Bien mis hermosuras, hoy vengo a traerles un Pov Juvia de todo lo que ella sintió mientras creyó que Gray le estaba siendo infiel, espero que sea de su agrado y que les encante muchísimo.

Con ustedes:

Alma – Día 27.


Han pasado cinco días desde que me entere que mi esposo me es infiel con su jefa, un largo y doloroso día desde que supe que voy a ser madre de nuevo, de mi pequeño de cuatro semanas que crece en mi interior silenciosamente y que no pudo llegar en un peor momento. Ya van seis noches en las que no he podido cerrar mis ojos y poder olvidar todo lo que me está pasando, no importa cuántas veces lo intente, si logro dormir aunque sea diez minutos mis pesadillas me recuerdan la infidelidad de mi esposo, además durante estas cuantas horas no he logrado dejar de llorar o poder probar bocado y es que mi vida simplemente se destruyó en un segundo.

Nunca pensé que esto podría pasarme a mí, aun no entiendo cómo fue capaz de hacerme tanto daño, ¿Por qué yo? Siempre fui su confidente, estuve a su lado, lo respeté, le recordé cuanto lo amaba cada día y en cada segundo que tenía la oportunidad, le di dos hijos y me dedique a mi casa, a criarlos dándoles lo mejor, buscando siempre la felicidad de los cuatro, estuve en los malos momentos y renuncié a muchas cosas por él, pero eso Gray no lo tuvo en cuenta, esos pequeños detalles fueron directamente a la basura como nuestra relación que se ha roto en mil pedazos.

Se lo advertí desde el principio, le dije que una infidelidad era lo único que no le podía perdonar y aunque nunca pensé que él fuera capaz de hacerlo, lo hizo y mientras decía que me amaba y compartía la cama conmigo, eso aún es más doloroso y cruel.

Sabía que era cuestión de tiempo, sus constantes viajes y el poco tiempo que podía compartir conmigo, era obvio que iba encontrar en otra mujer lo que yo por la distancia no le podía dar, ¿En qué me equivoqué? No he dejado de pensar en eso, la única conclusión a la que llegué es que ya no soy atractiva para él, no sé qué le ve a esa mujer llena de plástico por la que me cambió, yo pensaba que el amor era más fuerte que cualquier otra cosa.

Me revuelvo en la cama y finalmente quedó como un ovillo para volver a romper a llorar en silencio, mis hijos no pueden saber por lo que estamos pasando, no quiero involucrarlos, ya Suno ha sufrido bastante como para que me vea triste y decaída, destruida y muerta en vida, Gray lo significa todo para mí, pero debo luchar por mis hijos, mis dos niños valientes y mi indefenso bebé.

Estoy atravesando por varios problemas y parece que ahora nada tiene solución, estoy tan cansada de todo, pero no puedo desfallecer, no cuando la vida me recuerda que las sonrisas en los rostros de mis hijos las debo crear cada día, estar ahí para ellos, de otra forma ya hubiera ido lejos, huido de todo este dolor y las cosas que me hacen daño, principalmente de Gray.

Por ahí decían que el amor lo puede todo, sin embargo creo que ahora es más el odio y el resentimiento que le tengo a mi esposo que todo el amor que desarrollamos estos trece años. ¿Irónico no?

He pensado en muchas maneras de librarnos de todo este suplicio y lo mejor sería alejarnos de Gray por lo que hizo sin decirle nada, no me importa si me acusa de secuestro, él mejor que nadie sabe que ha perdido sus derechos sobre nosotros desde que decidió estar con otra mujer, compartir su vida con otra persona que no éramos nosotros, pero nada se me pasa por la mente para llevar a cabo este plan, no sé cómo trabajar, como valerme por mí misma, ni siquiera tengo un padre que me apoye o una madre que me aconseje, la única familia que tenía era Gray y mis hijos y ahora me siento como un cachorro perdido.

No debí haber abandonado mi carrera o al menos debí haber trabajado en algo más que no sea los quehaceres del hogar, creo que me estanqué y ahora esto me pesa demasiado, yo solo quiero que mi pecho deje de doler y empezar en un nuevo lugar, alguna parte de este mundo donde no tenga que hacer contacto con Gray.

Sin embargo Umi es muy pequeña, no puedo explicarle nada y tampoco puedo dañar la imagen que tiene de su padre, mi niñita lo adora y prefiero guardarme mi dolor a tener que explicarle lo que hizo Gray. Aún no he pensado en la forma en que le voy a decir que él ya nunca va a volver a casa, que nosotros nos vamos a separar por siempre y que muy probablemente a él no le importe en lo absoluto que yo tenga mi alma vuelta pedazos.

Sí, es definitiva mi decisión y no voy a cambiar de opinión, no puedo seguir al lado de un hombre que no le importa lo que pasa con su familia, con la enfermedad de su hija, con los sueños de su hijo, ¿Qué le va a importar si se acuesta con esa tipa y todos sus problemas se solucionan? Jamás había sentido este dolor en el pecho, es un dolor físico aunque lo que pasó me destruyó los sentimientos, el alma, todo lo intangible y no entiendo porque se ve relacionado con mi cuerpo.

