Capítulo 14 Hogar
Ella actúa cómo quiere, necesito que vea mis intenciones, si es necesario que enfrente a la Sociedad de Almas completa para poder estar con ella, lo haré. Pero en ese momento ¿qué podría haber hecho si prácticamente me echó? Ahora sólo me queda esperar a ver qué es lo que pasa ahí dentro, ¿podré enlazarme formalmente con Karin pronto, podré realmente hacer una vida con ella? Eso espero, la quiero hacer definitivamente feliz, no importa el precio que tenga que pagar, quiero estar con ella. ¿Ella querría tener un niño conmigo? Hablando de niños…ahora que lo pienso no hemos usado ninguna protección de ningún tipo. Un escalofrío recorrió mi espina dorsal, y si no estaba en los planes de Karin ser madre, ¿sería ella capaz de deshacerse de mi hijo? No, creo que estoy mal, es el estrés el que habla por mí, ni siquiera es seguro... Hubiera seguido con mis cavilaciones y dudas de no ser porque repentinamente se abrió la enorme puerta que me separaba de Karin, mostrándola con una expresión seria.
-¿Qué ha pasado Karin?- pregunté de inmediato cortando el hilo de sus pensamientos.
-Toshiro, creo que será mejor hablar a solas.- ella me dedicó una sonrisa, ¿cansada?
-Primero déjame hablar con el Capitán, necesito hacerle ver…- ella negó.
-No te preocupes Toshiro, todo estará bien, él me pidió que hablara contigo personalmente, está al tanto de todo, así que no te preocupes.- nuevamente esa sonrisa que me impide llevarle la contra. Asentí.
-Iremos a mi casa entonces.- asintió con una sonrisa más real, mi corazón latió con fuerza.
Caminamos con un buen ambiente rodeándonos, yo iba explicándole qué era cada estructura y mencionando por dónde quedaba cada división. ¿Le gustaría mi casa? ¿Qué pasaría con el Capitán? Pasamos a comprar algo para comer, en realidad no me di cuenta del tiempo que llevábamos sin comer hasta que su estómago sonó, ella se sonrojó, pero no hubo necesidad de que dijera nada, ya estábamos encargando la comida en un local, al que por cierto frecuentaba y quedaba cerca de mi casa. Con unos cuantos paquetes, que se me antojaron demasiados, por fin llegamos a mi casa.
-Es hermoso, Toshiro, no me dijiste que fuera tan grande tu casa, ¿cómo puedes vivir solo en un lugar tan grande?- parecía una pequeña niña, comenzó a pasearse por todo el jardín, se puso frente a mi árbol preferido.- Es hermoso…-se perdió en sus pensamientos.
- Ya habrá tiempo de jugar en el jardín Karin…
-Te amo Toshiro.- fue lo que dijo antes de voltear con una enorme sonrisa, yo jamás pensé que podría llegar a sentir un calor tan agradable con solo ver a alguien.
- Yo también te amo Karin…Vamos es momento de comer, hablar y descansar un poco.- dije mientras le mostraba el camino a la sala.
-¿Comeremos aquí, no sería mejor ir a la cocina o no tienes un comedor?
-Calma, sólo quiero que estemos cómodos.- dejé los paquetes en la mesa del centro y la atraje hacia mi en un abrazo, como había deseado hacer eso desde que la vi salir de la oficina del Capitán.
-Pero, se puede ensuciar…y es blanco…
-Esta es tu casa y puedes ensuciar lo que quieras, no pasará de que después tengamos que limpiar Karin.
-Pero…
-Sólo permíteme consentirte un poco, ¿sí?- ella se dejó ganar y digo se dejó ganar porque con lo testaruda que es…
-Pero, comeremos en la mesa, sentados en el piso; no pienso arruinar tus muebles.- oh esta mujer, sabía que era demasiado bueno, asentí. Comenzamos a abrir los paquetes, en verdad exageramos un poco, pero así no tendríamos que salir en la noche. Nos pusimos cómodos y así comenzó todo.
-Me quedaré en la Sociedad de Almas.- soltó cuando había terminado sus tallarines, casi como si sólo dijera que hacía calor. De la sorpresa abrí los ojos tanto como me fue posible.
-¿Qué?- fue lo único que pude articular, casi atrangantándome con un trozo de carne que estaba por pasar.
-Me quedaré en la Sociedad de Alamas.- repitió, yo respiré.
-Escuché eso, pero ¿cómo? ¿Por qué? ¿Cuándo lo decidiste? ¿Qué le dijiste al Capitán?...
-Calma.- ¿Calma? Esta mujer me va a matar y técnicamente ya estoy muerto.- Toshiro, le comenté TODO al Capitán, y con eso también le dije mi decisión, lamento no haberlo hablado contigo antes, pero estaba segura de que tú te interpondrías y por cuidar mi sueño renunciarías a todo. Yo te amo Toshiro, y no podría hacerte renunciar a todo, yo puedo comenzar de nuevo, no tenía mucho que entramos a la Universidad, a cambio de que nos deje estar juntos le ofrecí mi ayuda incondicional aquí Toshiro, todavía no tiene una respuesta a mi petición, pero honestamente espero que me deje quedarme a tu lado, además.- respiró profundamente.- Prefiero que todo sea por la buena, si tú decidieras renunciar a todo, no sabemos si seríamos perseguidos, y yo personalmente no te arriesgaré a ti, ni arriesgaré al pequeño que crece dentro de mí…- ¡¿Escuché bien!? Sentí una opresión en el pecho, una extraña emoción, miedo, amor, sorpresa, todo junto explotó dentro de mí.
