Hola mis hermosas criaturas, hoy vengo con una historia algo extraña pero que espero que les guste.

Rated M

Con ustedes:

Más fuerte – Día 22.


Puedo ver mi aliento caliente combinarse con el frío clima de esta cuarta mañana de invierno, mis patas están enterradas en la nieve y mi respiración se encuentra agitada, el sabor a sangre en mi boca ha comenzado a alterarme, le muestro todos mis colmillos y gruño amenazante, pero él parece divertido con la situación y ni siquiera se encuentra en una posición de defensa o ataque.

— Nunca me podrás vencer, hermanito. Mejor ve a recolectar frutas para la manada–Odio que se burle de mi, me lanzo hacía él dispuesto a morderle el cuello pero de cierta manera logra esquivarme, de nuevo corro y me aviento a su cuello pero obtengo el mismo resultado, solo que ahora con su fuerza me ha lanzado a un árbol y mi espalda sufrió todo el impacto.

— ¡Eres lento, Gray! Sigue soñando con que alguna vez podrás ser el macho alfa. Tal vez entrenando demasiado lo lograras. –Me da la espalda y yo me quedo en el suelo intentando recobrar fuerzas, odio ser tan débil, detesto tener que seguir sus mandatos y que sea él el que decide a dónde vamos, cuando cazamos y a qué horas descansamos, yo sería un mejor líder que él, soy el cachorro mayor, se supone que cuando Silver, mi padre, murió debería ser yo quien tomará su lugar. Pero no soy tan fuerte como Lyon, yo sólo desearía ser más fuerte.

Estoy sangrando, la nieve se ha tornado de color rojo, pero no es algo grave o eso es lo que espero. Intento levantarme pero mi pata sufre todas las consecuencias, soy más débil de día, la luna nos da el poder que necesitamos y cuando está completamente llena somos más poderosos que nunca, desafortunadamente ese poder no me ayuda a superar a mi hermano y ahora no puedo levantarme, debo lucir patético.

No comprendo cómo es que ahora sigo convertido en lobo, debería estar como humano ahora porque acabo de recibir una paliza debido a mi hermano, pero tal vez pueda seguir así y esperar que me recupere de los golpes, volveré a la manada después de que recobre las fuerzas necesarias para caminar.

Cierro los ojos, pero los abro enseguida, soy una presa fácil y mi pelaje gris me delataría, soy un blanco perfecto para nuestros enemigos, soy el hijo mayor de la pareja alfa y si no estoy en guardia me arriesgo a que acaben conmigo rápidamente.

Veo el cielo nublado, tengo mucha hambre y conociendo a Lyon no me dejara comer esta noche, sería muy arriesgado ir a cazar solo, tal vez debería recolectar esas frutas y comerlas para acabar con ese molesto dolor en mi estomago.

Trato de moverme, no puedo hacerlo, esta vez Lyon tiró a matar y me hizo mucho daño, no puedo respirar bien y esta pelea fue completamente inútil, ni siquiera logre hacerle un rasguño, es abismal la diferencia de poder que hay entre los dos y es injusto, yo he entrenado toda mi vida para poder superarlo pero parece que nunca lo lograré.

— Ayúdame padre, sabes que sería un mejor líder, ayudaría a todos en la manada, es injusto lo que hace Lyon. –Respiro hondamente y toso sangre, estoy muy mal y no creo que pueda seguir sin recibir atención médica.

A lo lejos veo un lobo, debe ser Meredy por su pelaje blanco, se acerca cuidadosamente siguiendo el rastro de mi olor y cuando está al frente mío inspecciona mis golpes con sus ojos verdes.

— ¿Estás bien? –Muevo mi cabeza asintiendo pero debo tener algunos huesos rotos.

— ¡Ese idiota! Se le fue la mano contigo, pero me va a escuchar. –Está enojada, ella es la beta, la mujer de Lyon y automáticamente la segunda al mando. Respiro hondamente, es una loba fuerte y si alguien quiere atacarme me cubrirá aunque no puedo permitir que le hagan daño, no sería un lobo si dejara que la atacaran a ella.

— ¿Puedes ir al campamento por tus propios medios? –Me levanto haciendo el mayor esfuerzo y mis piernas tiemblan pero estoy en pie.

— Bien hecho, Gray. Si no puedes seguir solo dímelo y te subiré a mi lomo.

— Gracias Meredy pero no pondré en riesgo la vida de tus cachorros –Ella es todo lo opuesto a Lyon, es cariñosa, tierna, noble y sabe escuchar a los lobos que lidera, mi hermano es un egoísta, tirano, orgulloso, caprichoso y solo le importa su bienestar.

— Estoy embarazada pero eso no me hace débil, pesas muy poco en forma de humano, claramente te podré cargar al campamento. –Me señala con su hocico el camino a casa y empiezo a caminar con ella.

El lazo entre los lobos es muy fuerte, cuando escoges una pareja le eres fiel hasta la muerte, no tienes a nadie más y la respetas, no somos como los humanos que buscan solo su satisfacción. Después de que uno de los dos muere puede conseguirse otra pareja pero son muy pocos los que logran establecer un vínculo tan hermoso como el de la primera pareja y muchos deciden quedarse solos hasta la muerte. Yo no he encontrado la loba con la que esté dispuesto a compartir el resto de mi vida, eso no me importa en lo absoluto, yo solo quiero volverme más fuerte y poder derrocar a Lyon, ese es mi sueño.

Duele, todo mi cuerpo me provoca un inmenso dolor al moverlo, pero los lobos tienen su orgullo y yo tengo que seguir caminando, soy el hijo de Silver Fullbuster y no puedo decepcionarlo, aún más. Necesito tener la cabeza en alto cuando llegue al campamento o se burlaran de mí todos los lobos que son parte de la manada.

— ¡Alguien que me ayude, por favor! ¡Ayuda! ¡Ayuda! –Escucho la voz de una mujer, volteo a ver en dirección a su voz y de repente todo se ha vuelto oscuro, miro al cielo y hay luna llena. La luz se vuelve roja y parece que estuviera en medio de un eclipse ¿Qué sucede? ¡Eran las diez de la mañana! Miro a mi lado y Meredy ya no está.

— ¡Auxilio! –Está desesperada y yo no logro ver lo que sucede, tampoco entiendo que es lo que está ocurriendo pero mi instinto me hace moverme, corro en su dirección rápidamente, a todo lo que mis patas pueden dar.

— ¿Dónde estás? Grita fuerte.

