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Title: Someone to You

Ship: Adrinette.

Genre: Angst, AU, Slash, Out of Character, Hurt/Comfort (H/C), WAFF (Warm And Fuzzy Feelings)

Word Count: 130,000

Word Count per Chapter: 2100

Rating: NC-17

Chapters: 9/52

Beta: Unbetated

Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v

Music: Remedy by Alesso

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

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Calm


Chloé supo que estaba enamorada a la edad de trece años, un día de verano. Ella y su prima llegaron a casa hacía media hora cuando sus clases en la academia terminaron. Fue entonces cuando vio a Claude, un estudiante universitario de veinte años que se había ofrecido a enseñarles después de las horas de clase. Marinette, quien acababa de pasar por un feo evento con sus padres, no era capaz de estudiar bien y necesitaba que alguien le ayudara a enfocarse. Chloé tampoco era de ayuda ya que no era buena con matemáticas. Al final, la mamá de Chloé decidió contratar un tutor privado y afortunadamente, el hijo del vecino estaba buscando un trabajo de medio tiempo.

Claude vivía a solo unas casas, pero difícilmente había visto al par de adolescentes ya que de normal no estaba en casa. Prefería vivir en los dormitorios en la universidad ya que era más conveniente, pero durante las vacaciones se quedaba en casa. Así que en cuanto alguien le ofreció trabajo como tutor, aprovechó la oportunidad y de inmediato aceptó.

—Claude, ellas son mis niñas. Chloé, Marinette, él es Claude Smith y será su tutor desde hoy.— La madre de Chloé sonrió.

—Encantado.— Claude lucía particularmente emocionado e incluso tuvo los nervios de desordenarles el cabello.

Marinette lucía ida, pero Chloé horrorizada.

Oh no, ella estaba horrorizada por otra razón. Pensó que su corazón estallaría por lo rápido que latía, y eso le daba miedo.

¿Por qué debía tener un crush con alguien que era mayor que ella? No había problemas en casa para sentir la falta de una figura paterna...

En cierta forma, culpaba a sus hormonas, las cuales eran un desastre químico en su cuerpo adolescente y tenían tendencia a explotar.

Durante todas las vacaciones de verano, Claude fue una constante en la vida de Chloé. Cada día esperaba que la hora pasara volando para poder verlo. El tutor estaba siendo de mucha ayuda para ambas. Lo único que no le gustaba, era que siempre se burlaba de ella. Y Marinette se unía.

Y de hecho todo se hizo peor cuando un día regresó a casa del dentista, usando lo que parecía ser los más horribles braquets de la historia.

Aunque era estresante ser objeto de burla, Chloé estaba feliz de recibir atención por parte de su tutor. Por alguna extraña razón Claude había desarrollado una especie de camaradería con Marinette, y Chloé no podía evitar sentir celos cada vez que Claude le hablaba a su prima como si fueran amigos de toda la vida.

Chloé estaba enojada de no poder haber logrado hacer lo mismo. La situación llegó al punto en el que no le habló a Marinette 3 días seguidos.

Pero al final cedió ya que su prima no dejaba de insistir – y con esto se refería a que Marinette la despertaba a las seis am, saltando en su cama.

—¿Por qué te enojaste conmigo, Chloé?— Marinette preguntó en cuanto dejó de saltar en la cama.

Chloé dudó al inicio, sin estar segura de cómo debía compartir el secreto que callaba desde hacía semanas.

—¿Es por Claude?

¡Lo sabía! Sabía que su prima había notado su atracción hacia su tutor.

Enterró el rostro en sus manos y se sintió aterrada cuando sus mejillas ardieron, probando la teoría de Marinette.

—Chloé...— Marinette habló suavemente.

—¡No sé qué hacer!— se quejó, negándose a mostrar su enrojecido rostro. —Es ridículo, totalmente ridículo. Es la peor persona que he conocido...

—Oh, si esto es por tus braquets, no son tan feos.

—¡No!— Chloé gruñó, —¡Y ya deja eso! Los braquets se quedarán por un año. ¡Ya no me molestes!— bajó sus manos y miró a la chica frente a ella. —¡Me gusta! ¡Me gusta el idiota de Claude!— sus ojos tenían un matiz de ruego cuando lo dijo, —Odio que se burle de mí todo el tiempo,— la chica se quejó más mientras su prima la veía sollozar. —El verano terminará pronto y nunca más volveré a verlo.

Marinette la acercó a ella en un abrazo.

—Chloé..., ¿por qué no se lo dices?— preguntó con cautela.

La chica mordió nerviosamente su labio.

—Pero soy un chica menor que él, quizá se enoja si le digo lo que siento.— Quería decir: 'Tú de entre todas las personas debería saber cómo me siento,', pero se contuvo porque sabía que era un tema sensible para Marinette.

