Punto de vista de Derek
JJ me invitó a entrar y yo coloqué mi bolsa en la habitación de invitados, ella se quedó en la cocina preparando café, había insistido en que me desahogase con ella,me pregunto por qué he venido hasta aquí. La única respuesta que se me ocurre es porque JJ es como una hermana y haría las preguntas justas y necesarias.
Bajo las escaleras y a la izquierda está la entrada a la cocina. Desde que JJ se mudó no había vuelto a ir a su casa y desde luego no vi cómo amuebló su nueva casa. Esa cocina era impresionante, era enorme y acogedora, eso era lo que ella quería, un lugar de reunión familiar, donde sus hijos bajaran a desayunar tuvieran espacio para moverse y correr mientras ella y Will tomaban tostadas y café.
Estoy sentado en una de las sillas de la cocina y ella me acerca mi taza de café y se sienta en frente de mí. Continúa riéndose de mí cada vez que me mira.
"La primera pelea matrimonial es la peor" Y acaba con una carcajada y yo intento ignorarla
echando azúcar al café "La primera pelea que tuve con Will fue porque en vez de comprar
rosquillas de chocolate las compró de azúcar... ¡pensé que me iba a pedir el divorcio por eso!" Me parece graciosa su anécdota pero mi pelea no ha sido por una rosquilla, ni por una tontería. Yo levanto la vista del café y ella observa mi rostro y rápidamente deja de sonreír "¿Qué ha pasado?"
"En primer lugar... la rechacé y en segundo lugar, la llamé Emily" JJ escupe el café que había bebido y comienza a toser y yo le doy unas palmadas en la espalda para ayudarla. Ella me mira en shock
"¿Cómo...?" Ella se rascó la frente en la desesperación "¿Cómo se te ocurre?"
"Estábamos discutiendo y dije "no te enfades, Emily"y he metido la pata hasta el fondo" Suspiro porque yo quiero a Savannah y desde luego si por algún casual amara más a Emily yo espero que no acaben las cosas mal con ella, principalmente porque es la madre de mi hijo.
"Lo que me sorprende es que hayas salido de eso con vida" JJ acaba riéndose y me arranca una media sonrisa "Yo... bueno, en realidad todo el equipo se pregunta qué es lo que ha pasado entre Em y tú" Levanto las cejas, no me esperaba hablar de esto tan pronto
"Nada"
"Vamos, Morgan. Hemos estado dándote espacio, enterarnos en mitad del caso que ahora mismo podría haber un pequeño Morgan Prentiss jugando con mi hijo fue algo... raro"
"¿Raro?"
"No sabíamos nada sobre vosotros, es verdad que coqueteabais a menudo pero de ahí a acabar en una relación estable, casados y con hijos..."
"¡Hey, hey, hey! Nadie ha dicho que nos fuéramos a casar, ni siquiera era una relación real" Esto último lo digo como un susurro y tomo un sorbo del café, "Era sólo sexo, yo no sabía que podría ser algo más, hasta que se marchó" JJ coge mi mano
"Os amabais" Yo asiento y ella permanece mirándome un buen rato, sin decir nada, sé que está reflexionando toda la información
"¿La sigues queriendo?" Y ahí la pregunta que más estaba temiendo, la pregunta que había querido evitar, la pregunta que pasó por mi mente mientras la besaba, la pregunta que a los dos segundos eliminaba para no pensar una respuesta posible y real.
"No lo sé, es que es tan complicado" Tomo otro sorbo para pensar en lo que voy a contestar "Últimamente las cosas con Savannah no van bien, y cuando peor me va en mi matrimonio aparece este caso y ella está en peligro.. y no paro de pensar en ella y en ese beso y..."
"¿Qué has dicho? ¿Beso?" Ella se levanta rápidamente y busca algo por los armarios de la cocina y veo que ha sacado una botella de tequila "Creo que esto nos va ayudar más que el café, y te aconsejo que hables con Savannah creo que ella era toda una distracción para olvidarte de Em, y
cuando ha llegado a tu vida de nuevo no has podido resistirte, así que bebe porque lo vamos a necesitar. Tú por estar entre dos mujeres y yo por observar toda la guerra"
"¿Tu crees?" Finalmente bebo con ella contándole toda mi historia con Emily.
Muy pronto llegan las siete de la mañana, JJ y yo apenas hemos dormido más de tres horas y
debemos ir a la unidad sin saber si tendríamos un caso y nuestra oportunidad de dormir sería
bastante reducida. Mientras nos dirigimos al trabajo llamo a Savannah para saber cómo está mi hijo pero no contesta, imagino que sigue enfadada así que no lo intento más.
