Hola hermosuras!
Advertencia: vengo con algo de Lemmon, claro, la temática no la podía dejar pasar y espero que les guste mucho. Entonces ya están advertidos, arriba esas mentes pervertidas, Rated M.
Con ustedes:
Instinto – Día 23.
Mi lengua parece que se ha trabado dentro de mi boca y no puedo pronunciar una sola palabra, estoy sumamente nervioso y creo que mis manos han empezado a sudar mientras mis piernas parecen no responderme de lo asustado que estoy, soy patético, lo sé.
Sus ojos azules siguen viéndome y tiene su cabeza ladeada esperando mi respuesta, acomodo mis gafas que se están cayendo porque no puedo verla directamente a los ojos ya que me da vergüenza y aprieto fuertemente los libros de cálculo que estoy sosteniendo para que me de fuerzas.
— ¿Qué dices? En serio necesito una explicación ya que en tres días es la evaluación final y no me puede ir mal... –Sus labios son bastante hermosos y se ven perfectos cuando me pide que le explique sobre derivadas y límites.
— Si es necesario yo te pago, por favor ayúdame –Asiento rápidamente y carraspeo mi garganta para que mi voz no vaya a sonar ridícula. Intento una vez pero mi voz es tan bajita que ella no logra escucharme.
— ¿Dijiste algo? –asiento y vuelvo a subir mis gafas que se me resbalan por cada tres segundos.
— Hoy tengo la tarde libre, ¿Dónde puedes recibir la clase? –ella lleva sus dedos con esas uñas largas y perfectamente pintadas de azul a su boca para pensar y creo que cada movimiento que hace es un deleite, Juvia Loxar, mi compañera de curso y mi crush desde que tengo memoria se ve hermosa de cualquier manera.
— Gajeel no me dejará estudiar porque hoy tiene ensayo con su banda y usan la cochera, ellos creen que es música pero es solo ruido para mí. ¿Sería mucha molestia si estudiamos en tu casa, Gray? –Dijo mi nombre, sabe mi nombre, creo que es el día más feliz de mi vida.
— No hay problema, mi hermano llega tarde de su práctica y Ultear parece que se va a quedar en casa de Meredy así que no seremos molestados ahí. –Ella asiente con su cabeza y se acerca a mi — Muchas gracias –Sus pechos se mueven debajo del saco de su uniforme y debo desviar mi mirada y controlarme, es prácticamente imposible no ver esas dos perfectas creaciones.
— No es nada, ¿Sabes cómo llegar? –Muerde su labio inferior y niega con la cabeza, su rostro que demuestra inocencia me vuelve loco.
— Es frente al Fruver, sí, sé dónde es. –Sonrío y asiento con mi cabeza.
— ¿Te parece a las dos?
— Me parece perfecto, nos vemos a las dos entonces. Muchas gracias. –Veo a Sting y Rogue en la esquina, la están esperando y el buen momento con ella se acaba de arruinar con esto, la veo desaparecer ante mis ojos y Sting la abraza a la altura de los hombros y se aleja de mí, mi princesa que tiene otro príncipe. ¡Diablos!
Soy el nerd de la clase y de casi todo el colegio, ninguna chica me pone atención por mi faceta tímida y retraída y además nadie quiere meterse con los rechazados del colegio. Lo peor es que no puedo hacer nada para cambiarlo.
No soy bueno en los deportes y mis gafas estilo botella no son la mejor ayuda para conquistar a las chicas, hago ejercicio fuera del colegio pero el cuerpo que tengo no es llamativo para ninguna mujer, tal vez no lo puedo mostrar bajo este tonto uniforme.
Sin embargo la única chica que deseo conquistar y que note todo lo que hago por ser una buena persona es Juvia, esa mujer es hermosa y tiene millones de hombres detrás de ella, es un imposible para mí y aunque no tiene un novio definido muchos dicen que es Rogue o Sting, las malas lenguas afirman que ella sale con los dos.
