Capítulo 15 Hogar 2
Todo se salió de control cuando el Capitán se quedó en silencio, imperturbable, todas mis cartas estaban expuestas, así como yo. Por un momento me sentí pequeña y un enredo de nervios empezó a crecer dentro de mi estómago, su respuesta lo es todo para mí y con esa seriedad…
-Señorita Karin, le haré una pregunta, probablemente sea algo indiscreta pero es necesaria.- dijo el anciano en un tono que por alguna razón sólo alimentó mis nervios, asentí.- Usted y el Capitán Hitsugaya, ¿han intimado?- primero fue verde, si unas cuantas luces verdes, azul, amarillo, morado y terminé con el rojo, un rojo candente que seguro sólo podría compararse con mi rubor, porque el calor que sentí nacer en mí apenas el anciano terminó con su pregunta indiscreta, seguro se reflejaba en mi cara.
-¿Por qué la pregunta, Señor?- fue lo primero que se me vino a la mente.
-Sería bueno que me respondiera señorita, sólo para asegurarme de algo, este pobre viejo apenas puede sostenerse pero gracias a mi edad he adquirido una excelente vista, así que si no le molesta…
-En realidad no me molesta, sólo me avergüenza un poco.- dije con honestidad.
-No tiene por qué avergonzarse señorita Karin, y creo que su respuesta me dice que sí han intimado, eso me lleva a preguntarle algo más, ¿utilizaron algún tipo de anticonceptivo?.- terror, sí, un profundo terror se apoderó de mí, ¿cómo pude ser tan irresponsable? Negué. El Capitán me concedió un momento de silencio, probablemente mi expresión incluso lo asustó, porque de un momento a otro ya estaba de pie a mi lado.
-Tranquila, una nueva vida siempre es una bendición.- ¿una bendición? Sí, pero, en qué me he metido, mi padre, mi hermano, qué vergüenza, y si Toshiro me odia…
-Señor, usted puede decir si…- él asintió.
-Se puede ver en su vientre una pequeña aura diferente a la suya, no cualquiera lo notaría, pero le repito los años me han dejado muchas virtudes señorita.- asentí, él me guió al asiento que anteriormente ocupaba.
-Hemos sido muy irresponsables Capitán, esto no tiene justificación, además, qué haré, cómo se lo diré a Toshiro, y si él me rechaza…
-Señorita Karin, si las cosas son como las imagino el Capitán Hitsugaya no será un problema para usted, aunque no puedo afirmar lo mismo de su hermano, pero usted ya tomó una decisión, ¿no es así? Le haré saber la respuesta en los próximos días.- Asentí y me puse de pie.- Descanse, no tema mejor espere a ver la reacción del Capitán Hitsugaya, y por favor llévelo y explíquele su decisión.- el anciano me guiñó un ojo, yo le di la sombra de una sonrisa y me dirigí a la salida.
Tenía tantas dudas y cosas en la cabeza que me sorprendí de poder sonreír a Toshiro, y cómo no hacerlo su simple presencia me dio un calmo suspiro ante tanto problema. Su voz me sacó de mis cavilaciones.
-¿Qué ha pasado Karin?- preguntó un tanto ¿impaciente?
-Toshiro, creo que será mejor hablar a solas.- "y vaya que será una larga charla" le sonreí tratando de ocultar lo cansada que me sentía.
-Primero déjame hablar con el Capitán, necesito hacerle ver…- negué, creo que todo ha sido hablado, ahora sólo falta esperar la respuesta, además él me pidió llevarme a MÍ Capitán, a dónde iremos no sé, pero sí que me apetece salir de aquí, aunque la conversación fue tratada de la mejor forma, todavía no siento real…"la noticia".
-No te preocupes Toshiro, todo estará bien, él me pidió que hablara contigo personalmente, está al tanto de todo, así que no te preocupes.- sonreí lo mejor que pude, no me voy a dejar vencer por el miedo, de todos modos todo va a salir bien, debo de confiar en él.
