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Title: Someone to You

Ship: Adrinette.

Genre: Angst, AU, Slash, Out of Character, Hurt/Comfort (H/C), WAFF (Warm And Fuzzy Feelings)

Word Count: 130,000

Word Count per Chapter: 2500

Rating: NC-17

Chapters: 20/52

Beta: Unbetated

Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v

Music: Play Date by Mélanie Martinez

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

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Jealousy Part 2


Adrian apenas prestaba atención a la conversación y solo se enfocaba en buscar a su pareja. Debió haber sabido que algo así pasaría y eso le trajo preocupación. Rápidamente se disculpó, a pesar de las protestas de sus colegas, y fue a buscar a Marinette.

Sus ojos prácticamente recorrieron todo el lugar, arrepintiéndose del hecho de que Marinette ya no tuviera el cabello bicolor, haciendo que todo fuera un tanto más difícil. Una parte de él se sentía patético después de darse cuenta del hecho de que había perdido a su cita.

Las personas estaban empezando a buscar sus mesas ya que el programa de caridad estaba por empezar, y él estaba ahí preocupado y buscando.

—¿Todo está bien?

Una voz femenina preguntó tras él. Adrian giró y ubicó a la bonita chica, caminando cuidadosamente hacia él. Una mirada de reconocimiento de súbito se coló en los ojos del abogado.

—¡Bridgette!

—Ha pasado mucho tiempo, Adrian.— Sonrió cuando el abogado se inclinó para besar su mejilla. —Me alegra que hayas dejado de ser tan formal.— Ella lucía brillante.

—Sabes que volvería a decirte señora Graham, cuando quieras. Pero lo odias, así que no lo haré, mi primo se volvería loco si sabe que te hice enojar.

Bridgette había sido su senior en sus años de universidad. Aunque las leyes no habían sido su carrera base, Bridgette y él compartían algunas clases e incluso terminaron la tesis.

—Sé que no lo harás.— Bridgette rió.

—No te he visto en mucho tiempo.— Adrian miró el abultado vientre de la chica. —¡Felicidades!

Bridgette acarició su vientre y echó una mirada a la habitación.

—Me encantaría que vieras a mi esposo. Pero no sé a dónde se ha ido.

Rascando su nuca, Adrian informó tímidamente.

—Es curioso cómo es que yo también busco a mi cita.

Sus ojos se suavizaron de súbito.

—Supe lo de Kagami. Lo siento tanto, Adrian.

El mayor se alzó de hombros.

—No hay problema. Tú y yo sabemos que el divorcio era inevitable.— La atmosfera de súbito se hizo pesada. Ambos se negaron a tocar el tema en un lugar así de público.

—Así que, una cita, ¿huh?— Bridgette preguntó evasivamente, —Quiero conocerla ¿A qué se dedica?

—De hecho, es estudiante universitaria.—Dijo, pero había olvidado lo moralista que era Bridgette.

Adrian tragó saliva cuando ella solo lo miró antes de hablar.

—Bueno, ¿no estás lleno de sorpresas, Adrian?— dijo un poco sin aliento.

Detectando el ligero sonido de decepción en la respuesta de Bridgette, Adrian vio la mezcla de emoción nadando en sus ojos. Él no era el tipo de persona que le importaba lo que otras personas pensaran de él. Adrian siempre había sido independiente, directo. Si Bridgette no podía digerir el hecho de que él estaba saliendo con alguien menor, entonces Adrian no perdería su tiempo ni esfuerzo en hacerla entender.

Adrian buscó el más efectivo movimiento para romper el hielo.

—¿Y, cuánto tiempo tienes?

—Quince semanas.— La mirada en los ojos de Bridgette cambió a una de orgullo. Incluso tomó su mano y la colocó en su vientre cuando el bebé empezó a patear.

Adrian se preguntó si Louis pateaba con la misma intensidad cuando estaba dentro del vientre de Kagami.

—Es... increíble...— retiró su mano a regañadientes, —Por mucho que quiera quedarme y seguir conversando, tengo que ir y encontrar a mi cita.

Bridgette asintió.

—¡Sí, sí! Eres una pésima cita. Ve a encontrarla, ¡rápido!

Adrian rió y dijo lo mismo sobre la pareja de ella. Él giró y empezó a buscarla otra vez. Por muy frustrante que esto pareciera ser, disfrutaba la emoción de la persecución. Varias ideas de regaño llegaron a su mente cuando encontró a la hermosa chica.

Sus pasos disminuyeron tan pronto como llegó a la mitad del salón, con Marinette a unos pasos de él.