— Ayúdame, estoy aquí. En el árbol, esa cosa me va a comer. –La distancia se acorta y logró escuchar su voz finamente, percibo el olor de un enemigo y un olor delicioso, nunca antes había sentido un olor igual, no sé a qué asemejarlo pero es bastante dulce, delicioso, corro alejándome de mi territorio y logró encontrar el lugar, hay un lobo gruñéndole a la copa de un árbol y levantando sus patas para que el tronco se rompa y ella caiga.

Levanto mi mirada para poder observarla y despierto bruscamente, estoy tirado en la nieve y Meredy me está llamando desesperadamente.

— ¡No me asustes así, Gray! No contestabas, tuve miedo por ti. –Veo a mi alrededor, es de día. ¿Fue un sueño? Parecía tan real, no pude ver el rostro de esa chica pero se oía tan angustiada, comer humanos está prohibido para todas las manadas de lobos, ¿Cómo se le ocurre a ese idiota romper las reglas? ¿Acaso quiere que todos los humanos vengan y nos maten? Tal vez estaba delirando por el dolor, debe ser eso.

— ¿Qué me pasó, Meredy?

— Te desplomaste de un momento a otro, estas grave, una costilla se te ha roto, se nota desde acá. –Ella tiene conocimiento en medicina, es una de las médicas del campamento y les enseña a las pequeñas sobre ese arte.

Sí, solo hay pequeñas en el campamento, los lobos que no son parejas alfa dependen de sus líderes para tener un cachorro, el alimento y todos los recursos los distribuye Lyon y la resolución que el impuso hace dos años es que si nace macho lo dejará morir, tiene miedo que aparezca alguien más fuerte que él y lo derroque.

Un lobo sin una manada es presa fácil para los depredadores, el éxito de nuestra sociedad es permanecer unidos, nosotros cazamos juntos y entre más seamos más fuertes somos, por eso la mayoría tiene miedo de irse, en nuestro hogar hay comida, un techo donde dormir, pero sobre todas las cosas tienen seguridad y únicamente por eso le hacen caso a Lyon.

Sin embargo, muchos de nuestros lobos maduros se han marchado, les parece muy cruel las decisiones de Lyon y no dejarán morir a sus cachorros, por eso salen al mundo completamente solos por el amor que le tienen a sus crías y por el deseo de libertad, solo espero que ellos corran con suerte y los acepten en otra manada.

Es prácticamente imposible encajar en otra manada, la mayoría de lobos se cuidan entre ellos y no permitirán extranjeros que atenten contra su integridad, por esta razón no es posible que encuentren una manada diferente a la cual nacieron, por eso los "traidores" como Lyon los llama están condenados a una vida muy dura. Tampoco los humanos los reciben, somos diferentes a ellos por nuestras orejas y colas cuando nos convertimos en humanos y por miedo nos rechazarían, así que las posibilidades de una buena vida sin necesidades para un lobo desertor son muy pocas.

— Toma algo de ropa de mi bolsa y súbete a mi lomo, te voy a cargar. –Soy humano nuevamente, siento frío y me encuentro más débil de lo que ya estaba, yo siempre preferiré mi lado lobo antes de convertirme en un humano inútil. Meredy agacha sus patas delanteras y busco en la bolsa que tiene amarrada a su cuello, me pongo una manta y no tengo la fuerza suficiente para subirme.

— No puedo, Meredy. –Ella muerde la manta y voltea su cabeza subiéndome a su lomo, me muevo como un gusano acomodándome en su espalda y me agarró fuertemente de su cuello. Esto no le va a gustar a Lyon, me va a castigar, estoy seguro.

— ¿Todo bien allá arriba? –Asiento con mi cabeza y Meredy empieza a correr, es una loba rápida y bastante hermosa, estoy seguro que si hubiera sido el alfa ella sería mi mujer o tal vez Lucy, ella es bastante linda pero es la pareja de mi mejor amigo, no hay ninguna posibilidad.

Cierro los ojos y vuelvo a sentir ese aroma dulce llegar a mi olfato, me inclino un poco para que mis oídos logren escuchar su voz pero parece que mis golpes me están haciendo una mala jugada, ¡Diablos! Estoy molido. Yo solo quiero saber a quién pertenece este aroma tan delicioso, que es lo que me pasa, ¿Estaba alucinando o era verdad?

Mañana hay luna llena y hay un eclipse a las ocho en punto, si esto es cierto lo que sea que tenga que pasar sucederá mañana, pero es ilógico, era solo una ilusión creada por mi mente lastimada por todos los golpes. Ahora por lo único que debo preocuparme es por no morir, todo mi cuerpo está destrozado y me duele cada movimiento que hace Meredy.

Cada minuto es una agonía, estamos a menos de veinte minutos de nuestro hogar principal pero este tiempo me ha parecido eterno, solo quiero llegar a casa y dejar de sentir este dolor tan horrible e insoportable.

— ¡Sálvame por favor! –Abro los ojos al escuchar de nuevo la voz de esa mujer pero estoy rodeado de árboles, es el camino a casa, el olor a pino lo reconocería donde fuera. ¿Qué me sucede? Nunca me había pasado algo igual.

El olor desaparece, como si nunca hubiera estado ahí y sé que Meredy no lo sintió porque se hubiera detenido a ver lo que estaba pasando, creo que me he vuelto completamente loco. Veo la roca enorme que es el puente de entrada a casa y puedo sentir el olor de los lobos, estamos cerca al campamento. La meteré en problemas si llegamos los dos y mucho más porque estoy en su lomo.

— Bájame aquí, no quiero que Lyon te castigue por mi culpa.

— Lyon me tiene que escuchar, las cosas no pueden seguir así entre los dos. Un día de estos te va a matar.

— Yo fui el que lo reto, es mi culpa. –Ella sigue adelante, parece que no le importa que Lyon este a punto de castigarla. Entramos por el norte y llegamos por las cabañas. Siento un olor desagradable y es más que evidente que Lyon ya sabe que estamos aquí.

— ¿Qué estás haciendo? –Lyon con su pelaje color gris plata nos impide el paso y antepone su cuerpo. Esta enojado, lo sé y si no fuera porque es Meredy la que me está alzando ya se nos hubiera botado encima.

— Estoy trayendo a tu hermano mal herido, lo dejaste en la frontera de nuestro territorio ¿Sabes lo que le harían las manadas enemigas si lo atrapan? Lo pudieron haber matado..

— ¡Es lo que se merece este bastardo por retar a su líder! ¿Sabes porque no eres más fuerte que yo, Gray? Porque tu madre era una loba débil, Mika era una estúpida, por eso la mataron. –Mi madre, ¿Cómo se atreve a hablar de ella? La furia recorre mis venas, quisiera que se callará, cerrarle ese maldito hocico con un golpe.