Tal vez ya no soy lo suficientemente atractiva para él, de pronto a los hombres le gustan las mujeres que los hacen tener momentos de placer, ella debió haberle dado lo que yo por decencia nunca le di y esto me hace doler más el corazón y me hace llorar sin poder controlarme.

Llorar con él y llorar por él son cosas totalmente diferentes, en nuestros tiempos de necesidad no me interesaba sufrir porque estaba con él, pero ahora es diferente, ahora no lo tengo a mi lado y esta cama parece más grande de lo normal, sin embargo no estoy sola en este momento, tengo un bebé, una mini criatura. Mi pequeño que va a crecer sin un padre, al menos no sentirá su ausencia como lo ha experimentado Umi y Suno, a él no le romperá las promesas ni el corazón porque no se lo voy a permitir, no creo ser capaz de contarle sobre él bebé, el día que peleamos me dijo que yo había hecho las fotos para culparlo e irme con mi amante, de sus palabras esas fueron las que más dolieron, sin contar que nunca me había tratado tan mal como lo hizo ese día, aún sigo esperando sus disculpas, soy tan tonta.

Puede que no le diga sobre su hijo, ahora no quiero que exista una excusa para que volvamos a estar juntos porque claramente nada volverá a ser igual, la verdad no entiendo en qué momento me descuidé y olvide tomarme las pastillas o al menos dos de ellas hicieron la diferencia para que quedará embarazada, mi vida está hecha pedazos y aun así tengo que lidiar con otro niño, eso no significa que no ame a mi hijo, pero tengo tanta rabia, ¿Por qué ahora? ¿Por qué cuando me he enterado que Gray no es el príncipe que fingía ser? Ahora estaré sola el día del parto y mis hijos crecerán y harán sus vidas y yo me quedaré completamente sola, sola en un ancianato, mi vida terminará tan diferente de como la imaginé, ya no lo tendré para que me acompañe cada día, no estaremos en el campo aprovechando cada día que nos quede de vida, estaré sin él y le tengo tanto miedo a la soledad, nadie me va a querer, no soy tan vieja pero tengo tres hijos, mi cuerpo no es tan hermoso como lo era y nadie me aceptará después de esto, le di todo a Gray y a él no le importó.

Todos estos pensamientos me pinchan cruelmente el corazón y no puedo dejar de llorar, yo soy la que me torturo con todo lo que crea mi mente, solo yo me he encargado de en estos días hacer mi vida imposible, tal vez algún día pueda superarlo.

Habíamos hablado sobre esto, nuestra vejez la disfrutaríamos en un lugar sin tanto ajetreo como la ciudad, no contaminantes, no gente diciéndonos que hacer o comiendo porquerías con conservantes, íbamos a ser muy felices hasta que uno de los dos se fuera primero, ahora me siento tan idiota por pensar que eso sería posible, por creer en sus mentiras y en el amor para siempre que decía tenerme, lo peor es que yo lo amo con todas mis fuerzas y me duele mucho lo que está haciendo.

También habíamos hablado sobre nuestros hijos, decidimos que solo dos hijos estaban bien y que no íbamos a tener más, pero mi pequeño fue hábil y se coló cuando menos lo esperábamos, cuando nuestra familia está rota y no va a tener los privilegios que los niños deberían tener. No aceptaré echar atrás el proceso de divorcio, Gray y yo ya no tenemos nada aunque me esté muriendo por dentro.

Ya me he asesorado, me darán la custodia de mis hijos a mí pero debo afrontar la vida ahora que no dependeré de él.

Él por su parte no ha dado señales de vida, claramente le dejé el camino libre para irse con esa mujer y ahora todo me pesa, no entiendo como el mundo se volvió tan cruel y se encuentra en mi contra. Cuando dejé de importarle y pase a un segundo plano, es que ni siquiera una llamada ha hecho.

No he comido en este tiempo, no he podido probar bocado y cuando al fin logró pasar algo de comida mi bebé se encarga automáticamente de devolverlo, si sigo así enfermaré y no quiero que mi bebé sufra las consecuencias de esta situación, él no tiene la culpa de nada de lo que está sucediendo. No sé qué hacer, no puedo seguir así, tengo que pensar rápido una solución. Si escapó mis hijos perderán sus vidas acá, Umi tiene su colegio, la escuela de Ballet que tanto le gusta y Nashi, su mejor amiga, por parte de Suno tiene su equipo de baloncesto y luchó bastante por poder entrar ahí, no creo que sea capaz de dañarles su vida, aunque estoy segura que Suno me entendería, me encargaría de Umi y le pagaría un colegio no tan lujoso, tal vez pueda lograrlo.

