Nick palideció frente a la coneja. Su nerviosismo era evidente. De pronto el alcohol que le quedaba en la sangre de la noche anterior se había esfumado de su organismo y el zorro maldecía aquello. Definitivamente hubiera preferido enfrentar a la coneja estando ebrio.

-Dime algo Nick. –La coneja se cruzó de brazos. Empezaba a perder la paciencia.

-¿Qué quieres que te diga?

"Genial, he conseguido articular una frase. Vamos progresando".

-¿Por qué nos golpeaste a mí y a Lobato?

"Mierda. ¿Tenía que ser esa pregunta?"

-Veras…- Nick tartamudeaba.- Yo…yo… no quería golpearte… el botellazo… era… era… para Lobato.

-¿Y por qué querías golpear a Lobato?

"Vale, es hora de ser sincero"

-Yo… estaba celoso ¿Ok? Con todo ese jaleo… en un momento pensé que iba a meterte en drogas y de pronto… de repente… estábamos a punto de morir, entonces… entonces… ustedes empezaron con ese teatrito y yo pues… estaba borracho… no podía pensar con claridad…y al final quise golpear a Lobato y en medio de la conmoción también te golpeé a ti… lo siento.

Judy suspiró, cerró los ojos y se afirmó el tabique de la nariz. A Nick se le ocurría que la coneja debía sentirse como una madre que escucha las excusas de su niño pequeño que acaba de romper el florero. Le pareció una escena patética y en particular, que él era patético. La chica abrió los ojos y lo miró con serenidad.

-Supongo que Lobato te ha dicho todo. Así que puedo ahorrarme explicaciones.

-No del todo.

-¿Qué? –Judy Lo miró con curiosidad.

-¿Por qué no me dijiste nada?, ¿Por qué me dejaste fuera del caso?

Nick podía cometer muchos errores pero no era tonto. No estaría conforme hasta saber a ciencia cierta por qué Judy lo había dejado al margen, que sus sentimientos estuviesen expuestos no significaba que dejaría pasar tan importante detalle.

-Nick… -La coneja sonaba fastidiada. – No quería meterte en problemas ¿sí? Finnick me contó hace tiempo el lio que tenías con Brown. No iba a meterte en un lio del que podías salir muerto. Obviamente el plan no era que las cosas terminaran así pero el punto es… que me importas Nick, me importas mucho.

"¿Le importo?"

-Ven, vamos a la enfermería a curarte las heridas.

"¿De verdad le importo?"

-¿Nick?

"¿Lo suficiente como para…quererme?

-¿Me estas escuchando?

-…

-¿Nick?

-…

-¿Nick?

-¿Me quieres?

-¿Qué?

"Dime que soy correspondido"

-¿Sientes algo por mí?

-No te entiendo Nick… ¿A qué viene esa pregunta?

"Creo que fui lo suficientemente obvio respecto a mis sentimientos"

-Te amo. ¿Tú me amas?

-Nick, esto es muy repentino.

"Déjate de rodeos"

-Responde. ¿Me amas?

-Yo…

"Lo sabía. Ni siquiera eres capaz de responder a la pregunta"

El zorro pasó al lado de Judy sin mirarla y emprendió el camino a casa sin escuchar lo que le decía.

-¡Nick! No me dejes aquí parada. ¡Vuelve!

"No vuelvas. No dejes que te mire a los ojos. Ya te rompió el corazón, lo único que puedes hacer, es no dejar que vea cuanto te ha herido"