Capítulo 13 Decisión

No tengo palabras para describir lo que pasó apenas hace unas horas, me siento tan…. ¿bien? No sé si esa es la palabra correcta, pero en estos momentos tengo frente a mí a mi hermano rojo de furia gritando como un loco psicópata. Ni si quiera me molesto en poner atención a lo que grita, seguramente son el millón de razones por las cuales Toshiro y yo no debemos de estar juntos, ¡al diablo con eso!

-¡Me gustaría saber, qué mierda tienes en la cabeza enano, qué es lo que quieres con mi hermana, no voy a permitir que le jodas la vida!- sí definitivamente lo que yo imaginaba, volteo a ver a Toshiro y el simplemente se ha dejado sermonear por mi hermano, han pasado más de treinta minutos probablemente y por lo visto no se le terminan los insultos.- ¡Ni siquiera me estás prestando atención Karin! ¡Karin!

-¿Decías algo Ichi nii?- seguramente me querría ahorcar después de lo que acabo de decir, pero él no comprende que simplemente es inútil que se ponga en esa actitud, no nos van a separar, eso es todo ni más ni menos.- Por cierto, hermano.- me puse un poco más seria.- Si ya terminaste de gritar, Toshiro y yo tenemos asuntos que atender con el Capitán principal.

-Kurosaki, lamento decirte que no importa lo que digas ya he tomado una decisión.- sonreí al escuchar a Toshiro hablar tan estoicamente aunque….algo me preocupa.

Un par de horas antes de llegar a la Sociedad de las Almas…

-Entonces ¿qué haremos Capitán? – pregunté seriamente viéndolo a los ojos, obviamente con la mente más relajada y sin el coraje explosivo que mi hermano me había provocado analicé la situación sólo para darme cuenta de que era seria, bastante seria.

-No tienes nada de qué preocuparte tonta.- me dijo él con una sonrisa de esas de tahúr, de los que saben que tienen la partida ganada.

-Mmmmmmm, no es que desconfíe de ti, para nada, por qué desconfiar de un ególatra-egoísta que a primera de cambios casi me vende con mi hermano…

-Calma, calma señorita explosiones, sé que eso estuvo mal pero te aseguro que puedes confiar en mí.- prefería quedarme con la duda y esperar a ver qué iba a pasar.

Después de que mi hermano cayera en cuenta que realmente no iba a poder hacer nada nos permitió alejarnos, Toshiro y yo íbamos caminando lentamente rumbo a dónde el famoso Capitán primero. Muchos de los shinigamis se quedaban mirándonos, de pronto de la nada salió Rangiku acompañada de una menuda shinigami.

-¡Shiro chan!- exclamó una voz demasiado ¿empalagosa?

-¿Hinamori?- volteó Toshiro.

-Tanto tiempo sin vernos Shiro chan, ¿apenas vuelves del mundo humano?- preguntó ella acercándose a nosotros, cabe mencionar, ignorándome olímpicamente.

-Sí, vamos donde el Capitán primero. – dijo en su tono habitual el Capitán.

-Qué coincidencia yo también me dirijo hacia allá.- dijo ella, aún ignorándome.

-¡Karin chan!- gritó una animada Rangiku dejándome presa de sus senos y un efusivo abrazo.

-¿Karin chan?- preguntó la desconocida.

-Permítanme presentarlas.- dijo sonriente Rangiku, quien después de medio ahogarme a mí, repetía el "saludo" con Toshiro, mientras hacía las presentaciones.- Ella es la Teniente Hinamori Momo, amiga de la infancia de nuestro querido Toshi… digo, Capitán Hitsugaya.- dijo la voluptuosa teniente con una sonrisa de medio lado, yo simplemente clave mi mirada en ella, estudié minuciosamente a "la amiga de la infancia" de MI Capitán, y me encontré con que la mujer o shinigami o teniente o lo que sea simplemente había sido un desagrado a primera vista. Ella también reparó en mí y no soy bruja pero estoy casi segura de que ella tuvo el mismo desagrado de conocerme.- Y ella.- dijo Rangiku volteando a verme.- Ella es la novia de nuestro querido Capitán.- dijo Rangiku dando saltitos, mientras seguía asfixiando a MI querido Toshiro.

