-Mamá decía que la vida es como una caja de donas. Nunca sabes lo que te va a tocar.
-Garraza ¿Qué rayos quieres decir con eso?
-Nada, ayer vi Horset Gump.
Nick arqueó una ceja mientras observaba al guepardo atiborrándose de bizcochos. Rodó los ojos y rezó para no ver al felino atragantarse como de costumbre.
-Entonces ¿Por qué no te has ido aun? Tengo entendido que tu turno ya terminó.- dijo Garraza, sorbiendo ruidosamente una gaseosa con una pajita.
-Estoy esperando a Judy. Dijo que tenía algo que hablar con Bogo pero de todas formas voy a esperarla.
-Awwwww.- Garraza hizo un ademan de ternura.- La quieres ¿Verdad?
Nick le lanzó una mirada asesina. ¿Por qué de pronto todos asumían que sentía algo por Judy?
El guepardo se encogió de hombros. –Es eso o que necesitas que te lleve a casa.
-Pues si.- Nick suspiró. –Las llaves de la patrulla las tiene ella y odio el transporte público.
Nick dio por terminada la conversación. No importaba que tan confiable fuera el felino, no podía permitir que nadie viera sus recién descubiertos sentimientos.
Después de 5 minutos de silencio incomodo Garraza volvió a interrumpir.
-Nick, hablemos enserio. Eso obvio que sientes algo por Judy. Se nota a kilómetros.
"Joder ¿Soy tan evidente?"
-No demasiado, pero se nota que la quieres.
El zorro lanzó una mirada de disgusto sobre su compañero de trabajo y maldijo entre dientes. Había pensado en voz alta.
-Ya, ya. Tu secreto está a salvo conmigo.- El felino le guiño un ojo.- Además, estoy seguro de que Judy también siente algo por ti.
Nick levantó ambas orejas en señal de alerta. De pronto la conversación con Garraza se volvía interesante.
-¿Tú crees?
-Claro. Son muy unidos y no solo dentro de la comisaria. Harían muy buena pareja. Tal vez es solo que ninguno de los dos se ha dado cuenta de…
Nick le tapó la boca de golpe al percatarse de que Judy salía del ascensor. Pretendía acercarse a ella pero se abstuvo de hacerlo al ver que iba acompañada.
Era la oficial Judy Hopps, saliendo de la comisaria por una de las puertas del costado acompañada de nada más y nada menos que el oficial John Lobato.
Lobo. Tenía que ser un lobo. Nick frunció el seño mientras los veía alejarse. Conversaban animadamente, tanto así, que ni siquiera se percataron de la presencia del zorro.
La coneja subió a la patrulla cargando unas cuantas carpetas, del lado del copiloto, el lobo hacia lo mismo. Nick los observó alejarse a través de los cristales del edificio, sintiendo una leve tensión en los puños.
¿Qué se supone que estaba haciendo? Su compañero de trabajo era él, Nicholas Wilde, no un maldito lobo. Trató de calmarse. No significaba nada. Tal vez el jefe Bogo había hablado con ambos y ahora solo aprovechaban la oportunidad para irse juntos. Nada más allá de una simple relación laboral.
-Vaya, parece que tendrás que irte solo.- Garraza lo miró con cierta lastima. – A menos que quieras irte conmigo.
Nick rió. –o con el jefe Bogo.
-¿De qué hablas? El jefe Bogo se fue hace horas.
El canido miró al guepardo con incredulidad. ¿Cómo que se había ido? ¿No se supone que Judy estaba hablando con él?
-¿Qué? ¿Por qué no me lo dijiste cuando lo mencione?
- ¿Mencionar que?
Nick enfiló hacia la puerta maldiciendo en voz baja.
La puerta del apartamento se cerró y casi al unisono Nick se quitó la corbata y la camisa. Había sido una tarde difícil, no solo por los eternos 40 minutos que tuvo que pasar con Garraza, sino por el revoltijo de pensamientos que lo aquejaban.
Judy le había mentido sin duda. Lo del jefe Bogo había sido una mala excusa, pero lo que más le había dolido fue verla salir con ese estúpido lobo. ¿Por qué mentirle sobre eso? Eran mejores amigos, se supone que confiaban en el otro. Judy jamás la mentiría… a menos que…
¿Y si estaba escondiendo algo? ¿Y si Garraza tenía razón? ¿Eran sus sentimientos realmente tan evidentes? ¿Judy lo habría notado? ¿Le habría mentido sobre su relación con Lobato para no herirlo? Y más importante aun ¿Tendría algún tipo de relación con el lobo?
La cabeza le daba vueltas. Bufó de cansancio y se tumbó en la cama. Mientras trataba de conciliar el sueño llegó a la conclusión de que definitivamente había sido una pésima tarde.
Estaba demasiado confundido respecto a su compañera, y lo que es peor. Tuvo que usar el horrible transporte público.
