Hola. Lamento haber estado fuera tanto tiempo. Las cosas en casa no van nada bien, aun así, quiero terminar este fic, aunque sea muy lento. También quiero agradecer a Ana Frozen Free, Altair The Facking Assassin y todas las personas que me dieron su ánimo y apoyo en estos tiempos difíciles, si no fuera por ellos no terminaría este fic. En especial por altair, no puedo negarle nada a ese chico.
En fin, espero que les guste lo que viene, no he tenido la mente muy clara, así que es probable que la calidad de este capítulo sea inferior a los demás, de todas formas va con amor. Disfrútenlo.
-Mátenlos- Dijo Brown.
Lobato palideció. Nick le había roto una ceja pero el escozor de la herida había quedado eclipsado por la adrenalina de la situación. Maldijo al zorro entre dientes. Estaban acorralados y con una cantidad considerable de pistolas apuntándoles. Cerró los ojos esperando lo peor.
-Un momento- La hiena hizo una seña con la pata. Se acercó a Nick esbozando una sonrisa y levantó su cabeza. –Debí haber terminado contigo cuando tuve la oportunidad Wilde. Te perdoné la vida porque habías sido un buen esbirro pero ¿Sabes? No eres más que un inútil.
El lobo agradeció la interrupción de la hiena y miró a Judy. Ambos estaban desesperados. Había que pensar en algo rápido. Con todo el jaleo que se montó la gente había abandonado el club y era más que obvio que alguien debía de haber llamado a la policía. Necesitaban crear una distracción, algo lo suficientemente duradero como para mantenerse vivos hasta que llegaran los refuerzos. Volteó la mirada para ver a Brown proseguir.
-Realmente eres decepcionante Nick. Cuando mis chicos me dijeron que estabas de policía me dije "¿Wilde? Apuesto a que la caga igual que como lo hizo conmigo" y ya ves, no me equivocaba. Acabas de condenarte, a ti y a tus amiguitos.
La hiena se alejó del zorro e hizo un ademan de continuar. Sus matones hicieron caso y volvieron a apuntar. Lobato cerró los ojos de nuevo. Era el fin, solo un milagro podría salvarlos… a menos que…
-¡Alto!- El lobo alzó la cabeza como pudo.
Era una locura, una autentica locura, pero de todas formas había que intentarlo.
Después de aquel discursillo que Brown le había dedicado, Nick solo quería abalanzarse sobre ella y partirle al cuello. No permitiría que aquella hiena asquerosa viniera a restregarle sus errores en la cara y menos aun que le hiciera daño a Judy. Trató de moverse pero el agarre de los úrsidos era demasiado fuerte. Miró a la coneja con arrepentimiento.
"Lo siento" pensó. "De verdad lo siento".
Justo cuando estaba a punto de llorar se alzó la voz de Lobato.
-¡Alto!
Nick lo miró con incredulidad. ¿Qué rayos estaba pensando? Cualquiera que tuviera dos dedos de frente se abstendría de recriminar cualquier cosa frente a Brown a menos que, además de morir, quisiera ser torturado. El lobo se dirigió a Judy antes de continuar.
-Déjala ir.
"¿Qué?"
-A mi puedes hacerme lo que quieras, pero a ella no le toques ni un pelo.
Nick abrió los ojos como platos. ¡¿Qué se creía ese lobo idiota?! Lo único que lograría con esos comentarios era enfurecer aun más a Brown. No debería…
-¡No!
La voz de Judy lo hizo volver en sí mismo.
-¡Cariño, por favor, no lo hagas!
La sangre del zorro se congeló. Bajó la cabeza, evitando mirar a la coneja a la cara.
-John, por lo que más quieras, no cometas una estupidez.
"¿Qué demonios está pasando?"
-Judy cariño, déjame manejar esto a mi.- Lobato se alzó como pudo ante Brown. –Esta es mi oferta: te daré la información que quieras, puedes torturarme si se te antoja, pero a Judy la dejaras ir.
"¿Cariño? ¿La ha llamado cariño?"
-¡John no! Prometiste que nunca me abandonarías.
Los matones de Brown se miraban confusos. Nick mantenía la cabeza gacha, ensimismado.
Click.
"¿Qué fue eso?"
La discusión continuó, cada vez más dramática. La coneja tenía los ojos cristalizados y la voz quebrada.
-¡Judy, por favor! ¡No me hagas esto más difícil! Lo hago porque te quiero.
-¿Porque me quieres? ¡¿Tienes idea de lo que estoy sintiendo ahora mismo?!
"¿y tú tienes idea de lo que yo estoy sintiendo ahora mismo?"
-¡no quiero que te hagan daño!
Click.
-¡yo tampoco quiero que te hagan daño!
Click.
-¡Maldita sea John! ¡Creí que realmente podíamos ser felices juntos!
Click.
"¿Qué es ese molesto sonido?"
-¡Silencio!- Brown se alzó por sobre la pareja con voz colérica. -¡Voy a matarlos a los 3!
Judy miró fugazmente a Nick por el rabillo del ojo y luego se dirigió a Lobato exactamente al mismo tiempo que Brown sacaba un revolver de su bolso.
-John… te amo.
Crash.
Algo impactó contra la cabeza de Judy, haciéndola caer.
"Oh, ya entiendo."
El lobo lo miró con rabia.
"Eso que se quebraba…"
Brown abrió los ojos, incrédula.
"Era yo, por dentro."
Sin saber cómo, el zorro se abalanzó contra Lobato.
"Al menos no te diste cuenta de cuánto me heriste."
