al piso lleno de hielo y con el agua que aún estaba en el suelo congeló sus piernas y manos evitando que pudiera moverse y usar sus poderes.
— Tercero, nunca te metas con los héroes de Fairy Tail. ¡Ice-make Hammer! –Con un martillo que acababa de crear lo golpeó en el estómago para quitarle el aliento y ajeno al peligro Iceboy se encontraba muy confiado, una torre eléctrica que quedaba en pie y sin congelar estaba a punto de caerle encima y hacerlo picadillo.
— Cuarto... — ¡Cuidado! –Watergirl lanzó a Iceboy lejos de la torre cayéndose encima de él, ambos quedaron muy cerca el uno del otro, a milímetros de que sus bocas se juntaran en un beso.
— ¡Me encanta tenerte así! –Rápidamente pasó su mano por la cintura de la joven acercándola a él y ella muy avergonzada puso su mano en la boca de Iceboy para hacerlo tragar agua.
— ¡Deja de coquetearme! –El chico tosió atragantándose con el chorro de agua caliente y la joven como pudo se retiró de encima de Iceboy, estaba muy fría, había permanecido mucho tiempo bajo la prisión de hielo que la protegía y necesitaba una buena tasa de chocolate caliente para mejorarse.
— ¡Voy por su exceed! –Juntos se acercaron muy enojados al villano y sonrieron porque habían acabado con ese hombre justo antes de que hubieran personas heridas o daños severos en la infraestructura de la ciudad.
— Y la última lección de la tarde es, nunca te metas con mi Watergirl –Con una patada en la mano del hombre la transformación de Electricman se terminó y su pequeño y dorado exceed, del tamaño de una diminuta rana apareció totalmente inconsciente, la mujer lo tomo entre sus brazos y acarició su cabellito.
— Ya estás a salvo, pequeño. –Automáticamente Iceboy sonrió, amaba tanto la amabilidad y ternura que la chica poseía que le agradaba cada segundo que pasaba a su lado.
— Yo lo llevaré esta vez –Cuidadosamente Watergirl lo puso en su bolso y vio al joven villano rubio con bastantes músculos y una cicatriz en forma de rayo en su rostro, aquel que había quedado inconsciente en el suelo.
— ¡Me tengo que ir, por favor encárgate de él! –Iceboy vio el reloj en la torre más alta de Fairy Tail y abrió sus ojos grandemente, hoy justamente tenía parcial y ya iba diez minutos retrasado.
— Solo espero que Doranbolt llegue pronto porque tengo que irme.
— Pronto llegará. –La joven sonrió picándole coquetamente el ojo, sabía que con una sonrisa podía conquistar a Iceboy y lograr que él hiciera todo por ella. Conocía de antemano que Doranbolt siempre llegaba tarde a todas partes y la haría esperar muchísimo, definitivamente esa no era una opción ya que si no se apresuraba llegaría muy tarde y perdería su parcial.
Doranbolt era uno de los líderes de la organización secreta que capturaba los exceeds, seres de otro planeta que poseen poderes increíbles y que llegan a la tierra en extrañas circunstancias que aún están en proceso de estudio. Le prestan sus poderes a humanos creyendo que todos los usarán para el bien, los exceeds quieren que los humanos dejen su violenta y egoísta vida, pero ellos son criaturas muy tiernas y no pueden lograr semejantes cosas imposibles. Por esto la misión de Fairy Tail Exceeds Captors (FTEC) es atrapar a todas las criaturas que caen en manos del mal y llevarlos a un lugar donde podrán vivir una hermosa vida al mismo tiempo que se obtiene mucha más información sobre esos extraterrestres poderosos.
— Voy ganando Watergirl, vamos cuarenta y uno – cuarenta. –La joven infló sus mejillas y cruzó los brazos dándoselas de enojada. — ¡No es justo! Este villano quería matarme y tú tenías la ventaja.
— Soy muy fuerte, linda. Ese es el problema. –Watergirl puso sus ojos en blanco y las manos en su cadera, discutir con él era prácticamente imposible porque pensaba que siempre tenía la razón, pero era muy tarde para poder quedarse y dejar en claro quién era el más fuerte.
— Tengo que irme –Corriendo desapreció de la vista de Iceboy y él solo la observo hasta que ya no pudo seguirla con sus ojos, la joven se cubrió con un árbol en una esquina y susurró unas palabras. — ¡Destranformación! –La chica soltó su cabello y tomó entre sus brazos a su Exceed, el pequeño estaba tan cansado que cayó rendido en las manos de la peli azul.
— Estuvo cerca, Juvia. –Teru se acomodó en las manos de la jovencita y cerró los ojos tratando de descansar. — Lo sé, tuve mucho miedo. ¡Nos estaban haciendo pedazos, Teru!
— Menos mal llegó Iceboy, no puedo imaginar lo que nos hubiera pasado, Pika tiene poderes contrarios a los míos y soy bastante débil comparado con él. Perdóname. –Juvia sonrió y negó con la cabeza, no había nada que perdonarle y se encargó de hacérselo entender cuando lo aproximó a su mejilla y le dio una suave caricia con la piel de su rostro.
