Capítulo 6 Que comience la fiesta.

No sé en qué momento bajé tanto la guardia como para que mi estúpido compañero de clases me besara. Estaba sumida en mi sorpresa hasta que vi una mirada aterradora en Toshiro. Lo tenía sujeto del cuello de la camisa y estaba por lo menos a 20 centímetros del suelo.

-Repite lo que dijiste, basura.- le dijo Toshiro furibundo, su voz fue la que me sacó de mis pensamientos pero no sabía qué hacer.

-¿Eres sordo o te haces? Te dije que ella lo deseaba.- Él rubio idiota se soltó de su agarre y le dio un fuerte golpe en el estómago y aunque no le afectó yo quería golpear al rubio. Toshiro le devolvió el favor con un golpe en la cara.

-Ya estás advertido, no pienso pelear con un mocoso como tú, la vuelves a tocar y desearás no haber nacido.- volteó a verme, yo corrí hasta él y refugié mi rostro en su cuello, aunque no lo hubiese querido comencé a llorar. El abusivo seguro se sorprendió al ver que su golpe no había hecho nada a Toshiro, no vi su rostro pero lo sentí alejarse.

-Tranquila, ¿sabes? por eso no me gusta dejarte sola en ningún momento, niña boba.- no le contesté incluso debo de admitir que soy una boba, no a cualquiera le roban un beso cómo ese, por alguna razón sentí tanto asco que no pude mover ni un solo músculo.

-Bésame.- seguramente mis mejillas ardían, pero aun así…

-¿Qué dijiste?- preguntó él acercándome más a su cuerpo.

-Que quiero que me beses.- lo único que quería era sentir a Toshiro, su olor, su sabor, su presencia. Sostuvo mi mentón y me vio directamente a los ojos, después lentamente fue acortando el espacio entre nosotros y me besó. Sentí una presencia maligna y me tuve que separar del dulce beso que me daba.

-¿También lo sentiste?- me preguntó seriamente.

-Es muy fuerte.

-Van a comenzar a moverse aquí.- dijo él aun sosteniéndome entre sus brazos.

-Toshiro, sabes nunca pensé que él…

-Ni lo digas, sólo recordarlo me enferma.- dijo él con el ceño fruncido.

-Creo que debí escucharte.- le di una sonrisa de lado.

-Es hora de irnos, ¡demonios! Dejé al profesor con la palabra en la boca.- cuando él dijo eso me sorprendí un poco.

-Ahora te la va a montar.- le dije riendo.

-Bah, da igual.- Dijo con una mirada rebelde que cabe mencionar me encantó. Sentí que alguien nos observaba, pero no estoy segura desde que Toshiro "sella" mi poder espiritual no siento las presencias igual que antes.

Íbamos camino al departamento cuando un arrancar nos atacó, pero Toshiro apenas tuvo que hacer un movimiento para desaparecerlo. Después cuando llegamos preparé una cena por decirlo comestible y nos fuimos a dormir, definitivamente Toshiro cocina mucho mejor que yo. Me levanté a las doce al baño y escuché a Toshiro haciendo una llamada o algo así…

"-No, aun no sé cuanto más pueda sellar su poder, hoy noté que no es suficiente lo que hago, ha atraído un arrancar, necesito que envíen a los mejores del escuadrón para deshacerse de los huecos. Matsumoto ¿sabes algo de Kurosaki y Kuchiki?
-Comprendo, no, no lo informes al Capitán Yamamoto.

-Eso no es de tu interés, sólo haz lo que te pido.

-No soy malo, Matsumoto, acata estas órdenes, por favor.

-Bien."

-¿Por qué no lo puede saber ese capitán?- dije saliendo de mi escondite.

-No te han dicho que no es bueno escuchar conversaciones ajenas.- dijo un tanto sorprendido.

-No me importa, estabas hablando de mí. Quiero saberlo…

-Karin tu reiatsu y el mío se han comenzado a mezclar, por eso no puedo sellarte por completo, eso comienza a traer problemas. No quiero que lo sepa el capitán Yamamoto porque ordenará que vayamos a la Sociedad de almas.- al decirme eso, sentí miedo.- Es necesario que Kuchiki y tu hermano vuelvan cuanto antes.

-Pero… si ellos vuelven tú te irás.- abrió los ojos como platos.- Y yo no quiero que te vayas, ¿sabes? Es muy divertido convivir contigo.

-No te preocupes, para eso siempre puede haber una solución, en estos momentos es muy importante estabilizarte porque no sólo tú corres peligro también lo corren todas las personas que te rodean. Para mí esta ha sido una de las mejores misiones que me han encomendado, Karin…

-¡Taichou!- la teniente exuberante salió de la nada lanzándose a abrazar a Toshiro y ahogarlo entre sus enormes pechos.