-Iremos a mi casa entonces.- ¿su casa? Sonreí, cómo será, será grande, pequeña, fría, acogedora. Me relajé un poco, lo que será será…
Caminamos de la mano, algunas personas que cruzaban con nosotros se sorprendían, otras simplemente pasaban de largo sin prestar mayor atención, yo iba tratando de concentrarme en las explicaciones que Toshiro me daba, que si la quinta división está por allá, la cuarta por ahí, blah blah blah, honestamente apenas comenzamos el camino a su casa recordé que no había comido nada y el hambre comenzó a hacerse presente. No sé si me leyó el pensamiento pero hicimos una parada en un pequeño local, no supe muy bien qué fue lo que ordenó, pero confío que con tanto tiempo viviendo juntos sepa lo que me gusta. Por el olor sé que la comida no está nada mal, incluso el simple olor hizo que mi estómago rugiera. Después de esperar un poco a que nuestro pedido estuviera listo, Toshiro pagó y salimos con suficiente comida como para abastecer a diez personas, caminamos un poco más y grande fue mi sorpresa cuando paramos frente a una bella residencia, no era de un estilo tradicional, mejor dicho por un momento me sentí en una de esas casas las que pasan en la televisión, cuando abrió la puerta me encontré con un enorme y bello jardín, no contuve, comencé con la exploración y un bello árbol del que desconozco su nombre llamó mi atención, era bello y era enorme simplemente no pude evitar admirarlo, hasta que Toshiro me sacó de mis pensamientos cuando tosió "disimuladamente".
-Es hermoso, Toshiro, no me dijiste que fuera tan grande tu casa, ¿cómo puedes vivir solo en un lugar tan grande?- Cierto, la casa aparenta ser demasiado grande, cómo habrá podido vivir él solo.- Es hermoso…- dije más para mí que para él aunque no pude evitar un dejo de tristeza al imaginar a mi Capitán pasando las noches y los días solitario, yo al menos tengo a mi escandaloso padre y a mis hermanos, jamás he estado completamente sola y cuando me fui a la Universidad ,Toshiro siempre estuvo cerca de mí.
- Ya habrá tiempo de jugar en el jardín Karin…- volteé a verlo, su burla me sacó de mis pensamientos y al verlo frente a mí cargado de paquetes de comida con ese brillo en los ojos que me enamoraron…
-Te amo Toshiro.- no lo pude evita él debe saber lo mucho que lo amo.
- Yo también te amo Karin…Vamos es momento de comer, hablar y descansar un poco.- dijo mostrándome el camino para entrar a su casa, que si por fuera era linda por dentro era hermosa y aunque no era completamente acogedora no era tampoco fría, creo que estaba balanceada y decorada al gusto de Toshiro.
-¿Comeremos aquí, no sería mejor ir a la cocina o no tienes un comedor?- pregunté al ver que quería que comiéramos en su sala, la que por cierto lucía impecable.
-Calma, sólo quiero que estemos cómodos.- dejó los paquete en la mesa de centro y me jaló hacia él, me sentí tan reconfortada, como si todo fuera bueno en ese momento.
-Pero, se puede ensuciar…y es blanco…- dije sin sacar de mi mente la limpieza del lugar.
-Esta es tu casa y puedes ensuciar lo que quieras, no pasará de que después tengamos que limpiar Karin.- dijo el en un tono suave, pero joder, este hombre es…sólo es, por eso lo amo tanto.
-Pero…- me estaba dejando sin argumentos, qué pasará cuando lo sepa, me siento tan presionada que…
-Sólo permíteme consentirte un poco, ¿sí?- me mató con eso, cómo decirle que no.
-Pero, comeremos en la mesa, sentados en el piso; no pienso arruinar tus muebles.- no podía permitir que esto se arruinara, así fue como accedió a que comiéramos cómodamente en el piso, claro sobre una alfombra igual de blanca que toda la sala. -Me quedaré en la Sociedad de Almas.- solté así fríamente, al toro por los cuernos, ¿para qué darle rodeos a las cosas? Él abrió tanto los ojos que por un instante pensé que saltarían de sus orbes.