Hace dos días cuando deje a mis niños en el colegio hablé con Lucy o al menos lo intenté, estaba tan rota que mis palabras no salían enteras y me ahogaba con mi llanto, mi mejor amiga supo entonces que la mitad de mi alma se había ido con Gray y él se había encargado de destruirme lenta y dolorosamente. No fui capaz de mostrarle las fotografías, de hecho ya no soy capaz de ver la forma descarada en que Gray me lastimaba sin importarle un comino, las tengo guardadas en un lugar donde mis hijos no puedan verlas.

Natsu estaba en ese momento, el peli rosado encontró la forma de trabajar en casa y gana buen dinero, él es el mejor amigo de Gray y aunque no quería llorar frente a él no pude soportarlo más, hablar con alguien sobre esto me alivió algo el alma, pude desahogarme y sentir que alguien en el mundo me apoya, Natsu prometió hablar con Gray y me pidió que no llorará más, yo sé lo prometí pero es tan difícil.

No es solo la infidelidad, son sus descuidos, sus olvidos y todas las promesas rotas, eso daña una relación poco a poco y si eso era lo que buscaba Gray lo ha logrado, ya no quiero seguir con él o al menos con ese hombre en el que se ha convertido, no me gusta ese hombre al que solo le importa su trabajo y no quiere saber nada de nosotros, de aquel que después de verme llorar y decir que quiero acabar con lo que tenemos no sé ha dignado en llamarme y tratar de arreglar las cosas. De aquel Gray que me enamoré, él nunca se hubiera atrevido a tratarme así, de ese chico sincero, sencillo y honesto que venía del campo, el dinero definitivamente cambia a las personas, ojalá nunca hubiera conseguido ese trabajo, debí haberle dicho que no aceptará, pero tampoco podía cortarle las alas y esperar a que renunciará al trabajo de su vida por mí, ¿Por qué todo es tan difícil en esta vida?

La luz del día se cola lentamente por mis ventanas, ha amanecido y nuevamente debo afrontar esta situación y fingir que nada está sucediendo, debo ponerme mi careta de chica fuerte y aparentar frente a mi hija y Suno, aunque hoy es sábado y no quiero levantarme de la cama, tal vez pueda quedarme algunos minutos más recostada, cuando Umi despierte entonces me levantaré.

Algunas cosas que nunca me habían pasado antes me están sucediendo ahora, como cuando después en la soledad de mi casa, cuando no puedo escuchar la voz de nadie y siento el silencio en cada uno de los rincones de esta enorme mansión porque todos están cumpliendo sus responsabilidades, caí en cuenta que este último año siempre estuve sola, aunque no lo quería aceptar porque tenía la esperanza que él volviera a mí y ser nuevamente feliz, cada vez que él llegaba sentía como mi alma volvía al cuerpo y era inmensamente feliz, pero ahora no tengo nada ya que ahora sé que Gray no va a volver, ahora soy consciente de mi soledad.

Por otra parte mi aspecto físico delata la situación por la cual estoy pasando, ayer cuando llevé a Umi a su clase de ballet tuve que fingir delante de todas las madres que me encontraba bien, las más jóvenes tienen un interés insano por Gray, es demasiado apuesto y ya no estoy dispuesta a lidiar con esas mujeres, cerré la boca cuando empezaron a preguntar de más por él y no me importó pasar como grosera, ahora no me importa nada. ¿Qué no entienden que Gray jamás será para ellas, ni para mí?

Cuando Umi terminó su práctica su maestra me preguntó qué me sucedía, yo le dije que nada estaba pasando, pero al final me dijo "Los ojos son el espejo del alma, también soy su amiga y si quiere hablar yo estaré ahí para usted"

El alma, me inquietó bastante lo que me dijo, algunos recuerdos vinieron a mi mente y aunque me parecieron dolorosos fui muy fuerte y no me rompí a llorar, dejé a Umi en casa de Lucy porque tenía una cita de juegos con su amiguita y volví a casa con esa frase en mente, pero olvidé completamente esas palabras porque luego me entere de la existencia de mi bebé, toda mi mente se puso en blanco, no era para menos, básicamente fue como un baldado de agua fría esa noticia, pero ahora lo recuerdo, alma, el alma de Gray, el día que en un instante completamente cursi y cuando no teníamos los bienes que ahora tenemos prometió darme todo, incluyéndome su alma.

Me levanto, debo tener eso en algún lado, desesperada y algo tonta busco mi caja de recuerdos, ni siquiera entiendo porque estoy haciendo esto cuando nosotros ya no tenemos ninguna salvación pero aun así lo hago y veo todo lo nuestro, las cartas que me escribió, las tarjetas que me dio, aquellos empaques de chocolates y nuestras fotos juntos, que hermosos tiempos.

Después de algunos recuerdos más, veo la foto. Estamos juntos, tal vez es la primera foto que nos tomamos cuando decidimos ser novios, estamos en el parque, aquel que quedaba cerca de su empleo de pollo en alitas boom, hubiera deseado que las cosas siguieran así por siempre. Ambos estamos sonriendo, a Gray casi no le gustaba sonreír ya que era muy tímido y algo serio, pero aun así está mostrando sus hermosos dientes mientras me abraza con posesión. Veo el respaldo de la imagen y encuentro su letra, sabía que esa dedicatoria estaba en algún lado.