— ¡Desgraciado! No te metas con mi madre, perro. –Esa es la mayor ofensa para un lobo, nosotros nos caracterizamos por ser salvajes, fuertes y no depender de humanos. Todo lo contrario a un perro manso y que siempre estará al lado de su amo, débil y obediente.

En un movimiento muy rápido me tira de la espalda de Meredy, gruño de dolor, ya no puedo soportar otro golpe más y la líder lo sabe, pero si se entromete puede resultar herida accidentalmente y eso sería fatal para sus cachorros.

— ¡Vuélveme a decir perro! –Su pata se incrusta en mi costilla, me quedo sin respiración, justo me pegó en el lugar que más me duele de todo mi cuerpo.

— ¡Es tu hermano, Lyon! –Gruño de dolor, mi cuerpo no es más que una bolsa de huesos rotos, estoy magullado y tengo todo el cuerpo moreteado, veo que me va a volver a golpear, cierro los ojos ya que no puedo defenderme solo y cómo humano soy solo un tierno conejillo.

— ¡Por favor basta! –Meredy se entromete entre los dos, toda la manada se ha reunido y está observando lo que está pasando.

— ¡Quítate Meredy, no he terminado con este perro! –Veo a mi mejor amigo a la distancia, Lucy lo está sosteniendo porque está a punto de entrometerse, está respirando agitado y la vena de su cien se está brotando, se va a convertir en lobo en cualquier momento y no quiero que él salga lastimado. Nosotros somos atravesados y algo insensatos, pero hacemos lo que sea por el otro, desearía que Natsu fuera mi verdadero hermano y no el estúpido de Lyon.

— No me voy a quitar. –Meredy está siendo fuerte y agradezco lo que hace por mí, pero una de las cosas que odia Lyon es que contradigan sus decisiones y lo desautoricen.

— ¿Estás defendiendo a un rebelde? Agradece que no lo maté, amenaza nuestro estado de paz y equilibrio con sus manifestaciones de violencia, además deje órdenes estrictas para que nadie fuera a buscarlo, ¿Por qué me desobedeciste, Meredy?

— Porque él es parte de nuestra manada y todos somos una familia. No permitiré que nadie más se vaya o perdamos a uno de nuestros hermanos –Todos aplauden por las palabras de Meredy, Lyon hace esa expresión en su rostro que nos hace temblar.

— Gray no comerá en toda la noche, el que lo alimente no dudaré en llevarlo al calabozo. –Su voz está llena de rabia, camina de un lado a otro algo enojado y Levy se acerca a revisarme, ella es una excelente médico y me siento seguro en sus manos. — Lleven a Meredy al calabozo. –Todos abren sus ojos muy sorprendidos y el sonido que provoca la sorpresa es unánime.

— Su mujer está embarazada, líder. –Ultear, mi hermana intercede por su mejor amiga y él frunce el ceño, nos da la espalda, mueve su cola y empieza a caminar en dirección contraria.

— Son las consecuencias de desautorizarme. Mi mujer tiene que obedecerme también.

— ¿Cuándo te volviste un monstruo? –Lyon detiene su caminar al escuchar la pregunta de Meredy y todos retroceden un poco asustados.

— ¡Mejor que sean dos noches! ¿Alguna otra objeción? –Lyon mira a todos los presentes y ninguno dice una sola palabra, se encuentran muy asustados.

Es simplemente sorprendente, Meredy es su protegida, su chica y ahora ni ella se salva de los delirios de grandeza de mi hermano, solo espero que no le afecte estar ahí a sus cachorros.

— No sé preocupen, estaré bien, por favor todos vuelvan a sus actividades. –Todas las chicas empiezan a abrazar a la líder y finalmente Tobi, uno de los lobos de confianza de Lyon se acerca a ella con mucho respeto.

— Lo lamento mi lady, pero tengo que llevarla a ese horrible lugar. –Ella asiente y camina con Tobi hacia el calabozo.

— Levy encárgate de las heridas de Gray.

— ¡Cómo mande! -Natsu me levanta del suelo y me lleva a mi cabaña. Entramos a mi cuarto y la pequeña loba entra tras de él para curarme.

— ¿Te volviste loco, Gray? No puedes seguir haciendo estas cosas, acepta que Lyon es muy fuerte y ninguno de nosotros puede vencerlo. –Natsu aprieta sus puños frustrado, igual de impotente a mi.

— Pensé que las nuevas habilidades que había conseguido eran suficientes.

— Ya no hables Gray, estás muy lastimado. –Completamente expuesto ante esa pequeña humana dejó que me cure y vende mis heridas, dos huesos rotos de mi pierna y dos costillas hechas pedazos, pasará algún tiempo hasta que me recupere por completo, no importa que tengamos un nivel de recuperación extremadamente alto. Si no como no me curaré rápido.

— Tengo algo de carne guardada en mi nevera. Esperare que todos se queden dormidos para dártela.

— No quiero que te metas en problemas por mi, sabes que Lyon te tiene en la mira y necesitas estar con Lucy, su cachorro té necesita.

— Sé que te enfrentaste con Lyon por mi hijo, si mi cachorro nace macho no seremos capaces de dejarlo morir. Gray esto es injusto.

— Tu cachorro es macho Natsu, reconocería el olor a kilómetros de distancia. He recibido muchos cachorros durante toda mi vida. –Levy asesina nuestras esperanzas de que sea una cachorra y pueda vivir a nuestro lado, Natsu vuelve su mano un puño y golpea la pared, odio ver así a mi mejor amigo, debo hacer algo para animarlo.

— Si nace macho escaparemos entonces, ya no quiero seguir viviendo acá y tú eres mi hermano, a donde tú vas yo voy. –Hace dos días nos enteramos que su pareja quedó preñada, Lucy está muy asustada y no quiere perder a su hijo, el vínculo de las madres hacia sus hijos es muy fuerte y ella no permitirá que su cachorro muera.

— Gracias por tu apoyo, pero no tienes que sufrir por nosotros. Afuera el mundo es cruel. Más para nosotros que no somos lobos o humanos, somos producto de mutaciones y esta tierra es de humanos, nosotros siempre saldríamos perdiendo.

— ¿No te parece injusto? Si Meredy da a luz a un macho lo dejará vivir, mi padre nunca hubiera matado a su sangre. Lyon se está volviendo loco y debemos hacer algo. Por tu hijo, por Lucy, por ti y por cada lobo que está sufriendo con su tiranía.

