Punto de vista de Derek
Llamo una y otra vez desesperadamente a JJ, pruebo en el teléfono del trabajo, el de su casa y el suyo personal pero no consigo dar con ella. Necesito hablar con alguien de confianza, tengo que conseguir que alguien localice a la madre de Emily antes de que sea demasiado tarde.
Me doy por vencido con JJ y pruebo con García, posiblemente el equipo esté en algún caso. Después de varios pitidos molestos escucho su dulce voz
"¡Derek! ¡Que sepas que estoy muy enfadada contigo! ¡Te fuiste sin despedirte de mí! Además.."
"¡Shh! Sí, sí, lo sé, niña, ahora hay algo más importante que todo eso"
"¿Algo más importante que nuestro amor? Derek, te estás desmadrando ¿Dónde estás y con quién?"
"García, la embajadora Prentiss ¿sabes dónde está?" Digo desesperadamente, casi gritando al teléfono
"Uh, no, la última vez que la vi fue aquí, en Quantico ¿Por qué?" Penélope también se alteró debido a mi nerviosismo al teléfono
"¡Necesito que la localices y la pongas a salvo!"
"¿Cómo? ¿Qué está pasando?"
"Te lo diré cuando esté allí, necesito una avión que me lleve a Estados Unidos" Mark me mira sorprendido y yo asiento, sé lo que estoy haciendo, y si quiero que la embajadora esté a salvo, debo ayudar al equipo a protegerla.
Cuando García me confirma que podré viajar dentro de dos días cuelgo el teléfono y me espera enfrentar a un Mark muy cabreado, aunque él no entenderá que todo lo que hago lo hago por Emily. No puedo permitir que sufra más, no puedo permitir que sufra perdiendo a su madre.
"¿Qué coño haces? ¡¿Vienes y al primer problema pegas la espantada?!"
"Hey, cálmate, todo lo que hago es por ella"
"Claro que sí, guaperas, vete a casa con tu mujercita, total no sería la primera vez que rompes el corazón de Emily" Da un golpe en la mesa y se gira bruscamente para enfrentarse a mí "¡Cómo hiciste hace cuatro años que la dejaste sola cuando más te necesitaba! Ella estaba embarazada ¿sabes? Y esperaba todos los días una llamada que nunca llegó" No hace falta que diga ni una sola palabra más para que mi puño golpee su mandíbula y él se eche hacia atrás debido al impacto "¡No la mereces, Derek Morgan!" Pone sus muñecas cubriendo su cara y responde dándome un puñetazo, segundos después mi nariz está empapada de sangre.
"Lo que te molesta es que nos queremos" Grito abriendo mis brazos y sacando pecho.
El salón de la casa es bastante pequeño, tan sólo tiene dos sofás y una pequeña mesa auxiliar y un mueble donde se encuentra la televisión antigua. No es el mejor lugar para rendir cuentas.
Paso el dorso de mi mano por mi nariz para limpiar la sangre y observo que él sigue a la defensiva. Lanzo un contraataque que consigue esquivar pero finalmente una patada mía le hace caer sobre la pequeña mesa partiéndola en pedazos. Él gime de dolor y tarda en levantarse, aprovecho la oportunidad para situarme encima y darle varios golpes
"¡Tú no tienes ni idea de lo que significa ella para mí!"
"Pero nunca estás a su lado, gilipollas" Consigue rodear mi cuello con las manos y dejo de golpearlo "Deberías irte ya a salvar a su mamá"
No puedo respirar, el aire no me llega y en mi afán por sobrevivir intento llegar a un jarrón que cayó pero no se rompió y lo estampo contra su cabeza haciendo que cayera exhausto al lado de mí.
Ambos tenemos sangre, ambos respiramos pesadamente buscando aire, y ambos hemos destrozado el salón de esta horrible casa.
"¡Eres un capullo, Mark!" Escupo retorciéndome en el suelo. Y él se ríe.
"¿Qué demonios? Decidme que ha habido un terremoto" Levantamos la cabeza tanto como el dolor nos permite y vemos a una Emily Prentiss echando humo y terriblemente sexy en unos pantalones cortos y el pelo desordenado. Acaba de despertar.
"Bueno, no me digáis nada, pero yo no voy a limpiar este desastre" Hace un gesto con la mano antes de volver a la habitación con un vaso de agua. "¡Sois idiotas!"