"Para mi hermosa novia, sé que no tengo mucho que darte, pero en este día te doy mi alma, mis sentimientos, mi vida y mi destino después de la muerte que te pertenecen a ti, te amo demasiado mi Juvia, jamás lo olvides. Nunca desconfíes del amor que siento por ti ya que es inagotable. Con amor Gray Fullbuster, gracias por todo lo que haces por mí"

Pero, ¿Qué significa la palabra alma? Es aquella parte intangible la que te da movimiento y te identifica como un ser vivo y que en algún momento dejará tu cuerpo viviente para pasar a otro lugar, según nuestra cultura sería el cielo o el infierno…Esto es gracioso, ¿Si su alma me pertenece puedo vendérsela al diablo y hacer algún tipo de trato con él? ¡Diablos! ¿En qué estoy pensando? Sé que si se me permitiría la oportunidad nunca lo haría, lo amo tanto que espero que sea muy feliz, así no sea a mi lado.

El alma de los seres humanos es aquella que tiene todos sus sentimientos, es esa parte inmaterial que los tiene reunidos, el amor, la alegría, la locura, la envidia, la tristeza, el miedo y las demás emociones que ahora mismo se encuentran hechas un caos, deben estar asustadas sin saber que hacer ya que me encuentro demasiado confundida para saber que estoy sintiendo o como debo actuar ante las adversidades, ante esta situación. Pobres de ellas, por esta razón mi alma se debe encontrar hecha pedazos, lo único que necesito es un hilo invisible y poder coserla para seguir adelante, después de eso puede que algún día olvide a Gray y pueda vivir mi vida, aunque no imagino mi vida sin mí Fullbuster.

Es demasiado doloroso, pero pensar en ello me hará sufrir más, guardo todo en la caja con rabia, tal vez debería deshacerme de todo eso y arrancarlo de mi corazón, eso voy a hacer, ya no más mujer débil, debo pensar en mi futuro. Tomo los papeles de divorcio y los firmo, en cada una de las líneas y ya no hay vuelta atrás. Lanzó nuestra caja a la basura y me coloco la bata, estoy loca lo sé pero no me importa salir en pijama y lo coloco en el contenedor de basura para que se la lleven lejos de mí con todos los recuerdos de Gray, me motiva que el camión este por pasar porque ya no habrán más remordimientos.

Me siento como toda una campeona y cuando levanto la mirada veo a una mujer que me ve algo sorprendida a unos cuantos pasos de mí, nunca la había visto antes pero ella no me deja de observar, ¿Qué le pasa a esta mujer?

— ¿Le puedo ayudar en algo? – Soy algo tosca pero no necesito ahora que alguien me juzgue por mis acciones.

— Hola, Juvia. Soy Levy McGarden –Estira su mano y espera que yo haga el mismo gesto ¿Está mujer me conoce? ¿Qué está sucediendo?

— ¿Cómo sabe mi nombre?

— Es mejor que hablemos adentro, antes de que sus hijos se despierten. –Se ve algo sería y yo la invito a pasar, se sienta en el sillón y le ofrezco un jugo natural, lo recibe y en seguida empieza a hablarme, directamente y sin rodeos.

Ella durante casi media hora me da razones por las cuales afirma que las fotos que me llegaron son falsas y que Gray es inocente y que jamás me ha sido infiel, aunque quiero creerle no puedo, puede ser una persona contratada por Gray para que yo caiga en la red de sus mentiras y no quiero verme como una tonta nunca más.

— Guárdelas muy bien, busque una segunda opinión. No la deje ganar, por años he conocido personas que se merecen el peor castigo del mundo pero su esposo está limpio, lo investigue mucho y créame que su único pecado es ser un obsesionado por su trabajo. -¿Y si definitivamente es verdad? ¿Si Gray no me ha sido infiel y mi bebé puede crecer al lado de su padre? Acaricio mi pancita buscando una respuesta, algo que me indique que es verdad y claro que voy a consultar a otra persona, Lucy es mi mejor amiga, ella sabe de edición en fotografías y puede ayudarme, eso es lo que haré, le preguntaré a Lucy.

— Fue un placer conocerla, señora Fullbuster. Felicitaciones por lo de su embarazo. –Nadie sabe que estoy embarazada a excepción de mis hijos y Grandeneey, debido a su ética profesional ella no puede divulgar mi estado. ¿Cómo se enteró? ¿Será que Gray ya sabe lo de mi hijo? No entiendo nada.

— ¿Cómo supo eso?