— Haces todo lo que está dentro de tus capacidades para protegerme, no tienes por qué sentirte mal, ahora debemos estar felices porque salimos victoriosos y Pika está en buenas manos, Además, nunca más lo obligaran a usar sus poderes para el mal. –Juvia acarició al suave y tierno exceed que dormía dentro de su bolso y vio como rebotaban las gotas de Lluvia en el suelo.
— Llegaras tarde a tu parcial si no te apresuras. –Teru le recordó lo tarde que se le había hecho.
— ¡Tienes razón! –Ella metió a su exceed en la maleta y salió corriendo a toda velocidad, estaba lloviendo como si el cielo se estuviera cayendo a pedazos, pero con la pelea su sombrilla se había estropeado ya que se abría hacia el otro lado y los fuertes vientos se la llevaban, no había nada que pudiera hacer para arreglarla. Corrió bajo la lluvia mojándose toda la ropa y empeorando el frío que le había quedado impregnado por la cárcel de hielo que Iceboy había creado para protegerla.
Era el parcial más importante de todo el semestre y tenía que llegar así tuviera que navegar mil mares, era su deber mantener un promedio por encima de cuatro o perdería la beca que le otorgaron por ser una gran estudiante en el colegio, si perdía esa ayuda no podría seguir estudiando, pues no tenía el dinero suficiente para pagar la universidad, esa beca era la única manera de poder salir adelante y darle a su madre todo lo que se merecía. Sin embargo, no era nada fácil obtener buenas notas en la universidad cuando la ciudad estaba en peligro y ella debía salvarla restándole minutos a sus horas de estudio o cuando no tenía un solo amigo en la universidad porque todos eran unos niños mimados, egoístas y demasiado materialistas.
Así era la doble vida de la joven y hermosa Juvia Loxar, cuando un ser humano encontraba un exceed y lo usaba para el mal ella debía detenerlo, Watergirl aparecía para salvar el día, pero su vida era mucho más desastrosa de lo que una superheroína amada por los ciudadanos debía tener, en la universidad era constantemente molestada por su clase social y porque Nano Leaf, la chica más popular y amada en el campus, desde que Juvia pisó la facultad se dedicó a hacerle la vida imposible.
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La joven llegó a su clase abriendo dramáticamente la puerta y vio como todos se le habían quedado mirando, si no tuvieran que estar callados para que no les anularan el parcial seguramente ya hubieran empezado a molestarla con sus comentarios mal intencionados e hirientes.
— Agradezca que ningún alumno ha terminado y salido del aula de clases o no le permitiría presentar el parcial.
— Lo siento, perdón. –Como un cachorro mojado y con mucho frío recogió su parcial, vio los puestos disponibles distribuidos en todo el salón y se dio cuenta que había uno al lado de la peli castaña que le hacía la vida imposible, caminó más al fondo del salón ignorando la mala mirada que Nano le dedicó y también su sonrisa burlona, a esa chica le encantaba burlarse de la desgracia de Juvia. Encontró un puesto en una esquina alejada de todo el mundo y se sentó rápidamente poniendo sus empapadas cosas a un lado, ya estaba acostumbrada a esa situación, pues el único amigo verdadero que tenía era Teru y él ni siquiera era humano.
Las gotas de agua se escurrían de sus cabellos azules y caían en la mesa, rápidamente Juvia tomó su cabello corriéndolo hacia un lado para no mojar la hoja de papel y empezó con su examen.
No era tan difícil, era buena en lo que a los números respecta y agradecía que su profesor no hubiera preguntado nada de teoría porque ahí si hubiera muerto. Diez minutos fueron suficientes para terminar cada uno de los puntos del examen, pero aún no lo había entregado porque no quería que sus compañeros sufrieran, los profesores tienden a entender que si una persona termina antes del tiempo previsto todos deben hacerlo igual y le quitan tiempo al resto de las personas, demasiado irónico que ella protegiera a sus compañeros cuando le hacían la vida imposible.
Un ruido de pronto llamó su atención y sus ojos brillaron cuando vieron al joven que acaba de aparecer en el salón de clase.
— ¡Lamento la tardanza, tuve un accidente en mi auto! –Ese chico que recibió el parcial con algo de arrogancia y se sentó al lado de Lucy era el dueño de su corazón, aunque él no lo supiera, si hubiera entregado el parcial él no hubiera tenido la posibilidad de presentar el examen y se sentía muy feliz por eso.
Cabello negro, ojos grises y una fortuna incalculable, esa era la descripción de Gray Fullbuster, el joven más popular, apuesto y que estaba aspirando a ser presidente estudiantil. No era un gran estudiante, pero siempre lograba salirse con la suya y aunque todas las admiradoras creyeran que sabían todo acerca de él no conocían su más preciado secreto, Gray era Iceboy, el superhéroe de la cuidad de Fairy Tail que todos admiraban.
— ¡Feliz cumpleaños! –Todas las chicas al unísono hablaron y suspiraron como si estuvieran perfectamente sincronizadas.
