Capítulo 3 ELLOS

Así comenzaron a jugar, para sorpresa del capitán ella llevaba ganadas las dos primeras manos, pero en la tercera él se recuperó, para la cuarta mano ya estaban empatados y la suerte estaba tirada porque sólo les faltaba abrir la última mano.

-¿Te rindes?- le dijo Karin al albino.

-Nunca.- dijo él seriamente.

-Bien, pero respóndeme ¿Por qué me quieres besar?- dijo la azabache con una sincera curiosidad.

-Si me ganas responderé esa pregunta.- dijo el temeroso al saber que sólo tenía una tercia.

Repentinamente ambos abrieron sus manos y para suerte de Toshiro, Karin sólo tenía un par de cuatros, mientras que él era poseedor de una tercia de reyes. Ella se congeló por unos segundos, después se puso de pie y rodeó la mesa que los tenía frente a frente.

-Bien, ganaste, ahora puedes besarme.- dijo sumamente roja la chica.

-No, tú me tienes que besar.- dijo él, serio por fuera, aunque realmente su interior era un mar de nervios, la suerte estaba echada y ese sería su primer beso con una chica.

-¡Demonios! Está bien Toshiro sólo quiero que sepas que éste es mi primer beso y no te lo doy sólo porque me ganaste, ¿ok? Prefiero que lo tenga alguien de confianza, sólo eso.- el Capitán se sorprendió, jamás se habría imaginado que una chica como Karin no hubiese dado su primer beso.

Ella se acercó a él reduciendo el espacio que los separaba, se dejó caer al suelo para quedar a la altura del chico y enredó sus brazos en el cuello del Capitán quien por cierto estaba que hervía por dentro con ese simple roce piel a piel.

-Cierra los ojos, me pones muy nerviosa.- dijo la chica a punto de morir de la vergüenza, él obedientemente los cerró.

Hitsugaya Toshiro Capitán de la décima división en la Sociedad de almas estaba tan nervioso como cualquier quinceañera, además de que actuaba tan obedientemente que cualquiera que escuchara como fue su primer beso no lo creería. Cerró los ojos y sintió los suaves labios de Kurosaki Karin, hermana menor de uno de los más fuertes shinigamis de la historia. Eran dulces, suaves y sumamente cálidos, estaban intercalados sus labios, disfrutando el roce del opuesto, ella abrió un poco más la boca, quería morder el labio inferior del Capitán y lo hizo suavemente, jalándolo hacia ella, él regresó del limbo en el que estaba y pudo sentir una llama ardiente encenderse dentro de su cuerpo, correspondió el acto de la chica con un suspiro. Ella soltó su labio y se sorprendió al sentir nuevamente los labios del capitán sobre los suyos. Así comenzaron con castos besos que al paso de sus acciones comenzaron a subir de tono, él fue el primero en profundizar en la boca ajena, quería probarla, además el roce de sus senos en su pecho lo estaba matando, pero prefirió centrarse en las sensaciones que la boca ajena le daba, él no quería perder la batalla que estaban librando.

Repentinamente el timbre sonó, los sacó de su ensoñación y ambos hubiesen querido poder asesinar al inoportuno que interrumpía.

-Paquete para la familia Amamiya.- dijo un joven en bicicleta.

-¿No sabes leer o naciste así de estúpido?- dijo la chica en un tono lleno de sarcasmo.

-Lo sentimos joven pero esta es casa de la familia Kurosaki, la placa lo dice claramente.- dijo Toshiro tragándose la carcajada que estaba amenazando con salir.

-Lo siento, equivoqué el número.- dijo el hombre del correo, quien se retiró sumamente apenado y asustado.

-¿No era hoy tu día de relajación?- dijo el albino riendo sonoramente y no porque le haya gustado la interrupción, simplemente le hizo gracia la cara de la pequeña mujer furibunda.

-Claro que lo era hasta que un imbécil, retrasado mental, interrumpió mi primer beso.- dijo ella dándole la espalda y entrando de nuevo a la casa.

-No te preocupes, pudo ser el primero pero no creo que sea el único.

-Vaya parece ser que al capitán pervertido también le agradó.- soltó ella riendo, entrando al juego del capitán, que habría seguido de no ser por el escándaloso padre de la menor y ex capitán del albino.

-¡Karin chan!- grito el hombre, lanzándose a Karin siendo detenido por una patada de ella.

-Viejo llegas tarde, además ya estoy grande para tus abrazos de oso, ¿no crees?

-¡Masaki! Karin chan menosprecia a su padre sólo por lucirse con su novio.- lloriqueaba el hombre a su difunta esposa.

-Y de seguir así, me fugaré con él de la casa- dijo ella, quien lejos de avergonzarse por primera vez siguió el juego de su padre y se dio la vuelta riendo alegremente.

-¡Karin chan, eres muy joven aun! ¿Están usando preservativos? ¡Soy muy joven para ser abuelo!- Ella ya estaba en su habitación pero cuando Toshiro iba a seguirla Isshin lo tomó del hombro.- ¿Va todo bien capitán Hitsugaya?- dijo él seriamente.

-Sabe que si, no se ha descontrolado en ningún momento.- dijo el joven tan serio como siempre.

-Entonces, ¿por qué sentí una irregularidad en su reiatsu hace unos quince minutos?- el capitán se sorprendió, no había notado el cambio en el flujo de energía de Karin.- Fue mínima, pero aun así debes de mantenerte firme Toshiro chan no me gustaría que mi hija ocasione algún desastre por un pequeño descuido.- dijo Isshin sin si quiera imaginar el por qué Karin se había descontrolado.

