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Title: To Know You
Ship: Adrinette y otras bonitas que se van uniendo.
Genre:AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.
Word Count:50,100 (Si escribo un chingo...)
Word Count per Chapter: 1600
Rating: NC-17
Chapters: 1/11
Beta: Un-betated
Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v
Music: Sakura Sake by ARASHI
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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Marinette se enamoró la primera vez que vio a Adrien.
Ok, quizá no era amor.
Y quizá quería hacer más que solo mirarlo.
Pero definitivamente tenía sentimientos fuertes que quería compartir con su atractivo vecino nuevo.
Marinette estaba bebiendo una taza de café en el porche de su casa cuando una van de mudanza aparcó enfrente. La casa de dos pisos había estado vacía por meses después de que sus antiguos dueños se habían ido a la gran ciudad. Ese tiempo fue suficiente para que la casa se empolvara y que el césped creciera como si fuera una jungla. Los mapaches habían estado merodeando mucho el lugar últimamente. Marinette esperaba que los nuevos vecinos supieran en lo que estaban metiéndose, además, era seguro que alguno de los miembros de la familia, tenía alguna discapacidad, porque habían llegado varias personas a colocar lo que parecía rampas y cosas útiles para personas con sillas de ruedas.
Vio una camioneta negra deteniéndose ahí.
¿Ese era el auto del nuevo vecino? No era una gran familia, entonces.
Cuando la puerta del auto se abrió, Marinette asumió que saldría un aburrido hombre de negocios – el típico adulto ocupado que se mudaba a una pequeña ciudad debido a su presión sanguínea, pero que lo odiaría y se mudaría en cosa de meses.
Pero eso no fue lo que pasó.
En lugar de un aburrido hombre, salió el hombre de sus sueños.
El chico era alto y atractivo, lo alto suficiente que podía verse por la silla de ruedas.
Mientras lo barría con los ojos, mentalmente repasó su lista de 'Lo que me gusta en un hombre'.
Cabello rubio: Check
Tentadores labios: Check
Brazos fuertes: Check
'Abrazable' espalda: Definitivamente check
Y la lista siguió. Todo era perfecto, ¿le afectaba la silla de ruedas? ¡Por supuesto que no!
Así que de inmediato, Marinette empezó su plan de seducción.
••
Marinette se detuvo en la ventana de la cocina y vio a su nuevo vecino darle órdenes a los cargadores. El sol del verano estaba brillando, haciendo a todos incómodos.
Para los cargadores, esto significaba sudor adhiriéndose a sus uniformes.
Para el atractivo hombre, significaba tener shorts y una camiseta blanca sin mangas que dejaba ver sus bonitos brazos y hombros flexionándose al cargar una caja llevándola por la rampa hacia la casa.
Sexy...
Marinette tuvo que abanicarse.
Sus ojos azules aún estaban pegados a lo que pasaba ahí; llamó a su amigo mayormente para obtener información de su vecino. Esperó dos repiqueteos hasta que Luka respondió.
—Hey, Marinette. Déjame adivinar. Quieres saber más del vecino nuevo, ¿no?
—¿Cómo lo sabes?
—Porque te conozco. Y sé cuál es tu tipo. Supe desde el momento en que él recogió sus llaves en nuestra oficina, que tú estarías como abeja en la miel.
Marinette frunció el ceño.
¿Era tan obvia? Bueno...no importaba.
—Estoy muy segura que este chico es del tipo de todas.— Dijo. —¿Qué puedes decirme de él? Por favor, dime que no está casado. O que es gay.
—Casado, no. ¿Gay? No lo sé. En esa averiguación sí estás sola.
Soltero. Bueno, al menos tenía eso libre.
—Ok. ¿Cómo se llama?
—Adrien Agreste. Trabaja para alguna compañía..., olvidé el nombre, pero debe pagarle bien porque su crédito bancario es el más alto que he visto. Y pagó un año de renta.
—Ok, entonces tiene dinero. ¿Qué más?
—No mucho. Dijo que se mudaba para relajarse. Preguntó si había algún área donde practicar excursionismo.
Es del tipo que le gustan las actividades al aire libre aun con silla de ruedas. Rayos...
Marinette no tenía nada en contra de la naturaleza, pero prefería algo más tradicional.
—¿Algo más?
—Nada que te vaya a ayudar a tenerlo en tu cama. Asumo que ese es tu plan.
—¡Lo que pase entre dos adultos con ganas de privacidad, no es de tu i-
—Sí, sí. Escucha, Marinette, él se ve amable. No jodas las cosas con algún juego.
Marinette estuvo indignada.
—¡¿Y eso qué significa?! ¿No has escuchado eso de 'no juzgues un libro por su portada'?
Luka suspiró.
—Todo lo que digo es que quizá debas relajarte y seas como siempre en lugar de probar tus 'movimientos'.
—¿'Movimientos'? Pues para que lo sepas es a prueba de tontos. Nunca he fallado en seducir al hombre que he querido.
—Sí, ¿y por cuánto tiempo se quedan después del sexo?— ante el doloroso silencio, siguió, —Lo siento. Eso estuvo mal. Pero tienes razón, no es de mi incumbencia. Haz lo que quieras que te haga feliz, Marinette.— Sentenció antes de colgar.
Marinette frunció el ceño y miró por la ventana, fastidiada.