Su ropa no tenía ni una sola gota de agua, mucho menos su cabello y lucia perfectamente pulcro, todo lo opuesto a Juvia que parecía ser un desastre en todo lo que hacía. Juvia como las demás no podía resistirse ante los encantos del joven y había un gran problema con eso, mientras Juvia lo amaba con todo su corazón él estaba enamorado de Watergirl y desafortunadamente la identidad secreta de la heroína no le llamaba la atención, es más, él permitía que le hicieran bullying y aunque no estaba de acuerdo con eso, para mantener su estatus y su reputación dentro de la universidad algunas veces también era malo con ella.
No había una sola oportunidad para que Juvia logrará conquistarlo y estaba muy consciente de eso, la joven Loxar no tenía ni un poco de confianza en ella misma y su autoestima andaba por los suelos, pero aún así su masoquista corazón le pedía que hiciera cosas buenas por él y que nunca se diera por vencida. Una acción demasiada tonta para una chica tan inteligente como ella.
Estornudó fuertemente y los escalofríos eran insoportables, necesitaba cambiarse de ropa urgente y ya que Gray había llegado podía irse sin sentir un solo resentimiento.
Se levantó y caminó graciosamente hacia el profesor, cuando finalmente logró llegar al escritorio entregó el parcial y habló para despedirse del profesor. — Buena tarde –El maestro revisó su parcial y se dio cuenta que las respuestas eran las correctas.
— Felicitaciones como siempre señorita Loxar –La joven sonrió tímidamente y la peli castaña puso sus ojos en blanco mientras con mohines arremedaba las palabras del profesor, le molestaba demasiado que la felicitaran porque según ella las personas de clase inferior a la de ella no eran más que basura.
Juvia antes de salir del salón recordó que había hecho algo para regalarle de cumpleaños a Gray y se dio cuenta que no podía entregárselo en ese momento, no es como si tuviera el valor para entregárselo delante de todos pero esa era su última clase y quería irse a cambiar de ropa.
— ¡Ya puede retirarse del salón, señorita! –La joven despertó de sus pensamientos y se dio cuenta que se había quedado mirando fijamente a Gray sin ser consciente de ello, se sonrojó violentamente al ver que los ojos grises del joven estaban viéndola y avergonzada salió del aula de clases.
Tomó la pequeña caja entre sus manos, el día anterior le había horneado unas galletas y solo esperaba que le gustara su sazón, se había esforzado demasiado en ello y solo esperaba pasar de un cero a la izquierda para Gray a un 0,00001.
Se sentó en una de las bancas fuera del salón y esperó un poco a que Gray saliera, se encontraba tan nerviosa que nada bueno se le ocurría para decirle. Había practicado muchas veces las pocas palabras en su cabeza, pero sabía que era cuestión de tiempo para que él estuviera en frente de ella y que todos los cables en su cerebro se desconectaran y no supiera ni en qué lugar estaba parada.
— ¿Cuánto te dio el tercero? A mí me dio un número tan pequeño que estoy seguro que me cagué el parcial. –Los ojos azules de Juvia se posaron en la puerta del F-902, conocía esa voz y sabía que en cualquier lugar que Gray fuera, ahí estaba su amigo peli rosado, Natsu, que era a quién pertenecía esa voz y las frases que acababa de pronunciar.
Juvia apretó fuertemente la caja y cerró su bolso para que ninguno de sus exceeds fueran descubiertos. Pasó toda la saliva que tenía en la boca y trato de controlar el temblor en sus manos, pero nada de lo que hacía era efectivo. Saltó rápidamente de la silla y les impidió el paso.
— Ya que, Natsu. Nos recuperamos el segundo corte y si no la repetimos el...-Gray frenó al ver a la chica en frente de su camino, el Fullbuster no odiaba a Juvia, ni la discriminaba por ser de clase media, pero no podían verlo con la perdedora de la universidad o su imagen bajaría considerablemente y no tendría los votos suficientes para ganar la presidencia estudiantil.
— ¡Feliz cumpleaños, Gray-sama! –Juvia hizo una pequeña reverencia y llevo su mirada al suelo porque le apenaba verlo al rostro, le ofreció la caja de galletas y el joven anonadado recibió el presente.
— Juvia espera que pases un gran día –La chica le sonrió a Gray y tomó su mojada maleta para apretarla contra ella.
— Gracias por las galletas, Juvia. –La sonrisa de Gray hizo palpitar mucho más rápido y fuerte su corazón. Ella sonrió imitando la expresión en el rostro de Gray pero fue cuestión de segundos para que Juvia cambiara esa por una de tristeza.
— Pero mira, si es Juvia la perrita mojada. –Todos voltearon a ver a Nano que salía del salón con su traje a la moda, zapatos y bolso de gran diseñador. Juvia retrocedió un poco, debía aceptar que era un poco cobarde y que no le gustaba discutir con la Leaf porque ella siempre encontraba palabras con cuales humillarla y la joven no se le ocurría nada para combatirla.
