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Title: To Know You

Ship: Adrinette y otras bonitas que se van uniendo.

Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.

Word Count: 50,100

Word Count per Chapter: 1400

Rating: NC-17

Chapters: 7/11

Beta: noestribar

Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v

Music: Ano Hi No You Ni by KAT-TUN

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

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Marinette despertó de golpe. Parpadeó mientras su mente recapitulaba los sonidos. Algo se sentía mal. Estaba mirando el cielo, con el sol ocultándose.

¿Estaba fuera? Qué raro...

Estaba recostada sobre un mantel en medio del césped.

También era raro eso...

Giró la cabeza a un lado.

Estaba sola. Ok, eso era depresivamente normal.

Ahora que lo pensaba..., había muchas otras cosas que eran raras.

Miró al otro lado y vio a Adrien, quien estaba al lado de la mesa de picnic, con las manos en las ruedas de su silla y el ceño fruncido, mirando alrededor como si buscara algo.

Marinette se sentó e hizo un gesto sintiendo su piel arder. Miró su brazo y vio que estaba algo rojo. Lo tocó con cuidado y una marca blanca apareció antes de rápidamente desaparecer.

Quemadura solar. Claro.

Su mala suerte seguía llegando.

Se puso de pie con el cuerpo tenso. Adrien la miró y le sonrió.

—Hey.

—¿Qué pasa?— Marinette preguntó, pensando lo que Adrien estaba buscando.

¿Quizá ya se había dado cuenta lo mala que podía ser la naturaleza?

—Chloé no ha regresado.— Dijo Adrien. —Ha pasado casi una hora. Estaba por ir a buscarla.

Chloé...

Esa chica causaba líos aun sin estar presente.

—Iré contigo.

Adrien movió la cabeza.

—¿Por qué no nos separamos y rodeamos el área del picnic? Nos encontraremos aquí en 15 minutos, ¿ok?

Marinette asintió y vio a Adrien desapareciendo por el mismo lugar por donde había ido Chloé, inesperadamente era bastante rápido con la silla de ruedas de montaña.

Cuando estuvo fuera de su vista, Marinette giró y fue en dirección opuesta. Mantuvo la mirada cautelosa al caminar.

'Soy más astuta que ustedes árboles. No traten de jugar conmigo', pensó.

Caminó más y más y aún no había nada de Chloé Quizá esto era parte de su plan diabólico para tener la atención de Adrien mientras Marinette se perdía en el bosque.

Estaba girando para regresar al área de picnic cuando lo escuchó: el llanto. No solo llanto, sino también unos audibles y descorazonadores gimoteos.

Miró con seriedad al bosque y notó algo rosado entre los árboles, dándose cuenta que había alguien ahí. Fue con cautela para ver mejor.

Claro.

Era Chloé

Estaba sentada sobre una piedra con las rodillas contra su pecho, todo mientras lloraba. A juzgar por su maquillaje, había estado llorando desde hacía mucho.

Rayos.

Marinette deseó poder ignorarla e irse, pero no podía. Puede que no le gustara Chloé, pero de ninguna forma podría ignorar el dolor de alguien. Con un suspiro, se acercó a ella.

—Hola, demonio superficial ¿Estás bien?

Ella sollozó, pero no alzó la mirada.

—Bueno...— Marinette estuvo aliviada.

'Lo intenté', pensó animada, preparándose para ir con Adrien.

Pero volvió a girar cuando escuchó una amortiguada voz.

—¿Qué está mal conmigo? —Chloé parpadeó, esperando una respuesta.

Una larga lista de respuestas empezó a llegar a la mente de Marinette, pero se mordió la lengua. Supuso que ella no querría saberlo.

—¿A qué te refieres?

—Nadie me quiere. ¡Voy a morir sola y vieja!— lloró más, meciéndose como niña asustada.

Marinette la miró con preocupación. Estiró la mano y palmeó su brazo, casi esperando que ella la alejara. Pero la chica solo lloró más.

Marinette se sentó a su lado – tenía la sensación de que esto tomaría mucho tiempo.

—¿De qué hablas?— preguntó, aunque estuvo segura de que ya lo sabía.

—De ti. ¿Por qué cada chico casi decente que se muda a Yvoire termina estando contigo? Incluso Adrien. ¡No lo niegues!— alzó la mano para evitar que dijera algo. —Los vi hace rato. Muy cómodos sobre el césped.

Marinette sintió que su rostro se llenaba de vergüenza. No había pensado que nadie los hubiera visto – excepto quizá algunos conejitos voyeuristas.

Chloé siguió hablando.

—He hecho todo bien. Estudié todos tus movimientos. Conozco tus trucos de seducción. No he coqueteado de una forma en la que tú no. Pero nunca funciona conmigo. Ellos siempre terminan yendo tras de ti, y no sé por qué...— su gimoteo se volvió en más llanto.

Marinette estuvo desconcertada.