-¡Qué demonios haces aquí Matsumoto! Apenas estábamos hablando…

-Taichou, no me diga esas cosas, me dejó preocupada y… yo sólo quería ayudarlo.- la mujer parece ser muy voluble primero se lanza feliz y luego llora.- Además han llegado fuertes rumores a los altos rangos, Yamamoto Taichou me ha pedido darle toda la información, iba a venir mañana pero me ha dejado preocupada, me gustaría hablar con usted a solas.- dijo ella con un tinte de preocupación en la voz.

-Si lo dice por mí, no pienso moverme de aquí, estos secretos me tienen harta, ¿Qué no se supone que yo soy la más afectada?- dije ofendida.

-Matsumoto, habla.- dijo Toshiro serio.

-Pero…¿Taichou está seguro? Es información confidencial.- dijo la exuberante teniente con un serio tono de preocupación.

-No hay problema, habla.- dijo nuevamente.

-Bien, entonces está será una junta secreta, lo siento Karin chan no es nada personal, cosas oficiales nada más.- me dijo con una sonrisa la mujer.

-No se preocupe Matsumoto san, yo sé.

-Llámame Rangiku, y bueno, la verdad no traigo buenas noticias, apenas hace unos días comenzó a rodar esta información, pero no deja de ser seria. Hemos sido descubiertos, aunque desconocen tu ubicación exacta ya saben que hay un enorme poder en Osaka, los Vasto Lores ya hicieron su primer movimiento, lo peor de todo es que han creado un gigai que es capaz de disfrazarlos como humanos, lo más probable es que ese invento sea de Aizen….

-¡Demonios!- dijo Toshiro golpeando la mesa.- No de nuevo, carajo. ¿Por qué no me dijiste antes esto Matsumoto?- le dijo con una mirada gélida.

-Taichou, no tiene por qué ponerse así, iba a venir hasta mañana y no era lo correcto darle esta información por comunicador.- dijo ella con una mirada de sorpresa y arrepentimiento.- Además no veo por qué tenga que ponerse así.

-Toshiro, calma, ¿Sabes? Todo va a salir bien.- le dije haciendo notar mi presencia que al parecer desde que comenzó a hablar ella ya no me había puesto atención. Aunque la mirada aguda de Rangiku, me dijo que algo le llamó la atención de nuestra forma de hablarnos.

-Karin, será mejor que te vayas a descansar, ¿sabes? Pase lo que pase yo te protegeré.- acto seguido me dio un beso en la frente, que por cierto no pasó desapercibido por la teniente, aun así preferí dejarlos solos para que hablaran me quedan tres horas de descanso y será mejor que las aproveche, me levanté y me fui a acostar.

-Y bien Taichou, ya me va a decir por qué está actuando de esta forma, no es normal verlo tan apegado a alguien, incluso besó su frente, si esto se supiera en la Sociedad de almas perdería su imagen ruda.- me dijo Matsumoto llena de curiosidad y aunque yo no quería confirmar sus sospechas un aliado nunca sobra.

-Matsumoto, confiaré en ti, pero si me traicionas o haces de esto un escándalo te daré el triple de papeleo por una década.- vi su cara de terror y supe que podía hablar con ella.- Kurosaki Karin me gusta mucho Matsumoto, de hecho nuestros reiatsus se han combinado, es por eso que no la puedo sellar cómo antes, nadie puede descubrir esto, seríamos llamados a la Sociedad de almas y ella no quiere eso. Por eso te he pedido llevar a cabo las medidas preventivas necesarias.

-Taichou…¡Kyaaaaaaaa! Mi Taichou está enamorado, lo sabía, desde que estuvimos en el mundo humano se me hizo raro que la vigilara tan de cerca…

-¡Matsumoto! Qué te he dicho, podrías guardar la compostura.- le dije con una mirada filosa y tal vez incluso algo sonrojado.

-¿Hasta dónde han llegado Taichou? Usted sabe que Ichigo no se lo pondrá fácil.- dijo ella pícaramente.

-Matsumoto, ¿acaso piensas que no soy un caballero? ¿qué son esas preguntas? Y ya veré qué hacer con Kurosaki.- le dije minando sus insinuaciones.

-Pero Taichou usted sabe lo que significa que sus reiatsu se hayan combinado ¿no le preocupa?- dijo ella recordándome lo qué significaba la mezcla de los reiatsus.- Sabe que sólo pasa en caso muy raros.

-No puedo hacer nada Matsumoto, sabes lo que significaría separarlos.- le dije pensativo.

-Pero… será mejor que la entere de la situación, no es justo que ella no lo sepa.- dijo mi teniente con algo de reproche en su voz.

-Lo sé… pero me da mucha vergüenza Matsumoto, no soy bueno para esto, todo lo que pasa con ella es nuevo para mí.- bajé un poco la mirada.

-Si quiere yo le puedo decir por usted.- dijo ella un tanto emocionada.

-¿Harías eso por mí?- le dije ingenuamente.