-¿Qué?- wow esa sí que fue una expresión de sorpresa por un momento hasta me quise burlar de él, pero era momento de estar serios.
-Me quedaré en la Sociedad de Alamas.- repetí igual de tranquila; obviamente sólo por fuera ya que el nervio y la presión siento que me están asfixiando.
-Escuché eso, pero ¿cómo? ¿Por qué? ¿Cuándo lo decidiste? ¿Qué le dijiste al Capitán?...- ahora o nunca.
-Calma.- fue lo primero que dije, realmente se ve inestable y alterado.- Toshiro, le comenté TODO al Capitán, y con eso también le dije mi decisión, lamento no haberlo hablado contigo antes, pero estaba segura de que tú te interpondrías y por cuidar mi sueño renunciarías a todo. Yo te amo Toshiro, y no podría hacerte renunciar a todo, yo puedo comenzar de nuevo, no tenía mucho que entramos a la Universidad, a cambio de que nos deje estar juntos le ofrecí mi ayuda incondicional aquí Toshiro, todavía no tiene una respuesta a mi petición, pero honestamente espero que me deje quedarme a tu lado, además.- respiré profundamente, es momento de decirle todo.- Prefiero que todo sea por la buena, si tú decidieras renunciar a todo, no sabemos si seríamos perseguidos, y yo personalmente no te arriesgaré a ti, ni arriesgaré al pequeño que crece dentro de mí…- ¡lo Logré, se lo dije! Instintivamente acaricié mi vientre.
-¡¿Es eso cierto Karin!?- explotó con una enorme sorpresa, después de unos segundos, cuando por fin asimiló la información se puso pálido, y a mí me inundó un profundo miedo, miedo al rechazo a que no me dejara permanecer a su lado.
-Ey calma Capitán, parece que te fueras a desmayar y la que está en estado soy yo eh.- dije entre risas nerviosas. Se acercó lentamente a mí, y me besó, borró mis peores temores sentí que nuestros latidos estaban acompasados latiendo la misma sintonía.
-Karin, vamos a ver que todo esté bien, Karin te amo.- dijo casi eufórico sin soltar el agarre de mi cintura.
-Calma, todo está bien, o eso creo, no sé, yo sospechaba pero el Capitán me lo confirmó, vio un aura extraña o algo así, no sé yo también estaba sorprendida. Hemos sido demasiado irresponsables Toshiro, pero no tengo miedo.- al menos no del ser que crece dentro de mí.- Necesito saber ¿qué piensas tú? Yo… si es algo que no quieres, yo puedo hacerme cargo sola, si te molesta o estorba, podría volver al mundo real y pues no sé yo creo que mi padre me apoyaría…- "no puedo quedarme con ninguna duda, necesito que él me diga su opinión"
-¡No vuelvas a decir eso!- gritó, y pude ver tras sus palabras casi furia contenida, me sorprendí y me asusté.- ¿Cómo puedes siquiera pensar en algo tan absurdo? ¿Es que no me crees cuando te digo que te amo? Yo…también pensé en que fuimos irresponsables y esta mañana estaba pensando en qué pasaría si estuvieras cargando un hijo mío, tuve terror al pensar que podrías no aceptarlo y…- somos un par de estúpidos, y no sólo eso, tenemos los mismos miedo infundados, quién iba a decir que comprender a otro ser humano iba a ser tan difícil, aunque él no es un ser humano humano….¡rayos comienzo a divagar! Es mejor terminar esta incómoda situación.
-Basta, creo que ambos somos un par de idiotas Toshiro, yo te amo demasiado y sólo ha sido un día pesado.- asintió, y un profundo alivio me inundó. Vi que volteaba a ver por la ventana y me di cuenta de que ya estaba oscuro.