Ahora no le sorprendía haber reconocido algo en sus coqueteos... ¡Eran suyos!

Y por un momento..., se permitió pensar que era irresistible. Pero esa sensación duró poco ya que luego sintió la necesidad de ser justa.

—Estás siendo muy dura contigo misma, Chloé, no es tu culpa... Las personas simplemente se sienten atraídas por un tipo a veces y es lo que yo sé identificar. A todos los que he tenido, les gustaban las chicas con cabello oscuro.

Chloé la miró con los ojos rojos.

—¿Y Adrien?

Marinette se alzó de hombros.

—No lo sé, pero. Por lo que sé, le gusto un poco.

La chica suspiró y bajó el mentón a sus rodillas, mirando a la distancia.

—Supongo que ya lo sabía. Sabía que estaban en una cita aquella vez. Incluso he visto la forma en la que te mira.

—¿Cómo me mira?— por primera vez, Marinette estaba muy interesada en lo que ella tenía que decir.

—Como si nunca hubiera probado azúcar en su vida, y tú fueras el primer terrón.— Empezó a llorar – otra vez. —¡Y quiero que alguien me mire así a mí!

Marinette iba a pensar luego en lo que ella había dicho de Adrien. Iba a pensar mucho. Quizá de forma obsesiva.

Pero ahora mismo, quería señalar algo.

—Luka te mira de esa forma.

—¿Luka? Pero él es solo un amigo.

—No tiene que serlo. Deja que lo ponga así: él es más mi amigo que tuyo.— Movió la cabeza, —Espera, eso no sonó bien. A lo que voy es que le gustas. Y definitivamente no tengo idea porque, pero realmente, realmente le gustas.

Se sentía la mejor amiga del mundo por ayudar a Luka con su amor unilateral.

'No digas que nunca hice nada por ti', pensó, aunque Marinette sospechaba que su amigo no estaría tan emocionado por contar su secreto.

Chloé estaba en silencio, aun mirando a la distancia. Marinette palmeó su hombro.

—El punto es que encontrarás a alguien. No hay nada malo contigo. Solo has estado..., ladrándole al árbol equivocado.

—¿Me has dicho perra? ¡Zorra!

—Y ahí terminó tu lado bueno. —Marinette rodó los ojos fastidiada.

Tras ellas, una ramita se rompió. Ambas giraron para ver qué horror de la naturaleza estaba acechándolas. Pero no había nada de eso..., solo Adrien.

—Ahí están.— Fue hacia ellas. Estaba cargando todas las cosas del área del picnic en su silla. Marinette vio la mirada de Adrien ir de una a la otra, mirando la descorazonada apariencia de Chloé y la reconfortante mano de Marinette en su hombro. Cuando sus ojos repararon en los de Marinette, la menor solo se alzó de hombros. No había caso explicar.

—Vamos a casa.

••

Marinette vio cuando Adrien y Chloé se despidieron. Ella tenía el mantel sobre sus hombros y su cabello lucía como un nido de pájaros. Tomó la mano de Adrien para despedirse antes de ondearla hacia Marinette y subir a su auto. Ella lucía pensativa al irse.

Ambos se detuvieron en la entrada y la vieron irse.

Adrien giró hacia Marinette, mirando su enrojecida piel y cansada apariencia.

—Parece que estás lista para dar por terminado el día.

Marinette asintió.

—Sí, eso creo. Estoy muy cansada.

Adrien sonrió con pesar.

—Hoy no fue como lo planeé.

Marinette amortiguó una risa.

—Sé cómo se siente.

Se miraron en silencio por un momento hasta que Marinette decidió que debía irse antes de que algo desastroso pasara. No confiaba que su buena suerte persistiera.

—Bueno, gracias por otra horrorosa cita.

Adrien estalló en risas, como si no pudiera contenerlo. Sus ojos verdes brillaron.

—Fue horrible. No tenemos mucha suerte, ¿no?

Marinette resopló.

—Oh, he tenido mucho de eso.— Dudó un momento antes de agregar, —Pero escucha..., necesito aclarar algo. No estaba espiándote. Tienes que creer que no soy una pervertida.

Adrien la miró por un momento. Su expresión era seria, pero sus ojos aún tenían ese brillo animado en ellos cuando sostuvo la mano de Marinette.

—Ven,— dijo. —Quiero enseñarte algo.

Continuará...


Ya vineeeee~

Aunque no lo crean llega cierta edad para algunas personas en las que realmente, realmente, REALMENTE, les preocupa quedarse solos, y se asentua más cuando ves que la mayoría de gente se está casando o teniendo hijos (no en ese orden)

Por eso es que a Chloé le afecta tanto jajajajaja

Estamos a 4 martes de terminarlo y les tengo una pregunta~

¿Seguimos con su segunda temporada...? ¿O lo dejamos descansar y meterle tensión... Y publicamos otro...?

Ustedes decidan~

En fin~

Nos leemos el próximo martes~

Besitos de murciélago para todos