-¡¿Es eso cierto Karin!?- En verdad algo en ella se veía distinta pero… ¡Joder, joder, joder¨el secuestro! ¿Estará ella bien, todo bien? De repente sentí un mareo.
-Ey calma Capitán, parece que te fueras a desmayar y la que está en estado soy yo eh.- dijo ella entre risas. Yo me acerqué a ella, y la besé, la besé lentamente, profundamente, sólo quería transmitirle lo mucho que la amo, lo feliz, que estoy.
-Karin, vamos a ver que todo esté bien, Karin te amo.- dije sin soltarla de la cintura.
-Calma, todo está bien, o eso creo, no sé, yo sospechaba pero el Capitán me lo confirmó, vio un aura extraña o algo así, no sé yo también estaba sorprendida. Hemos sido demasiado irresponsables Toshiro, pero no tengo miedo. Necesito saber ¿qué piensas tú? Yo… si es algo que no quieres, yo puedo hacerme cargo sola, si te molesta o estorba, podría volver al mundo real y pues no sé yo creo que mi padre me apoyaría…
-¡No vuelvas a decir eso!- fue la primera vez que realmente use un tono duro con ella, y vi sorpresa mezclada de temor reflejado en su rostro antes serio y decidido.- ¿Cómo puedes siquiera pensar en algo tan absurdo? ¿Es que no me crees cuando te digo que te amo? Yo…también pensé en que fuimos irresponsables y esta mañana estaba pensando en qué pasaría si estuvieras cargando un hijo mío, tuve terror al pensar que podrías no aceptarlo y…
-Basta, creo que ambos somos un par de idiotas Toshiro, yo te amo demasiado y sólo ha sido un día pesado.- asentí, sin darnos cuenta ya había anochecido.
-Te llevaré a nuestra recamara y prepararé un poco de té.- negó.
-Vamos te ayudo, prefiero que cuando vayamos a "nuestra recamara" sea para descansar y no quiero ser caprichosa, pero en serio necesito que me abraces un buen rato.- le di un zape y negué.
-Tonta, no eres caprichosa, tú lo has dicho, sólo ha sido un largo día, en dónde quedó toda tu seguridad pequeña mujer invencible.- y es que no me gustaba verla tan insegura, pero su sonrisa ladina y la mirada de travesura me sacó de mi errada conclusión.
-Te espera un infierno Capitán MÍO…- me abrazó y me besó. Al diablo el té, la cargué de modo que enredó sus piernas en mi cintura y con ella en brazos me dispuse a llevarla a la que a partir de hoy sería NUESTRA recamara.
Como pude abrí la puerta, todo estaba como lo dejé cuando me fui, la dejé caer en la cama y me coloqué sobre ella, me dediqué a besar su cuello hasta hacerla gemir, mientras ella hundía sus manos en mi cabeza, bajé a su pecho mientras me deshacía de toda su ropa sin quitarle atención a su cuerpo, oh sí, jamás me cansaré de recorrer su cuerpo, seguí bajando hasta topar con sus pantalones qué bien que Karin ama vestirse con ropa deportiva, jamás pone resistencia, deposité un beso en su pequeño vientre, vientre que ahora carga una parte mí y de mi alma, conseguí después de dejarla sin ropa perderme en su intimidad, su sabor tan delicioso como siempre, recordándome que ella vibra por mí, que se entrega completamente, después de saborear su orgasmo en mi boca, me quité los pantalones en un movimiento y cuando subí la mirada a su rostro pude ver los dejos de placer absoluto, la amo. Después de un momento comencé a besarla mientras me hundía en ella, entré y salí a un ritmo lento, quería hacerle el amor de modo que sintiera que soy suyo, que estoy entregado a ella, que aunque ella no lo sepa, por fin tendré una familia, y que daré todo lo que soy por hacerla feliz porque por fin tengo un lugar a donde regresar, un lugar al que decir hogar y ese lugar es a su lado.
-Te amo Karin, gracias.- susurré en su oído antes de derramarme dentro de ella, caí rendido a su lado y me abracé a su cintura cubriendo su vientre con la palma de mi mano.
-¿Gracias?- negó.- Yo te amo aun más bobo engreído Rey del frío, no tienes nada qué agradecer, tonto.- sentí como si llorara, y en eso dejó escapar un sollozo, me iba a levantar, estaba por quitar mi mano de su vientre y voltearla, seguro lo sintió, negó nuevamente.- Calma, sólo estoy feliz, eres MÍ Capitán del Hielo.- besé su cabeza y apreté el abrazo. Simplemente, ella no comprenderá lo feliz y agradecido que estoy...
"Hogar" fue mi último pensamiento antes de rendirme al sueño.
Continuará
Gracias por sus reviews! Espero sigan disfrutando del fic, ya estamos en la recta final, ¿qué opinan, final feliz, o final trágico?