Juvia es una persona dulce, inteligente y es popular pero no es una plástica sin sentimientos, ella es la mujer ideal, pero eso la hace más lejana a mí ¿Y ahora que voy a hacer delante de ella? La clase durará aproximadamente dos horas, ciento veinte minutos y siete mil doscientos segundos, eso es mucho tiempo sabiendo que no soy muy interesante y que de los temas de los cuales yo hablo a nadie le importan.
Camino a casa, debo arreglar todo para que luzca perfecto, son solo dos cuadras pero doy enormes zancadas para llegar rápido y aprovechar el tiempo.
No hay nadie en casa como suponía y empiezo a barrer, luego trapeo y paso una pasada al polvo. Miro el reloj y aún queda tiempo para darme un baño. Lo mejor es ponerme ropa limpia, estar perfumado y fresco aunque ella no sé de cuenta.
Me baño muy rápido o si no se me hará tarde, me veo en el espejo y no veo nada, me pongo las gafas y todo está listo ahora.
Veo el reloj y son las dos en punto, el timbre suena, es una chica bastante puntual, bajo las escaleras e intentó calmarme a toda costa, le pido que siga, trae puesto su uniforme y está bastante hermosa, sin decir que ese cabello azul ondulado y desordenado es bastante atractivo. Casi estoy temblando y no puedo controlar mi nerviosismo, estamos juntos y los dos solos, esto debe ser a lo que se llama paraíso.
— ¿Cómo estás?
— Muy bien, gracias.
— Siéntate por favor. –Ella niega con la cabeza y mira hacia arriba, está buscando algo.
— Es que tengo a veces problemas de concentración y me daría mucha vergüenza si tu familia llega, ¿Podríamos estudiar en tu habitación? –Mi habitación, hay fotos de ella pegadas en la pared, ¡Demonios!
— Claro, ven. –Voy primero esperando guiarla y le tomó algo de ventaja, entro a mi habitación, quito a la velocidad de la luz sus fotografías y las escondo en un rincón detrás de la silla.
— ¿Puedo entrar? –Le doy permiso y ella pasa, se queda viendo cada rincón y espero que sea de su agrado.
Juvia descarga su maleta en el escritorio y se sienta en mi cama, Juvia Loxar está en mi cama y aunque intento no pensar en cosas pervertidas es imposible, quédate para siempre ahí, Juvia.
— Tienes una habitación muy bonita. –Sonrío ante su halago y le facilitó una silla, me siento a su lado y sigo muy nervioso, no puedo evitar que mis manos dejen de temblar y deseo que se calmen. Si no empezamos ya estoy seguro que no podré controlar las ganas sobrenaturales que tengo de besarla.
— ¿Qué es lo que no entiendes? –Ella saca su libro y el cuaderno, sus útiles con demasiados colores y algunos muñequitos, es muy tierna. Se saca su buso de repente — Esta haciendo mucho calor –Se abanica un poco y su camiseta con la corbata le lucen de maravilla, Juvia es una diosa.
— ¿Quieres algo de tomar? –Me levanto y ella me hala de la mano, me vuelve a sentar en la silla y se lame los labios con la lengua, ¿Podría ser más sexy esta mujer?. Sigue con su mano encima de la mía, su contacto es maravilloso, esto es demasiado para mí pobre corazón, es más de lo que esperé, de hecho nunca imaginé que ella pudiera estar en mi habitación y tenerla a unos cuantos centímetros de mi.
— No tengo sed, no te molestes.
— Esta bien, si deseas algo no dudes en decirme. –Ella asiente y pone un mechón de su cabello atrás de su oreja, ese cuello blanquecino me está tentando, si supiera todo lo que desearía hacer con ella saldría corriendo catalogándome como un pervertido.
— Mira, me estanque en este ejercicio –Lo reviso y este es mi campo, puedo solucionar todo. — Es un error de resta, da menos cuatro no menos cinco. –Ella abre sus ojos y toma el borrador, con facilidad lo termina, no entiendo cuales eran sus dudas, sabe cómo hacerlo y los otros ejercicios en su cuaderno están bien realizados.