— Es claro que tú no puedes hacer nada por ahora con ese cuerpo como lo tienes, tendrás que descansar tres días seguidos si piensas poder seguir entrenando o luchando por tu causa. –Trato de mover mi cuerpo pero mi pecho arde en un dolor totalmente insoportable, parece que Levy tiene razón y debo descansar.

— No saldré de esta casa, no quiero verle el hocico a Lyon o a sus lambe cu...— Gray, ese lenguaje, te pueden castigar por esas palabras. –Levy termina completamente de curarme y me arropa con una manta, toma un vaso con un oscuro ungüento y me lo da para que me lo tome.

— Espero que te recuperes pronto, muchos creen que eres un idiota por enfrentarlo, yo creo que eres el lobo más valiente que existe, tu luchas por todos nosotros, serias un excelente líder. –Levy sonríe y se pone su chaqueta, es una pequeña loba y su salud es bastante frágil.

— Gajeel me debe estar esperando, mañana vendré a revisarte. ¡Adiós chicos y recuerden que mañana hay eclipse, sería peligroso salir porque no tenemos poderes!

— Lo tendremos en cuenta, gracias Levy. Ten buena noche -Levy sale de la casa y yo miro a Natsu, alguien que me apoyaría en la causa y afuera sé que hay muchas personas así, debemos vencer a Lyon. Él no era malo, el poder se le subió a la cabeza y termino por destruir lo que un día fue y de paso destruyó nuestras vidas.

— Me gustaría que la vida fuera más justa, Gray. Pero nada cambiará el hecho de que Lyon tenga una sangre más pura que la nuestra, nunca podremos volvernos más fuertes que él. –Suspiro hondamente y ese olor de nuevo inunda mis fosas nasales, desearía saber a quién pertenece.

— ¿Hueles eso?

— ¿Qué? –Natsu empieza a olfatear el aire y yo me encargo de mirar cada rincón de mi habitación, este olor es extraño, no viene de una sola dirección, ¡Está en todas partes!

— ¡Es un olor dulce y huele como cuando la luna llena sale! –Natsu frunce su ceño intentando comprender mis palabras, ni yo mismo sé cómo explicar esto.

— La luna llena no huele a nada, solo está tu asqueroso olor y él de Levy. No hay nada más -¿Cómo no puede ser capaz de sentir este olor tan fuerte? ¿Será que un golpe me atrofio el sentido del olfato?

— No siento nada, Gray. –Asiento con la cabeza, no diré nada más o creerá que estoy loco, solo hay una persona que puede entenderme. — ¿Podrías llamar a Cana? Necesito hablar con ella.

— ¿Cana? ¿Para qué la necesitas?

— He tenido unos sueños raros, solo quiero preguntarle unas cosas.

— Esta bien, esperaré que tu hermano se duerma y te traeré ese pedazo de carne. ¡Fuerza hermano! –Natsu me sonríe y sale de la habitación, espero paciente, cierro los ojos tratando de que esas imagines vuelvan a mi mente, que ese olor me abarque de nuevo, nada de eso sucede y veo a Cana entrar en mi habitación minutos después.

— Hola idiota, ¿Cómo sigues, chico suicida? –Sonrío y levanto mis hombros.

— Bien, hubiera podido ser peor si la líder no llega.

— Tienes suerte que la líder no sea una idiota como su pareja, en fin. ¿Querías hablar conmigo? –Asiento y le cuento cada detalle, todo lo que recuerdo y mis miedos de que solo sean alucinaciones, ella abre sus ojos cafés y me ve directamente.

— ¿Viste el rostro de esta chica? –Niego con la cabeza y ella baja el volumen de su voz, a veces olvido que las paredes tienen oídos y que Lyon siempre se entera de todo.

— Es una diosa humana, no me puedo equivocar. Pero por lo que nos debemos preocupar es ¿Por qué quiere hacer contacto contigo? Este sueño es claramente una muestra de que está en peligro.

— ¿Qué quiere conmigo?

— No lo sé, pero si quiere hacer contacto contigo va a volver a mostrarse ante ti, por ahora seamos positivos y pensemos que nos va a ayudar a librarnos de Lyon, en el peor de los casos solo sería una ilusión porque la pequeña neurona que te quedaba te la mato el líder. Así que cualquier cosa puede pasar, solo mantente atento.

La veo desaparecer y mis ojos se cierran, tengo mucho sueño, estoy muy dolorido y lo único que necesito es tomar una siesta para recobrar fuerzas.

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Despierto abruptamente, como si hubiera tenido una horrible pesadilla. Veo por la ventana y sigue siendo de noche pero hay luna llena, eso significa que ha pasado un día entero. Me levanto y mi pie me duele mucho, soporto el dolor y me aproximo a la ventana, el eclipse está a punto de comenzar y todos tiene órdenes estrictas de no salir de sus casas. No tenemos poderes cuando eso sucede.

Sin importarme nada salgo de mi casa, me vuelvo lobo y no entiendo porque estoy corriendo lejos de mi manada, mi corazón late fuertemente y sigo ese camino, necesito saber si lo que vi ayer fue real o solo era producto de mi imaginación.

No soy tan rápido por la lesión en mi pierna pero corro, olfateo el lugar esperando sentirla y sigo el camino de mi alucinación, escucho unos gritos de ayuda de repente y mi corazón se hincha, necesito encontrarla aunque tengo miedo porque en menos de dos minutos voy a volverme humano y no tendré poderes.

Veo el árbol y el lobo de mi sueño está empujando el tronco con todas sus fuerzas para que la rama se quiebre y ella caiga, la joven pide ayuda y veo hacia arriba, es una humana definitivamente.

— ¡Aléjate de ella! –Saco todos mis dientes y llamó su atención, me abalanzo a su cuello y él me esquiva, estoy en una desventaja por mis heridas, tal vez nunca debí haber venido a este lugar.

— Por favor no se lastimen. –Su voz es hermosa y el delicioso olor proviene de ella. La luna se cubre totalmente por el eclipse y me vuelvo humano al igual que ese lobo. Es uno de los de Panthom.

— ¡No te entrometas en esto! No es tu problema hijo fracasado. –Me lleno de rabia y le doy un puño, él se ríe de mí, parece que no ha sido lo suficientemente fuerte y me da una patada en mi pierna rota, supo cómo aprovechar mi debilidad. Caigo al suelo y me da unas cuantas patadas, la verdad no tengo ni el diez por ciento de mis fuerzas.

