Punto de vista de Derek
Introduzco la llave en la cerradura y tomo aire para relajarme antes de abrir completamente la puerta. No sé qué es lo que debo decir para disculparme, creo que me voy a ir sin que ella me perdone y la verdad que no sé cuánto tiempo estaré lejos de mi casa.
Pero todo es por ayudarla.
La casa se encuentra en total y absoluto silencio, no hay ni una sola luz encendida. Recorro la casa y me doy cuenta que no hay nadie. Saco la maleta del armario y meto algo de ropa, mis cosas de aseo, una foto de mi hijo, el cargador del móvil y la documentación del caso que Emily me ha pedido.
Sé perfectamente por qué quiere saber todo lo relacionado con su caso, ella va a luchar hasta el final para hallar al verdadero culpable de todo esto. Ella quiere ver entre rejas a la persona o personas que le han hecho sufrir tanto.
Veo en la cómoda la foto del equipo durante la cena en la boda de JJ. Acaricio la imagen de Emily, parecía tan asustada… Y lo peor es que tiene que aveeiguar que su padre no es su padre biológico, que su madre la ha mentido durante toda su vida.
"¿Qué estás haciendo?" Doy un salto debido al susto y la imagen cayó al suelo rompiéndose en mil pedazos
"Savannah" las palabras no me salen por los nervios y ella está mirándome y al segundo mira mi maleta "Tengo que tomar un tiempo, alejarme de todo esto, nos está afectando" Gran parte de esta frase se lo he dicho a Hotch hace unas horas cuando le comuniqué que necesitaba vacaciones por unos meses, él no me creyó en nada pero permitió que me fuera sin tener que dar más explicaciones.
"¿Cómo? ¿Me vas a dejar sola con todo esto? ¡Tienes un hijo, Derek! ¡Una puta responsabilidad!"
"No os voy a dejar"
"¿Y por qué tengo la sensación de que lo estás haciendo ahora?" Savannah se metió en el baño y yo me quedé pasmado mirando la puerta, no pensaba en nada y mis piernas se movieron hacia el pequeño bebé que aún estaba sentado en su cochecito.
"Hank, bebé" Digo con entusiasmo mientras le cojo en brazos "Papá se tiene que ir pero tu no llores por mí, yo estaré aquí dentro de nada y jugaremos mucho juntos y te enseñaré a caminar y a jugar al fútbol. Ahora vas a ser un bebé grande y no le vas a dar mucho trabajo a mamá, eh" Mi hijo parece ni entender lo que le acabo de decir porque tiene una sonrisa, le doy un beso en la mejilla y le llevo a su cuna. Allí lo arropo y le doy el peluche que le regaló mamá, él no puede dormir sin ese peluche. "Te quiero mucho, hijo"
No me separo de él hasta que no está completamente dormido y cuando vuelvo a mi habitación me encuentro a Savannah sentada mirando a la nada
"He visto las noticias, tu amiga es una puta delincuente, espero que déis con ella y la metáis entre rejas. En eso consiste tu trabajo ¿no?" Noto cómo la rabia se va acumulando en mi pecho, no puedo soportar escuchar esto sobre Emily. Trago saliva y aprieto la mandíbula para tragarme la ira y continúo metiendo algún jersey en la maleta. "¿Dónde vas a ir?"
Digo lo primero que me viene a la mente "Italia" Cierro la maleta y cojo el pasaporte del cajón de la mesita de noche. Antes de salir por la puerta vuelvo sobre mis pies "Savannah no quiero irme así, necesito pensar, nos estamos haciendo daño y esta es la única solución que encuentro" Sé que ella está a punto de llorar y en este momento no me siento capaz de decirla 《te quiero》no puedo acercarme a ella y actuar como si no pasara nada como he estado haciendo durante algunos meses atrás.
Dejo atrás mi casa y el taxi me lleva al aeropuerto. Me parece todo un sueño, un sueño del que momento no quiero despertar. Porque después de más de un año de reducir mis salidas nocturnas, ni salir con el equipo después de un duro caso y dirigirme a casa porque tenía que estar con mi familia, por fin, voy a sentirme libre. No es que no quiera a mi familia, sólo es que necesito un tiempo para mí.
La familia que hemos creado Savannah y yo es lo más bonito que me ha pasado.
Pero mi libertad, mi sueño, quiero que dure, porque voy a estar junto a Emily, da igual los años que pasen, la gran amistad y de sentimientos no resueltos con ella, no importa nuestra relación puramente sexual, no importa nada más. Solo quiero salvarla y traerla paz, la paz que necesita.
Llego al aeropuerto y en mi estómago comienzan a aflorar sensaciones extrañas, indefinibles porque suceden a la vez. Me siento emocionado y triste, nervioso y ansioso, miedoso y feliz, aliviado y molesto.
Y sintiendo todo esto, me subo al avión. Un avión que me llevará a Marruecos, donde me espera mi princesa. Observo por la ventanilla como voy dejando atrás Estados Unidos y veo el mar, mejor dicho el océano.