— ¡Lo hiciste perfecto! ¿Tienes alguna otra duda? –ella me observa, mucho para mi gusto y yo me pongo nervioso, ¿Por qué hace esto? Bajo mi mirada y reviso el libro.
— Creo que esas eran todas mis dudas. –No han pasado ni cinco minutos, ¿Qué vamos a hacer?
— Pudiste habérmelo preguntado en clase, no hubieras tenido que venir hasta acá. –Ella se acerca a mi, corta la distancia que hay entre nosotros y vuelve a verme el rostro pero ahora su mirada se centra en mis labios.
— ¿Qué significó yo para ti, Gray? -¿A qué van esas preguntas? No puedo contestarle con la verdad o la asustaré. Pienso en una respuesta decente y hablo intentando que mis palabras no se corten.
— Somos amigos, entraste al colegio en tercer grado y no somos tan cercanos, eres una chica muy popular y se burlarían de ti si te ven conmigo.
— A mí no me importa lo que digan los demás, de hecho así como eres me encantas, solo hay un problema...yo no quiero ser tu amiga Gray, quiero ser tu novia...He visto como me miras, sé lo que sientes por mí y tú me atraes también. -¿Yo? ¿El nerd de la clase? No puede ser verdad, está bromeando, debe ser una trampa de Rogue y Sting.
— ¿De qué estás hablando? –ella se acerca mucho a mi, puedo sentir su respiración rozando mis labios y levanta sus ojos azules para verme a los ojos.
— Cada vez que te veo –Lleva sus manos al marco de mis gafas y vuelve a lamer sus labios. — Me encanta como te ves con estas gafas, eres una mezcla de Clark Kent y Gray Fullbuster. Es decir, amo a las hombres inteligentes, tiernos y sé que tu personalidad salvaje está escondida, quiero probar todas tus facetas, de hecho pienso muchas cosas malas y yo, Gray...déjame cumplir mis fantasías. –Sus manos bajan hasta mi pecho y mi corazón late fuertemente.
— ¿Te sientes bien? ¿Bebiste o tomaste algo? –Ella se ríe y niega con la cabeza mientras aprisiona su labio inferior con fuerza entre sus dientes.
— Estoy perfectamente, pero si yo no lo hago tú no lo harás, no pienses que soy ese tipo de chicas que les gusta hacer esto con los hombres, pero tú me vuelves loca, no sé que me pasa cuando estoy cerca de ti –Sus labios tocan los míos con ferocidad, debo aceptar que es mi primer beso y no tengo idea de cómo actuar.
Abro los ojos, ni yo mismo me lo creo y ella se ve preciosa con sus mejillas rosadas. Cierro los ojos y disfruto el momento, la necesito, la deseo, ella es lo que más quiero en la vida, su saliva y la mía se vuelvan una, sigo sus labios y la empujó hacia mi cuerpo.
— Más, dame más, Gray. –Sus voz me demanda que siga y yo no quiero detenerme, abre sus piernas y se sienta en mi regazo, se ve demasiado sexy, no puedo parar.
— Juvia, tú, me gustas mucho.
— Lo sé –Ataca nuevamente mis labios y yo la tomo con fuerza del rostro, no voy a dejar que esto se acabe, que ella se escape. Esto es hermoso, ella despierta sensaciones en mi que nunca había sentido.
Instinto, algo dentro de mí me impulsa a seguir, como animales, llevados por una fuerza sobrenatural empiezo a tocar su cuerpo y ella enrolla sus piernas en mi cintura.
No hay palabras, no tengo un manual de instrucciones, no sé lo que tengo que hacer después pero algo dentro de mi empieza a circular rápidamente, mi droga, ella ha convulsionado mi sistema nervioso y el resto de mi cuerpo incluyendo mi sistema circulatorio, ni siquiera puedo pensar claramente porque ese olor que emana de su cuello está despertando hasta los instintos más salvajes y dormidos que poseía.