-¿¡Es eso cierto Shiro chan!? – casi gritó sin disimulo la mujer, y juro que si de primera vista me había desagradado estoy segura de que esto no parará sólo con un trago amargo.-

-¡Basta Matsumoto! – gritó Toshiro mientras se deshacía del abrazo de oso voluptuoso de su teniente. – Y no, Hinamori, ella no es mi novia…- probablemente mi cara estaba más descompuesta que la de Rangiku, que poco faltó para que su quijada chocara con el suelo, yo simplemente me quedé congelada.- Ella es Kurosaki Karin, mi mujer.- dijo Toshiro, serio, pero con una sonrisa que derretiría el polo norte.

-¿¡Tú Mujer!?- gritó la odiosa, pero en realidad yo sólo escuchaba mi latido a mil pulsaciones por minuto.

-¿Su mujer? … ¡Felicidades Capitán!- exclamó Rangiku mientras sus pechos subían y bajaban al ritmo de sus saltitos desesperados.

-…- él asintió, tomó mi mano, y a rabo de ojo les dirigió una última mirada.- Bueno, nos vemos después, el Capitán Yamamoto nos espera.- Quiso ocultar su sonrojo pero yo pude ver claramente el carmín de sus orejas, y aprovechando su arrebato de sinceridad, me abracé a él y así seguimos hasta llegar a nuestro destino, perseguidos por las curiosas miradas de varios shinigamis.

-Adelante Capitán Hitsugaya.- se escuchó decir una poderosa voz detrás de las puertas que teníamos en frente. Toshiro se cuadró de golpe y a paso decidido abrió las puertas, lo primero que vi fue a un gran anciano sentado como rey frente a nosotros, a su lado se encontraba el que me imagino es su teniente, otro hombre de apariencia mayor no tanto como "el rey" de pelo blanco y un delgado bigote.- Veo que viene acompañado por una linda jovencita.

-Verá Capitán, ella es Kurosaki Karin, la hermana menor de Kurosaki Ichigo.- dijo él en tono solemne.

-Ya veo… un placer señorita, podrá parecer un poco violento nuestro proceder, pero le aseguro que no recordará absolutamente nada, así podrá seguir su vida normal.- dijo el anciano de forma amable.

-Disculpe Capitán, podría yo hablar con usted- dije del modo más educado posible y volteé mi mirada hacia MI Capitán.-… a solas.

-¿Karin, por qué?- dijo Toshiro con una mirada profunda, calando hasta lo más profundo de mi alma.

-Porque esto es algo que yo debo de tratar personalmente y a solas con el Capitán Yamamoto, Capitán Hitsugaya.- dije un tanto cortante y sé que a él le dolió tanto como a mí, pero esto es necesario, además él debe de aprender a confiar en mí.

-Claro Señorita Kurosaki, por favor, Teniente Chojiro, Capitán Hitsugaya, si nos permiten unos momentos.- dijo el mayor con un tono condescendiente. Toshiro salió primero y en realidad no vi su rostro al salir, necesitaba del valor acumulado y probablemente verlo a la cara me lo habría sacado, después de él salió el otro hombre mayor, y tras él se cerraron las enormes puertas.- Ahora sí señorita, qué es lo que no me puede decir en frente de mi fiel teniente y el Capitán que le ha hecho compañía los últimos meses.

-Para usted Karin.- sonreí, el anciano simplemente me inspiraba confianza.

-Bien pequeña Karin, me imagino que aquí comienza nuestra conversación a solas – asentí y él sonrió- entonces, continúa por favor.

-Capitán, verá, yo siempre he pensado que vale más un buen arreglo que un mal pleito y también estoy segura que se gana más con una buena actitud, por eso necesito que me escuche y me ayude, lo que estoy por tratar con usted es algo sumamente serio y espero que me apoye en mi decisión.- paré a tomar aire, él se veía completamente serio, al parecer realmente estaba con toda su atención puesta en mí, asintió a modo de que continuara y yo opté por soltar la bomba cuanto antes.- Sin más rodeos Capitán, quiero informarle que el Capitán Toshiro es mi otra mitad, y siendo ese el caso no puedo permitir que me borren la memoria, no soy tan egoísta ni cruel como para dejarlo con todo el peso de la situación solo.- El anciano abrió tanto los ojos que pude ver el hermoso color ambar que escondía detrás de sus parpados.