"Me ayudarás a limpiar al menos…" Sugiero como me levanto del suelo, él no parece muy contento con esto, él solo se preocupa por sus heridas
"Esto no va a quedar así"
"Por supuesto que no" Junto mi frente con la de él para provocarle pero rápidamente me separo al pensar en lo enfadada que estaría Emily, no ha sido el mejor momento para esto.
Sin mirarnos a la cara y dedicándonos palabras soeces y ofensivas, conseguimos llevar a la normalidad el pequeño salón, el cual ahora no tiene mesa ni decoración. Esa habitación es más horrible de lo que fue.
Mark se está desinfectando las heridas en el baño y admirándose en el espejo. Mi estómago no le soporta, pero esto no es un sentimiento que ha surgido ahora sino desde ese interrogatorio en Londres. Lo he intentado soportar pero hay veces que ni el amor te hace aguantar a cierto tipo de personas.
Y de repente me paro mirando la puerta en la que al otro lado está, seguramente, durmiendo mi princesa. Creo que acabo de pensar en la palabra amor. Algo que me llena de culpa teniendo en cuenta que yo no debería pensar, y mucho menos sentir algo más que afecto y cariño por Emily Prentiss, esa mujer que hace años estaba muriendo en mis brazos y le dije 'amiga', siempre la he considerado amiga hasta que se fue y supe que era algo más.
Entro en la habitación en la que entra poca luz, y lo primero que siento es que algo me golpea, miro al suelo y noto que es una almohada, me la ha tirado Emily.
"¡Vete!" Se escucha como muy enfadada a pesar de haberse tomado esas pastillas. "Joder, es que ni cinco minutos habéis durado bien sin mí" Y es que ese era el problema, que los dos ansiabamos a la misma mujer.
"Emily, ha sido una tontería, no te enfades, por favor"
"¿¡Qué no me enfade!? ¡¿Cómo quieres que no me enfade?! ¡Sois los únicos en los que confío, estoy sola en el mundo y solo os tengo a vosotros, y vosotros os aburrís y os pegais"
Ella rápidamente está tan cerca de mí y me coge violentamente por la barbilla "Tienes sangre" Se acerca al interruptor de la luz y la enciende. "Voy a curarte"
"El botiquín lo tiene Mark" Me río un poco
"¡Aaah! ¿Y tú crees que yo utilizo el mismo botiquín?" Abre el armario y saca un maletín mucho más grande y niego con la cabeza.
"No es justo, nosotros necesitamos eso también" Digo juguetonamente y ella lo abre, golpea la cama para que me siente junto a ella
"¿Ah sí? No lo creo… no creo que uséis esto" Se ríe mientras me enseña una caja de tampones "Ni estas tiritas para los tacones, o… espera un momento, ¿Derek Morgan utiliza tacones?"
"Te aseguro que no" Y golpeo con mi dedo índice la punta de su nariz "Aunque…" Busco entre las cosas del maletín "Tú no necesitas esto" Saco dos envoltorios de preservativos y ella se echa a reír a carcajadas
"Puede ser una emergencia" Me responde alzando las cejas y poniendo una sonrisa traviesa "Sin embargo, es una pena porque están caducados" Se encoge de hombros y comienza a empapar la gasa con el agua oxigenada para limpiarme las heridas.
"Sí, es una pena…" Susurro y rápidamente grito de dolor "¡Ay, escuece!"
"Si escuece es que está sanando, hombretón"
"Me has recordado a mi madre cuando solía limpiarme las heridas cuando era pequeño" Sopla el pequeño corte para que no me escueza y yo sonrió sin parar, ella se inclina más para seguir limpiándola, su camiseta se ahueca permitiéndome disfrutar de aquella vista, un precioso sujetador de encaje rosa.
"Estoy muy decepcionada contigo" Rápidamente mis ojos dejan de disfrutar para ver su propia tristeza en los ojos, le acaricio la mejilla "Me prometiste que te quedarías hasta que me despertara"
"Perdóname, surgió algo y…" Me muerdo el labio tratando de buscar alguna excusa válida y sobretodo creíble "Tengo que volver, Savannah me llamó, Hank está enfermo y debería ir"
"Claro, por supuesto, tienes que estar ahí con tu hijo ¿Cuándo te vas?"