— Las galletas le hacen daño al cuerpo de Gray ¿Qué no sabías eso, tonta? –Nano tomó la caja entre sus manos y la lanzó a la basura, el Fullbuster estiró su brazo a la caneca ya que quería probar esas galletas.
— ¿Por qué hiciste eso? –Gray le reclamó a su amiga y ella solamente lanzó su cabello castaño perfectamente peinado hacia atrás para sonreírle.
— ¡Es la perdedora, Gray! Pudo haberle echado algún tipo de maleficio para hacerte daño.
— Juvia nunca haría eso. –Se defendió y se avergonzó mucho más al escuchar que había comenzado a hablar en tercera persona, siempre lo hacía cuando estaba nerviosa. Gray la ignoró y siguió su camino, estaba muy cansado y no iba a desgatarse por unas simples galletas.
— En fin, vamos o se nos hará tarde. –Natsu vio la cara de tristeza de la joven, no estaba de acuerdo con todo lo que le hacían y mucho menos que Gray le siguiera el juego a Nano. Esperó que esos dos siguieran derecho y por primera vez en toda su vida hizo algo bueno por Juvia Loxar.
— ¡Yo sí no me pienso perder las delicias que cocinas! –Sin sentir algún tipo de asco buscó la caja en la basura y retiró el envoltorio para probarlas. — ¡Están deliciosas! –El peli rosado sonrió grandemente y ella aunque tenía un gran dolor en su corazón también sonrió.
— Gracias, Natsu-san. Por favor váyase o lo molestaran si lo ven con Juvia.
— No me importa lo que inventen o hablen los demás estúpidos, finalmente son unos idiotas que no saben nada de la vida o apreciar a alguien como tú...Ve a casa y cámbiate o te enfermarás, toma una tasa de chocolate caliente. –El Dragneel se despidió con un gesto de la mano y Juvia abrió sus ojos muy sorprendida, nunca alguien le había dirigido tantas palabras positivas, nunca pensó que alguien se podía preocupar por lo que le pasará.
— Gra-gracias. –Susurró y camino al ascensor, pero vio a Nano, Gray y Natsu y esperó que ellos se fueran en él para poder bajar sola.
— ¡Hombres como él son los que valen la pena, Juvia! –Inmediatamente Juvia vio en todas direcciones para comprobar que no hubiera nadie que los pudiera descubrir.
— ¡Teru, te van a ver, te he dicho que no hables mientras estoy en la universidad! –Se apresuró en meterlo nuevamente al bolso y sabía más que nadie que su pequeño exceed tenía toda la razón.
— Ningún hombre vale la pena, Teru. Nadie me quiere, así que no te preocupes por eso. –Aguantó el dolor que sus propias palabras le producían y cerró los ojos.
— ¡Tengo hambre! –Teru intentó cambiar el tema y sonrió.
— En mi caja de almuerzo tengo un poco de fruta. Come y dale un poco a Pika. –Meredy, una peli rosada del semestre de Juvia se quedó viéndola y levantó su ceja para luego burlarse de ella. — ¡Qué chica tan loca! –La peli rosa se devolvió al ver a Lyon, el chico del cual estaba enamorada en el salón siguiente y por eso Juvia entró en el ascensor y bajo sola, todos podían esperar ya que nadie quería que lo vieran con la perdedora de la universidad.
— Iré a la base secreta para llevar a Pika y luego descansaremos en casa ¿Te parece Teru?
— ¡Es una gran idea! –Juvia sonrió y salió del ascensor, La Lesf estaba completamente sola como si estuviera esperándola y Juvia trató de pasar por un lado donde no la viera, pero era demasiado tarde.
— ¡Juvia! –La Loxar cerró los ojos maldiciéndose mentalmente y detuvo su caminar para escuchar a Nano.
— ¿Qué deseas? –La joven sonrió maliciosamente y luego bajó su voz para parecer muy tierna.
— Le vamos a hacer una fiesta sorpresa a Gray y pensé que podías ayudarnos un poco.
— ¿Yo? –La joven muy sorprendía no creía que le estuviera pidiendo ayuda para una fiesta y mucho menos para Gray.
— Sí, es esta misma noche así que debemos empezar lo más pronto posible. –Juvia asintió muy emocionada, podía estar más cerca de Gray y celebrar sus cumpleaños, haría lo que fuera por él y estaba dispuesta a demostrarlo.
— Bien, entonces me voy a cambiar y te ayudaré con esto. –Sabía que Nano siempre hacía algo para avergonzarla, pero Juvia estaba tan emocionada con la idea que no identificó la trampa.
— De una vez, no hay tiempo que perder. –la castaña haló a Juvia y la llevó al lugar de la fiesta sin permitirle que se pudiera cambiar de ropa o arreglar su cabello que se encontraba muy esponjado y desordenado.
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Desde colocar los globos, serpentinas, hacer los bocadillos hasta conseguir la música. Juvia estaba trabajando muy duro y mucho más que cualquier persona en el lugar, estaba agotada y solo quería ir a descansar, ya habían pasado cinco horas y la decoración ya estaba casi lista. Puso el último palillo en el último bocadillo de la bandeja y sonrió, pensó que su trabajo ya estaba terminado.
