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Title: To Know You
Ship: Adrinette y otras bonitas que se van uniendo.
Genre:AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.
Word Count:50,100
Word Count per Chapter: 1600
Rating: NC-17
Chapters: 3/11
Beta: noestribar
Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v
Music: See Tinh by Hoang Thuy Linh Speed Up
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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Marinette tarareó mientras fijaba su cinturón. El ceñido vestido negro parecía adherirse a su piel, y su casaca de cuero pendía ligeramente abierta.
Ansiosamente giró el rostro de lado a lado frente al espejo revisando su maquillaje.
¿Estaba bien?
Aun pendía sobre ella la humillación de llevar esa mancha en el rostro.
Aunque bueno, a pesar de eso todo estaba yendo como debía.
De hecho, ella lucía extremadamente sexy.
Tomó la botella de perfume y echó un poco en su cuello, pecho, vientre y..., ok, mejor se detenía ahí. Esta era la primera cita, después de todo.
No quería que Adrien tuviera la impresión equivocada.
Lo único que quería transmitir era la sensación de 'Mírame'.
Revisó su celular y notó que aún le quedaban 15 minutos.
Bajó las escaleras y caminó de ida y vuelta por la sala – no quería sentarse y arrugar su vestido.
Volvió a revisar su celular.
10 minutos.
¿Debería salir y esperar en el porche? No, eso la haría ver ansiosa.
En lugar de eso, se puso de pie en la ventana y miró hacia la casa de Adrien.
Ahora que la jungla había sido retirada, Marinette podía verla bien. Todavía le hacía falta un arreglo, pero en su mayoría ya lucía mejor.
Sonrió soñadoramente imaginando a un semidesnudo Adrien trabajando todo el verano.
Nuevamente revisó su celular.
Casi 6 minutos.
Impacientemente tamborileó los dedos contra la superficie mientras miraba a un mapache gordito correr por el césped del porche de su vecino, deteniéndose y olfateando antes de meterse bajo la casa justo cuando Adrien salió.
Marinette vio a su vecino cerrar la puerta e ir hacia la suya.
La chica sintió que podía babearse ante la vista – Adrien estaba usando una camisa celeste que se aferraba muy bien a sus brazos, provocando cosquilleos en la entrepierna de Marinette.
Se obligó a contar hasta 10 antes de atender la puerta cuando el timbre sonó.
—Hey, llegas a tiempo.
Adrien le sonrió desarmándola.
—¿Estás lista?
Marinette asintió y salió al porche tras cerrar la puerta. Adrien se sobresaltó y la miró de forma extraña cuando ella se colocó a su lado.
—¿Qué pasa?— Marinette preguntó, frunciendo el ceño.
—Nada. Solo me preguntaba qué perfume estás usando.— Sus ojos estaban aguándose.
Rayos. ¿Se había puesto mucho?
—Es uno especial.
—Es más dulce que los de la mayoría. Te va bien.
¡Un halago! ¡Sí!
La chica sonrió satisfactoriamente, tratando de ignorar los aguados ojos de Adrien mientras iban lado a lado conversando.
No pasó mucho antes de que estuvieran en el restaurante, y la mesera los llevara a sus mesas.
Adrien miró alrededor cuando estuvieron en su mesa, Marinette le sonrió al rubio cuando retiro la silla de su lado para que se sintiera más cómodo y este solo le sonrió.
—Bonito lugar.
Marinette se alzó de hombros.
—No es tan grande, pero la comida aquí es deliciosa.
—¿Qué recomiendas?
Marinette terminó ordenando por ambos, incluyendo el vino blanco. Muchas cosas podían salir mal con el vino tinto, considerando su reciente suerte.
Cuando vertió el contenido, alzó su copa junto con la de Adrien.
—¡Cheers! Por mudarte al vecindario.
—Por mudarme al vecindario.
Bebieron y Marinette giró el vino en su copa mientras trataba de aprender más sobre el atractivo hombre frente a ella.
—Y, ¿qué te trajo aquí? ¿Algún fetiche secreto por cortar césped?
Adrien rió.
—Nah. Estoy desarrollando un proyecto para un negocio e Yvoire parece bastante pacífico para relajarse y trabajar al mismo tiempo.
—¿Qué clase de proyecto?
Adrien empezó a contarle a Marinette al respecto, dejándola sorprendida. Era muy técnico, eso era claro. Así que sonrió, y asintió, y vio los gestos de las bonitas manos de Adrien.
Marinette suspiró admirándolo.
¿Había algo en ese hombre que no le llamara la atención?
—¿...no lo crees?— Adrien la miró a la expectativa.
¿Qué?
Marinette no sabía de qué había hablado Adrien. Frenéticamente estaba tratando de pensar en una respuesta, cuando cierta voz interrumpió.
—Hola, Cheng, ¿qué hizo que dejaras tu pequeña tienda? Juro que a veces pienso que vives en la cocina, con eso de que estás corta de personal, eres ridícula, totalmente ridícula.
Marinette apretó los dientes y miró a la chica rubia de pie.
Chloé
Ella estaba a cargo de un servicio de catering que competía con el de Marinette. Esta chica tenía el mal hábito de quitarle a Marinette los mejores empleados y llevarlos a su compañía.
Cuando miró a un lado, notó a Luka sonriéndole con disculpa en los ojos.