— Le repito, soy muy buena en lo que hago. Tenga un excelente fin de semana. –Extiende su mano despidiéndose de mí y yo la aprieto, cuando volteo a mirar está hablando con mi hija, Umi ha despertado y automáticamente escondo con mi cuerpo las fotografías para que ella no sea capaz de verlas. — Chao, linda. –La mujer sale de la casa y mi pequeña empieza a hacer preguntas sobre las fotografías, yo le desvió el tema diciendo que son del trabajo de Gray y cuando menos me lo esperaba él llega a la casa cruzando el umbral de la puerta, en el momento donde estoy más confundida que nunca.

Gray me pregunta por la mujer que estaba en nuestra casa y empieza a decir cosas que Umi no debe saber, me acercó a él y le tapó la boca para que no siga diciendo cosas, no es el momento para hablar y mucho menos delante de nuestra hija. Ahora puede que esas fotos no sean reales pero aún está el hecho de que no haya hablado conmigo por cinco días para tratar de mejorar la situación, que me haya dejado con esta tristeza y soledad.

Cuando me dice que quiere hablar conmigo le digo que no quiero hablar y me subo con Umi echándole en cara el hecho de que me haya dicho que para lo único que sirvo es para lavar y planchar. Su voz suena claramente arrepentida y me dice que cuando estaba hablando conmigo no quiso decirme eso, sin embargo para mí fueron muy hirientes sus palabras.

Alisto a mi hija ya que Gray quiere irse con ella, pero Suno no quiere bajar, en cierta manera me preocupa que él este con la niña ya que no sabe casi nada de ella y me angustia que mi pequeña niña se pierda o le dé una crisis respiratoria, pero alejo todas esas ideas catastróficas de mi mente ya que es su padre y sé que no la descuidará. Sólo me estoy haciendo locas ideas y debo confiar en que Umi va a estar bien.

Cuando bajo con mi hija, Suno está diciéndole cosas a su padre, va a ser muy difícil que recuperen su relación, ambos son extremadamente orgullosos y en este caso su padre es el que debe pedir perdón, Gray debería bajar la cabeza. Le entrego a Umi y le pido que la cuide y que la necesito temprano en casa, él sigue insistiendo en hablar conmigo pero no puedo hablar con él hasta que tenga la certeza de que esas fotos son falsas, por el momento probaré hasta qué punto Gray está dispuesto a luchar por nosotros.

Solo cuando Umi se está yendo para el carro y me doy cuenta que no puede escucharnos le entrego los papeles de divorcio a Gray.

— Dijiste que te hiciera llegar los papeles de divorcio a tu oficina, pero ya que estas aquí me ahorras la fatiga –Gray abre sus ojos grandemente y creo que me voy a desmoronar en este mismo instante, pero soy fuerte, él no los quiere recibir y sigo con mis manos estiradas.

— Juvia, te dije que quiero hablar contigo, no quiero divorciarme de ti, no quiero perderte ni mucho menos a mis hijos. Todo esto es un malentendido, por favor entiende que te necesito.

— ¿No quieres separarte? Pues no veo que estés haciendo nada para no hacerlo, tal vez en estos cinco días sin saber nada de ti hubiera accedido a hablar contigo ¿Pero qué crees? Nunca llamaste, ni siquiera viniste a aclarar las cosas.

— Solo quería darte tiempo para pensar, para que descubrieras que no te estoy siendo infiel, yo también quería darme mi espacio, poder decidir sobre lo que tú me estabas pidiendo. Mi trabajo es importante y… –Cierro la puerta en su cara sin siquiera dejarlo despedirse o terminar de hablar, ¿Cómo pude hacer eso? Pareciera que el diablo se me metió adentro cuando escuché sobre su trabajo, por Dios, soy malvada. Me apoyo en la puerta y escuchó sus palabras.

— Te amo, por favor perdóname, escucha todo lo que tengo que decirte.

— Si renuncias a ese empleo y te alejas de esa mujer tal vez pueda escucharte. –silencio, Gray no habla, cada vez que toco el tema de su trabajo es algo complicado, escucho sus pasos alejarse y el auto arranca, él se ha ido pero yo debo verificar una teoría.

Subo y me alisto rápidamente, me baño y me visto, guardo las fotografías en mi bolso y camino a la habitación de Suno, golpeó en su puerta y me dice que siga, su ceño está fruncido y está agarrando fuertemente su celular, está enfadado mi bebé.

— Príncipe, voy a salir donde Lucy, no me demoro. Abajo hay cereal, yogurt, frutas, lo que quieras desayunar, pero come algo porque mi atleta debe estar fuerte y sano. –él asiente y me mira con sus ojos grises, es tan parecido a Gray que a veces me asombra.

— Está bien mamá, voy a ir a casa de Gale, tenemos que practicar para el día de la elección.

— Me llamas, príncipe. Te quiero muchísimo, ¿Entendiste? – él asiente y me abraza, — Gracias por defenderme de tu padre, pero no quiero que pierdas la relación que tienes con él, al final es tu padre y aunque no parezca te quiere mucho. –él alza los hombros, no le importa ahora que le mencione sobre su padre y yo le sonrió.