— ¡Basta, por favor no lo lastimes! –Escucho que la mujer se mueve en la rama del árbol, las carcajadas de ese hombre me fastidian y veo como pone su pie en mi cuello, si me lo rompe moriré.

— Que gran honor matar a una de las hadas, eres más débil de lo que todos dicen –Respiro hondamente, veo a mi alrededor intentando conseguir algo que me de la victoria pero no hay nada.

— Por favor no lo mates, tu objetivo soy yo. –Un impresionante ruido llama mi atención y veo como la rama donde estaba la chica cae encima del lobo dejándolo fuera de combate.

Me arrastro para ver cómo está, la luna se vuelve blanca de nuevo y la noche es tan clara que puedo verla perfectamente, es la mujer más hermosa que he visto en toda mi vida, su piel es pálida y su cabello es azul y muy largo. La caída la dejó inconsciente y está saliendo sangre de su frente.

— Todo estará bien, te lo juro. –Trato de acariciar su frente y al tocar su piel una estrella muy pequeña aparece brillando en su cuello. Llevo mi mano a esa extraña marca y los diferentes colores que desprende la estrella me sorprenden.

Algo más brilla, veo el collar que está colgado en su cuello en forma de luna y las dos cosas están brillando, ningún humano puede hacer esto, debe ser una diosa como dijo Cana.

En su rostro aparece una expresión de dolor y miedo, inconsciente empieza a negar con la cabeza, como si estuviera rogando por su vida.

— Todo está bien, yo estoy aquí. –Concentro mi mirada en sus labios, son bastante hermosos.

Ella despierta, en su iris veo todas las estrellas del universo brillar y rápidamente cambian a un color azul cuando parpadea. Estoy congelado, no sé qué hacer delante de ella, definitivamente esta mujer está fuera de este mundo.

Su mano tocan mi mejilla y me estremezco ante su contacto, esta sensación es maravillosa.

— Me salvaste, muchas gracias, te debo mi vida. –Su olor me vuelve loco, me encanta sentirlo, mis instintos están hechos un caos y tengo que hacer un gran esfuerzo para controlarme.

— Tu fuiste la que lo noqueó con la rama yo no hice nada...¿Por qué quería hacerte daño? –Su mano en ningún momento se aparta de mi rostro y sus ojos inspeccionan mi cara, como si tratara de memorizar todo lo que está viendo.

— Soy la representante de la noche en la tierra, si yo muero mi madre se enojaría mucho y apagaría completamente los poderes de la luna, todas aquellas criaturas que dependen de ella morirían, como los lobos, los vampiros y los seres nocturnos. –Estoy tan sorprendido, acabo de salvar a una mujer poderosa.

— Los humanos querían que ustedes desaparecieran, por eso contrataron a ese lobo para matarme cuando no tenía poderes, en el eclipse, pero apareciste tú, muchas gracias. –Retira la mano de mi mejilla y siento un gran vacío.

— ¡Cumpliré uno de tus deseos! Es lo que mereces por salvarme.

— ¿Un deseo? ¿Lo que yo quiera? –Ella sonríe ante mi sorpresa y definitivamente es una diosa perfecta, mi corazón late fuertemente por nuestra cercanía, ¿Qué me sucede?

— Lo que tú quieras, acabas de salvar no sólo mi vida si no las de muchos, te mereces una recompensa. –Sé lo que deseo, toda mi vida lo deseé, ser más fuerte que Lyon y poder manejar y liderar la manada con sabiduría y sin crueldad.

— Deseo ser fuerte, mucho más que mi hermano para poder liberarme a mí y a mí manada de sus injusticias. –Ella cierra los ojos, parece que mi petición está fuera de su alcance.

— ¿Qué sucede? ¿No puedes cumplirme ese deseo? –Ella niega con la cabeza y sus ojos azules ven directamente a los míos.

— Yo tendría que darte mis poderes a ti y me quedaría con tu poder actual, es como un intercambio, esa sería la única forma...A cambio solo te pediría que me amaras y me protegieras porque sería débil y estaría expuesta a muchos peligros.

— Yo no sabría qué hacer con tus poderes, no puedo aceptar el trato, tú tendrías que sacrificarte por mí y eso definitivamente no lo voy a permitir. -¿Amor? ¿Protección? No puedo comprometerme con esta chica, es algo descabellado.

— Tú te sacrificaste por mi, yo solo obtendría tu forma, sería un lobo y una humana, por mis poderes no debes preocuparte, no son nada del otro mundo. Lo único que harán es darte fuerza cuando alguien quiera atacarte, serás invencible. –Los lobos cuando escogemos una pareja somos todo para las hembras, no estoy seguro si estoy preparado para asumir la responsabilidad de ser su pareja.

— No debes tener miedo, piensa en lo que quieres para tu gente, es justo. –Asiento con mi cabeza, es lo mejor, no puedo dudar. Tendría que aprender a amarla, aunque no la conozco su olor y su rostro se me hacen cálidos y me provocan una sensación de paz, tal vez esto es lo que se siente cuando encuentras a la persona que compartirá la vida contigo.

— Trato hecho. –Tímida me abraza y se refugia en mi pecho, me quejo de dolor, mis costillas están hechas puré y ella sonríe. — Ya no te dolerá tu cuerpo con mis poderes, te curaras rápidamente, sabes lo que tienes que hacer para formar un vínculo de amor entre los lobos. -Trago fuerte toda la saliva que tengo en la boca y empiezo a temblar como una gelatina, nunca imaginé que este día llegara tan rápido, solo tengo dieciséis años, no me siento preparado para esto.

— Ni siquiera sé tu nombre, esto es muy apresurado. –Confieso todo lo que estoy sintiendo, ella se separa y niega con su cabeza.

— Soy Juvia Loxar, mamá me confirmó en un sueño anoche que mi pareja iba a presentarse en un hecho totalmente fuera de lo normal el día de hoy, esa persona eres tú.

— Tú fuiste la que me llamó a este lugar.

— ¿Yo? Pensé que iba a morir en ese instante, no fui yo la que pedí ayuda –Todo es tan confuso, necesito el poder, la fuerza para vencer a Lyon pero ella sería mi pareja por el resto de mi vida y eso me aterra.

— ¡Esto es obra del destino! Los dioses han respondido a tus súplicas. –Ella sonríe y yo trato de sonreír para ocultar mi nerviosismo, ya no hay marcha atrás, lo sé. Haré lo que sea para ser el líder, para salvar el hijo de Natsu y Lucy.

