Capítulo 8 Entrega
La tomé en mis brazos y rodeó mi cintura con sus piernas, no quería dejarla ir, sé que no está bien lo que estoy haciendo, sé que esto me podría costar el puesto de capitán pero no soy capaz de detener la atracción y química que siento con ella.
La puse con delicadeza sobre su cama y la visión de Karin semidesnuda recostada en la cama me hizo, tan sólo por un momento, desear ser un simple mortal.
He preferido a lo largo de mi vida no confiar en nadie, me da miedo lastimar a las personas de mi alrededor lo he hecho y llevo esa pesada carga en mis hombros. No quiero que Karin sufra, no quiero que salga lastimada por estar cerca de mí, pero tampoco quiero alejarme de ella. Me gusta mucho su presencia, su forma de hacerse escuchar, su personalidad aunque un tanto introvertida con desconocidas arrolladora para sus seres cercanos.
-Toshiro…- dijo ella completa y absurdamente sonrojada, enderezándose de la cama, y viéndome con una interrogante.
-Karin…si deseas que lo dejemos hasta aquí…- antes de poder continuar me jaló hasta ella y puso mi mano derecha sobre su pecho.
-Toshiro, sientes el palpitar de mi pecho.- dijo en un suspiro Karin.
-…-asentí, sintiendo que mi corazón quería salir por mi boca.
-¿Sabes por qué late así?- me sonrojé y supe que ella deseaba esto tanto como yo.
-Si quieres que pare, sólo dilo.- le dije viéndola directamente a los ojos.
-Creo que si quisiera que pararas hace mucho te lo hubiese dicho, no estando semidesnuda sobre mi cama contigo viéndome así de sorprendido…- Preferí parar su sermón con un beso, sólo por hoy, aunque sea sólo por hoy, me dejaré llevar por lo que realmente siento.
El beso comenzó a tornarse apasionado su cuerpo era demasiado cálido, y mis manos se estaban derritiendo exquisitamente en su espalda. Y si pensaba que eso era lo mejor, jamás me imaginé las sensaciones que sus manos despertarían en mi cuerpo. Al principio Karin estaba tímida y su toque era más recatado pero en estos momentos sus caricias eran más osadas. Cuando nos separamos para respirar ella volvió a enloquecerme, mordió mi cuello nuevamente. Realmente eso me ponía, y ella no sólo hizo eso sino que comenzó a saborear mi cuello a fondo.
Yo no pude contenerme más, algo explotó dentro de mí, la tomé suavemente de los hombros y le dejé caer de nuevo en la cama. La vi profundamente, tenía demasiados sentimientos concentrados, ella me veía con una inocencia que yo estaba por arrebatarle.
-Sabes Karin, pensándolo bien, creo que no me podré contener….
-Capitán…lo tomaré como un reto si lo dice de esa forma.- su mirada inocente se transformó a una mirada que terminó de derramar mi cordura.
Mordí suavemente el lóbulo de su oído y comencé a marcar un húmedo camino de besos hasta que sin poder contenerme marqué su cuello, al oír el gemido que soltó perdí cualquier inhibición que hubiese tenido.
Bajé entre besos y suaves mordidas hasta su clavícula en donde dejé una nueva marca, mis manos habían estado sosteniendo mi peso sobre el cuerpo de Karin pero decidí que una sola sería suficiente soporte, con mi mano libre volví a probar la gloria cuando comencé a masajear uno de sus hermosos y suaves senos. Bajé un poco más y desatendí su clavícula para poder probar uno de sus rosados botones, ella tembló y dejó salir un suspiro, mientras una de sus manos acariciaba mi cabello la otra apretaba del cobertor testigo de nuestra complicidad.
-Toshiro…mmmmm….
No tengo pensado parar y su voz suena suplicante cosa que me hace feliz, ella realmente está disfrutando de mis caricias. Dejé sus pechos para seguir mi camino al cielo, deseo probar todo de Karin y no pararé hasta marcar en ella todo lo que me hace sentir. Su abdomen es más sensible de lo que yo pensaba porque apenas pasé mis labios a un lado de su pequeño ombligo ella soltó una pequeña risa…
-No…no pares…- dijo ella y yo obedecí.
Acaricie su cuerpo, lo besé, lo mordí y marqué hasta toparme con su pantalón, sin pensarlo dos veces me deshice en un solo movimiento del resto de su ropa. Bajé al punto en el que me había quedado y seguí con mi camino, lo más delicadamente que pude separé sus piernas para colocarme en la entrada al cielo. Primero besé el punto más sensible de su cuerpo, por fin comprendo que aunque odié al shinigami de anatomía en el colegio, sus clases al final tuvieron un punto a su favor.
-Ahhh..Toshiro…no puedo más…
-Aun no Karin.- le dije sumamente agitado debido a la excitación que me provocaba verla escucharla y sentirla en el estado que ella estaba.
Paré un momento y mordí uno de sus muslos para bajarle un poco la excitación aun no quería que ella llegara, quería que ella probara algo más intenso aun. Después de verla a los ojos con una mirada picara volví a lo mío, mientras besaba su punto mágico de placer comencé a introducir mi dedo índice a su intimidad, que lugar más apretadito, tibio y húmedo me encontré, sólo pensar que me iba a fundir con ella hacía que estuviera al límite de la cordura y la locura total.
-Aaaa…sí!...¡Dios!...Capitán….Ahhhh
Mi dedo entraba y salía de Karin mientras mi boca se paseaba por toda su intimidad, hasta que ella se liberó con mi dedo dentro de ella pude sentir los espasmos que produjo su orgasmo.