— ¿Podrías ir por el pastel, Juvia? –La joven quería decir que no, estaba tan cansada, pero todo lo hacía por Gray y por poder estar unos segundos con él.
— ¡Claro! –Nano le pasó una tarjeta y ella la examinó.
— Es aquí.
— ¡Pero es muy lejos!
— Lo sé, pero la fiesta no empezará sin ti así que apresúrate y vuelve aquí. –No tenía mucho dinero en el bolsillo y coger un taxi no era una opción, se subió al transporte público y se sentó en una de las sillas, descansó al sentir ese alivio recorrerle el cuerpo, realmente no se había sentado desde que llegó al lugar de la fiesta.
— Recuerda que debemos llevar a Pika, ya estamos aburridos acá dentro, Juvia.
— Lo haré –La joven había olvidado por completo al pequeño exceed que yacía en su bolso, afortunadamente la pastelería quedaba cerca de la central de FTEC y se bajó del autobús cuando llegó a la estación.
Vio el reloj y eran casi las ocho de la noche, no había tiempo para informes o explicaciones así que solo dejaría a Pika y en la mañana les daría todos los detalles.
— ¡Teru, transfórmame! –El pequeñito exceed le prestó sus poderes y se convirtió en Watergirl sin que nadie la viera, caminó a la base y abrió la puerta cuidadosamente. No quería ser vista por nadie, pero un fuerte estornudo se hizo presente y ya no podía esconderse más.
— ¡Miren es Watergirl! –Un exceed gritó llamando la atención de los demás y todos se aproximaron a saludarla, darle besitos y sonreírle. A Watergirl todos la amaban, Juvia deseaba ser la superheroína por siempre y que Juvia no existiera, pero claramente eso no era posible.
— ¡Les traje un amigo! Por favor trátenlo muy bien –Watergirl sacó a Pika del bolso y un poco tímido se escondió en su pecho.
— ¡Vamos no seas tímido! –La joven lo empujó y todos le sonrieron.
— ¡Bienvenido! –Poco a poco se fue incorporando y soltando, se sentía a gusto y muy feliz con los demás exceed que prácticamente había olvidado el mal momento que había tenido con el loco que quería adueñarse del mundo.
— ¿Saben dónde está Makarov? –todos negaron con la cabeza y Watergirl respiró hondamente.
— El anciano debe estar comiendo. –Agregó el exceed que siempre delataba a sus compañeros.
Un exceed en forma de panda le tocó la frente a Juvia y abrió sus ojitos muy grande.
— ¡Estás enferma, Watergirl! Deberías ir a descansar –Sabía que un simple resfriado no la detendría, era la fiesta más importante de toda su vida y la única a la que la habían invitado.
— Por favor díganle a Makarov que estoy muy ocupada y que mañana le daré el informe. Los quiero muchísimo y me encanto verlos mis pequeños, Chao.
— Chao Watergirl, nosotros también te amamos. –Al unísono respondieron todos y sin darse cuenta Juvia con su bolso al momento de cambiar de dirección lanzó a uno de los exceeds fuera de la base, al salir aseguró muy bien la puerta y dejó al pequeño fuera del lugar seguro.
— ¡Debemos darnos prisa, Teru!
— ¡Espera! ¡Watergirl! –La pequeña exceed que tenía lastimada un ala y no podía volar intentó hacerse notar, pero su voz era tan pequeña que ni siquiera Teru la oyó y ambos salieron directamente a la pastelería no sin que Juvia se destransformará.
— Soy cuarenta dólares. –Juvia abrió grande sus ojos, Nano no le había dado dinero y esa suma era lo que ella tenía para sobrevivir todo el resto del mes. No tenía otra salida, pagó con su dinero y volvió a tomar el transporte público, solo esperaba que la fiesta no se hubiera retrasado porque la estuvieran esperando.
Estaba nerviosa y algo despeinada pero todo valía la pena, también se sentía algo mareada y muy caliente, pero su misión era entregar el pastel. Bajó del autobús y una cuadra antes escuchó el estruendoso ruido de la música, se le hizo muy extraño porque Nano le había prometido que la esperarían para comenzar la fiesta. Caminó rápidamente, con mucho cuidado y golpeó rápidamente en la puerta. Habían risas y parecía que todos se estaban divirtiendo, la peli castaña abrió la puerta y Juvia se sorprendió al ver que la joven traía un traje de gata demasiado corto y que no dejaba nada a la Imaginación.
— ¿Dónde diablos te habías metido? –Le arrebató bruscamente el pastel de las manos y Juvia vio a los demás asistentes, todos tenían disfraz.
— Era muy lejos, pero lo importante es que ya estoy aquí. –Juvia intentó entrar pero Nano le impidió el paso.
— ¿A dónde vas?
— ¡A la fiesta?
— ¿Vestida así? No seas tonta.
— Pero no me dijiste que tenía que tener un disfraz.