A partir de ese beso algo había despertado en los jóvenes, él la veía profundamente como si estuviese reflexionando sobre un asunto muy serio, ella lo veía cada vez que él tenía "la guardia baja", no es que Toshiro sea un pervertido sólo estaba descubriendo algo que él desconocía por completo. Jamás había sentido una atracción carnal por nadie, con Hinamori había tenido una amistad especial pero ella jamás despertó en él ningún instinto de deseo. Por otro lado no sólo era ese imán que tenía Karin, sentía una química muy agradable al estar con ella. Después del beso ya habían pasado 15 días y ella se notaba más relajada en el colegio, antes parecía que en cualquier momento le rompería la cara a cualquier tipo que se le acercara a preguntar si eran novios, pero ahora simplemente los y las ignoraba, él por su parte era más consciente de su presencia. Su olor, su figura, sus gestos, su energía todo se iba impregnando lentamente en él. Ella descubrió que no era insensible al sexo opuesto y cada vez que él le preguntaba o le decía algo, ella se perdía en sus hermosos ojos, fríos sí, pero sólo para quien no lo conociera. Así cada roce "accidental" que tenía con él la hacía sentir un millar de mariposas en su pequeño estómago.

-Karin, vayamos por esta ruta.- le dijo Toshiro con una mirada seria.

-Seguramente hay un hueco por allá, ¿cierto? Desde que tú llegaste no puedo percibirlos como antes.- dijo ella reflexionando sobre los últimos días.

-Ese es mi trabajo, sellar tus poderes para que no atraigas más huecos. Además el parque nos queda bien por esa dirección.

-Hnnn…con que eso es lo que te tiene tan cerca de mí, tu misión, simplemente me estás "sellando" - dijo Ella con burla, ella sabía que su hermano y Rukia estaban ayudando al rubio extravagante con un remedio para su mal pero jamás se imaginó la respuesta de él.

-Antes así era, ahora disfruto mi tiempo contigo, pequeña mujer indiscreta.- dijo él viéndola directamente a los ojos.

-Soy sincera Toshiro, no indiscreta. Por cierto hay algo que me ha rondado la cabeza ¿Por qué no te jode que te diga por tu nombre? Incluso la última vez que vi a tu exuberante amiga trató de corregirme.- dijo tratando de obtener algo, pero la respuesta del capitán la congeló.

-Porque desde que te vi, perdí ante ti Karin, tú me gustas mucho.- dijo él dándole la espalda a Karin, temía la respuesta de ella, temía ser rechazado, temía que no fuera el momento de hablar del tema.

-¿Qué has dicho, es eso verdad?- dijo Karin jalándolo hasta ella y viéndolo fijamente a los ojos, buscando algún rastro de duda en esa confesión, pero fallando en su cometido. Lo único que encontró en las profundas turquesas del capitán fue sinceridad y determinación mezcladas con un poco de temor. -¿A qué le temes Toshiro?

-Primero, sí, es verdad, me gustas mucho Kurosaki Karin, y mi temor es que te quieras alejar de mí.-por un momento sintió un golpe en el estómago cuando pronunció su apellido pero después sintió un gran alivio porque él había descubierto que realmente le gustaba la chica que tenía frente a él y no tenía por qué engañarse, años atrás había sentido "algo" por ella por eso la había observado tan de cerca, por eso la había ayudado. Pero él sabía que años atrás era sólo una pequeña niña, con muchas agallas pero a final de cuentas una niña. Sin embargo ahora tenía frente a sí a una hermosa señorita, ruda, sarcástica y decidida pero hermosa, noble y honesta.

-Sabes que eso es imposible, aunque tú me gustaras eres un shinigami, además no cualquier shinigami eres un capitán. Yo sólo soy una humana.- su respuesta lo sacó de su ensoñación y lo hizo sonreír de lado.

-Suenas muy considerada Kurosaki Karin, jajajaja debo tomar eso cómo un ¿"también me gustas"?- él comenzó a acercarse a ella, sin importarle que estaban en plena vía pública.

-Aléjese Capitán…si se acerca más gritaré- dijo ella con la respiración entrecortada.

-Creo que se escucha mejor "Toshiro", pequeña Karin.

-Toshiro…basta.- él la veía cómo un lobo, hasta que no pudo más con la risa.

-Jajajaja, calma Karin, me gustas y me gustas mucho pero no quiero que nuestra relación cambie, yo tengo mucho tiempo para esperar una respuesta tuya y como me lo has dicho antes tu prioridad es entrar a esa prestigiosa universidad.- Sonrió de lado, y al parecer a Karin la imagen del capitán iluminado por los últimos rayos del sol del día la tenía completamente absorta… y así ella se quedó hundida en los pensamientos que comenzaron a bullir en su cabeza...

Continuará….

¿Les gustó? ¿You liked it? Jajajaja espero hayan disfrutado la lectura…reviews mis queridos lectores! jeje saludos a todos los que se toman el tiempo de leer mis locuras, así no dejen comentario del capítulo se les agradece su tiempo y los que me han dejado reviews...los amo 3. Hoy actualicé porque los quiero mucho y ando de fiesta con toda la buena actitud. Hasta la próxima!
*Los personajes no me pertenecen y escribo esta historia sin fines de lucro XD