Mi cuello, Juvia está atacando cruelmente la piel de mi cuello con su lengua y está mojando toda su extensión, respira hondamente y yo enredo mis dedos en su cabello mientras dejo que succione, que marque mi cuerpo, que me lastime y siga generando esa agradable y dolorosa sensación en mi miembro.
Sus pechos son grandes, deliciosos, suaves y ahora son todos míos, no me alcanzara el tiempo para hacer todo lo que soñé con ellos. Acerco su zona intima a mi miembro y la acomodo contra mi pecho para que no se vaya a caer de la silla. Con mis manos libres agarro sus dos pechos, suspira en mi odio y ese sonido me está volviendo loco, estoy experimentando un nivel de ansiedad que nunca había sentido en mi vida, la quiero dentro de mi, la deseo y quiero oír sus gemidos mientras siento su interior y la veo completamente desnuda.
De repente deja mi cuello y toma mi rostro fuertemente por las mejillas, me besa y mi lengua se mete en su boca, este beso es mucho mejor que los anteriores, me está devorando o tal vez yo me la estoy comiendo a ella, pero es una sensación celestial. Ambos jugamos a atrapar nuestras lenguas y su saliva invade mi boca, todo lo de Juvia es delicioso. Esa hermosa sonríe cuando captura mi lengua y sus dientes muerden sensualmente el pedazo de carne que uso para hablar.
No me quedo atrás, la imito pero tomó su labio y lo muerdo estirándolo hacia mi, ella respira y gime, muy despacio y repleta de placer. Su respiración en mi rostro y la forma salvaje en la que toqueteo sus pechos hacen que sienta una presión en mi pantalón, necesito liberarme, la necesito a ella.
— Me excitas tanto –Sensualmente y muy lento me susurra esas palabras en mi oído y en seguida muerde el lóbulo de mi oreja, ese ligero acto me produce un escalofrío y aflojo la corbata de su uniforme.
Ahora soy yo quien me apoderó de su cuello, la beso, la chupo y finalmente muerdo el hueso de su clavícula para ver cómo se contrae y saca su pecho.
Juvia baja su mano por la mitad de los dos y llega a mi miembro hinchado que busca libertad, por encima de mi pantalón acaricia suavemente, de arriba a abajo y gruño al saber que me encanta esta sensación.
Dejo que siga haciendo su trabajo y sin siquiera meditarlo por un segundo rompo su camiseta halándola desde el cuello sacando a volar todos los botones.
Negro y puntos rosas con un hermoso moño en el centro, su sostén le luce perfecto y pongo mi frente en la curvatura de su cuello al sentir que no puedo aguantar tanto placer que me está proporcionando. Ella me quita mis gafas con su mano libre, aún puedo verla solo por eso se lo permito.
— Tus ojos son tan hermosos, me encantas, Gray. -La levanto de la silla y la lanzó a la cama, soy cuidadoso pero aún así soy una bestia salvaje, me deshago de su camiseta por completo y acaricio la piel de su vientre, amo cuando muerde su labio inferior, pero amo que se contraiga como un gusano al sentir mi contacto.
Su falda esta arriba y veo su braga, combina con su sostén y no es atrevida pero aún así me enciende, conoceré su parte más íntima y esto no es un maldito sueño.
Juvia es bastante buena en matemáticas, su ropa interior combina a la perfección y su parte intima esta depilada, me estaba cazando y caí como un conejo ante su red. Nada de eso me interesa, ni siquiera puedo controlarme. Por instinto bajo sus bragas y admiro esa perfección, dejo sus medias de liguero, se ve jodidamente sexy así y no creo poder aguantar mucho sin entrar.
— Tócame –Se sienta en la cama y toma una de mis manos, la baja y se detiene en ese lugar prohibido de su cuerpo.
— Dilo de nuevo. –Me detengo a milímetros de su piel y ella patalea como una niña pequeña y mimada. — Tócame, tócame. ¡Vuélveme loca! –veo un líquido salir de su interior, lo inspeccionó y comienzo a tocarla, a intentar meter mis dedos y sacarlos. Ella grita y con sus pies temblorosos baja mi pantalón, ese movimiento fue bastante hábil.