— Cuídate mucho, mamá. Acuérdate que no debes esforzarte mucho por mi hermanito. –mi bebito, asiento y le doy un beso en la mejilla, bajo las escaleras con especial cuidado y salgo de la casa. Voy rápidamente donde Lucy, manejo hasta la casa de ella aunque es a pocas cuadras y cuando llego ella sale de casa para recibirme.

— Juv, ¿Cómo estás? –Su sonrisa me abarca y me llena de besos y abrazos, le digo que estoy bien y que necesito de su ayuda.

— Tú sabes que estoy para ayudarte en lo que necesites. –Camino dentro de la casa hasta llegar a la sala y veo a Natsu con el periódico en las manos, lo saludo y él también lo hace. Se levanta con ánimos de irse y dejarnos a solas para tener más privacidad, pero no quiero que se vaya, quiero que él también me aconseje.

— No, no te levantes, Natsu. Vengo porque necesito hablar con los dos. –Saco las fotografías de mi bolso y se las muestro a ellos. — Estas fueron las imágenes que me llegaron a casa. –Ambos las inspeccionan y Lucy ladea su cabeza frunciendo el ceño, tal vez notó que no eran reales.

— ¿Estás segura que las imágenes son reales Juvia? Parecen editadas –Abro mis ojos al escuchar las palabras de Lucy y aprieto mis manos fuertemente con la esperanza de que pueda ser verdad y poder seguir con mi relación con Gray.

— Está mañana una mujer llegó a casa y me dijo que ella había sido la que editó las fotos, ella hace este tipo de montajes, luego me investigó y se dio cuenta que tenía dos hijos y que no podía separar nuestra familia, le dio cargo de conciencia. No sé si Gray la contrató para que yo de cierta forma volviera con él, necesito que me digas si son reales o no. –Lucy sigue mirando las fotos y Natsu me mira a los ojos, es un hombre sincero, nunca dudaría de sus palabras.

— Hablé con Gray, Juvia. Me dijo que no tenía otra mujer, me juró que tú lo significas todo para él, sé que no me miente, no le mentiría a su mejor amigo y está completamente destrozado aunque no lo parezca.

— En todos estos cinco días no me habló, ¿Por qué no lo hizo? Estaba destrozada y solo lo necesitaba a él y él nunca apareció para decirme que nada era cierto, que me ama y que no tiene nada con otras mujeres. –Le reclamo a Natsu como si fuera el verdadero culpable, pero luego respiro para calmarme.

— Él más que nadie sabe que puso por encima de ustedes su trabajo y ahora no sabe cómo remediar todo lo que hizo, este año que perdió contigo, todo lo que desconoce de sus hijos, hasta sabe que se alejó de mí, Gray perdió bastantes cosas por no decir que a veces se porta como un idiota. Después de mucho hablar con él, Gray entendió lo que estaba haciendo mal, no quiere perderlos, pero tampoco sabe cómo hacer para que tú le creas, para explicarte que él y Briar no son nada, que los ama y haría cualquier cosa por ustedes. – ¿Gray dijo eso? Mi amado esposo, no sé en quien confiar ¿Qué hago? Estoy tan confundida.

— ¿Ves estos cambios de color en la ropa de Gray? –Pongo toda mi atención en Lucy y en la imagen que me está mostrando. –Está tratando de que la luz del día se vea reflejada en su abrigo, pero mira, el color no le quedó muy bien y puedo asegurarte que la verdadera foto de Gray es una tomada de noche. Mira esta también, Juv. Está mujer está demasiado arriba de lo que se supone que es el piso, debe medir no más que Gray y en esta foto se ve demasiado alta, aunque no lleva tacones. –Mi alma empieza a unir las grietas que se habían provocado en ella, mi corazón deja de sentir ese feo apretón y yo respiro aliviada.

— Definitivamente son falsas, Juvia.

— ¿Me lo juras Lucy?

— Sabes que quiero lo mejor para ti y sé cuánto amas a Gray, créeme que nunca te dejaría en manos de un hombre infiel ni mucho menos mentiroso, pero está más que claro que son falsas aunque está mujer hizo un gran trabajo realizándolas, ahora te recomiendo que hables con él y aclaren las cosas, juntos pueden buscar una solución, ambos se aman con locura.

— Gracias por su ayuda y sus consejos, no saben cuánto me alivia todo lo que dicen pues ya no solo se trata de Umi y Suno o de mis sentimientos. –Ambos levantan su ceja sin entender una palabra, yo más tranquila me animo a contarles la noticia. — Gray y yo vamos a ser padres de nuevo –ambos abren su boca y sus ojos cómicamente, yo acarició suavemente a mi bebé por medio de mi pancita y ellos niegan con la cabeza.

— ¿Cuándo te enteraste?

— Ayer, fue tan inesperado, ni siquiera sé que vaya a pensar Gray, tengo miedo.