"En dos días"
Ella asiente y se aleja de mí para volver a tumbarse en la cama "Podemos dormir hasta que tengamos que hacer la cena" Ella sujeta la sábana para que me meta en la cama junto a ella
"Es demasiado pequeña"
"Ya hemos probado que sí se puede dormir aquí" Sonríe y no puedo resistir, siempre haré lo que esta mujer pida, sea lo que sea.
Me doy la vuelta en la cama y noto la ausencia de Emily a mi lado, las sábanas siguen oliendo a ella, me deslizo fuera de las mantas y voy a la cocina, no hay nadie. La casa no es grande asi que imagino que puedo encontrarla fuera y deseo que esté en su mejor bikini tomando el sol, pero no, todo lo contrario, está vestida y riendo con Mark. Siento decirlo pero la punzada de celos que me entra es complicado de asimilar, ahora mismo podría partirle la cara de nuevo.
"Es que es increíble, todo comienza con el asesinato del que se supone que es mi padre ahora y resulta que mi supuesta hermana es la culpable de todo porque se casó con un demente como Easter" Ella toma un calada de su cigarro y lo exhala "Lo peor de todo es que cada vez comprendo menos todo esto"
"Dale tiempo al tiempo, todo se pondrá en su sitio"
"Mi sitio ahora debería ser la prisión y aquí estoy, disfrutando del sol, la arena, y una mierda de casa pero rentable"
Prefiero retirarme para no seguir ecuchando su conversación, en este momento sé lo que quiero hacer, sorprenderla con una cena increíble aunque tenga que comer con ese imbécil, pero ella me lo agradecerá.
Ojalá pudiera llamar a mi madre ahora mismo para saber qué es lo que debo cocinar, pero ella no estará de acuerdo con que cocine para otra mujer y que esté en otro país para ayudarla dejando a mi familia atrás. Y es que visto desde esta perspectiva siento que inconscientemente tomé la decisión de estar con Emily.
Estar con Emily, eso que estuve haciendo durante años convenciéndome de que no era serio, que no era nada, y que ahora es lo que más necesito.
Lo mejor para cenar es algo ligero, me decanto por una ensalada y algo de pescado, busco los ingredientes y no hay pescado. Muy bien, 'no desesperes Derek' pienso. 'Ponemos el doble de ensalada y listo'
Después de ver qué era lo que había en la nevera llego a la conclusión de que hay que comprar con urgencia.
"No sabía que estabas despierto" Yo asiento y la sonrio mientras corto la lechuga. "¿Vas a cocinar tú?"
"Sí, te vas a chupar los dedos"
"Bueno, no es que hayas elegido algo muy complicado" Se ríe mientras coge un trozo de lechuga. Observo lo sexy que es cuando se introduce el trozo de lechuga en su boca con el dedo.
"La lechuga esta rica con la hamburguesa, así no me gusta" Recuerdo que esto mismo dijo una vez después de un caso en el que fuimos a una hamburguesería con el equipo, es una lástima que no podamos volver a hacerlo. "¿Necesitas ayuda?"
"No, no, gracias"
"Muy bien entonces me iré a sentar a la mesa y ya tu me traes la cena" Me guiña un ojo y sale de la cocina con aires de diva.
Termino la ensalada, tiene una presentación digna de restaurante de clase alta. Le hecho aceite para darle un toque Mediterráneo. Respiro hondo y salgo con tres platos al salón donde Emily está sentada cogiendo una copa de vino.
"Mark ha dicho que no va a cenar con un idiota como tú y que prefiere irse a no sé dónde, y antes de cerrar la puerta me ha dicho que te diga 'Vete a la mierda'"
"¿Y el vino?"
"Una mujer siempre tiene sus pequeños secretos"
Me siento al lado de ella y pongo mi plato en mis rodillas mientras escucho a Emily contarme historias, una de ellas es sobre su infancia en Francia, recalca el mal comportamiento de su padre y la continua ausencia de su madre, con la que en unos días tendré que reunirme para salvarla. No le hablo sobre ello en ningún momento, es mejor no preocuparla más.
Poco después ella me pregunta sobre mi hijo, yo le cuento cómo me sentí la primera vez que lo cogí y la primera vez que jugué con él, ella me mira triste pero siempre con una sonrisa.
Nunca me había sentido tan bien cenando en un sofá tan incómodo como este, una botella de vino y la mujer más atractiva que conozco y sin la molesta presencia del gilipollas de Mark.