— Dime qué quieres –Me detengo en mi movimiento mientras me deshago de mi camiseta y ella aprieta sus puños.
— Te deseo, te quiero dentro de mi, eso es lo que quiero. A ti dándome placer. Tienes un torso perfecto, Gray. –Voy a sus pechos y no sé como quitarle ese sostén, Juvia sonríe y se sienta en la cama. Pone mis dedos detrás de su espalda, con un movimiento lo saca y la pequeña prenda se resbala mostrando sus grandes y hermosos pechos.
Morder, succionar, chupar y acariciar, es lo único que quiero hacer con ellos, me llevo uno a la boca y ella levanta sus pies ligeramente, le gusta y yo estoy aquí para complacerla.
Succiono y veo en su rostro que le duele pero le muerdo su botón rosa sin impórtame su dolor, ¿Qué ocurre? Yo no soy así. Acaricio su zona íntima con una mano mientras con mi boca y mi mano libre juego con sus pechos, es bastante excitante, deseo seguir jugando con sus pechos exuberantes y luego bajar con mi lengua a su vientre plano y entretenerme con su ombligo.
Sus dedos se enredan en mi cabello y su respiración está muy agitada como la mía. La alzó con una mano y la dejo más arriba de mi cama, Juvia va a ser mía en mi habitación, en mi cama donde tantas veces imagine estar con ella.
Retiro los cabellos que se le han quedado en la cara a Juvia y me dedico a besarla un poco más, me estoy volviendo adicto a sus labios y ese sabor a fresas de su labial lo quiero dejar grabado en mi memoria.
— Voy a meterme en ti –Ella cierra los ojos y tomo mi miembro, lo acomodo en su entrada y sin ninguna consideración trato de aliviar el dolor que estoy sintiendo metiéndolo fuertemente dentro de ella.
Juvia grita y sus manos están aferradas a la cobija. Su cara muestra dolor y debe sentir lo mismo que estoy sintiendo, me arde, Juvia está muy estrecha y está apretando mi miembro en una combinación placentera y dolorosa.
— ¿Qué pasa? ¿Te hice daño? –Ella asiente y algo no está bien, esas lágrimas en los ojos de Juvia me demuestran que hice algo mal.
— Me duele, es que yo nunca...esta es mi primera vez -¿Juvia es virgen? ¿Era virgen?
— Pero...yo pensé que tenías algo con Rogue o Sting. –Ella sonríe, es una risa nerviosa y sé que esta posición hace que sus sentimientos se vuelvan un caos. — Sting y Rogue son pareja, aún tienen miedo de salir del closet y yo...-Retrocedo sacando la mitad de mi miembro y lo vuelvo a meter, subo las piernas de Juvia a mi cadera para poder acceder mejor a ella esperando que no le duela demasiado, esta noticia me hace comportarme como un troglodita, ella es mía, solo mía.
La marco, le hago sentir lo que es un hombre, me muevo dentro de ella con más facilidad y rapidez. Ella eleva sus piernas un poco más y hasta el fondo le hago sentir la magnitud de mi hombría. Gime delicioso y su respiración agitada me encanta, ahora aunque estoy a punto de venirme sigo buscando que ella disfrute.
— Me gusta, no te detengas, Gray. –bajo la velocidad en el ritmo de mis envestidas y soporto esta tortura, ella da un rollo y se sube encima de mi, salta con perfecta sincronía y empiezo a gruñir, si sigue con este ritmo yo...— Esta también es mi primera vez..Juvia yo no aguanto más.
— Termina, tenemos toda una vida para mejorarlo. –Sonríe y siento una sensación indescriptible. Liberó esa presión, ella gime y empiezo a sentir pequeños temblores, Juvia se acuesta en mi pecho y la abrazo para besar sus labios.
Aún no puedo creer que esto haya pasado, no puedo creer que haya decidido que su primera vez sea conmigo, no entiendo cómo es que le gusto.