"¿Vas a visitar a tu novia?" Me pregunta de repente una señora mayor que está sentada a mi lado. Yo me río tímidamente
"Bueno… no es mi novia, es una buena amiga" La señora frunce el ceño
"Y tanto. Son casi 11 horas de vuelo para verla"
"Ella necesita ayuda, se ha metido en un pequeño problema y…" La señora me interrumpe
"¡Shh! ¡No digas más! Y corres a ayudarla… ¿Cuál es vuestra historia?"
"¿Historia? Nosotros no tenemos historia, simplemente somos amigos" Ella suelta varias carcajadas adorables y yo comienzo a ponerme rojo.
"¡Oh, sí, por supuesto que tenéis historia! Y vas a comenzar por dónde os conocisteis" Me muerdo la lengua y finalmente comienzo a contarle "Nuestra historia" sigo convencido de que eso no existe pero a medida que avanzo con nuestras vivencias y la mujer va mostrando más y más interés, me doy cuenta de que a lo mejor sí existe algo.
"¿Y ella murió?"
"No, señora, eso creí durante siete largos meses, pero ella estaba viva, tuvo que fingir su muerte por su propia seguridad" La mujer pone una mano en mi hombro.
"Tuvo que ser duro ¿qué pasó después?"
Increíblemente cuento todo, pasando por su muerte, a nuestros entrenamientos en nuestros días libres, a nuestra compenetración en los casos, en nuestros flirteos y en nuestras bromas más estúpidas. Esta ese momento en el que tengo que hablar de la boda de JJ, cuando me dijo que se iba porque no era feliz, cuando mi corazón se partió en miles de pedazos y estoy empezando a creer que nunca sanó del todo.
"¿Y qué ocurrió?"
"Decidió irse, ella no era feliz aquí. Después de eso ella ha estado en Londres durante cuatro años y yo… me he casado y he tenido un hijo"
"¿Os habíais visto antes?"
"Por supuesto, solo que… nada fue lo mismo" Ella mira a otro lado y niega con la cabeza. Las azafatas nos dicen que nos pongamos los cinturones porque vamos a aterrizar en Marruecos.
"No es justo… ¡exijo un final feliz!" Yo la sonrió y cuando me doy cuenta, ella se está llendo, no me dio tiempo a despedirme. Suspiro y yo también voy bajando del avión para dirigirme a recoger mi maleta. Mientras estoy esperando, miro a mi alrededor, es una gente tan distinta… me gusta esto. Nunca había estado en África.
Cuando ya he cogido mi maleta y voy hacia la salida veo que hay una floristería y compró algunas margaritas amarillas, son sus favoritas. Son sencillas y llamativas. Al igual que ella.
Los nervios que siento ahora son una tontería con lo que sentía antes de salir de los Estados Unidos. Cuanto más cerca estoy de la puerta más puedo sentir que está aquí conmigo, puedo sentir su perfume y de repente, ahí está en frente de mí, con ropa diferente y peinado diferente.
Lleva una camisa blanca y unos vaqueros, está apoyada en una valla y está fumando. Su pelo está más corto que la última vez pero sigue estando a la altura de los hombros, y se ha vuelto a poner su flequillo.
Estoy paralizado, la imagen de una perfecta -y destrozada- Emily Prentiss está en frente de mí. Ella me mira y su rostro se ilumina, la luz resalta sus ojos y su sonrisa. Tira rápidamente el cigarro y viene corriendo hacia mí. Muy rápido. Mi corazón late desenfrenado. Y cuando quiero reaccionar, ella está en mis brazos y yo sujetándola. Me abraza con todas sus fuerzas, tanto que pienso que me va a dejar moratones.
"Por fin estás aquí" Me susurra al oído sin soltarme
"Siempre" Por fin me mira a los ojos y rápidamente se fija en el ramo de flores que llevo conmigo
"¿Son para mí?"
"Por supuesto" Ella las observa y no dice nada, pongo un dedo en su barbilla y consigo que ella vuelva a posar sus ojos llorosos en mí. Una lágrima hace su camino por la mejilla blanca y ligeramente colorada y yo consigo eliminarla con una suave acaricia.
"Vamos al coche, aún nos quedan unas horas de viaje" Ella intenta sonreír. "¿Has tenido un buen vuelo?"
"Sí… ha sido… entretenido"
"Oh sí, debe haber sido igual que ver un partido de los Chicago Bears" Dice con ironía
"Ha sido incluso mejor, además ¿desde cuando sabes de fútbol?"
"¡Cállate y sube al coche!" Mientras conduce yo no paro de mirarla, tiene grandes ojeras bajo los ojos bien disimuladas con el maquillaje, los golpes están bastante curados, los cortes de los brazos no se notan tampoco, lo único nuevo es el retorno del vicio que le costó tanto dejar: el tabaco.
Sólo la vi fumar una vez y fue después de la muerte de Hailey, aunque esa vez he de confesar, que yo la acompañé. Emily siempre dijo que el tabaco era por mostrar rebeldía contra sus padres en la adolescencia y que ahora simplemente era un tranquilizante para ella. Este vicio lo apunte en mi lista de 《ayudar a Emily con…》
"¿Dónde vamos, agente Prentiss?" Bromeo.
