Momentos
Amistad
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Mudanza. Esa palabra lo derrumbo todo, su familia y principalmente sus amistades. Sus padres de verdad debían de odiarlo por traerlo a ese pueblucho, era tan pequeño. Nunca se sintió tan solo. Bueno solo una vez, su madre lo dejo en el supermercado... pero eso solo duro tres horas, y yo tenía solo cuatro años. Sí su madre era más despistada que él.
—Tonto pueblo de pacotilla.— estaba más jurando y hablando solo por el parque que en ese momento.
—No creo que el pueblo sea el culpable. — cuando escuche esa voz suave pero firme vire la mirada y ahí en una banca del parque se encontraba una joven que al verme se sonrojo y mucho ¡su cabeza entera parecía un tomate!.
—Cómo lo sabes— cuestione. No por nada para mi el pueblo me parecía una cárcel, pero mis padres tenían la culpa. Y la chica se miraba amable.
—Yo pensé igual a tu edad. Y ya tengo casi cinco años viviendo aquí.—empezó a hablar— Es algo pequeño, sí, pero es lo mejor todos nos conocemos y nos ayudamos así cuando tú tengas un problema aquí encontraras una sana amistad.
—Amistad. En este pueblo.— ella sonrió un poco más y sus ojos, raros, de un color violeta grisáceos se iluminaron.
—Yo seré tu primer amiga. Mi nombre es Hinata, Hyûga Hinata, un gusto— me extendió la mano y... yo la tome con una gran sonrisa, ya no estaría solo aquí. Y ese era mi mayor miedo.
—Naruto, Namikaze Naruto.