-Pequeña Karin está al tanto de lo qué eso significa.- asentí.

-Por eso decidí primero hablar con usted, incluso decidí primero dirigirme a usted que tratar el tema con Toshi…el Capitán Hitsugaya.- me corregí de inmediato.- Él y el necio de mi hermano, habían planeado traerme aquí y simplemente proceder como ellos pensaban "correcto", dejando mi opinión descartada, cuando para ser honesta creo que es la más importante, Señor, porque es mi vida la principalmente involucrada en esto. No le voy a mentir llevo pensando esto desde que el Capitán me informo acerca de los acontecimientos del pasado, y tampoco me voy a engañar a mí misma, tengo miedo Capitán, pero en realidad no de la situación o de saberme la otra parte del alma del Capitán; tengo miedo de perderlo, de que nos quieran separar. Es un terror tan grande el que siento, que si me han de separar de él prefiero que me mate en este momento.

-Señorita Karin, nosotros no somos asesinos, lamento que haya pasado un trago tan amargo pero nosotros seríamos incapaces de hacer algo tan ruin, hemos visto las consecuencias de hacer algo así, lo que sí quiero que sepa es que su situación es más complicada, está usted atada a un alma inmortal, a un alma que ya pereció, son de dos mundos distintos.- yo asentí, porque eso yo lo sabía, lo había pensado, y aunque fuera difícil de admitir era mi realidad.

-Lo sé, todo eso me ha atormentado por días, por eso llegué a una conclusión o mejor dicho a una propuesta, firme y clara para ofrecérsela a usted y a cualquiera que esté a cargo de las decisiones importantes… ofrezco dejar atrás mi vida, a cambio de estar cerca del Capitán Hitsugaya prometo servir a la Sociedad de Almas como usted considere prudente, sé que mi reiatsu es mucho más poderoso que el de un ser normal así que lo entrego a su causa.- sí, me tomó mucho cerebro llegar a esta conclusión pero por más que arruine mi sueño de ser abogada y me enrede con lo paranormal que es algo a lo que siempre he huido, quiero estar junto a MI querido Toshiro.

-¿Está segura de su decisión? Usted sabe que toda decisión que tomamos abre y cierra puertas, usted estaría cambiando completamente su destino, sus sueños, sus aspiraciones, absolutamente todo.- dijo él, serio y solemne, como debe de tratarse un tema tan delicado.

-Sí, estoy segura, cualquier precio que haya que pagar será pagado por mi parte, probablemente si el Capitán Hitsugaya lo supiera trataría de detenerme, probablemente el pensaría que mis sueños son más importantes, incluso sería capaz de renunciar él a su vida, pero yo sé Capitán que aunque él podría renunciar y vivir en el mundo de los vivos, la mejor decisión es que yo venga a la Sociedad de las almas, porque además sé que mi poder podría ayudar, por eso le suplico que tome en cuenta mi propuesta y no me borren la memoria.- me estaba jugando el todo por el todo, en realidad esto ya lo había pensado, y creo que mi decisión a pesar de ser radical es la correcta, de la respuesta de este hombre, depende mi futuro, siento las manos sudorosas, pero aun así no bajo la mirada y sigo con mi postura lo más recta posible…

EN ALGÚN LUGAR OSCURO DEL CUARTEL DE LA QUINTA DIVISIÓN…

-¡Jamás lo aceptaré! Él es mío, él sólo me puede querer a mí. ¿Cómo me ha podido cambiar por una simple humana?- dijo una mujer a la que el monstruo verde de la envidia y celos la estaba poseyendo.

¡Hola! Queridas lectoras gracias por sus reviews, de verdad lamento haberlas abandonado tanto tiempo, y en definitiva no estaba muerta, pero casi casi jajaja sobretodo las ganas de escribir estaban muertas, pero ya ven, uno que es inmortal ;) Espero que hayan disfrutado el capítulo, tal vez no actualice muy seguido, pero trataré de no volverlas a abandonar, besos, abrazos y mis mejores deseos ^^