—Pero al menos dile antes de que se vaya. Él merece saberlo, Chloé.— Ambas sabían que cuando el semestre universitario empezara, Claude se quedaría en su dormitorio. Así que oficialmente sería el fin de todo, y por ello debía hacer algo.

Marinette también extrañaría al chico, pero sabía que con su prima era diferente; a ella le afectaba más.

—》《—

El estómago de Chloé se apretó nerviosamente mientras iba a su habitación – el lugar donde estudiaban. Marinette no había ido a casa con ella ese día para darle oportunidad a confesarse.

'¿Y si siente desagrado? ¿Y si se enoja y me grita? ¡Maldición, ¿por qué accedí a esto?! ¡Todo es culpa de Marinette! ¡Si muero hoy, la seguiré por toda la eternidad! ¡¿Por qué le hice caso?! ¡Idiota!'

Se quedó de pie frente a la puerta un momento, preparándose. La atmosfera era familiar pero extraña. Estaba acostumbrada a tener a Marinette a su lado. Y parecía que Claude compartía la misma sensación ya que sus ojos buscaron a la otra chica.

—Hola...— Chloé saludó sentándose frente al chico.

Claude sonrió.

—Hola, chica navideña. ¿Dónde está Marinette?— nuevamente giró hacia la puerta, como si esperara que la chica fuera a salir.

—Tenía otras cosas que hacer. Llegará tarde hoy.— Sentenció nerviosa, sus manos estaban temblando bajo el escritorio.

—Ah, ok,— Claude miró a Chloé, escéptico.

—Claude...— susurró.

Lentamente el susodicho alzó la cabeza.

—Dime.— Sabía que algo estaba mal.

El corazón de Chloé saltó en su pecho.

—Me gustas.— Dijo apenas audible.

Y la expresión de Claude, hizo que su corazón se rompiera.

—》《—

Nunca pensó que cinco años después estaría sentada en un aula, escuchando al hombre que la había rechazado.

Era algo triste, pero si lo pensaba, debió haberlo superado hace mucho.

Pero mientras veía a Claude desplazándose, Chloé quiso morir y dejar que la tierra la tragara. Aun cuando el mayor había sido solo amable con ella, no había forma en la que hubiera olvidado su confesión. No podía entender por qué estaba actuando como si nada hubiera pasado, mientras que ella, se sentía avergonzada y humillada cada vez que recordaba eso.

—Chloé, Chloé.

La mencionada alzó la mirada y encontró al hombre en el que pensaba justo frente a ella.

—¿Pr-profesor?

—El reloj digital de un amigo muestra solo las horas y minutos. ¿Por qué fracción de un día completo tiene al menos '1' mostrado?— Claude preguntó casualmente mientras veía a Chloé poniéndose de pie.

Chloé se tambaleó y se maldijo mentalmente. Sabía la respuesta, pero de alguna forma, tener la atención de Claude le hacía sentir incoherente. Su mente era un lío, como si todo se le hubiera licuado.

¿Por qué era tan difícil?

Desde que Claude se fue aquel verano en donde su primer amor había sido rechazado, Chloé se prometió dar lo mejor de sí en esa materia. Y al final fue capaz de dominarlo después de mucha práctica.

Pero ahora que Claude estaba de regreso en su vida, todo lo que había logrado se había ido a la basura.

Su silencio atrajo la atención de todos, lo cual la ponía más nerviosa.

—Siéntate, y por favor trata de no divagar en clase la próxima vez.— Con eso dicho, el sustituto regresó a la pizarra para explicar el problema.

Chloé ni siquiera vio la preocupada mirada en los ojos de su mejor amigo.

—》《—

Como si la humillación en clase no hubiera sido suficiente, Claude nuevamente echó a perder el equilibrio de su vida... y de su cuerpo ya que casi tropezó, siendo sostenida por Claude, quien le sonrió.

¡Todavía estaban en el pasillo!

Ya de por sí había ganado mucha atención al quedarse callada, no podía soportar más. Ella y Claude eran una extraña vista, eso era obvio, y la mayoría se haría preguntas – para las cuales ella no estaba preparada mentalmente para contestar.

—Ah, Chloé.— La voz de Claude hizo que se le erizaran los cabellos de la nuca. —Te veías algo pálida hace un momento. No quise incomodarte con la pregunta, pero es mi trabajo, lo sabes ¿cierto?— Era extraño cómo es que Claude le hablaba como si nada hubiera pasado.

¿Mi confesión había sido así de trivial? ¿Así de irrelevante?

—Por cierto, ¿cómo está Marinette?