— Pues no puedes entrar porque desentonarías y no permitiré que nadie arruine la fiesta de Gray. –los gritos llamaron la atención de un grupo de muchachos que pasaban por la puerta para ir a la pista de baile.
— ¿Qué sucede acá? –Gray vestido de príncipe salió a la puerta con Natsu y muchos más del curso de Juvia. Ella sonrió y es que el joven cumpleañero se veía tan guapo.
— Nano no me deja entrar a la fiesta.
— ¿Y cuál es tu disfraz? –Preguntó Gray algo desconcertado por la situación, era más que claro que Juvia se quería colar en su fiesta y él no tenía ningún problema con eso, pero los demás si y primero estaba su imagen.
— No sabía que debía traer un disfraz.
— Tienes que tener uno para entrar. –Juvia jugó con sus dedos algo nerviosa para luego estornudar, no se encontraba bien, pero ella quería pasar tiempo con Gray.
— ¿Le puedes aclarar a esta tonta que tiene que irse? –Algo molesta y altanera, Nano le demandó a Gray que la echara del lugar.
— ¡Vamos saca a esa idiota! ¡Nos va a arruinar la fiesta! –Frases como esas dichas por todos los presentes hicieron presión en Gray y el joven les dio exactamente lo que querían.
— Esta fiesta no es para perdedores, no la arruines, vete y no molestes, Juvia. Ser tú no es un disfraz o al menos que quieras verte como una ñoña, pero todos los días eres eso y no cuenta como disfraz. –Teru quería salir del bolso de Juvia y darle su merecido a Gray, los ojos de Juvia se llenaron de lágrimas y su corazón se rompió en fragmentos muy pequeños, no podía creer que él estuviera diciendo semejantes cosas, Gray era como su héroe.
— ¡Gray es suficiente! –Natsu lo haló de la manga para que se callará, pero el hábilmente se soltó y le dio el toque final.
— ¡Eres tan molesta! Déjame en paz y no trates de encajar en un mundo al cual no perteneces. –la joven asintió y no pudo detener sus lagrimas.
— ¡Miren la ñoña está llorando! –Mary la señaló y rompió a reír mientras los demás se habían unido con sus fuertes carcajadas.
Juvia salió corriendo y se alejó hasta que sintió que no podía correr más, se encontraba tan mareada y sin ganas de vivir, llamó a su madre mientras lloraba desconsoladamente.
— Tu misma sabes cuánto vales, Juvia. No llores por eso. –Teru voló hasta la mejilla de Juvia y la acarició suavemente.
— Es duro saber lo que la persona que amas piensa de ti, me duele todo el cuerpo Teru, no creo ser capaz de soportarlo. –El pequeño suspiró y guardó silencio cuando escuchó a la madre de Juvia hablar del otro lado de la linea.
— ¿Dónde estabas, Juvia? Me tenías tan preocupada, mi amor. –una pequeña criatura comenzó a subirse por las piernas de Juvia.
— Mami, estoy cerca de la catedral de Magnolia, estaba ayudando a un amig...a un compañero en su fiesta de cumpleaños, pero me siento algo mareada. –Estaba ardiendo en fiebre, de eso no había duda.
— ¿Estás llorando?
— No mami, solo estoy un poco enferma. –Mentía y su madre más que nadie la conocía, pero ella siempre esperaba que su hija le contara las cosas cuando estuviera preparada, no la quería presionar.
— Ya voy para allá, estoy muy cerca así que me demorare unos cinco minutos.
— Yo te espero acá mami, estoy en la estación de autobuses. –La joven colgó el teléfono y vio al exceed que apareció de repente en su hombro.
— Watergirl, me sacaste de mi casa. - Juvia abrió los ojos grandemente y necesitaba sentarse porque todo su mundo le daba vueltas. De repente una peli rosada con lágrimas en sus ojos se hizo a su lado y apretó fuertemente sus puños. — ¡Te juro que me vengare, Lyon!
La Loxar de repente se desplomó, estaba muy enferma y el esfuerzo que había realizado empeoró su resfriado, perdió el conocimiento instantáneamente y la chica sintió lastima por ella, Meredy se aproximó a ayudarla y la levantó tratando de que despertará. Tocó su frente y la sintió hirviendo, se quedó con ella hasta que su madre la recogió, pero se dio cuenta de un pequeño detalle en los minutos de espera.
— ¿Quién eres tú? –La exceed rosa intentó esconderse pero fue inútil, sin Juvia que la pudiera proteger y Teru tratando de no ser descubierto estaba a merced de la joven.
Meredy la atrapó, la escondió en su bolso mientras se deshacía de Juvia y cuando la madre de la joven la recogió se fue con su descubrimiento, había un gran problema, los exceeds no podían mentir y Love, la pequeña exceed debía contarle acerca de sus poderes.
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— Cada día que pasa te conviertes más en un villano y dejas de ser héroe, Gray –Iceberg el exceed del joven salió de su escondite cuando no había nadie a su alrededor.