Entramos en la unidad y Reid ya está en su escritorio, está leyendo un documento y rápidamente sé que es del caso de Prentiss, no me detengo y voy a mi oficina que está toda desordenada porque anoche me fui sin recoger nada. El bolígrafo con el que me entretuve está en el suelo y lo recojo, al levantarme me asusto al ver a Hotch en la oficina
"Buenos días"
"Dave y yo hemos llamado a la embajadora para hablar con ella, queremos que tú y Reid analicéis todos sus movimientos, si miente o dice la verdad. No voy a preguntar dónde está Emily porque para mí es inocente hasta que algo no demuestre lo contrario"
"Entendido" Él se gira y va hacia la puerta para salir pero rápidamente vuelve sobre sus pasos
"¿Ella estaba bien?"
"Estaba asustada y dolorida" Él asiente y me deja en soledad en mi oficina, ahora doy gracias a que esté desordenada para ocupar mi mente. Guardo las carpetas en sus respectivas cajas, la mesa la limpio un poco, los bolígrafos los guardo en el cajón, y poco a poco va estando todo ordenado hasta que en el suelo veo la carta que he guardado durante cuatro años como si fuera un tesoro. La carta de Emily, la que me dejó antes de irse a Londres.
Instintivamente la vuelvo a leer y me pregunto qué hubiera pasado si hubiera llegado a coger el avión, si no hubiera llegado tarde.
Y entonces caigo en la cuenta de que anoche no leí la carta, que siempre ha estado bien guardada, y sé que alguien estuvo aquí, en mi oficina, buscando algo pero el qué y caigo qué es lo que más puede interesar buscar en mi oficina. Empiezo a revolver en el armario buscándolo pero no lo encuentro y salgo corriendo de la oficina.
"¡Hotch! ¡Rossi!" Entro en la oficina de Hotch donde están preparando la entrevista a la
embajadora. "La documentación del caso, alguien la ha cogido de mi oficina"
Actualidad: Punto de vista de Emily
Odio vestirme con faldas pero la ocasión lo merece. Mi abogado me mira y asiente, yo le dije que tenía toda mi confianza en él pero en realidad no hay nada que defender, hoy me condenarán.
Mi vida los últimos meses han sido una auténtica montaña rusa, he sido feliz y he llorado, he sonreído y he matado, he amado y he odiado, he aceptado y he rechazado. Todo en un año.
El año en el que más libre me he sentido, qué antagónico, en el año en el que me he tenido que esconder de medio mundo, en el que he estado en medio de un tiroteo en el desierto, en el que he matado y en el que he visto desangrarse delante de mí al amor de mi vida.
JJ me coge la mano para levantar y me sonríe, no hay mucha esperanza en su rostro, pero me
abraza y yo envuelvo mis brazos alrededor de ella con fuerza, no sé cuando será la próxima vez que la podré ver y no es a través de un cristal.
Comienzo a caminar a la sala donde un juez me está esperando para juzgarme. Alguno de los empleados de mamá están ahí ya que mamá no puede estar por razones obvias, también está el equipo, Rossi, Hotch, García, Reid y ahora se une JJ... Cuando les veo solo quiero agachar la cabeza y no mirarles, me he disculpado por todo pero aún así mis errores no se eliminarán fácilmente.
Mientras me dirijo al banquillo de los acusados mi cabeza viaja a miles de kilómetros de aquí,
recordando a Derek, nunca me sentí amada y él fue la excepción, me hubiera gustado ver su
sonrisa ahora y abrazarle, pero no puedo, él está en un lugar mejor.
En cuanto me siento, tomo un sorbo del vaso de agua que hay encima de la mesa y de repente aparece la persona que más he odiado en mi vida, acompañado de Clyde Easter, el cuál me mira con asco, una mirada repugnante a la que yo respondo con una sonrisa irónica.
El juez entra en la sala y nos tenemos que poner de pie. Comienza el principio del fin.
La embajadora está ya en el edificio, y García y yo seguimos intentando acceder a las cámaras pero no encontramos ningún método para averiguar quién estuvo anoche en mi oficina.
"No hay grabación desde las dos de la madrugada hasta las cinco, alguien ha entrado en el sistema"
"Eres la reina de la tecnología ¿no puedes desbloquearlo?"
"Si las cámaras no grabaron no puedo hacer nada, lo siento"
"¿A quién le interesa los papeles del caso de Emily? ¡No puedo entenderlo!" Agradezco que la guarida de García está repleta de muñecos entrañables y adorables, de luces de colores agradables porque si no lo estaría destrozando todo. Penélope se levanta de su silla y me abraza por mi
espalda.
"Nuestra chica tiene más enemigos de lo que pensábamos" Me doy la vuelta para enfrentarla y sonrío al escuchar Nuestra chica, y doy un beso en su frente. "Ahora ve a encontrarte con tu ex suegra" Ella se ríe y ni me molesto en corregirla, la embajadora nunca fue mi suegra.