'¿Has estado aquí todo el tiempo?'

Adrian no pudo evitar que sus ojos recorrieran el cuerpo entero de Marinette por centésima vez esa noche. No había forma de negar lo muy atraído que se sentía por ella.

Él había tenido una bonita mujer prendida de su brazo hace solo unos minutos, pero sus ojos no podían dejar los de Marinette.

Concluyó que ella no era solo hermosa; era despampanante. No era hermosa en una forma común, era más bien atractiva, rebelde y misteriosa lo que hipnotizaba sus sentidos.

Había una distancia innecesaria entre ellos y Adrian fue rápido en remediar eso.

—¿Estás bien?— preguntó.

Sonriendo – apenas notándose en sus ojos – respondió.

—Estoy bien.— las palabras salieron apenas en un susurro. No sabía por qué ver a Adrian de cerca traía una ola de emociones en ella. Estaba feliz de que la atención de Adrian por fin estaba sobre ella. Pero también estaba decepcionada de sí misma por sentirse tan egoísta.

¿Desde cuándo se había vuelto así?

Las palabras de Nathaniel hacían eco en su mente sin importar cuánto tratara de no pensar en ello.

Mirando a Adrian... Marinette se dio cuenta que él era el tipo de esposo que cada mujer querría a su lado. Era atractivo e inteligente, disciplinado. Marinette se sentía como una ladrona, tomando algo que no se suponía debía ser suyo en primer lugar.

Adrian no sabía cómo interpretar la fría expresión en el rostro de Marinette. Quería acercarse y abrazarla, quizá bailar un poco con ella... pero aquellos ojos azules le decían que no era sabio hacer eso.

—Marine- — sus palabras se detuvieron cuando sintió una delgada mano en su brazo. Giró y encontró a una ex clienta mirándolo con interés. Tan pronto como la chica insinuó que bailara con ella, vio a Marinette yéndose con rapidez. —Mierda,— Adrian murmuró en pánico.

—¿Disculpa?— la chica no recibió una disculpa o explicación antes de que Adrian girara y corriera tras la chica.

—》《—

—¡Marinette!

Bridgette casi soltó su vaso con agua cuando escuchó el familiar nombre entre las personas. Miró alrededor y vio a Adrian caminando rápidamente.

Observó con el ceño fruncido y buscó a la persona que Adrian seguía, pero solo vio la espalda de dicha persona desapareciendo por el pasillo.

—Cariño, ¿estás bien?— su esposo preguntó preocupado.

Bridgette asintió.

—Sí, estoy bien.— sonrió forzadamente, esperando que fuera suficiente para que su esposo no preguntara más. 'Es solo que pensé que alguien decía el nombre de mi hermana.', pensó.

—》《—

Marinette sabía que estaba loca por hacer una escena así. No supo qué pasó con ella, pero ver a esa mujer tocar el brazo de Adrian la cegó con una ira que nunca había sentido. Nunca se había sentido tan tonta.

Salió rápidamente, pasando por los largos corredores que la llevarían a la salida principal.

Adrian no estaba tan lejos.

—¡Marinette!— llamó de nuevo.

La terca chica no disminuyó el paso. Se movió por los pasillos como si supiera exactamente a dónde ir.

—¡Detente!— Adrian ordenó tan pronto como la alcanzó y tomó su brazo. —¡¿Qué rayos, Marinette?!— Adrian estaba con la respiración rasgada. —¿Qué pasa contigo?

Aunque Marinette quería irse, no se resistió al agarre de Adrian. Solo bajó la cabeza y se escondió tras sus flequillos. Mantuvo la boca cerrada e incluso se mordió el labio para evitar balbucear.

—Son solo mis clientes.— Adrian le dijo desesperadamente.

—Lo sé...— Adrian no sintió ira en la voz de Marinette, solo resignación.

—Por favor, mírame... odio cuando haces eso.— Lentamente acercó a la menor. —Mírame.— Ordenó más firme.

Marinette suspiró pesadamente y cedió. Ella había sido la que hizo todo un jaleo. Y de súbito se sintió mal por arruinarle la noche a Adrian.

¿En qué estaba pensando?

—Deberías regresar. El programa está por empezar.

—¿Y qué, dejarte aquí?

—Me iré casa.

—¿Cómo harás eso sin mí o mi auto?

—Tomaré el bus.

—¿En serio?

—Sí.

—¿En tu vestido de noche?

—¿Hay algún código de ropa para ello?— Marinette preguntó, luciendo ingenua.