— No me hagas sentir peor de lo que ya estoy. Ya peleé con Natsu y no quiero revivir la discusión, sé que me equivoque demasiado.–El joven recostó su cabeza en el muro y cerró fuertemente los ojos, se arrepentía tanto de lo que había hecho. No sabía cómo remediar la situación, no tenía ni la menor idea de cómo pedirle perdón a Juvia.
— Desde que estas aspirando para ser presidente estudiantil no te reconozco, Gray. Pienso que esa rubia amiga tuya es una mala influencia y que ella te hace actuar así. –Gray vio en dirección a su ebria amiga rubia que estaba muy acaramelada con Natsu, la personalidad de la chica era asquerosa, pero el peli rosa era humano y hombre, así que en sus planes estaba pasar una buena noche con ella.
— ¡La hice llorar y no me importó! No quiero ser el villano, no soportaría que me alejaran de ti o de Watergirl.
— ¿Te imaginas qué hubiera pensado Watergirl si te hubiera visto insultar a esa pobre chica? –Gray negó con la cabeza y pudo sentir como si su corazón se hubiera detenido por un segundo.
— Ella me odiaría y yo no puedo dejar que eso suceda, Watergirl me gusta mucho. Si ella se da cuenta que soy un completo idiota no quiero pensar que haría, no puedo pensar en una vida sin ella.
— Ya sabes lo que tienes que hacer entonces. –Gray salió de la cocina y busco el número de celular de Juvia preguntándoselo a cada uno de los asistentes de la fiesta, pero ninguno lo tenía. Parecía que debía esperar hasta la próxima clase para pedirle una disculpa.
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Juvia ya se encontraba durmiendo en su cama, tenía un trapito en la cabeza y constantes escalofríos, solo quería dejar de sentir ese dolor que principalmente se adueñaba de su corazón.
No podía odiar a Gray, lo amaba tanto que le daba rabia con ella misma. Solo iba intentar hacer todo lo posible por olvidarlo y seguir con su vida. Aún le quedaban cuatro años en la universidad y esperaba que pasaran muy rápido.
Una explosión la despertó y asustada buscó a su madre.
— ¿Mami? ¿Mamá? ¿Dónde estás?
— Tú madre se fue a trabajar, tu descansa. –Teru intentó que no se levantara pero fue inútil al escuchar una nueva explosión.
— Debe ser un nuevo exceed.
— Iceboy se hará cargo, aún es de madrugada Juvia y estás muy mal.
— Pero podría necesitar mi ayuda. –Teru negó con su cabecita. — Tal vez no, así que quédate. –Juvia cerró los ojos y volvió a la cama, era inútil, sus movimientos eran lentos y veía borroso. No debía exponerse de esa manera y podría convertirse en un gran problema para Iceboy.
El intercomunicador de héroes sonó y Juvia buscó entre sus cosas el pequeño objeto. Abrió la tapa cuando lo tuvo en sus manos y lo puso en su oreja como pudo.
— Hola Iceboy.
— ¿Dónde estás? Tengo una situación aquí y necesito que vengas.
— Estoy enferma, no puedo ir.
— Te necesito aquí, Watergirl. Todos se odian y están causando destrozos en la ciudad, la villana de turno demanda que lo dos estemos aquí y detendrá a todos los que se están haciendo daño si cumplimos su requerimiento.
— ¡Transfórmame! –Teru no tuvo opción y Watergirl salió de su ventana para irse en una pequeña ola que había formado, estaba hirviendo, no sabía ni donde se encontraba, pero las personas que defendía estaban primero.
Llegó al epicentro de la pelea y se dio cuenta que Iceboy estaba teniendo unos problemas al pelear con una villana, lanzó un ataque para defender a su compañero héroe y él sonrió inmediatamente al verla.
— Parece que estabas teniendo algunos problemas –Presumió un poco y luego tuvo que sostenerse de un muro para combatir su debilidad.
— Solo te estaba esperando para que la verdadera pelea empiece, Watergirl.
— Qué bueno que los dos están acá, quiero que me den sus exceed y luego me den la ubicación de lo demás.
— ¡Nunca lo haremos! –Gritó Iceboy e inmediatamente se dio cuenta de que Watergirl no se encontraba del todo bien. — ¿Puedes pelear? –ella negó con la cabeza y la villana se aprovechó de la situación.
— ¡Soy MeredyLove y voy a demostrarle a todos que el amor es el peor mal de todos los tiempos! Cuando tenga sus dos exceeds por el primero que iré será por Lyon, lo haré sufrir por lo que me hizo y después crearé un mundo donde el amor no exista. –Y ahí mismo recordó que Love había pedido ayuda y que Juvia pensó que solo había sido un sueño.
— Ella tiene a Love, por un error la deje salir y ahora la tiene. –Se sentía muy culpable y apretó sus puños. Con sus poderes fue la primera en atacar, pero MeredyLove estaba en perfectas condiciones y lanzó un ataque a Watergirl que Iceboy impidió que llegara a ella con un escudo de hielo.
— Perdóname por hacerte venir en estas condiciones. –Ella asintió y respiró entrecortado, solo quería que la pelea terminara rápido y poder ir a casa.