— Gray, me encantas, por favor se mi novio. –Sonrío ante esta proposición, Juvia es una chica fuera de este mundo y me fascinan sus palabras, aún creo que todo es mentira.
— Mi novia, suena bastante hermoso. –Ella vuelve a reír y cierra los ojos, esta bastante cansada y yo también lo estoy. — Desde mañana voy a empezar a cuidarme, no quiero que por nuestros instintos salvajes quede embarazada antes de graduarnos. –hago a un lado la cobija que resultó manchada de nuestros fluidos, efectivamente Juvia era virgen y este día es el mejor día de mi vida.
— Es lo mejor, Juvia. Yo podría responder por ti, por nuestro bebé pero no quiero que tus sueños se estanquen por mi culpa, si quieres mañana también puedo enseñarte algo de cálculo. –Ella sonríe y se monta encima de mi, con su dedo índice acaricia mi piel y observa cada centímetro de mi cuerpo. La vista de sus pechos es excelente y su vientre plano me excita demasiado.
— Mañana Gajeel se va y la casa está sola, hay un sofá muy grande donde quiero probar muchas cosas contigo, digo aprender mucho cálculo. –Su voz es extremadamente sensual y trago toda la saliva que tengo en la boca.
— Entonces mañana estudiaremos en ese sofá. –Aprieto sus pechos y ella endereza su espalda formando una sexy curvatura que custodia su largo cabello azul. Por medio del espejo veo todo y quiero que se quede así, necesito seguirla viendo.
— ¡Idiota te dije que lava..! –Lyon entra en la habitación y Juvia rueda en la cama buscando esconderse con mi cuerpo. — Perdón –Mi hermano cierra la puerta y segundos después vuelve a abrir la puerta.
— ¿Tú con una chica? ¡Este es el Apocalipsis! Debí arrepentirme de todos mis pecados. – le lanzó una almohada en toda la cara para que se vaya, es la situación más incomoda que he vivido y Juvia está igualmente avergonzada, sus mejillas están supremamente rojas y yo escondo su cuerpo desnudo con el mío.
— ¡Está bastante linda! ¿Cómo lograste que se acostara contigo? –Lyon abre la puerta de nuevo y esta vez es Juvia quien lanza una almohada a su cara, tiene bastante puntería mi chica.
— Así se hace –Ella sonríe y como una pequeña niña se acomoda en mi cuerpo.
— Quiero que le dejes claro a todos que soy tu novia. –Asiento, se está comportando muy posesiva y en realidad ella es la única que ha puesto sus ojos en mi. Le doy un beso en la frente y ella sonríe.
— ¡No puedo creerlo, en serio! –Lyon grita fuera de la puerta y yo pongo mis ojos en blanco, que fastidio.
— Perdona a mi hermano.
— No te preocupes, al menos no fue mi hermano, él te hubiera cortado las bolas.
Trago fuerte toda mi saliva, tal vez vale la pena correr el riesgo y enfrentar a su hermano para calmar mis instintos salvajes. Esto se tiene que repetir y mucho más seguido.
— Te amo Gray. –Sonrío y acaricio su suave piel mientras trato de que mi respiración vuelva a ser normal nuevamente, he vuelto a ser yo, un chico tímido y él cual está esperando que sea ella la que tome la iniciativa para besarme.
— Yo también, desde que estoy en tercer grado. –Le confieso que la quiero desde que soy un niño.
— ¿Me das un beso? –Yo asiento y me acerco sonriendo a sus labios, no me arrepiento de nada, todos mis instintos salvajes se han vuelto a aplacar y cierro mis ojos demasiado cansado. Fue un gran día.
Hola hermosuras, tenía ganas de hacer a un Gray algo nerd y a una Juvia lanzada y decidida a cumplir todo lo que deseaba y sentía. Los más tímidos son los más salvajes eso está comprobado y en serio espero que les haya gustado. Con este Lemmon terminamos el día 23 y espero que les haya gustado muchísimo.
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Pregunta: ¿Les gustaría vivir una situación así?
Gracias por su apoyo y sus comentarios, nos leemos mañana. Bye.
