Disclaimer: ya se lo saben :v
~Disfruten~
De repente el sonido de la máquina que indicaba el ritmo de los latidos de su abuela dejó de sonar interrumpidamente. Sakuno volteó a ver la pantalla y no vio más las ondas, solo una línea recta, junto aquél sonido que indicaba que el corazón de su abuela se había detenido. Lo demás ocurrió frente a ella, como si lo viera desde fuera, como si no estuviera ahí; enfermeras y doctores pasando frente a ella acercándose al cuerpo de su abuela, alguien sacándola de ese cuarto.
Solo oía voces, pero no prestaba atención a lo que decían. Sintió que la llevaban a otro lugar más alejado, cuando menos se dio cuenta se encontraba en la azotea del edificio sentada en una de la bancas que habían colocado por ahí. No supo cuánto tiempo estuvo ahí sentada hasta que el cielo empezó a tomar una tonalidad naranja reaccionó. Se dio cuenta de que no estaba sentada sola, pues a su lado se encontraba en capitán mirando hacia el atardecer. Sakuno se preguntaba cuánto tiempo estuvo él junto a ella, de repente las imágenes de personas corriendo hacia su abuela le llegaron a la mente.
-¿Q-qué sucedió con m-mi a-abuela? –preguntó temerosa de la respuesta
El muchacho al escuchar la voz de la chica volteo a verla, tardó unos momentos en procesar la pregunta y responderle.
-Ella –no sabía cómo decirle con delicadeza la noticia –no… los médicos no pudieron ayudarle, ella… murió –dijo lo último en un tono más bajo y suave.
Sakuno al escuchar esa palabra sintió que todo era irreal, como si se tratase de una pesadilla y en cualquier momento se despertaría en su cama y bajaría para encontrarse con su abuela preparando el desayuno. Pero al ver que eso no sucedía lo comprendió; su abuela se había ido para siempre.
-¡No! –Se levantó abruptamente mientras sus ojos se cristalizaban –no, ella no pudo haberse ido –dijo rompiendo en llanto.
Tezuka al ver como la pequeña se desmoronaba frente a sus ojos no dudó en levantarse y abrazarla. Sakuno solo escondió su cara en el pecho del capitán mientras seguía llorando.
-M-me… me he quedado sola –apenas logró articular entre sollozos.
Tezuka al escuchar a Sakuno decir eso se separó abruptamente de ella tomándola de los hombros. Ella al notar eso volteó a verlo a los ojos mientras que su llanto disminuía por la impresión.
-Nunca, escúchame, nunca digas eso –le dijo en tono severo –tú no estás sola, tienes a mucha personas que te quieren, se preocupan y les importas –ambos se veían fijamente a los ojos –nos importas –dijo relajando su tono de voz –así que no vuelvas a decir eso.
Sakuno al escuchar las palabras dichas por Tezuka sintió como todo en su interior se revolvía. La distancia entre sus rostros se iba reduciendo poco a poco hasta que los labios de ambos estuvieron juntos. Fue a penas un roce momentáneo, pero en ese roce ambos sintieron una corriente cálida que los recorría. Se separaron y ambos se encontraban sonrojados, aunque el chico de lentes mucho menos. Se quedaron viendo por un momento a los ojos hasta que fueron interrumpidos por el sonido del teléfono del capitán que los sobresaltó a ambos.
-moshi, moshi –respondió la llamada
-Kunimitsu ¿cómo se encuentra Sakuno-chan? –Ayana sonaba muy preocupada y ronca, como si hubiera estado llorando.
-Está un poco más tranquila –claro que no pensaba decirle a su madre que la chica de trenzas se encontraba en shock pero ahora porque la había besado.
-Qué bueno,-suspiró -será mejor que nos encontremos en la recepción. Tu padre y yo nos estamos encargando del papeleo.
-Bien, nos vemos ahí –cortó la llamada –mi madre dice que nos verán en la recepción –dijo regresando su atención hacia Sakuno.
-E-etto h-hai –respondió nerviosa y aún sonrojada.
Ambos se dirigieron hacia el elevador sin hablar. Cuando llegaron a la planta fueron a la recepción dónde ya se encontraban los padres del capitán esperándolos.
-Sakuno-chan –Ayana se dirigió hacia la pequeña para abrazarla.
Sakuno al sentir los brazos de la mujer rodeándola volvió a soltar lágrimas, sin embargo esta vez no sólo de tristeza, también de alivio y en parte felicidad al ver que lo que le había dicho el capitán era cierto, no estaba sola.