"Tánger, ¿lo conoces?"
"Nunca había estado en África"
"Genial, me encantan los novatos" Ella se ríe "He comprado una casa a unos diez metros de la orilla del mar, estaremos solos allí, aunque… en la casa, no"
"¿Quién estará con nosotros?" Ella se muerde el labio con nerviosismo.
"Mark, es justo, él estaba en mi equipo y conoce a gente, será de gran ayuda" Me espersba cualquier persona mejor antes que ese miserable, al que ya probó mi gran derechazo
"¿Mark? No creo que sea de gran ayuda, cuanta menos gente sepa tu paradero mejor"
"Ya me ha contado que no comenzásteis con buen pie ¿por qué le pegaste? Bueno… no me lo digas, no quiero saberlo" Caemos en un silencio incómodo, comienzo a preguntarme cómo coño le digo todo lo que tiene que saber. Va ser un proceso duro por el que tiene que pasar. Ella me ha traído aquí para hacer justicia, y para hacerlo tiene que saber todo detalle de la investigación.
Ella lidiará con todos sus problemas y yo con el imbécil de Mark. No sé qué es lo que me da más rabia si que Emily lo hubiera llamado al igual que a mí o que él hubiera tenido lo más cercano a una relación con ella.
"¿Cómo has estado?"
"Pues… he estado peor. En serio, cuando papá me dijo que me fuera pensé que iba a morir en el intento pero aquí estoy, junto a ti, con más ganas de vivir que nunca"
"El equipo te echa de menos, siguen intentando averiguar cualquier cosa para ayudarte"
"Diles que no hagan nada, porque soy culpable" Sacudo la cabeza con incredulidad, la miro pero no hace ningún gesto solo está pendiente de la carretera
"¿Qué coño estás diciendo? No, Emily, tú no has hecho nada"
"Sí, firmé un papel, pero tenía que salvarla, Derek"
"¿Salvar? ¿A quién?"
"A mi hija" Me siento como si me acabara de pegar una patada en el estómago, no sólo me tengo que hacer a la idea de que Emily tiene algo que ocultar sino que tiene una hija de la que no sabía de su existencia "A los 15 años, me quedé embarazada, la tuve y mi padre la dio en adopción, nunca se lo perdonaré"
"Joder, Emily, lo siento…"
"El plan es encontrar los archivos y eliminar mi firma, el problema es que hay muchísima gente importante metida en esto, no va a ser fácil pero si en cualquier momento quieres irte… lo entenderé" Tiene su mano derecha apoyada en la palanca de marchas y entrelazo mis dedos con los suyos
"Nunca te dejaré sola"
Sé perfectamente que Emily confía en mí, lo ha demostrado varias veces a lo largo de nuestra amistad, pero sobretodo confesándome que es madre al igual que yo. Cierro los ojos, fugazmente aparece la imagen de Clyde Easter riéndose en mu cara que mató a mi hijo, el bebé que Emily y yo creamos gracias a nuestro amor. Ella y yo podríamos haber sido padres juntos, y no como ahora que lo somos pero separados.
Las vistas que estoy apreciando ahora mismo es lo más bonito que he visto nunca, Emily me arrastra con su mano hacia el agua, la arena quema mis pies y pronto se calma cuando el agua salada los moja. A nuestra derecha hay grandes rocas que hacen que la pequeña cala se convierta aún un poco más privada. Miro a Emily que está sonriendo ampliamente a la inmensidad del mar mientras sigue sujetándo mi mano.
"Esa es nuestra casa" Dice señalando a una pequeña casa blanca a escasos metros de nosotros, es bastante antigua, con ventanas estilo árabe, sólo tiene una planta.
"Necesita varios arreglos" Emily suelta una carcajada
"Creo que esta casa es una metáfora de mi vida"
"Si trabajamos podemos arreglarla" Levanto las cejas hacia ella y ella asiente.
Abre la puerta de la casa y desde dentro es todavía más pequeña de lo que parecía, tiene un pequeño salón y justo al lado la cocina, un baño pequeño y dos habitaciones.
"Quiero que veas esto" Ella me guía a una puerta de metal, la abre y hay unas escaleras que nos llevan al sótano. Hay una gran mesa con carpetas, en la pared, unos mapas y algunas fotos de gente que no conozco y ella abre un baúl.
"¿Qué hay ahí?" Ella sonríe y me enseña lo que hay dentro, 4 pistolas, 3 ametralladoras y cargadores de munición.
"El enemigo al que nos enfrentamos es muy poderoso" Estoy incrédulo ante esta habitación, en apenas unas horas ella ha montado una sala de investigación. "Necesito tu ayuda, esto no va a ser fácil y te repito puedes irte cuando quieras" Acaricio sus mejillas con ambas manos y niego con la cabeza. Estoy muy cerca de ella y mis instintos más primitivos me están controlando y acaricio su nariz con mi nariz, observo como ella se lame los labios y yo no puedo resistirme más. La beso suavemente.
"Sólo podemos vencer si permanecemos unidos"