—No necesito ningún personal que haga todo por mí. Sé cocinar y hornear.— Marinette mantuvo la sonrisa plástica en los labios, pero el insulto estaba claro.
Los ojos azules de la rubia brillaron con malicia.
—Sigue diciéndote eso. ¡Unos años más de experiencia, y puede que te haga espacio en mi compañía! Pero bueno..., no vine a hablar de negocios. Quería una oportunidad para hablar con este interesante extraño del que he escuchado mucho.— Extendió la mano hacia Adrien. —Soy Chloé Bourgeois ¡Bienvenido a Yvoire!
Marinette le envió dagas con los ojos cuando tomó la mano de Adrien y lo llenó de preguntas. Su educado vecino respondía todo mientras trataba de zafar su mano.
Los ojos de Marinette se abrieron grandes.
¡Hey! ¡Ella conocía ese movimiento!
Cuando Adrien logró zafarse, Chloé cambió de táctica y colocó su mano en el hombro del chico, dándole un ligero apretón que permaneció más de lo que a Marinette le gustaría.
¡Otro movimiento familiar!
Marinette estaba indignada.
Ella ni siquiera había llegado tan lejos con Adrien, pero esa condenada chica se movía rápido.
Pero..., ahora que la veía usando esos movimientos, entendía perfecto a lo que Luka se refería.
Era ridículo. Quizá tendría que pensar en nuevas tácticas de seducción.
Aun así, no había forma en la que Marinette se sentaría quieta mientras esa chica trataba de quitarle al hombre que le gustaba. Así que se metió a la conversación con una risa.
—¡Son muchas preguntas! Si Adrien las contesta todas, no tendremos tiempo de comer.
Y por fin Luka intervino.
—Oh. Sí. Lamento la interrupción. Chloé, dejémoslos a solas. Podemos hablar con Adrien en otro momento.
No había forma en la que Chloé pudiera quedarse ahora.
—Ah, claro. No quise estropear su..., ¿cita?— sus ojos lo miraron con inocencia.
Marinette casi vomitó ante su falsedad.
¡Claro que era una cita! ¿Qué más podría ser? No estaban aquí para hablar de física nuclear.
Al menos, no creía que de eso fuera lo que Adrien estaba hablando antes.
—No pasa nada, fue un placer conocerte.— La sonrisa de Adrien era cegadora.
Chloé lo miró con interés, pero Luka se la llevó antes de que pudiera decir algo más.
Marinette suspiró aliviada cuando por fin se fueron.
—Tú y Chloé no se llevan bien, ¿verdad?
Marinette dio un prolongado sorbo a su vino.
—Algo así. Yo encuentro y entreno a talentosos chefs de repostería, y ella los soborna y se los lleva.— Se alzó de hombros. —Pero no quiero aburrirte con cosas sobre repostería.
Adrien rió.
—No suena aburrido. Pero podemos cambiar de tema si quieres.
Marinette pasó la siguiente hora teniendo la mejor primera cita. Adrien no solo era agradable a la vista; también era agradable sostener una conversación con él. Y lo mejor de todo era que no monopolizaba la charla como muchos otros hacían. Hacía preguntas y escuchaba las respuestas, mostrando interés. Marinette se encontró a sí misma relajándose y pasando un buen rato.
Y pronto, la cena terminó y estuvieron de regreso a casa. Era una bonita noche, el suave aire soplaba mientras iban por la calle.
Cuando llegaron, Marinette giró a regañadientes para despedirse.
No quería que esta noche terminara.
—Gracias por la cena. Casi valió la pena retirar toda esa hierba.— Alejó un mosquito que zumbaba cerca.
—Casi, ¿huh?— Adrien sonrió. —Tendré que esforzarme más la próxima vez.
'¿Próxima vez?'
Marinette pensó, gustándole el sonido de ello.
Alejó otro mosquito. Había muchos de ellos esta noche.
Señaló a su casa.
—Bueno, debo entrar.
Adrien asintió, conteniendo el aliento antes de volver a hablar.
—Sabes, aún tengo esa botella de vino que me diste. ¿Quieres ir a mi casa para la última copa de la noche?
Marinette fingió pensarlo, pero por dentro estaba celebrando.
¡Sí, sí, sí, sí, sí! ¡Por fin! Ahora estaban avanzando.
—Umm... claro. No puedo quedarme mucho, pero suena bien.
—¡Genial!— el atractivo rostro de Adrien se iluminó con otra de las sonrisas que hacía que las rodillas de Marinette fueran como gelatinas.
Mientras iban lado a lado hacia la casa de Adrien, Marinette pensó en todos los movimientos que sabía.
Sabía de tres formas que garantizaban que la última copa de la noche terminara en desayuno en la cama.
Pero...
De súbito recordó a Chloé haciendo sus jugadas.
Así que no. No más de esos movimientos. Nada de reglas.
Iría con la corriente esta noche y vería qué pasaba.
Mientras caminaban, Marinette sonrió.
Esta noche, la suerte estaba de su lado. Y nada podía salir mal ¿O sí?
Continuará...
La amoo~ es demasiado linda y demasiado divertida... Y Adrien... Definitivamente ve algo en ella...
Esperemos con ansias el próximo capítulo~
Besitos de murciélago para todos~
