Gracias por los follows, reviews y demás. No pensé que alguien fuera a leer esta porquería XD
Me esforzare en actualizarla regularmente y escribir algo bueno y no tan largo. En fin, disfrútenlo.
Un puertaso salvaje y un suspiro de alivio marcaron oficialmente el inicio del fin de semana para Nick Wilde. Después de una semana terrible y un viernes agotador la perspectiva de hacer el vago un par de días era simplemente exquisita. El zorro se quitó el uniforme policial con pereza y se puso sus ropas de calle. Se tumbó en el sofá con una cerveza en la mano esperando despejar su mente un poco. Su último caso había sido agotador, y de no ser por la oportuna intervención de Judy habría acabado con el pecho lleno de plomo. Malditos traficantes de armas.
Echó un vistazo al móvil y comprobó que aun era temprano. Dio un sorbo a su botella mientras ideaba un plan de fin de semana. Quedarse en casa durmiendo parecía tentador pero no era para nada provechoso. Lo ideal era salir, olvidar las responsabilidades y divertirse un rato.
Marcó el número de Judy con la esperanza de que estuviera libre. Salían juntos con frecuencia pero hace ya más de una semana que la coneja desaparecía después de terminado el turno y parecía no tener tiempo para nada. No es que Nick la extrañara, pues se veían todos los días en la comisaria, solo que anhelaba poder pasar un buen rato con ella, uno que no involucrara informes o persecuciones.
De pronto se sintió alguien a través del auricular. -¿Hola?
-¡Zanahorias! Cuanto tiempo sin verte. Dime ¿Cómo ha estado tu familia?
Judy rió y Nick no pudo evitar sonreír. Si había algo que la coneja amaba, eran los comentarios socarrones del zorro y este estaba dispuesto a usarlos a su favor.
-Pero si estuvimos juntos hace no más de 2 horas.
-Ya me conoces, soy un zorro sentimental.
Si Nick hubiera podido ver a Judy seguramente habría sonreído al verla rodar los ojos.
-Sí, sí. ¿Por qué la llamada? ¿Tendré que salvarte el pellejo de los traficantes otra vez?
Una corriente gélida le recorrió la espina dorsal al zorro. Aun tenía la imagen fresca de verse acorralado con 5 pistolas apuntándole.
-Para tu suerte no. Tengo ganas de salir un rato a… no sé, comer por ahí y beber algo. Lo de siempre ¿Qué dices?
-Veras, estoy algo ocupada. Tal vez otro di…
-¡Hey Judy! ¿Quién es?
Nick se quedó paralizado. ¿Quién era la voz masculina que estaba del otro lado?
Se escuchó a Judy tapar el auricular con las manos. –Tranquilo, solo es Nick. Dame un minuto y volveré contigo. – La coneja volvió a poner el móvil junto a su oreja. –Hey Nick. ¿Sigues ahí?
El zorro respondió con un murmullo. –Sí.
-Esto… estoy algo ocupada. Creo que ya te diste cuenta que tengo compañía… en fin… habrá que dejarlo para otro día. Lo siento.
-No te preocupes.- Cortó la llamada y dejó el móvil sobre la mesa.
¿Estaba con otra persona? ¿Habia preferido quedarse con otro macho en vez de salir con el cómo hacia de costumbre?
"Tranquilo, solo es Nick."
Aquella frase le cayó como un cubo de agua fría. ¿Solo Nick? ¿Tan poco importante era para ella?
Se bebió lo que quedaba de cerveza de un trago. Necesitaba mantener la cabeza fría.
"Tranquilo, no pasa nada. Solo está con un amigo." Pensó. "Ella puede salir con amigos. No es como si tuviera una relación amorosa… ¿O sí?"
Trató de quitarse esos pensamientos. Era lo suficientemente maduro como para no caer en celos o acusaciones infundadas. Suspiró. Seguía siendo temprano. Quizá salir un rato sería lo mejor.
Se puso la chaqueta de cuero y cerró el apartamento.
"Quien sabe." Se dijo a sí mismo. "Tal vez encuentro a alguien con quien hablar. Puede ser una noche interesante."
-¿Estás seguro de esto?- Preguntó Judy, mientras entraban por la puerta trasera.
-Segurísimo.- Dijo Lobato. –El portero de este club nocturno trabaja para Brown. Si hubiésemos entrado por el frente nos hubieran descubierto al ver nuestras identificaciones.- El lobo y la coneja atravesaron el salón principal rápidamente. –Solo hay que fingir un rato. Por cierto, lindo vestido.
Judy lo fulminó con la mirada. Si había algo que detestaba, era usar vestidos de fiesta. Antes de que pudiera responder el lobo la arrastró a la pista de baile.
-Recuerda, te llamas Rachel Carrot, yo soy Daniel Wolfwild y somos jóvenes en busca de… emociones fuertes. –Lobato miró a Judy mientras bailaba frente a ella.- ¿Qué dice tu informante? El Zorro diminuto ese.
-¿Finnick?
El lobo asintió mientras miraba los alrededores. Tenía los sentidos alerta.
-Dice que Brown viene aquí los viernes noche. Se sienta siempre en la tercera mesa del fondo hacia la izquierda, frente al pasillo. Si no queremos levantar sospechas debemos esperar a que uno de sus hombres se acerque. Acostumbran fijarse en chicos jóvenes y despreocupados.
-Vale, entonces bailaremos, beberemos algo y procuraremos ser lo suficientemente liberales y despreocupados como para que quieran ofrecernos algo de "mercancía". Si todo sale bien puede que… ¿Es Wilde el que esta bebiendo en la barra?
Judy arqueó una ceja ante el repentino cambio de la conversación y se sorprendió aun mas al voltear la cabeza y ver a Nick sentado en la barra con el que parecía ser su tercer vaso de alcohol.
-¿Pero qué rayos hace aquí? Creí que…´
-Shhhhhhhh.- Lobato hizo callar a Judy al tiempo que le apuntaba hacia una esquina con la mirada. Un grupo de osos, encabezado por una hiena bastante peculiar, se sentaban en la tercera mesa del fondo, frente al pasillo.
La coneja tomó al canido desde la camiseta y lo hizo inclinaste hasta quedar a su altura. Le habló al oído.
-De ahora en adelante estamos encubierto y haremos lo que sea para pasar desapercibidos y llegar hasta el fondo del caso.
Lobato asintió sutilmente.- Lo que sea.
-Lo que sea.- Repitió Judy para sí misma, mirando a Nick desde lejos.