-Será mejor irnos de una vez para poder alcanzar el último tren –les dijo el padre del capitán.
Todos salieron del hospital y tomaron un taxi que los llevó a la estación donde por suerte alcanzaron el último tren. Todo el camino fue demasiado silencioso. Cuando llegaron a la residencia de los Tezuka ya eran cerca de las dos de la madrugada, aunque no les importó demasiado pesto que era domingo, aun así nada más llegar todos se fueron directo a sus respectivos cuartos a intentar conciliar el sueño.
Sakuno por más que intentaba dormir no lo lograba, pues tenía demasiadas cosas en la mente, su abuela se había ido y el chico que tanto le gustaba la había besado, aunque al recordar aquella escena se volvió a sonrojar. Él había tomado su primer beso y no es que le desagradara, de hecho todo lo contrario, sin embargo lo que más le inquietaba era por qué la había besado. Quizás solo fue para distraerla o tranquilizarla, pues se encontraba muy alterada en ese momento, porque ni si quiera se podía imaginar que él sintiera algo más que un cariño fraternal hacia ella. Mientras pensaba en un sinfín de probabilidades poco a poco quedo dormida.
Unas horas después se despertó por el olor de la comida que se filtraba en su habitación, se fijó en el reloj que tenía a un lado y vio que todavía era temprano, para ser más exactos las nueve de la mañana; sin embargo ya no tenía sueño así que se levantó y cambió para bajar y encontrarse con Ayana que preparaba el desayuno.
-Ohayo Ayana-san –saludó Sakuno
-Ohayo Sakuno-chan –respondió la mujer con ese tono maternal y alegre que la caracterizaba -¿cómo te encuentras? –preguntó preocupada por la pequeña
-Pues creo que mejor que ayer –respondió un tanto apagada.
-Sé que te duele lo de tu abuela y quizás esto es demasiado rápido, pero mañana es su funeral –dijo lo más delicadamente que pudo. –así que ni Kunimitsu ni tú irán a la esucela.
-E-entiendo y-yo me prepararé –dijo intentando evitar llorar – ¿n-necesita ayuda con algo? –intentó cambiar el tema
-Sí ¿podrías preparar la mesa por favor?
-Hai
Cuando terminaron de preparar las cosas Ayana le habló a su hijo y esposo para que desayunaran y al igual que el viaje, todo fue muy silencioso. Terminaron de desayunar y recogieron los platos. Sakuno se fue a su cuarto y al llegar escuchó que sonaba su celular y sin siquiera fijarse en quien le hablaba colgó y apagó el celular, en esos momentos solo quería estar sola y pensar. Se recostó en la cama mientras observaba el techo de la habitación y se perdía en sus pensamientos.
Todo sucedió demasiado rápido, apenas se había enterado de que su abuela tenía una enfermedad cuando murió a causa de ésta y luego estaba lo del beso con el capitán, se sentía culpable por sentirse feliz después de la muerte de su abuela. Y no porque ella hubiera muerto, sino porque uno de los momentos que hasta ese entonces solo había podido imaginar se había hecho realidad. Se sentía culpable por ser feliz y no poder sentirse del todo triste. Sin embargó desechó esos pensamientos al recordar lo que una vez le había dicho su abuela.
Flash Back
Una Sakuno de seis años se encontraba llorando sola en medio de la sala. Pasaba de la media noche cuando llegó su abuela y la vio.
-¿qué sucede Sakuno? –le preguntó muy preocupada
-Tardaste mucho y creí que no ibas a volver –dijo mientras sollozaba –creí que me habías dejado sola
-No llores, no me gusta que llores por mi culpa, además yo nunca te dejaré, ni aunque muera me iré de tu lado –le dijo abrazándola.
-¿L-lo prometes?
-Lo prometo
Fin del Flash Back
Al recordar eso Sakuno se sintió un poco más tranquila, pero no pudo evitar soltar unas cuantas lágrimas que secó inmediatamente al escuchar que tocaron la puerta.
Continuará...
Bueno, perdón por la tardanza pero cumplí, lo subí antes de que terminara el mes :v XD y si tienen dudas me dicen y yo haré todo lo posible por aclararlas, aunque claro no si es spoiler acerca de la historia e.e. También acepto sugerencias de quien quieren que haga que nuestro querido buchou se encele XD, porque amo a los rivales que hacen que el prota tenga celos (*3*).
PD: síganme en wattpad (si quieren) busquen mi perfil en mi perfil (?) XD
Espero leerles pronto :3~