Con resignación abandono la guarida de García, no comprendo quién más puede interesarle este caso en el FBI. ¿Quizá algún cotilla que lo ha visto en la tele? ¡Qué tontería! Nadie se colaría en el despacho de alguien para robar los papeles de un caso simplemente por cotilleo.
Sólo espero que el café consiga despertarme algo más ya que la entrevista como Hotch llama a estos interrogatorios que no son oficiales, ni autorizados. La embajadora aceptó venir de buena fe, simplemente para ayudar a su única hija. Bueno, no exactamente su única hija.
Entro a la sala por la que puedo ver la entrevista a través del cristal, allí está Reid memorizando todo, y le miro al pelo, aún no me acostumbro a ver ese corte de pelo en él.
"¿Cómo va?"
"Están comenzando, son preguntas básicas"
Observo que Elizabeth Prentiss no está cómoda, está mirando con espectación cualquier movimiento que hace Hotch o Rossi en la sala, su pierna no deja de moverse a una velocidad increíble, aunque Elizabeth es bastante joven más joven de lo que yo creía, tuvo a Emily a una pronta edad, sin embargo me pregunto cuántos años tendría cuando tuvo a Diane
Sigo sin poder creer que mi Emily tenga una hermana de la cual no sabe nada y lo poco que conoce no pueden traer buenos recuerdos.
"Señora embajadora, ¿Cuándo fue la última vez que vio al Embajador francés, el señor Marec" Pregunta Rossi y Hotch apunta en una pequeña libreta
"La última vez que hablé con Antoine hace unos treinta años, verle fue hace unos cinco en un acto político"
"Morgan, cuando contesta deja quieta la pierna, cuando comienzan a hablar Rossi o Hotch la mueve"
"Eso muestra que tiene miedo a qué se puede preguntar" Cojo un micrófono y se lo comunico a Hotch mediante el pinganillo. Él mira hacia el cristal y asiente, va a dejarse de rodeos.
"Embajadora Prentiss, en la autopsia de la secuestradora de su hija Emily Prentiss, los forenses han averiguado que su hija y Diane Marec comparten ADN. ¿Sabe lo que quiero decir?"
Elizabeth se moja los labios con el vaso de agua le da un buen trago, casi lo vacía. El nerviosismo en ella aumenta
"Emily… es mi hija"
"Eso lo sabemos pero Diane…" Rossi se acerca un poco más a la embajadora incluso roza su mano, él quiere que ella se sienta cómoda no sólo por ser su amiga sino también por ser la madre de alguien a la que considera una hija, Rossi necesita saber todo, necesita poner a salvo a su agente favorita.
"Emily es mi hija, pero Ethan no es su padre" Rossi le alcanza un pañuelo. "Su padre es Antoine"
Noto que mi corazón está hecho pedazos, no quiero imaginar cuando Emily se entere, es toda una vida engañada.
"¿Y Diane?" Pregunta Hotch bastante calmado
"Es la hija de su mujer, cuando él y yo estuvimos juntos él estaba casado, él juraba que dejaría a su mujer y yo era joven. Me lo creí y finalmente me enteré que estaba embarazada de Emily y mis padres querían que estuviera con Ethan"
"Está bien, Liz" Rossi se sentó lo más cerca de ella posible y limpió una lágrima.
"Ethan y yo vamos a divorciarnos, no es lo más correcto pero no puedo estar con él más"
Hotch resopla justo delante del cristal, Reid y yo sabemos perfectamente lo que quiere decir. No le gusta meterse en la privacidad de la gente, sin embargo su trabajo le ha llevado a ello demasiadas veces, pero esta vez no es una simple víctima y desconocida sino que es su amiga.
"Embajadora, ¿cree que Diane podría haber asesinado a su padre?" Ella frunce el ceño y mira a Rossi. Ella estaba sorprendida.
"¡No lo creo! Ella y Antoine no tenían la mejor relación pero matar a un padre… eso nadie lo haría"
"¿Conocía si Diane tenía algún trastorno, algún problema mental?"
"Agente Hotchner, no sé nada de esa mujer, su padre no hablaba conmigo, yo no le iba a preguntar por su hija cuando él ni me miraba y nunca llamó a mi hija Emily. Pero si esa mujer secuestró a mi hija y es la culpable de que ella esté al saber dónde, le aseguro que sí tenía un problema"
Me sorprende lo rápido que puede cambiar la actitud humana en apenas minutos. Nerviosismo, tristeza y culpabilidad, ira…
"¿Sabe dónde está Emily?" Hotch acaba de romper su propia promesa
"Si supiera dónde está, estaría con ella. He cometido demasiados errores con ella"
"Morgan, la embajadora antes de contestar ha movido los ojos hacia su lado izquierdo, eso indica que ha accedido a su lado creativo de su cerebro, por tanto estaba buscando una excusa lo suficientemente coherente ¡Emily está a salvo!" Él se abalanza hacia mí y le doy unas palmaditas en la espalda, ahora mismo él está eufórico.