Ella coge su copa de vino "Quiero brindar por el hijo de puta de Ethan Prentiss, y por todos los que me quieren ver muerta y por nuestra gran familia" Chocamos nuestras copas y bebemos.
"Yo quiero brindar por nosotros" Ella me mira por encima de la copa, sus ojos se clavan en los míos y asiente
"Por muchas noches como éstas" El dulce vino entra en mi boca y deja un buen sabor en mi paladar, sus labios están mojados del líquido rojo y lo elimina gracias a su lengua.
"O mejores" Mi mano va haciendo su camino por su rodilla, y su muslo hasta finalmente llegar a su cintura para llegar a tenerla lo más cerca posible.
No llevamos puestas nuestras mejores galas, solo un simple pijama, ni siquiera está maquillada o bien peinada, algo que a ella ni se le habría ocurrido antes. Esto no es para nada una cita. Es una simple cena que cada minuto que pasa se convierte en algo más sugerente.
Ella no se retira cuando me inclino para besarla. Ahora mismo podría hacer de todo menos pensar. Lamo su labio inferior para que ella permita que mi lengua explore el sabor de su boca. Y ella me deja
Esto no es buena idea pero ¿alguna vez he tenido buenas ideas? Esto es lo que deseo que ocurra.
Muerdo su labio y ella me responde con un pequeño gemido, casi inaudible. Dejo de prestar atención a su boca para introducir mi mano por la camiseta y acariciar su cintura mientras recorro besándo toda su mandíbula hasta que llego a su oído.
"Dime que pare y lo haré" Chupo su lóbulo de la oreja y sé perfectamente que ella ha negado.
"Quiero curar todas tus heridas, Emily" Sin darme cuenta ya estoy encima de ella y me quita la camiseta mientras miro a sus ojos negros. Tiene miedo. Acaricia mis pectorales hasta llegar a mis abdominales, su tacto causa que los pelos se me pongan de punta y haciendo que mis pantalones me queden más apretados.
"Derek, ¿estás seguro?" Con mi nariz acaricio su cuello y aprovecho para moderlo, dejar mi marca como si fuera un vampiro, marcarla como mía, porque ahora ella es totalmente para mí.
Le quito la camiseta para dejarla en el sujetador rosa. Voy besando todo su cuerpo hasta llegar a esa herida que hasta hace nada tenía una venda y peligrosamente a punto de infectarse, ahí el cristal se clavó en su piel y ahora sólo están mis besos sobre la cicatriz.
Con sus manos me guía de vuelta hacia su boca, me besa con fuerza con deseo, nunca antes me besó así. Ella consigue ponerse a horcajadas encima de mí. Mi mano acaricia toda su espalda, subiendo por su columna vertebral notable, mis dedos acariciando todas esas vértebras hasta que el enganche del sujetador detiene mi camino. Lo quito.
Puedo sentir como sus duros pezones entran en contacto con mi torso desnudo, esto me causa escalofríos. Y entonces ella se detiene con ojos culpables.
"Em,no, nosotros queremos esto"
"Lo sé" Ella se levanta de mi regazo para quitárse los pantalones mientras yo me los desabrocho y cuando va a volver a mi regazo, lo veo, un nuevo tatuaje. Un infinito en su cadera. Un tatuaje que simboliza que nuestro hijo será eterno, al igual, que los sentimientos que estamos volviendo a sentir.
Cuando me tumbo los muelles del sofá se clavan en mi espalda, ella está sentada en mí y acaricio su tatuaje con ternura, nunca supe sobre esto hasta hace unas semanas pero las lágrimas por haber perdido a nuestro bebé se acumulan en mis ojos, doy gracias a dios que ella se inclina para besar mi torso y no puede verme y escucho como gime al sentir mi erección.
"Creo que deberíamos terminar esto en la habitación" susurro acariciando su flequillo. Ella asiente. La mantengo en mis brazos durante el pequeño camino a la habitación, donde entre las sábanas nos demostramos que nuestra amistad siempre fue algo más, donde las heridas y cicatrices eran un buen lugar donde prestar más atención y por unos momentos entre el sudor, gritos y susurros pudimos olvidar.
Donde el sólo sexo se olvidó y se dejó de lado para hacer el amor.
N/A; No os olvideis de hacerme saber qué es lo que te ha parecido