-Te llevaré a nuestra recamara y prepararé un poco de té.- negué, en este momento simplemente no quiero estar lejos de él, lo necesito cerca.
-Vamos te ayudo, prefiero que cuando vayamos a "nuestra recamara" .- "nuestra, suena tan raro".-sea para descansar y no quiero ser caprichosa, pero en serio necesito que me abraces un buen rato.- me dio un zape y negó.
-Tonta, no eres caprichosa, tú lo has dicho, sólo ha sido un largo día, en dónde quedó toda tu seguridad pequeña mujer invencible.- Ah los hombre a veces son unos completos idiotas, ¿mi seguridad? Quedó amordazada cuando me enteré que en unos meses seré madre, y Dios sabe que ni siquiera he caído completamente en la realidad de lo que eso significa.
-Te espera un infierno querido MÍO…- le dije imaginando la paciencia que tendríamos que tener una vez que las "hormonas del embazo" se me desataran. ¿Me tendrá paciencia? Me sacó de mi línea de pensamiento con un beso, me abrazó y yo me fundí con él profundizando la situación, mordí su labio inferior y tomé aire, cuando me di cuenta ya me estaba cargando y para no caer enredé mis piernas en su cintura, caminó conmigo en brazos, supongo rumbo a una cama.
Me hizo el amor de una forma tan intensa que probablemente jamás olvide esta noche, aunque teniéndolo a él como amante, todas la noches que hemos pasado juntos han sido perfectas e intensas. Cada vez que siento sus frías manos recorrerme me derrito ante su toque, cuando su boca pasea por mi cuerpo siento que nunca estaremos lo suficientemente juntos, y cuando me penetra… ¡Demonios, cuando me penetra veo el cielo y toco las estrellas cuando llego al orgasmo! Quién lo diría, el frío Capitán del Hielo, el hombre más apasionado que alguien pudiera imaginar, y es mío, mío, mío. Todas la sensaciones se iban acumulando en mi centro, sentía que ardía cuan lava, y su ritmo lento me hacía bailar las caderas a su paso, sentí un lazo invisible abrazándonos, el vínculo que compartimos es tan fuerte que siento que es irreal.
-Te amo Karin, gracias.- susurró en mi oído antes de derramarse dentro de mí, cuando lo sentí, cedí a mi segundo orgasmo. Me sentí completa y feliz. Cayó a mi lado y se abrazó a mi cintura cuando cubrió mi vientre con mi mano no pude evitar que las lágrimas se me escaparan, me sentía somo nunca, nada más me hacía falta, no importa lo que pase jamás me separaré de él, de mi complemento, de mi todo. Y aun así era él quien me daba las gracias…
-¿Gracias?- negué.- Yo te amo aun más bobo engreído Rey del frío, no tienes nada qué agradecer, tonto.- aunque había tragado fuerte el nudo de la garganta el llanto me ganó nuevamente y con un poco más de fuerza. Sentí que se iba a mover, seguro para consolarme y negué nuevamente juntando todo mi valor paré el llanto necesitaba decirle que todo estaba bien, que sólo era muy feliz.- Calma, sólo estoy feliz, eres MÍ Capitán del Hielo.- besó mi cabeza y apretó un poco el agarre sin llegar a ser demasiado fuerte. No sabe lo feliz que me hace, pero ya habrá tiempo de hacérselo ver...
"Hogar" sí, ese fue mi último pensamiento antes de rendirme al sueño.
Continuará
¿Les gustó? Muchas gracias por sus reviews, queda definido, será un final feliz aunque falta un poco de drama, y las reacciones de algunos personajes, espero sigan disfrutando de la historia. Tenía pensado actualizar el fin de semana pero...¡joder! tengo examen de Kick boxing el domingo y estoy entrenando como una frenética posesa... sin mencionar que mi maestro es un jodido nazi que me ha dejado en desuso casi todo el cuerpo jeje pero ni modo todo sea por mi nueva cinta! Se les quiere buen fin de semana lectores!