-¡Oh por Dios, Toshiro… me vengo!-dijo ella sumamente agitada.
Me puse a su altura y ver su cara de satisfacción, me hizo notar que ella no era la única que estaba en un estado total de excitación, mi miembro estaba que se derramaba, pude sentir toda la humedad que sólo satisfacer a Karin me había dejado.
-Toshiro…antes de tu sabes, continuar, ¿me permitirías probarte como tú me has probado? – dijo ella con una sonrisa tierna, sonrojada y en un tono sumamente inocente.
-…- me dejé caer a un lado suyo, ella se quedó con cara de interrogante.- Karin chan, has de mí lo que tú quieras.- le dije en un tono cómplice, y ¡Carajo! Después de que ella me permitió probar y marcar cada parte que quise de su cuerpo, yo soy completamente suyo.
Su primera reacción me arrancó una sonrisa ladina un tanto cínica, porque verla sonrojada con los ojos abiertos de par en par, tan sólo denotaba la inocencia de ella. Después me dijo el oído: "Capitán Hitsugaya, a partir del día de hoy yo soy toda suya" y antes de que yo pudiera decir nada ella ya me había sacado los pantalones con todo e interiores. Sus manos eran fuego en mi piel, con un sentimiento que se me antoja sumamente profundo después de acariciar y pasearse por mi cuerpo, ella mordió donde se asoma el hueso de mi pelvis, mientras una de sus traviesas manos acariciaba mi excitado miembro.
-Capitán, tiene un sabor exquisito.- dijo ella mientras probaba un poco de liquido que resbalaba por sus dedos.- Por lo tanto quiero comerlo por completo.- al decir eso fue probando todo de mí desde la punta hasta donde su boca le permitió bajar.
-Hnnn…Señorita Kurosaki, es usted….ahhh-mi mente no coordinaba con mi boca, era delicioso sentir su húmeda cavidad jugueteando conmigo.
Insisto sus manos son demasiado traviesas, mientras que una sostenía el ritmo de la felación con su boca la otra acariciaba mis testículos… Yo simplemente quería estallar…
-Karin…estoy por llegar…- siguió así por unos instantes pero antes de que yo pudiera llegar ella paró en seco.
-Aun no, Toshiro, quiero entregarte mi…tú sabes, quiero…
-Lo sé Karin…
-No, no lo sabes, quiero estar sobre ti y yo ser quien te entregue mi primera vez.- dijo ella sonrojada hasta las orejas.
La jalé hacía mi cuerpo y la dejé a horcajadas sobre mí, ella se auto penetró y marcó el ritmo que ella quería, jamás he visto algo tan especial y no creo volverlo a ver por lo tanto no alejo ni un segundo mi mirada de la suya y veo el desborde de sentimientos reflejados desde el fondo de su alma. Pese a la barrera que la separaba de ser una mujer por completo, jamás creo volver a sentir algo tan intenso, cuando estuve completamente dentro de Karin, pude ver una ligera lágrima rodar por su mejilla, su fleco tapó su mirada y me preocupé, pero cuando se acerco a mi rostro y me besó apasionadamente supe que estábamos unidos más allá de la razón.
Me senté un poco sobre el respaldo de la cama y la acerqué a mí, mientras ella subía y bajaba lentamente conmigo dentro de ella, yo besaba y acariciaba sus pechos, probé cuanto quise de ella y ella de mí, puse mis manos a los lados de su cadera y aceleré el ritmo, ambos estábamos sumamente sudados, agitados y se podría decir que incluso un tanto cansados. Seguimos así unos minutos más hasta que sentí que ella se contraía nuevamente sobre mí, eso hizo que yo explotara dentro de ella. Después de que ambos llegáramos al cielo, nos dimos un tiempo para recuperar el aliento ella aun estaba unida a mí…
-Sabes Toshiro, estuvimos increíbles…
-Karin, sabes, eres una mujer excepcional, en todos los aspectos.- respondí cortando su comentario ella se recostó entre mi hombro y mi cuello.
-Y tú eres mío.- ronroneó en mi cuello.
-Y yo te amo.- dije desde el fondo de mi alma, mientras acariciaba su espalda.
-¿¡QUÉ PUTAS ESTÁ PASANDO AQUÍ!?- gritó Kurosaki Ichigo apareciendo de la nada.- TE VOY A DESPEDAZAR PERVERTIDO!- gritó furibundo desenvainando su espada.
Karin se enderezó y antes de que yo pudiera sostenerla se separó de mí, y se puso de pie, un poco de sangre corría hasta su tobillo, me dio la espalda y encaró a Kurosaki.
-Entonces primero despedázame a mí, Ichi nii.- dijo Karin tranquila, de pie en la cama, completamente desnuda con los brazos abiertos dándole la cara a su hermano.
Todo fue muy rápido, apenas terminé de contemplar su hermosa silueta cuando ya estaba de pie frente a ella, cubriendo su cuerpo con el mío y con la espada de Ichigo en mi garganta.
CONTINUARÁ
Hola! Sé que los tenía muy abandonados pero escribí este capítulo unas seis veces y ninguna me convencía, hasta que la musa de la inspiración se dignó a iluminarme un poquito, y éste es el resultado de días…
¿Les gustó? Los amo queridos lectores míos de mí, espero sus comentarios críticas, dudas y sugerencias, excelente fin de semana.
