Ultimos capitulooooos. No se si este será el antepenultimo o el penultimo pero puedo asegurar que el final está a menos de dos caps. Disfruten, me he inspirado.
Judy abrió los ojos lentamente sintiendo la molestia de una luz cegadora y una horrible jaqueca. Se quejó un poco mientras se acariciaba la frente. ¿Puntos? No recordaba tenerlos pero tenía una idea de cómo los había obtenido. Miró a sus alrededores. La sala de hospital era silenciosa y estaba pintada de un color blanco inmaculado que daba una sensación de asepsia que se acrecentaba con el olor a alcohol y desinfectante permanentes del hospital. La puerta chirrió lentamente y aquel sonido a la coneja le pareció una tortura. El dolor de cabeza era terrible.
Garraza se asomó de forma tímida con un ramo de flores en la mano derecha. Sonrió ampliamente al ver a la coneja despierta y se acercó rápidamente. Dejó el ramo de flores en la mesa y saludó animadamente en un tono que a Judy le pareció demasiado alto.
-¡Hopps! ¡Que gusto verte de vuelta! Espero que ya estés mejor, casi me muero al enterarme que te encontraron inconsciente.
-Benjamín…- La coneja se sujetó la cabeza he hizo una mueca de dolor. -¿Qué paso?
-No estoy muy seguro, pero el jefe Bogo dice que cuando llegaron tú estabas inconsciente, Nick estaba a punto de partirle la boca a Lobato y Brown junto a sus matones los miraban con cara de no saber si aquello era una broma o estabais locos.
Judy lo miró algo perpleja y volvió a repasar los puntos en su cabeza con los dedos. Garraza entendió aquel gesto y respondió antes de que Hopps preguntara.
-El informe dice que Nick te lanzó una botella por alguna razón que ni él ni Lobato quisieron declarar. No era nada grave, solo te causó un par de cortes, pero te golpeaste la nuca al caer y perdiste el conocimiento. No te preocupes, las radiografías no mostraron ningún daño cerebral, de hecho solo has estado inconsciente un par de horas. Deberían darte de alta esta tarde.
-¿Qué Nick me…? Espera… ¿Dónde están Nick y Lobato?
-Después de arrestar a Brown una buena cantidad de oficiales trataron de separarlos. Al final Bogo se aburrió, los arrastró como pudo a la patrulla y los dejó en el calabozo de la comisaria amenazando que con que como no se calmaran los encerraría a cadena perpetua.
Judy se espabiló de repente. Sus últimos recuerdos aun eran borrosos pero tenía suficiente información como para deducir cual era el problema. Se dirigió a Garraza por última vez.
-¿Cuándo dices que me dan el alta?
-Esta tarde
-Trae mi uniforme. Tengo un asunto profesional que atender.
Nick tenía la comisura del labio abierta y una buena cantidad de sangre salía de sus encías. Escupió a un lado del calabozo y miró al lobo que se sentaba frente a él. John era fuerte, más de lo que esperaba. Si se hubiera descuidado un poco más estaba seguro de que le habría sacado un par de dientes. Aun así, estaba satisfecho y completamente seguro de que, aun con la desventaja de tamaño, había logrado desencajarle la mandíbula.
-Entonces…- Dijo lobato.- ¿Cuál fue la causa de tal… "ataque de ira"?
El zorro sintió ganas de abalanzarse sobre el nuevamente. Prefirió abstenerse. Habían peleado toda la noche y una buena parte del tiempo que llevaban ahí. Si querían que Bogo los soltara debían comportarse civilizadamente.
-Mejor explícame tu cual fue la causa de aquella escenita de película cutre.- espetó con tono acido. –Sigo sin creerme eso de que tú y Judy sean pareja.
Aquello era sorpresivamente directo y eso quedaba claro en la expresión de perplejidad del lobo. Nick lo fulminó con la mirada, amenazando con partirle lo que le quedaba de cara si no respondía rápido.
-Mira Wilde…-Suspiró Lobato con cansancio. –Se lo que piensas y no, no tengo nada con Hopps ¡Joder, si es 4 veces más pequeña que yo!