— ¿No lo ves Juvia? Esto es lo que estaban necesitando para reafirmar su relación, Gray va a enloquecer con la noticia, recuerda cómo se puso cuando le dijiste que estabas embarazada de Umi. –Natsu sonríe y su sonrisa es tan contagiosa que yo también lo hago, solo espero que Gray también acepte a nuestro bebé.

— Yo también seré madre de nuevo, Juvia, tengo dos meses de embarazo. –ahora soy yo la que abro mis ojos con sorpresa. — Por Dios, Lucy. ¿Por qué no me lo habías dicho?

— Juvia, estabas con miles de problemas encima, no quería pasar por encima de tu tristeza demostrando mi felicidad, si tu lloras yo también lloro, por algo somos amigas. –Lucy me abraza y yo también lo hago.

— Mi bebé tendrá a un amiguito con quien jugar. –Ella asiente y da pequeños griticos de emoción mientras me toma las manos.

— ¿Cuánto tiene tu bebé, Juvia?

— Gray vino hace aproximadamente un mes, Grandeeney dijo que me haría una ecografía para estar seguros, pero tengo cuatro semanas, estoy segura.

— Bien, pues ve a hablar con Gray, mujer. No esperes más. –Los abrazo y tomo las llaves del carro, cuando me subo en la camioneta mi celular empieza a timbrar de repente y veo en la pantalla que es Gray, le contestó y estoy dispuesta a decirle que no firme nada, que debemos hablar.

— Hola Gray, ¿Cómo estás? –No hay respuesta del otro lado de la línea, solo oigo pequeños quejidos, mi hija, algo le pasó a Umi.

— ¿Gray qué sucede? ¿Qué le pasó a Umi? –Mis manos empiezan a temblar, sabía que ese presentimiento de no dejarla ir era por algo. — ¡Contéstame! ¿Qué pasa? –Pierdo el control, soy solo gritos y él no contesta si no después de algunos segundos.

— Es Umi –Mi corazón se hace una uva pasa y empiezo a llorar. — ¿Qué le pasó a mi hija?

— Tuvo una crisis, deje su inhalador en el carro y la grúa se lo llevó, estoy en el hospital con ella, lo siento mucho, Juvia. Yo no quería que nada malo le pasará. –Esta llorando, hace mucho no oía a Gray llorar.

— ¿Cómo está ella? ¡Dímelo!

— El doctor me dijo que está fuera de peligro, por favor ven. Te lo suplico, te necesito a mi lado –Pongo mi cabeza en el espaldar de la silla y respiro, Gray nunca pasó por una de sus crisis y debe estar más asustado de lo normal.

— Ya voy para allá, cálmate, Gray. -Conduzco con cuidado y en quince minutos estoy en el hospital, parqueo despacio y camino por las instalaciones. De repente veo a un hombre de traje sentado en una silla cubriéndose el rostro con las manos, me acercó al peli negro y lo escucho llorar, algo desesperado como si Umi en serio hubiera muerto. Me siento a su lado y colocó la mano en su hombro.

— Ya estoy aquí, Gray. –Él levanta su rostro, sus mejillas están llenas de lágrimas y sus ojos están hinchados, sin decir ni una sola palabra me abraza y yo me quedo quieta, parece uno de mis niños cuando algo les entristece y están llorando buscando mi consuelo.

— Por favor cálmate ya todo está bien. –Gray sigue llorando y repite las palabras — Nada está bien, tú me vas a abandonar, todo esto es mi culpa. –Yo lo abrazo y niego con la cabeza. — Vamos a la cafetería, necesitas calmarte para poder hablar.

Él se despega de mí y limpia su rostro lleno de lágrimas, me levanto y el también lo hace, cuando empiezo a caminar su mano busca la mía y yo entrecruzó mis dedos con los de él, todo para que deje de llorar.

Le pido que se siente y yo voy y compro los cafés, aunque cambio de opinión al recordar que el café no es bueno para mí bebé y terminó por comprarme un jugo, llevo las bebidas a la mesa y le pasó el café, él me mira con sus ojitos de cachorro y me susurra gracias, ni siquiera estoy segura de que pueda hablar sin quebrarse.

— ¿Qué pasó con Umi? –Gray lleva su mirada al suelo y toma un sorbo de su café. — Parqueé en un lugar prohibido el auto mientras los dos estábamos comiendo, cuando me di cuenta que se estaban llevando el auto le dije a Umi que me esperará y salí corriendo detrás de la grúa, ella salió corriendo detrás mío y no podía respirar bien, la grúa se había llevado su inhalador también.

— ¿¡Pensabas dejar a tu hija de cinco años sola en un restaurante!? –Él cierra los ojos, se siente demasiado culpable y puedo notar el gesto de dolor que se forma en su rostro. — Perdón, perdón, soy un imbécil, soy un idiota.

— Ya, no pasó nada. Por favor no te trates así. –Gray se levanta de repente y yo me levanto cuando identifico sus intenciones.