La empujo suavemente al piso y me arrodillo en el suelo apoyando únicamente el pie que no tengo lastimado, la rodeó con mi cuerpo y llevo mis labios a los suyos.

La beso con dedicación y delicadeza, yo que pensé que su olor era lo único delicioso, sus labios son lo más exquisito que he sentido, yo nunca había tenido un contacto físico que no fuera golpes y ella me hace sentir tan bien.

— Solo quiero que me ames y me protejas. –Esta asustada al igual que yo, es natural, somos dos desconocidos que por obra del destino ahora están juntos.

— Te juro que te protegeré.

Lentamente me deshago de su ropa, su cuerpo es perfecto, voluptuoso, demasiado apetecible. Bajo la luz de la luna admiro su figura y muerdo por impulsos partes de su piel, a ella no le interesa, así que continuó saboreándola, es una gran ventaja que yo no tenga ropa porque no creo que pueda aguantar mucho sin cumplir mis deseos.

Acaricio su cuerpo y disfruto la reacción que provoco cuando tocó su piel, cuando acaricio esos dos grandes pechos que me vuelven loco, cuando pongo mis labios en su botón rosa y como un instinto salvaje empiezo a chupar.

— La valentía trae sus recompensas. –Dice entre quejidos y yo sonrío, esta recompensa esta simplemente maravillosa.

Abro sus piernas y coló mi cabeza en su parte prohibida, soy un lobo, necesito probarla y recordar esto para siempre, marcar esta parte para que solo me pertenezca a mí.

— ¡Espera! No vayas a morderme ahí. –Sonrío y niego con la cabeza, no la lastimaría.

En el momento que mis labios rozan su parte intima me sobresaltó por la luz que sale de su cuerpo, me levanto para observar que sucede, lo que ven mis ojos es algo sorprendente, cada rincón de su piel tiene una estrella que brilla cambiando a diferentes colores y su cabello se ha vuelto plateado como la luna.

— No tengas miedo, es mi poder transfiriéndose a ti. –asiento y vuelvo a lo que estaba haciendo, se siente tan excitante, tan precioso, tan intimo. Gimotea un poco de placer y estoy listo para entrar en ella, pero no puedo dejar de probar lo que sale de su interior, sabe delicioso y es completamente adictivo.

Muy despacio me levanto cuando ella ha gritado repleta de placer y su cuerpo está emitiendo ligeras convulsiones, Juvia me sostiene con sus manos porque mi pierna rota no me deja acomodarme bien y sonríe maliciosamente para luego hablar.

— Yo estaré arriba. –Niego y gruño, los machos debemos tener el control en un encuentro sexual, odio no poderme mover con toda libertad.

Sus mejillas rosadas y el sudor que se apodera de su frente me hace enloquecer, masoquista apoyo el pie y aunque no la quiero aplastar con mi cuerpo caigo sobre ella. Juvia abre sus piernas en un ángulo perfecto y yo pongo la mano en mi miembro para guiarlo por el camino correcto.

Mi pareja gime de dolor y yo meto mi miembro completamente en ella, esto es mejor que matar, cazar, arrinconar y comer, esto es un nivel mucho más alto de satisfacción y de vida.

Me muevo fuertemente sin importarme el dolor y ella también intenta seguir mis movimientos, sangre, ese olor llega a mi nariz, pero no es la del estúpido que quería hacerle daño, le pertenece a ella y huele delicioso.

Fuerte, azoto mi cadera contra su interior para ir más profundo y para satisfacerme cada vez que siento como aprieta en su interior.

Lagrimas, esta llorado y le estoy haciendo daño, pero a este punto no puedo parar e intentar ser suave y tierno cuando mi parte animal me ha dominado por completo volviendo añicos mi razón.

La estoy lastimando con mi fuerza y gime de dolor, lo siento, en realidad lamento ser tan brusco, pero sigo buscando que esa sensación se incremente y siga disfrutando de este placer, me había perdido de mucho al no haber accedido a tener sexo con otras lobas.

— ¿Tienes miedo? –Ella niega con la cabeza mientras pongo mis manos en sus mejillas y limpio esas lágrimas que se le han escapado por mis acciones.

— Esto es lo que soy, un animal rudo y salvaje.

— Eres mi pareja ahora, eso es lo que eres. –Juvia abraza mi espalda, como si no quisiera dejarme ir y busco mi satisfacción, sé que en otro momento la complaceré, pero no ahora.

No hay palabras de amor como se supone que debería entablarse un vínculo, yo solo intento satisfacerme y llenarme de poder, soy un egoísta. No sé cómo descifrar su mirada, ¿La habré decepcionado? Llego al punto máximo y relajo mi cuerpo.

Ella cierra sus ojos cuando he terminado dentro de ella, su poder se transfiere a mí y me siento más fuerte que nunca, mi pie no duele en lo absoluto y mis huesos parecen que volvieron a la normalidad, la veo a ella, no se mueve y mi corazón duele, estoy preocupado por ella.

— Juvia, ¿estás bien? –La llamo en repetidas ocaciones y ella abre los ojos después de un tiempo.

— Estoy bien. Solo déjame descansar un poco.

— Conozco una cabaña cerca donde puedes descansar.

La levanto del suelo, la aprieto hacia mi pecho y no puedo detener a mi corazón que late desenfrenado, la quiero toda para mí, la deseo, no quiero que nadie la lastime.

Nuestra ropa está hecha añicos y no somos más que dos humanos desnudos merodeando por el bosque, camino rápidamente, ella sigue durmiendo, muero por ir a mostrarle mis nuevos poderes a Lyon, sé que se morirá.

Juvia está caliente, no me gusta verla así, tan débil y frágil. Abro con fuerza la puerta de la cabaña abandonada, no entro hasta no inspeccionar con mi olfato que no haya nadie adentro, al asegurarme que estaremos a salvo entro y la coloco suavemente en la cama. Se ve tan hermosa, tan indefensa, tan mía.

Iré mañana al campamento cuando todos estén despiertos para vernos, Juvia y yo seremos la pareja alfa, ella será mi beta, lo siento por Meredy, aunque nunca dejare de darle mi apoyo, solo debo pensar que hacer con el idiota de Lyon.

Tocó su frente y sigue hirviendo, no es una temperatura normal, lo sé porque ella no luce muy bien.

— Tienes fiebre.

— Lo sé, mi cuerpo está adaptándose, necesito cambiar para poder tener tus cachorros dentro de mí y ser un lobo como tú. -¿Mis cachorros? Sonrío, me negaba a la idea de tener hijos por miedo a Lyon, pero me encanta la pensar en un futuro donde pueda tener a mis pequeños corriendo libres por ahí. Me acuesto a su lado y ambos quedamos como una cucharita, llevo mis manos a su vientre y lo acaricio, mis cachorros estarán ahí algún día.