Nick siguió mirándolo de forma acusadora. Estaba claro que no le creía.
-Vale, te contare la historia completa. Me entregaron esta misión hace más o menos 2 meses. Es el caso más grande que he tenido en mucho tiempo y estaba decidido a hacer lo que fuera por resolverlo. Después de atar un par de cabos di con el nombre de un estafador llamado "Finnick". Le pedí al jefe que llamara a Judy porque estaba seguro de haberlo visto con uno de los dos. Después que Judy me confirmó que era tu antiguo socio pretendía pedirte ayuda a ti para resolver el caso, pero ella se empeñó en dejarte fuera del asunto por alguna razón, así que tuve que recurrir a ella. Lo que viste anoche no era una cita. ¡Maldición! ¡Era una jodida misión encubierto! No sé qué clase de embrollo tienes con Brown y la verdad no estoy interesado en tu pasado delictual pero ¡Joder! ¡Casi nos matan por tu culpa!
El zorro se mantuvo imperturbable. Sabía que la había cagado la noche anterior y la culpa lo carcomía por dentro, sin embargo, aún había algo que le inquietaba.
-¿Y la escenita qué?
-¿Acaso eres retrasado Wilde?- Lobato alzó una ceja.- Teníamos 5 pistolas apuntándonos. Era obvio que algún cliente llamaría a la policía después del escándalo pero las patrullas aun demorarían un par de minutos en llegar, era tiempo suficiente para que nos llenaran de plomo. Necesitábamos una distracción.
Nick alzó una ceja también. Debía reconocer que aquella era una jugada muy astuta y lo agradecía, pues les había salvado la vida. De todos modos seguía molestándole la situación.
-Ok. Debo reconocer que fue una práctica digna de policía experimentado, pero ¿Por qué fingir un drama de telenovela? Y más importante aún ¿Por qué con Judy?
-¿Acaso querías que fingiera una relación contigo?- El lobo esbozó una sonrisa ladeada. –Era el momento perfecto. Estabas ebrio y visiblemente celoso. Recurrir a Judy era la trampa ideal. De Cualquier forma entrarías en cólera.
Nick mantuvo la mirada fija en la pared del fondo. Lobato tenía razón, se había pasado de copas y estaba seguro que seguía un poco borracho. Se tapó la cara con las manos. Podía soportar la humillación pública, las ridiculizaciones de sus compañeros por aquel teatro y hasta el regaño del jefe Bogo por poner en peligro la misión, pero Judy… si Judy se había dado cuenta de lo que sentía… si sus celos eran tan evidentes…
Palideció ante la idea de verse desnudo emocionalmente frente a la coneja. No quería perder a su compañera y peor aún, a su mejor amiga. Lo que había hecho era injustificable. Si no recibía un puñetazo bestial de su parte, seguramente ella pediría un cambio de compañero.
-Ejem… ¿Estas bien? –John podía ser un "maldito lobo" como lo definía Nick, pero eso no evitaba que empatizara con el zorro. Estaba consciente de que lo sucedido y lo que venía ahora suponían una carga emocional tan pesada como los chistes del jefe.
–Wilde, escucha, Judy es buena chica. Una excelente persona y la mejor policía de nuestra división. Tal vez te dé un par de golpes por lo del botellazo pero créeme, no va a recriminarte nada, menos aun si se trata de lo que sientes. No sé por qué insistió en dejarte fuera del caso pero te puedo asegurar que eres alguien muy importante para ella… y por cierto… tienes una puntería pésima.
Nick soltó una carcajada sincera al mismo tiempo que se escuchaba el chirrido de la puerta que daba al pasillo de los calabozos. Unos pasos suaves se acercaban lentamente. Lobato le dedicó una sonrisa al vulpino y este a su vez tragó grueso. El momento de la verdad había llegado.
-Lobato, puedes salir. Necesito hablar a solas con Nicholas.
El lobo abandonó el lugar y Nick hizo todo lo posible por evitar el contacto visual.
-Bien "torpe zorro". –Dijo Judy haciendo una mueca de disgusto que resaltaba las suturas de su frente. -¿Qué me tienes que contar?