Marinette no había ido a las clases de reforzamiento por una semana porque estaba preparándose para los otros exámenes. Chloé asumía que esa era la razón por la cual Claude estaba prestándole atención a ella ahora. Quizá si su prima estuviera ahí, Claude lo habría tratado como si fuera solo una sombra – la sombra de Marinette.

Claude notó el silencio de Chloé y frunció el ceño.

—¿Estás bien?

—No.

La respuesta tomó por sorpresa al profesor de veinticinco años, quien a regañadientes la soltó. Sus ojos estaban llenos de preocupación.

—Ah...yo-

—Por favor, profesor. ¿No cree que es algo extraño que sea así de amigable con una alumna?— los ojos de Chloé brevemente notaron a los demás en el pasillo.

—Ah, bueno, es que es diferente contigo.

Chloé se habría sonrojado si no estuvieran en un lugar público.

—Lo hiciste bien. Lamento haber divagado.

Claude rió.

—Nah, tiendo a aburrir a las personas a veces.— Dijo sin sentirse insultado. —Escucha, ¿por qué no salimos un día de estos? Tú, Marinette y yo.

Pero antes de poder responder a su invitación, un brazo se coló alrededor de sus hombros.

—Chloé, vámonos.— Luka dijo y miró a Claude como si no lo hubiera visto ahí hasta ahora. No dijo nada y solo asintió la cabeza.

Chloé se movió incómodamente y vio en silencio cuando su mejor amigo y su... ex crush seguían con su concurso de miradas. Ni siquiera escondían el hecho de que estaban mirándose con poco gusto por el otro.

—Los veo mañana.— Claude dijo con una mirada de decepción en sus ojos.

Mientras iban por el pasillo, Chloé apretó la mano de Luka.

Y el otro devolvió el apretón.

—》《—

Era algo tarde por la noche cuando Chloé regresó a casa. Estuvo sorprendida al encontrar a Louis sentado en el sofá viendo un programa en la TV. El pequeño niño salió y corrió para abrazarla por la cintura.

Chloé ahora entendía por qué su prima estaba tan unida al niño. Louis era muy afectuoso cuando tomaba confianza.

—¡Nani! Nani, Queen ya llegó.

Chloé se colocó las pantuflas y fue hacia la cocina con Louis siguiéndola.

Marinette salió de la habitación, con el cabello húmedo por la rápida ducha que tomó.

—Hola,— Marinette sonrió mientras arreglaba su cabello. —La cena no está lista aún. ¿Puedes ayudarme?

Chloé y Marinette casi nunca cocinaban juntas, pero hoy – irónicamente – era lo que estaban haciendo para cuando Adrian Agreste llegó por Louis.

A pesar de las banditas en los dedos de Marinette, la chica estaba dando lo mejor de sí para pelar las papas, mientras Chloé cortaba los vegetales.

—Deja que lo haga por ti,— Adrian notó cómo es que Marinette no estaba haciendo ningún progreso al pelar las papas. Siendo el caballero que era, el padre de Louis se ofreció a hacerlo por ella.

Marinette hizo un puchero cuando el mayor le quitó el bowl.

—Se supone que eres el 'invitado', Adrian. Principito, ¿no te dije que alejaras a tu papá de la cocina?— miró al pequeño niño que estaba viendo caricaturas.

—¡Él me prometió deliciosos helados!— respondió Louis mientras imitaba las acciones de los personajes de la TV.

Marinette miró al mayor.

—¿Lo sobornaste con comprarle helados?— preguntó.

Adrian solo sonrió, mientras pelaba meticulosamente las papas, sin querer enfadar a la chica.

—¿Qué te pasó en los dedos?

—Ah, respondiendo una pregunta con otra pregunta. Muy inteligente.

—Ah, respondiendo una pregunta con un halago. Muy inteligente.

Chloé pensó que estaba interrumpiendo un momento íntimo entre los dos. Así que cuando terminó de cortar los vegetales, se lavó las manos y en silencio fue a la sala. Desde ahí, escuchaba la voz de Adrian y las risas de Marinette.

—Queen, ¿qué hay de cenar?— Louis preguntó viendo a Chloé sentándose a su lado en el sofá.

—Mmmm aún no lo sé. Marinette todavía no termina de cocinar.

—Bueno, entonces espero que Papá no esté interrumpiendo a Nani. Tengo hambre.

Chloé sonrió ante lo mucho que Louis le recordaba a Luka ante algo delicioso. Brevemente miró la cocina y vio a Marinette vertiendo salsa en el rostro de Adrian, quien hacía lo mismo en la nariz de ella, mientras ambos reían.

Y entonces, algo hizo click.

Su querida prima, de hecho, estaba enamorada de cierto abogado.

Continuará...


Amo la historia secundaria~

La dejó y me voy~

Besitos invernales de murciélago para todos~