se supone que aquí va el disclaimer pero me dio flojera u.u

Capítulo 11

-Espera Tezuka tenemos que hablar de otro asunto contigo –dijo Fuji poniéndose serio –es sobre lo de la entrenadora.

-entiendo, pero este no es un buen momento, Sakuno está aquí y podría escucharnos.

-de hecho Ayana-san me ha dicho que es hora de decirle lo de su abuela. –le explicó Oishi

-eso explica porque tú estás aquí pero ¿por qué los demás están contigo?

-pues verás, cuando venía para acá me encontré con Eiji y Fuji, así que me interrogaron y decidieron seguirme, aunque por más que traté no pude evitar que me siguieran–le explicó el sub-capitán con una gotita en la nuca al estilo anime.

-además vinimos porque Sakuno-chan necesitará nuestro apoyo nya

-está bien pasen –les cedió el paso el capitán. Así todos se dirigieron al comedor donde se encontraba la chica.

-ah konnichiwa sempais –les saludó la castaña mientras recogía los platos

-konnichiwa –saludaron todos a la vez

-pasen, ¿quieren algo de té? –ofreció la joven

-no gracias, de hecho tenemos algo de qué hablar contigo, siéntate –dijo seriamente Oishi

-e…está bien –dijo obedeciendo las indicaciones

-como sabes tu abuela salió de la ciudad –empezó a contar Oishi

-h…hai me dijo que ese viaje era para arreglar algunos asuntos

-bueno para empezar tu abuela no se fue de viaje, está en un hospital, hace algunos meses le detectaron leucemia y a pesar de que trataron de controlar su enfermedad avanzó demasiado rápido –con cada palabra que le decía el pelinegro la castaña se sentía peor –y de hecho en estos momentos Ayana-san y Kuniharu-san están en el hospital con ella porque…-no, no quería seguir escuchando eso era demasiado para ella –porque los doctores han dicho que esta podría ser su última semana

Y esa última rase fue el detonante para que sus ojos perdieran es brillo que demostraba que estaba viva y para que las lágrimas de Sakuno brotaran a montones

-n…no, ¡eso o puede ser verdad! –Dijo levantándose de un brinco de su asiento, con sus ojos demasiado cristalinos –ella, ¡ella me prometió que nunca me abandonaría! –exclamó ya en llanto, cayendo al piso de rodillas tapando su rostro con sus manos.

El primero en reaccionar fue Tezuka acercándose y pasando un brazo por sus hombros atrayéndola en un abrazo quedando la cara de Sakuno enterrada en su torso mientras lo abrazaba. Los tres chicos solo se quedaron observando, pero no con asombro sino con tristeza por ver como una chica de apenas 12 años de edad que siempre sonríe derrumbarse de tal manera, y no era para menos; después de todo otro de sus seres amados se iba a ir de su lado y ella no podría hacer algo para evitarlo.

-Lo prometió… -decía Sakuno en susurros mientras su llanto seguía. –Ella… ella nunca rompería su promesa –las lágrimas no paraban de brotar de esos orbes rubíes ahora sin brillo.

Después de uno minutos el capitán se levantó con Sakuno llorando aún en su torso y se dirigieron al cuarto de la castaña donde la recostó con cuidado. El llanto iba disminuyendo poco a poco, hasta que se quedó dormida. Tezuka al asegurarse de que Sakuno se encontraba profundamente dormida la tapó con la cobija y bajó a encontrarse nuevamente con los titulares del equipo de tenis; se veían bastante devastados.

-supongo que después de todo no pudimos ser de mucha ayuda –dijo Eiji con la mirada baja y una sonrisa triste

-eso creo –le respondió Fuji ocultando la mirada con su flequillo

-creo que será mejor que nos retiremos y dejemos descansar a Sakuno, bueno nos vemos el lunes Tezuka –dijo Oishi yéndose junto con los otros dos titulares.

Después de que los visitantes se retiraron Tezuka volvió al cuarto de la castaña para asegurarse de que esta siguiera dormida. Una vez hecho esto se fue a la sala de estar a leer un libro, rato después llegaron sus padres.

-Kunimitsu tadaima–le dijo su madre desde la entrada

-okaeri nasai –respondió levantándose y recibirlos en la entrada

-¿dónde está Sakuno-chan? –pregunto preocupada Ayana

-ella está durmiendo, la noticia le produjo un fuerte shock

-ya veo será mejor que espere a que se despierte y le podré contar todo con más calma

Dicho esto todo se dispersaron por la casa y al cabo de una cuantas horas Sakuno recobró la conciencia se paró lentamente y bajó a la cocina donde se encontraba Ayana estaba empezando a preparar ya la cena, estaba con su cabello atado en una trenza u un delantal color amarillo claro, y esta al darse cuenta de la presencia de la pequeña dejo de lado lo que estaba haciendo para acercársele

-hola Sakuno-chan -le dijo con una sonrisa maternal

-Ayana-san no me di cuenta de a qué hora volvieron, creo que me quede dormida –dijo tallándose un ojo –sabe tuve un sueño muy raro, más bien parecía una pesadilla

-¿ah sí? Y cuéntame ¿de qué trató ese sueño?

-soñé que vario de mi sempai venían de visita y me decían que mi obaa-chan estaba en el hospital muy grave y que no sobreviviría –mientras Sakuno le contaba sus ojos se empezaron a aguadar

-Sakuno-chan…

-¿sí?