Mientras Reid está saltando abrazado a mí, veo que Hotch abandona la sala y rápidamente salgo a encararlo.
"¿Qué coño ha sido eso? ¡Con que no ibas a preguntar sobre ella!"
"Morgan... tengo supervisores, no puedo cubrirla demasiado tiempo y más si viene alguien directo como es su madre, lo siento"
Hotch se dirige a su oficina para coger la documentación del caso y poder tener una reunión informativa en pocos minutos. No oculto mi enfado dando un golpe en la pared, debería dejar de hacerlo, mi madre dice que parezco un bebé en plena rabieta, y tiene razón.
"Agente Morgan" Me doy la vuelta para ver los ojos negros que me recuerdan a Emily, tienen más arrugas y los párpados algo más caídos pero el brillo es el mismo. "Sé que puedo confiar en usted, mi hija me lo dijo"
"¿Ha estado con ella? ¿Está bien?"
"Todo lo bien que se puede estar huyendo y sin poderse fiar de su sombra" Baja la mirada con tristeza y llega a tocarme el antebrazo, me sorprendo de los gestos parecidos entre las dos mujeres Prentiss. "Ethan la echó de mala manera, le dio unos cuatro millones de dólares, ella me dijo que me llamaría pero lleva tres días sin llamarme"
"¿Qué quiere que haga?"
"Ayudarla"
Voy a reaccionar a la petición pero JJ viene a llamarme la atención por no estar en la sala de conferencias, me disculpo con la mirada y sonrío a la embajadora.
Elizabeth Prentiss, una mujer de la cual dijeron que era fría y calculadora, su propia hija la definía así. Esa mujer no dio el amor que necesita una hija en la infancia y mucho menos en la adolescencia. No fue el paño de lágrimas de Emily, nunca estuvo allí para ver sus dibujos y colgarlos en la nevera, nunca estuvo allí cuando se quejaba de la nueva escuela. Yo puedo ver que ella se arrepiente de todo eso. Pero también sé la historia que hay detrás y puedo comprender que no debió ser fácil, mentir a un hombre dándole la mejor noticia que se le puede dar, mintiendo a tu hija durante cuarenta y cuatro años simplemente para protegerla y sentirse como un trapo sucio al ver al hombre que alguna vez amaste y él te ignore. Elizabeth ha aprendido una lección y es que tiene que ser una madre y ha comenzado por cambiar su comportamiento.
Reid está colocando fotos sobre una pizarra transparente, todos están alrededor de la mesa con su café y su tablet.
"¿En qué año se casaron Diane y Clyde?" Pregunta Hotch mientras yo tomo asiento.
"Enero de 2014, señor" Responde García
"¿Cuándo muere el embajador?" Penélope teclea en su ordenador, cada día sus dedos corren más deprisa si fuera posible
"Agosto de 2014"
"Tiempo más que suficiente para planear un asesinato" Digo
"García, mira a ver si Diane tenía algún problema mental diagnosticado"
"No hay constancia de eso"
"¿Quién acudió al entierro del embajador?" Rossi se acaricia la perilla, parece que se le enciende la bombilla cuando hace eso
"Emm… Elizabeth no fue, ni Emily tampoco, pero… ¡Fue Ethan Prentiss!"
"¿Qué se le perdió allí?"
"Puede ser simple relación diplom…" El teléfono interrumpe lo que estaba diciendo, veo que es un número desconocido y dudo si cogerlo. JJ me pellizca por debajo de la mesa y le miro molesto, ella no para de hacerme gestos pero no comprendo qué es lo que quiere decir, finalmente decido salir de la sala para contestar, contradecir a JJ no trae nada bueno.
Fuera de la sala miro otra vez el número y dudo.
"Agente Morgan" Escucho una risa detrás del aparato, es la risa más bonita que he escuchado nunca. "¿Eres tú?" Pregunto incrédulo y pongo rumbo a la oficina, no quiero que nadie escuche.
"Sí, soy yo" Después de tres días escucho su voz y me tiemblan las manos y las piernas y comienzo a sudar hasta tal punto que se me resbala el móvil.
"¿Estás bien?"
"Sinceramente, he estado mejor" Se me rompe el alma escucharla tan desanimada, tan rota. "Te dije que te llamaría"
"¿Dónde estás?"
"Pues, ahora, estoy en un motel, no te sé decir dónde pero después de conducir casi dieciséis horas necesitaba descansar" Me encanta escucharla hablar, podría pasarme todo el día así "Derek"
"Dime, princesa"
"Tengo que pedirte un favor enorme"
"¿De qué se trata?"
"Necesito tu ayuda, estoy en problemas, tienes que venir ¿podré contar contigo?"
"Siempre"