—Un par de copas de champagne y ya estás así.— Adrian movió la cabeza. —No más alcohol para ti la próxima vez.

Marinette lo miró con seriedad.

—Cállate. Mi tolerancia con el alcohol puede ser buena si me esmero.

—Preferiría que no.— Se sintió algo aliviado cuando el tono de Marinette ya no sonó enojado. —Dime qué pasó y por qué estás enojada conmigo.— Insistió. —Me veré lastimero si regreso a la fiesta sin ti. Eres mi cita después de todo.

—Oh, eso es gracioso. No me di cuenta que se suponía que era tu cita.— Marinette sonó particularmente agria.

—No seas así.— Adrian tenía que admitir que ver a Marinette celosa, y que él mismo experimentara absurdas emociones en relación a la salida de su novia a tomar café con su profesor...se sentía placentero.

Pero no quería que Marinette se sintiera insegura de sí misma.

—Si se diera la oportunidad, iría al pódium y anunciaría que estoy saliendo con la joven mujer más hermosa que he conocido.— Su agarre se apretó cuando Marinette viró los ojos y planeó irse. —No es broma...no te rías.— Marinette trató de no hacerlo, pero apenas pudo contenerlo. —Son solo negocios, Marinette.— Esperaba que el mensaje llegara a la chica. —No quiero salir con nadie más. Quiero salir contigo.

Abriendo grandes los ojos, Marinette miró con incertidumbre en todo su rostro. No sabía qué decir. Bajó la mirada y lentamente asintió.

—Lo sé.— Murmuró. —Es solo que no sé qué has visto en mí...

—Me sorprende cómo es que alguien tan brillante e independiente como tú piense tan poco de sí misma.— Adrian sabía que aún había ciertos hoyos en el pasado de Marinette. Y él esperaría pacientemente hasta que la chica estuviera lista para contarle todo.

Abrazó a la menor con fuerza, sonriendo cuando sintió un par de brazos devolviendo el abrazo con algo de duda.

Marinette inhaló el perfume del mayor a través del cuello de su camisa.

Ella le gustaba a Adrian... Adrian quería salir con ella... Adrian quería abrazarla a ella... y a nadie más.

A pesar de eso, aun se sentía celosa.

—Todavía siento celos.— Murmuró.

Un escalofrío de emoción recorrió a Adrian ante la inesperada admisión de celos.

—¿Cómo?— preguntó, antes de retroceder para ver a la sonrojada chica.

—No.— Marinette musitó con un brillo triste. Admitir que estaba celosa no había sido fácil... y ahora Adrian quería que cavara su propia tumba al repetirlo solo para su propio placer.

De ninguna forma iba a volver a decirlo.

Adrian era un hombre de principios, pero ver la fría expresión de Marinette enviaba una familiar emoción a su entrepierna. No había distancia entre ellos, y le preocupaba que Marinette sintiera inapropiado su 'entusiasmo'. Esta no era la primera vez que pasaba. La mayor parte del tiempo era capaz de controlarse y mantenerse a raya sin ser obvio.

Prometió que no presionaría a Marinette a hacer algo que no quisiera o con lo cual se sintiera incómoda. Y, aun así, nunca se le ocurrió si Marinette estaba en contra de la idea de llevar su intimidad a un nivel diferente.

Marinette permaneció sin entender por un momento antes de reconocer la familiar mirada de lujuria en Adrian.

Incapaz de resistir más, Adrian descendió y capturó los tentadores labios.

Un suspiro de perdón escapó de Marinette. Se perdió en el beso y cedió cuando Adrian la presionó más cerca de él. Un jadeo escapó ante la sensación de la dureza de Adrian cerca de su muslo.

Rápidamente se alejó de sus labios, gimiendo cuando empezó a besar su cuello.

—Aquí no.— Parecía que el mayor había desarrollado un fetiche por su cuello en cosa de horas.

—Eres peligrosa.— Adrian contuvo su deseo y se alejó a regañadientes. Marinette aún estaba ida cuando sintió la mano de Adrian sosteniendo su muñeca y jalándola. —Vamos a casa.

La palabra fue registrada con lentitud en la cabeza de Marinette y olvidó preguntar a qué 'casa' se refería Adrian.

Todo su cuerpo siguió al mayor, caminando rápido y confiando a ciegas.

Continuará...


Ya vineeeee~

Buen lunes a todos~ espero que mi semana que empieza no este tan caótica (francamente lo dudo MUCHO, pero la esperanza es lo último que muere en esta ansiana)

Besitos de murciélagos para todos~