— No Gray, no te arrodilles. –Lo vuelvo a sentar en la silla y el parece un muñeco de trapo demasiado manipulable.

— Te amo, Juvia. Con todas las fuerzas de mi corazón y no quiero perderte, te juro que no he tenido nada con otras mujeres, yo haría lo que fuera necesario para que no me abandones.

— ¿Esa tal Briar se te ha insinuado?

— Yo imagino que si, pero jamás me di cuenta, no tenía ni idea que esa mujer estaba interesada en mi, no entiendo cómo fue capaz de meterse contigo, está loca. Nada es cierto, nada es verdad. –él busca mi mano y yo no la retiro, dejo que me acaricie la piel.

— La señorita que estaba hoy en casa me dijo que ella fue la que hizo las fotos, tu jefa le pagó una gran cantidad de dinero para hacerlas y Lucy dijo que efectivamente las imágenes son falsas. –sus ojos brillan en esperanza, me besa una mano y su rasposa barba me acaricia la piel, nunca había dejado crecer su barba, mucho menos en su trabajo que siempre debe estar presentable. — Te dije que te amaba solo a ti, no puedo ser capaz de perderte.

— Gray, puede que no hayas tenido nada con ella pero tu trabajo nos está separando, no podemos seguir así. Esa mujer intentará hacer otra cosa y tú puedes caer.

— ¿Familiares de Umi Fullbuster? –Ambos nos levantamos al escuchar el nombre de nuestra hija, seguimos al doctor que nos dice que ella está muy bien, que le darán de alta hoy pero esta durmiendo en ese momento.

Gray empieza a hablar cuando nos sentamos en el sofá de la habitación de Umi, me dice que renunciará a su trabajo, que nosotros somos más importantes y que puede cambiar, yo sonrío y estoy tan feliz, me encantan todas sus palabras, todo lo que estamos planteando para nuestro futuro. Mi pequeña le ha contado sobre el bebé y él me abraza y empieza a acariciar mi vientre, los miedos que tenía sobre lo que iba a decir eran solo eso, miedos. Gray está muy feliz con la noticia.

Suno entra en la habitación, hablan entre ellos y su relación ha vuelto a ser la de antes, mi príncipe ha perdonado a su papá, nos vamos a dar otra oportunidad y vamos a ir de viaje por todo el mundo, empezamos muy bien.

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El doctor le ha dado de alta a Umi y Gray está haciendo reír a los niños, ya estamos llegando a casa en la camioneta, son las cuatro de la tarde y algo que hice esta mañana viene a mi mente cuando veo el cubo de basura afuera de nuestra casa.

— No no no –Salgo de la camioneta y mis ojos se cierran llenándose de lágrimas.

— ¿Qué sucede, amor? –Abro el cubo de basura y él sale detrás mío. Lo veo a los ojos y ¿Cómo decirle que todos nuestros recuerdos han desparecido?

— Lancé a la basura nuestra caja de recuerdos, yo estaba tan enojada, no sabía que me amabas, estaba tan dolida. –Él me abraza y me consuela acariciándome el cabello, perdí trece años de nuestra vida. — No llores amor, nuestro bebé siente cuando lo haces.

— Pero nuestras cosas –Él niega con la cabeza. — Siempre estarán en nuestras mentes, cuando seamos viejitos y lo olvide todo estoy seguro que tú me recordaras todo lo vivido. –Estoy muy sensible, sigo llorando porque nuestros planes para la vejez siguen en pie, lo abrazo fuerte y él me besa en la mejilla.

— ¿Por qué lloras, mami? –Umi ve que estoy llorando y yo niego con la cabeza.

— Tú hermanito me hace llorar, amor.

— ¿Quieren ver una película con muchos dulces en nuestra cama? –Gray nos anima para que no recordemos el mal momento. Ellos salen corriendo para la cocina y toman golosinas para luego subir a la habitación, yo voy despacio detrás de ellos y cuando entro a la habitación veo encima de la mesita de noche algo que se salvó, la fotografía donde Gray me entrega su alma. Me acuesto en la cama con mis dos hijos y Gray me abraza acariciando mi vientre, tal vez los recuerdos son lo más importante, tengo su alma y él tiene la mía, nada más importa, a veces las cosas intangibles son más valiosas que las materiales.

— Te amo, Juvia.

— Yo también, mucho. –Sonrío y hoy por fin puedo dormir, la película es un excelente somnífero y sus brazos son mi canción de cuna, mi bebé y yo estamos durmiendo en los brazos de lo más importante para nosotros fuera de mis hijos.


Fin del capítulo hermosuras, espero que les haya encantado mucho. Tengan un hermoso día y no olviden dejar su review aquí abajo.

Pregunta: ¿Venderían su alma al diablo por algún trato? Sé que no tiene nada que ver pero me dio curiosidad.

En fin, nos vemos o leemos mañana. Les mando un abrazo bien psicológico. Muchas gracias por todo su apoyo y no se pongan tristes pero les recuerdo que el mes está por terminarse.