— Duerme un poco –Le susurró y veo cómo lentamente sus orejas y su cola aparecen, Juvia se esta convirtiendo en una hermosa loba que tiene mi olor en cada rincón de su cuerpo.

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Juntos entramos convertidos en lobos al campamento, a Juvia le tomó algo de tiempo acostumbrarse a mantener su forma de lobo, pero lo sigue intentando.

Todos se han reunido porque traigo a un lobo extranjero y una de las normas lo prohíbe. Siento rápidamente el olor de Lyon y sonrió, siempre espere que llegará este momento.

— ¿Qué hace esta hembra aquí? ¿No te bastó con lo de ayer, Gray? –Camino muy confiado hacia él para enfrentarlo, Juvia siempre está detrás mío, tiene miedo, me dijo que temía no ser aceptada aquí.

— Ella es mi pareja y va a venir a vivir conmigo, con nosotros y con todos los que una vez desterraste.

— ¿De qué diablos estás hablando, hermanito tonto?

— ¡Gray ven acá! Te va a volver a lastimar. –Natsu está preocupado por mí y yo respiro bastante confiado.

— Les presento a todos a su nueva beta, su nombre es Juvia Loxar. Ven linda. –Ella camina lentamente hacia mí y estoy logrando enojar a Lyon.

— ¿De qué diablos estás hablando, Gray? Tobi, lleva a este perro y a su "beta" al calabozo. –Le saco todos los dientes y Juvia camina hacia atrás, le dejé muy en claro que no quería que se entrometiera en la pelea.

De un solo golpe derrotó al lobo fiel de mi hermano, pero soy cuidadoso y no le hago un daño mortal, Lyon se sorprende y no duda en convertirse en lobo para que deje de arruinar su ambiente de paz, como lo llama él.

— Te voy a cerrar la boca, idiota.

— ¡inténtalo! –Con todas sus fuerzas manda su garra a mi cuello, está tirando a matar pero como en todas nuestras peleas anteriores soy yo quien lo esquiva y empieza a burlarse de él. Lo intenta nuevamente anonadado, sorprendido, hasta ni yo mismo me creo que haya logrado semejantes poderes.

— ¿Có-como es que ahora puedes ver mis movimientos? –Lyon es un lobo bastante rápido y fuerte, pero yo soy mucho más inteligente y hábil, yo ahora tengo los poderes de Juvia.

— El amor es más fuerte que tu maldito egoísmo. –Dejó que siga intentando golpearme, le doy una cucharada de su propia medicina haciendo lo que él me hacía a mi cuando lo retaba. Dejo que se canse y que su maldito orgullo llegue a los suelos mientras se arrastra buscando una respuesta.

— ¡Tú no puedes ser más fuerte! ¡Tu eres un bastardo! –Repite esas palabras muchas veces y golpea el suelo completamente frustrado.

— En eso te equivocas, soy hijo de la primera pareja alfa, puede que mi madre haya sido una beta débil pero me esforcé más que tú y mi padre me ha escuchado, ha visto que eres un mal líder y ha decidido destituirte –Con fuerza se abalanza a mí para que me calle y yo me canso de que no entre en razón, lo empujó con mi pata a una de las cabañas, sé que ha quedado fuera de combate, fue un gran golpe y voló unos cuantos metros.

— ¡Es imposible! –Los lobos de la manada también están muy sorprendidos, algunos están asustados por el poder que logré, yo camino con Juvia hasta la mitad de nuestro hogar y busco las palabras adecuadas para hablar.

— Sé que es increíble para ustedes que yo haya logrado obtener la fuerza y la habilidad que tengo ahora, pero todo es gracias a ella, nuestra diosa, Juvia. Vino hasta acá para salvarnos y me presto sus poderes para que las cosas volvieran a ser las de antes, sin injusticias o dolor. –Todos observan a Juvia y ella se esconde en mi cuerpo, no le gusta que le presten mucha atención.

— Desde ahora las cosas comenzarán a cambiar, todos los que fueron expulsados por querer a sus cachorros podrán volver, los recursos serán repartidos equitativamente y la alegría volverá a nuestro campamento. Por favor liberen a Meredy, no tiene porque estar en ese horrible lugar. Capturen a Lyon, lo llevaremos al calabozo mientras pensamos que hacer con él.

— Muchas gracias, gracias. –Lucy abraza a Juvia y yo camino hacia Natsu, siempre imaginé el momento en que los dos pudiéramos celebrar que somos libres.

Recibo más abrazos, los lobos me impiden la vista porque se han amontonado preguntándome muchas cosas, felicitándome y halagándome.

— ¡Nunca serás un gran líder! –Lyon a mordido a el lobo que intentó capturarlo logrando escapar, vuelve a nosotros cojeando, yo lo miro por entre los lobos, a veces me da algo de lastima, después de la muerte de su madre Ur, no volvió a ser el mismo.

— No te exiliare, Lyon. Estarás en el calabozo hasta que pienses en todas las cosas que hiciste mal y te arrepientas por tus pecados.

— ¡Fue esta bruja! Es una maldita hechicera. –Ya no soy el blanco de Lyon, por el contrario quiere atacar a Juvia, estoy lejos de ella, mi chica. Corro tratando de evitar que le haga daño, puedo hacerlo.

— ¡Gray! –Ella grita horrorizada buscando mi ayuda, aún no puede controlar muy bien su cuerpo de lobo y las chicas se hacen a un lado temiéndole a la fuerza de Lyon. Le hice una promesa, debía protegerla ¿Cómo la perdí de vista tan inútilmente? No alcanzaré a llegar a su lado, mi chica, mi corazón se contrae dolorosamente, no puedo perderla después de que la he encontrado.

Escucho un chillido, no quiero ver lo que ha sucedido pero aún así trato de enfocar mis ojos, hay una hembra en el piso, pero no es Juvia, es Meredy.

— ¡Meredy! ¿Por qué te metiste? No, tú no. –Lyon grita desesperado, pone su frente en el cuello de Meredy intentando hacer que reaccione, ¡Sus cachorros! Corro hacia ellos, Juvia está asustada pero no duda en acercarse.

— ¡Meredy! Por favor reacciona. –La herida es grave, cortó su cuello, se va a desangrar.

— ¿Por qué lo hiciste? –Lyon aún no puede creer que Meredy se haya metido, ella intenta hablar, no quiero que muera, no es justo para ella o para sus cachorros.