-eso…eso no fue un sueño, tu abuela de verdad está en el hospital –Ayana estaba usando todo su autocontrol para tratar de no llorar –ella…ella tiene Leucemia, será mejor que vallamos a la sala ahí te puedo contar mejor –cuando terminó de decir eso se llevó a la chica a la sala sonde se sentaron en el sillón más amplio y Ayana le sujetó ambas manos mientras le explicaba todo –verás a ella le detectaron la leucemia hace un año más o menos, pero le habían dicho que con tratamiento se podría curar, ella lo siguió al pie de la letra, hubo un tiempo en el que al parecer se había curado y dejo su tratamiento, pero él no acabarlo hizo que su enfermedad regresara y más agresiva, lo que empeoró la situación fue la edad de tu abuela y su enfermedad avanzó demasiado rápido.

-Pero ella me pudo haber dicho eso, puede salvarse si yo le hago una donación de médula ósea

-no, de hecho ella me pidió que te entregara esto –le entregó un sobre que sacó de una bolsa del delantal que traía puesto -tienes que leerlo y entenderás.

Acto seguido Sakuno abrió el sobre y sacó una hoja donde tenía la letra de su abuela y empezó a leer.

Querida Sakuno:

Si estás leyendo esto es porque te has enterado de mi enfermedad, primero que nada no quise decírtelo para que no te preocuparas, aún no sé si fue una buena decisión el ocultártelo; en fin supongo que estarás muy enojada y confundida y aunque te hubiera dicho de mi enfermedad tu no podrías haberme ayudado, porque tú no eres mi nieta biológica. Te explicaré, mi hijo y su esposa te adoptaron cuando apenas tenía unos días de nacida, fue un milagro para ellos que no podían tener hijos, ellos te encontraron cuando estaban en un paseo por el parque una fría mañana de enero, escucharon un llanto y cuando se acercaron a ver de dónde provenía ese sonido y te encontraron en una canasta escondida entre árboles de cerezo que aún estaban cubiertos de nieve lo único que encontraron contigo fueron unas mantas que apenas te tapaban del frio y una nota que decía "cuídenla bien por favor". Tus padres cuando te vieron rápidamente te pusieron las bufandas que llevaban puestas y te llevaron a un doctor para cerciorarse de que estuvieras bien, pocos días después te adoptaron legalmente y así vivieron juntos y felices los tres hasta aquél trágico día en el que una noche lluviosa un camión volcó el coche en el que iban los tres. No sé si aún recuerdes algo de esa noche cuando tus padres iban por la autopista y de repente un camión en sentido contrario se estrelló contra ustedes y tus padres como pudieron te protegieron dando así la vida por ti por su "pequeño brote de felicidad" como te solían llamar ellos y no te sientas mal por eso solo vive, vive por ellos, por mí que te he visto crecer día a día, y no me importa si no tienes mi sangre a cualquier parecido a mi eres mi nieta y yo tu abuela y eso nunca podrá cambiar; yo soy la única que tiene todo el derecho del mundo en hacerse llamar tu abuela en toda la extensión de la palabra sin importar lo que los demás digan.r Y mi pequeña aunque deje de respirar jamás dejaré de estar a tu lado, porque eso es lo que te he prometido y nunca olvides que siempre cumplo mis promesas; espero y puedas entenderme.

Atte.: Sumire Ryuzaki la abuela más feliz y afortunada del mundo

PD: recuerda siempre sonreír que ni a tus padres ni a mi nos gustaría verte triste por nuestra culpa.

Cuando Sakuno terminó de leer la carta gruesas lágrimas bajaban por su rostro, sólo volteo a ver a Ayana que la abrazó y la dejó llorar. Mientras a un lado de la puerta se encontraba el capitán escuchando los sollozos de la joven debatiendo mentalmente entre si entrar o no. Al final optó por regresar a su habitación y esperar a que su madre le hablara para bajar a cenar, después de todo lo que necesitaba la chica en ese momento era consuelo materno y quien mejor para darlo que una madre. Cuando Sakuno dejó de llorar decidió ayudarle a Ayana a preparar la cena y así tratar de evitar de distraerse un momento de todo aquello que para ser honestos es demasiado para un día de una chica de 12 años; primero le dicen que su abuela está internada en un hospital a punto de morir y segundo se entera de que es adoptada todo eso en menos de veinticuatro horas, cualquier persona estaría demasiado agotada emocional y físicamente y Sakuno no era la excepción. Cuando terminaron de preparar la cena todos se dispusieron a comer en un silencio incómodo que gracias a la madre del capitán duro poco. El domingo se fue en un abrir y cerrar de ojos y cuando menos se dieron cuenta era lunes en la mañana.

-Sakuno-chan ¿en serio no quieres que nos quedemos? –preguntó preocupada Ayana

-está bien disfruten de su crucero –le respondió con una sonrisa

-al menos descansa hoy y no vayas a la escuela

-tranquila estaré bien

-bueno cuídate mucho y no te sobre esfuerces –le dijo dándole un abrazo

-hai

-y tu Kunimitsu cuídala y pórtate bien –dijo abrazándolo también

-hai

Y así Ayana subió al taxi donde ya la esperaba su esposo para ir al puerto donde zarparía el crucero.

-Kuniharu ¿Qué no piensas despedirte –le recriminó su esposa

-cuídense y no bajen la guardia –fue lo último que los jóvenes escucharon antes de que el taxi arrancara.

-Sakuno ¿segura que estás bien? –preguntó intentando disimular su preocupación lo cual no logró muy bien que digamos

-h…hai prometí que no dejaría que esto me afecte –le dijo con una sonrisa que para el capitán parecía algo vacía.

continuará...

Bueno a casi un año in actualizar que pena (/.\) bueno si hay alguien que aún lee esto deje su review y cualquier pregunta que tengan la responderé :3