-Claro Taichou, podría llamarla misión para casar a mi querido Taichou con su alma gemela…

-¡Matsumoto! Olvídalo veré la forma de tratar el tema personalmente con ella.- dije con enfado, cayendo en cuenta de lo que sería de ahora en adelante mi vida siendo acosado por Matsumoto.- Cambiando el tema me gustaría saber los nuevos riesgos que corremos en esta misión, Matsumoto quiero que te dirijas con el capitán Kurotsuchi y le pidas los detalles de la investigación acerca de los gigai para huecos, este sí es un serio problema, si ahora ellos son capaces de andar por el mundo humano sin ser detectados las bajas en almas buenas serán mucho más altas.- dije con gran preocupación.- Ni el encierro eterno es castigo suficiente para Aizen, matarlo es lo que debieron de hacer. Tienes que partir ahora mismo y traer diez shinigamis de la división, debemos mantener la situación a nuestro favor hasta que Kurosaki y Kuchiki vuelvan.

-Taichou… usted la ama mucho ¿cierto?- dijo en un tono serio mi teniente, sentí un escalofrío.

-Matsumoto yo daría mi vida por ella, por eso debes mantener todo lo que sabes cómo información confidencial.- le dije sinceramente.

-Bien partiré ahora mismo.- estaba por retirarse cuando recordé a cierto rubio imbécil.

-Espera, Matsumoto también quiero que investigues a Kashino Makoto, es un humano, pero quiero saber qué hay detrás de ese humano y de paso investiga a Li Shaoran ninguno me da buena espina.- le dije con una vena en la frente, recordando lo que había pasado con ellos.

-¿Y eso Taichou? No es normal que se interese en tantos humanos.- dijo ella con esa curiosidad que sólo puede traer desastre.

-Matsumoto, sólo investígalos y no son tantos humanos es sólo que necesito confirmar que no sean una amenaza para Karin.- jamás admitiría que conocí los celos con ese rubio imbécil.

-Bien, bien, no lo presionaré Taichou. Me voy, haré escala en la tienda de Urahara para que Yoruichi investigue a los humanos. Además pensándolo bien también es posible que Urahara tenga alguna información de los gigai.- me dio un vistazo más y desapareció, enhorabuena porque no quiero tratar más asuntos de mi vida privada. Me quedé en vela toda la noche, necesitaba meditar acerca de mi relación con Karin.

-Buenos días Toshiro, ¿ya se fue Rangiku?- pregunté aun un poco adormilada.

-Así es, Karin si no estás lista cuanto antes llegaremos tarde, si es que llegamos.- dijo él con toda la calma del mundo.

-¡¿Qué?! Por qué no me levantaste antes.- dije en cuánto vi la hora y me puse a correr por todo el apartamento.

-Traté, pero tienes el sueño más pesado que un oso.- dijo el viéndome de reojo y algo sonrojado.

-¿Por qué te sonrojas, bobo?- le dije irritada.

-Karin, no me sonrojaría si no anduvieras corriendo por todo el apartamento en ropa interior.- dijo él dándome la espalda, fui capaz de ver que el sonrojo le llegó hasta las orejas, y juro que si no fuera tarde le haría pasar más vergüenza.

- Pervertido…

-No lo soy, exhibicionista.- seguí con lo mío, sé que decirle pervertido lo cabrea bastante, con eso paga el haberme visto en interiores.

-Pervertido…

-Exhibicionista…

-Pervertido…

-Exhibicionista…

-Pervertido…

En ese momento interrumpió mi carrera para estar lista y me sostuvo de la muñeca, me paré en seco al sentir su mano fría sobre mi piel caliente. Me jaló hasta su cuerpo y me sostuvo de por la cintura, después fijó sus hermosos ojos en los míos, noté su mirada gatuna y transparente. No pude evitar mi sorpresa al sentir sus labios sobre los míos aunque lejos de alejarlo profundicé el beso que me había robado el muy pervertido. ¿Por qué pervertido? Porque aun estaba sólo en bra, había alcanzado a ponerme un holgado pants pero aún no encontraba la camiseta negra que estaba buscando. La sensación de sus manos en mi cintura me hizo arder, a pesar de tener las manos frías, sentí fuego por donde las pasaba. Enredé mis brazos en su cuello y abrí mis labios para dejar paso libre a su lengua, "él tan frío y yo tan caliente, somos perfectos juntos…" pensé para mí. Repentinamente comenzó a acariciar mi cintura de arriba abajo con movimientos muy suaves, no pude evitar soltar un suspiro. Fuimos profundizando el beso al grado de necesitar oxigeno, esa pequeña distracción nos separó. Puse mi cabeza entre su cuello y hombro, estaba tan relajada sintiendo sus manos ahora en mi espalda que me dejé hacer, hasta que vi el reloj.

-¡Llegaremos tarde!- grité y me solté de su agarre, comencé con mi carrera de nuevo.

-Karin ¿Te gustaría ser mi mujer?- preguntó seriamente, dejándome de piedra.

Continuará…

¿Les gustó? Kyyyaaaaa a mí a veces me sorprende como puedo hacer este tipo de cosas :3 los quiero! Espero sigan disfrutando la lectura, un saludo queridos lectores sensuales, se les quiere 3 Matta ne.