— Porque si yo no te detenía nadie lo iba a hacer, solo quería hacerte entender las cosas que hacías mal. –Lyon se rompe a llorar, intenta que Meredy reaccione pero ella respira agitadamente, está a punto de morir, yo no quería que nadie resultará herido por esto.

— Hay una forma de impedir que muera. –Juvia me ve con sus ojos repletos de lágrimas, Lyon la ve ilusionado. — Todo es mi culpa, fui demasiado tonta, no lo vi venir. –Juvia se sienta culpable y yo acaricio su cuello con mi hocico, yo era él que debía protegerla, yo soy el culpable por perderla de vista.

— ¿Qué debo hacer, Juvia?

— Tienes que renunciar a tus poderes, cada acto tiene un sacrificio, yo sacrifique mis poderes por ti. Si aceptas tendrás el poder que antes tenías y ella tendrá mis poderes.

— Por favor, Gray. Haré lo que sea por ella, te lo ruego, no la dejes morir, mis hijos también morirán. –Nunca antes había visto a Lyon tan destrozado, débil y asustado. Mis poderes, se sentían tan espectaculares, poder tener el control y ser el líder, no quiero renunciar a esto.

— Si de algo sirve yo siempre te amaré, no me importa que tan fuerte seas. –Juvia recuesta su cabeza en mi cuello, no sé qué hacer. No puedo sacrificar el bienestar de todos por el de Meredy, pero tampoco puedo establecer mi gobierno con este fundamento, no sé qué hacer.

— ¡Sálvala Gray! Te juro que me iré lejos, que no los volveré a molestar, pero no permitas que ellos mueran.

— ¿Y todos los cachorros que tú dejaste morir? –Miro a mi alrededor, he sido cruel con lo que acabé de decir.

— Mátame ahora y lo aceptaré, pero ella y mis pequeños no, por favor, te lo ruego. -Cierro los ojos, no quiero renunciar a mis poderes, pero no puedo dejarla morir, no sería un buen líder, ella sacrificó su vida por la de mi hembra, es lo mínimo que puedo hacer.

Pongo mi pata en su cuello sangriento y los poderes empiezan a fluir de mí a ella. Después de cinco segundos he vuelto a ser el mismo Gray Fullbuster débil, pero ella está viva y sus cachorros también lo están. Lyon se vuelve humano y abraza a Meredy, se asegura que su herida haya cerrado y luego me ve.

— Gracias, Gray. –Mi hermano está arrepentido, Meredy acaricia su cuello con su rostro y luego permite que Natsu se lleve a Lyon.

— Estarás en el calabozo hasta que pienses y reflexiones en todo lo que hiciste. –Le hablo como si tuviera la fuerza para ser líder, ahora solo soy un pobre lobo como los demás. –Lyon se aleja voluntariamente y llega hasta el calabozo. — Debemos pensar en un líder. –Le digo derrotado a todos, después de un silencio incómodo todos empiezan a decir mi nombre, una y otra vez.

— ¡Queremos que tú seas nuestro líder!

— Pero no soy tan fuerte como Lyon o como Meredy. –La joven peli rosada baja su rostro y me hace una reverencia.

— Tu eres el más capacitado para ser el líder Gray, no se trata de fuerza, la fuerza no significa nada si no tienes a alguien que debas proteger.

— Estoy muy orgullosa de ti. –Juvia me da un besito en mi hocico y yo sonrío, nada de esto hubiera sucedido si ella nunca hubiera aparecido en mi vida.

— ¡Yo prometo que los protegeré con mi vida!

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Durante todos mis años de cachorro y siendo un joven lobo pensé que la fuerza era la culminación del ser y que entre más fuerza tuviera más posibilidades tendría de ser un líder.

Mi padre siempre me enseñó que no importaba que tan fuerte eras, siempre debías recordar que los demás necesitaban de ti y el deber de un líder era hacer las cosas con amor, cariño y sabiduría.

Cada vez que recordaba las acciones de Lyon ponía un lema en mi mente, "La fuerza no lo es todo cuando no tienes a quien proteger", sigo pensando ¿Por qué ella llegó a mi vida? ¿Por qué renunció a sus poderes por mi? Cana me dijo que ella me había escogido, que alguien escucho mis suplicas y decidieron cumplirme ese deseo.

Meredy tuvo a sus cachorros gemelos, ahora son niños sonrientes y felices, Lyon aún no ha logrado redimir todos sus pecados pero lo sigue intentando y yo lo seguiré apoyando para que vuelva a ser aquel chico noble que un día fue.

Las cosas en la manada van mejor que nunca, otras manadas se han unido a nosotros buscando protección y hemos logrado hacer buenos intercambios logrando el bienestar para todos, Juvia siempre me aconseja, me dice lo que sería mejor, como buen esposo la escucho y tomo mis decisiones.

Nunca pensé que pudiera lograr amar tanto a una desconocida, pero esta mujer es mi única razón para ser fuerte, ella, mis cachorros y todos los de la manada me motivan a seguir adelante, a protegerlos y brindarles todo lo que se merecen. Esa es la única razón por la que quiero ser más fuerte cada día y nunca me daré por vencido.

— Líder –Dejó la reunión en la que estamos conversando sobre nuestro territorio y la manera de repartir nuestros recursos para poner mi atención en Meredy.

— ¿Qué sucede?

— La Beta está en trabajo de parto, sus gemelos ya vienen. –Me levanto y sigo a la peli rosada, ya he pasado por esto cinco veces, pero no me acostumbraré por completo.

— ¿Cómo está ella?

— Su mujer es muy fuerte, por lo único que debe preocuparse es por disfrutar de sus cachorros machos. –Una sonrisa se forma en mis labios, amo con todo mi ser a mis pequeñas cachorras, pero estaba deseando desde hace algunos años un macho, para enseñarle todo lo que se, enseñarle a ser muy fuerte pero sobre todo a amar y proteger a su familia. Juvia dice que puede darme más cachorros, treinta si yo se lo pido, pero ya van siete y aunque necesitamos que nuestra manada sea muy grande ya es bastante difícil cuidarlos a todos. Con dos machos serán suficientes.


Final del one shot, hermosuras. De ante mano les quiero agradecer a todos los que me han apoyado, en serio muchas gracias.

Pregunta: ¿Les gustan los lobos? ¡Yo los amo!

Abajo está el buzón de sugerencias por si me quieren dejar un review, los quiero demasiado y les mando un beso y un abrazo psicológico, Bye.