¿Y qué si no había tenido novio en años? No era su culpa; era solo que tenía mal gusto a veces. Porque lo que Luka había dicho era cierto.
Ella no tenía problemas en conseguir a los chicos que quería, gracias a sus técnicas, pero las relaciones nunca duraban. Las cosas siempre empezaban bien, pero cuando los chicos conocían a Marinette – a la verdadera Marinette – se iban. Después de algunas decepciones amorosas, aprendió su lección. Ahora escondía a quién realmente era tanto como pudiera para que las cosas duraran.
Vio por la ventana cuando Adrien jaló el borde de su camiseta – para retirar el sudor de su rostro –mostrando su abdomen. Marinette admiró su cuerpo, sintiendo la excitación, recorriéndola ante la vista.
¿Chico amable, huh?
Pues con mayor razón empezaría el juego e iniciaría su plan de seducción.
••
Marinette tocó educadamente la puerta de la casa de Adrien. Estaba vestida con unos jeans de corte bajo, y ceñidos, una blusa de cuello V, mostrando parte de sus pechos. El outfit era llamativo, pero casual. Le hacía lucir sexy sin siquiera intentarlo.
Estaba llevando una botella de vino que había comprado como regalo de bienvenida. Esperaba que a Adrien le gustara.
El plan de esta noche era simple: darle la bienvenida al nuevo vecino, entrar y beber un poco, y saber lo que le gustaba y lo que no. Era más sobre colocarse en el radar de Adrien.
La puerta se abrió y Adrien se quedó ahí, obviamente refrescado por la ducha. Marinette tragó en seco ante la vista. El cabello rubio de su vecino estaba húmedo y revuelto, y su piel se veía tan llamativa. Estaba usando un pants y una camiseta, con una toalla pendiendo de su cuello. El ligero aroma cítrico del shampoo llegó a los sentidos de Marinette, tanto que casi olvidó por qué estaba ahí.
Los dos se quedaron en silencio por un prolongado momento – Marinette se limitó a observar la gota que bajaba por el cuello del chico.
—¿Puedo ayudarte?— Adrien preguntó con gentileza.
Marinette salió de su trance y sonrió confiada.
—Es más como en qué puedo ayudarte yo. Soy tu vecina.— Asintió hacia su casa por encima de su hombro. —Pensé que sería bueno darte la bienvenida y ver si necesitabas algo.
Adrien sonrió, mostrando sus perfectos dientes. Sonreír le hacía más atractivo, y Marinette sintió la atracción reuniéndose en su cuerpo.
—Gracias. Es muy amable de tu parte. Soy Adrien.— Estiró la mano.
Marinette aceptó el apretón.
—Soy Marinette.— No soltó la mano de Adrien durante unos segundos, manteniendo el contacto visual. Cuando la expresión de Adrien cambió de sorprendida a desconcertada, Marinette por fin lo soltó, deslizando sus dedos por la piel del mayor. Trató de no sentirse insultada cuando Adrien limpió su mano con la toalla.
Marinette mostró la botella de vino.
—Ten. Supuse que te gustaría algo para relajarte después de la mudanza.
—Gracias. Es muy considerado.— Adrien tomó la botella y la colocó bajo su brazo. Volvió a sonreír en agradecimiento.
Marinette devolvió la sonrisa, esperando una invitación para entrar, pero Adrien bostezó.
—¡Wow, estoy cansado! Ha sido un largo día.
—Sí, la mudanza agota.— Dijo Marinette. Aun esperando.
—Sí. Creo que iré directo a la cama. Mucho gusto conocerte, Marinette. Gracias por el vino.
Y esa fue una clara despedida.
—Uh, claro. No hay problema. Me iré a casa. Justo ahí. Si estás seguro de que no hay nada en lo que pueda ayudarte...— Marinette dijo con esperanza.
—No, estoy bien. Aprecio la oferta. Nos vemos.
—Ok. Bueno, ya sabes dónde encontrarme si me necesitas. Nos vemos.— Marinette se despidió y retrocedió, pero en su mente estaba desconcertada.
¿No había sido invitada? Esto nunca había pasado. Los chicos siempre le invitaban a entrar. ¡De hecho, era lo más educado que se debía hacer, maldición!
Y así, sin más, la puerta fue cerrada en su rostro.
Un momento pasó con Marinette de pie ahí, desconcertada.
¿Su táctica de presentación no sirvió? ¡Imposible!
Golpeó a los mosquitos revoloteando alrededor de su cabeza mientras repasaba la conversación con Adrien. Había hecho todo exactamente de la forma en la que se suponía. Para ahora, ya debería estar dentro, bebiendo vino y descubriendo si los brazos de Adrien se sentían tan firmes como lucían.
La luz de la sala se apagó.
A solas en la oscuridad del porche de su atractivo vecino, Marinette refunfuñó.
—¡¿Qué rayos?!
Regresó a su casa, derrotada. Por ahora. Mañana, intentaría algo más.
—No te escaparás de mí tan fácilmente.— Prometió confiada. —Solo estoy empezando.
Y sin darse cuenta, tropezó con el aspersor.
Recostada en el césped, giró para ver el oscuro cielo estrellado.
Suspiró.
—Maldición.
Continuará...
Yo amo este fic!!!
Tenía muchas ganas de subirlo, pero nada más no se me daba la oportunidad~
Amenlo, amenlo tanto como yo~
Nos leemos el próximo martes~
Besitos de murciélago para todos~