— Mi primera víctima serás tú, Watergirl. –Meredylove empezó a conjurar unas palabras y el pecho de la heroína empezó a brillar, inmediatamente salió de su corazón un objeto, como una luz brillante, rápido esa luz tomó forma y se transformó en una silueta humana que le pertenecía a un hombre.
— ¿Qué es eso? –Ya habían peleado anteriormente con el villano que controlaba a Love, pero eso era prácticamente nuevo para ellos, ni siquiera había tocado a Watergirl, era imposible que sus poderes hicieran efecto en ella.
— ¿Qué es? ¡Simple! Este es el hombre que amas y puedo lastimarlo desde acá si no me entregas tu exceed. –Juvia negó con la cabeza.
— ¡Es mentira! –la Loxar sintió mucho miedo, no sería capaz de permitir que le hicieran daño a Gray. Sobre su cadáver.
— Es verdad, créeme. Ya tendría el exceed de Iceboy si pudiera saber quién es esa persona que ama, pero como eres tú Watergirl primero debo conocer tu identidad secreta. –Watergirl mordió su labio inferior, nunca había imaginado un caso donde la harían elegir entre la persona que amaba y sus poderes, no los entregaría porque debería pensar en el bienestar de los demás, pero era Gray, el hombre que amaba.
— ¿Crees que voy a creer tus mentiras? –Watergirl la retó, debería verificar si era verdad, si en serio tenía esos poderes.
— ¿No me crees? Observa esto. –MeredyLove lanzó un puño a la mejilla de la silueta mágica que se encontraba frente a ella, Iceboy sintió un dolor en su pómulo y no podía comprender lo que estaba sucediendo.
— ¡Espera no lo hagas! –Watergirl le imploro que no lastimara a su amado, con lágrimas en sus ojos empezó a temblar, no quería separarse de Teru, era el único amigo que tenía.
— Te daré mi exceed si me prometes no hacerle daño. –Era la decisión más difícil por la que había atravesado, quería que esa pesadilla se acabara, que todo fuera un sueño, pero nuevamente sintió ese dolor en el pecho cuando Meredylove golpeó a la silueta, Iceboy sintió el dolor en el lugar donde la proyección mágica había sido golpeada. Juvia no vio el dolor en el cuerpo del joven, pero creía en las palabras de Meredylove.
— Buena chica. Dámelo.
— ¡No lo hagas Watergirl! ¡Es una trampa! –Iceboy intentó impedir que ella le diera su exceed tumbándola al suelo y atrapándola con su cuerpo.
— No puedes entregarle tu exceed, no puedes ser tan egoísta de poner a todos en peligro por la persona a la que amas. –Juvia no pudo contenerse, quería ser muy valiente, fuerte, poder enfrentar la realidad y hacerle caso a Iceboy, pero en ese momento se dio cuenta que era una joven universitaria asustada.
— ¡Tú no entiendes! Teru se ha convertido en uno de los seres que más amo, en mi mejor amigo, mi confidente y mi consejero, sin embargo no puedo dejar que ella le haga daño a Gray, no puedo dejar que lo lastime aunque yo no signifique nada para él. –Sorprendido se separó un poco de ella, estaba completamente seguro que ella había dicho su nombre, Watergirl lo amaba, eso explicaba porque estaba conectado sensorialmente con esa silueta mágica.
— Destransformación. –No estaba preparado psicológicamente para saber quién era en realidad Watergirl aunque siempre había soñado con ese momento, odiaba las circunstancias en la que la situación se presentó, se sentía inútil al saber que no podía hacer nada para protegerla, pero lo que más detestaba era que su cuerpo se hubiera quedado completamente quieto y que no pudiera mover un solo músculo por más que lo intentara al enterarse quién era realmente Watergirl.
— Juvia –Balbuceó muy sorprendido, al igual que MeredyLove.
— Perdóname Teru –Entre lágrimas no dejaba de pronunciar esas palabras y trataba de disfrutar los últimos momentos con su exceed.
— Buena chica, ahora tráemelo. –Juvia camino hacia MeredyLove, le entregó el exceed sin querer hacerlo y cuando la peli rosa se dio cuenta que ya lo tenía en sus manos y había logrado su objetivo sonrió maliciosamente.
— Lo siento, no es nada personal, pero no permitiré que te entrometas en mis planes. –Ante los ojos llenos de lagrimas de Iceboy enterró un puñal en el vientre de la chica y disfrutó del momento en el que la sangre salía de la boca de Juvia, saco el cuchillo haciéndole más daño y sin que Juvia pudiera hacer algo al respecto la lanzó a un cubo de basura sin tener alguna consideración con ella.
— ¡Ahora vas tú, Iceboy! Lastimaré a la mujer que amas si no me entregas tu exceed, no, espera, eso ya lo hice.
Bien final de la primera parte, recuerden que la continuación es el día 15 en Loser.
Pregunta: ¿cuál es su superhéroe y villano favorito!?
Les mando un beso gigante y un abrazo psicológico, bye.
